Red de prensa popular latinoamericana

LA COLONIZACIÓN MUSICAL EN EL ASPECTO EMOCIONAL DE LOS ESTUDIANTES Y SU INFLUENCIA EN EL APRENDIZAJE

Autor: Aníbal Tarifa Ferrano

RESUMEN

Este artículo analiza la necesidad de descolonizar la educación musical en las escuelas y, a través de ello, transformar las emociones personales. Se reconoce que la colonización ha influido en el surgimiento de la tristeza y la melancolía, debido a la opresión colonial, lo que restringe la expresión emocional positiva y dificulta el aprendizaje en los estudiantes. Como respuesta a ello, se propone implementar la música y la práctica instrumental desde el área de educación musical en tonalidades mayores, para promover emociones positivas y mejorar el aprendizaje.

Desde el enfoque teórico, se explora cómo la música afecta las emociones y regula la dimensión afectiva. También se revisa la dicotomía entre tonos mayores y menores, enfatizando el tono mayor, generalmente asociado con la alegría, y la tonalidad menor, vinculada con la tristeza. Además, se incorporan las teorías de Howard Gardner sobre las inteligencias múltiples y las investigaciones de la neurociencia de Francisco Mora, que destacan el rol fundamental de las emociones en el proceso de aprendizaje.

El estudio contextualiza el problema en América Latina, especialmente en la región andina de Bolivia, donde la colonización musical ha alterado la identidad cultural de estos pueblos. La imposición de estructuras musicales eurocéntricas ha llevado a la predominancia de la tonalidad menor en el contexto andino, reflejando una historia de sumisión y pérdida cultural.

Como estrategia, se plantea la creación de espacios educativos donde la música se utilice para fortalecer el desarrollo emocional positivo, a partir de la enseñanza en tonalidades mayores, con el fin de descolonizar la música asociada a la tristeza y la melancolía, y promover un aprendizaje más productivo.

Palabras clave: Emociones, descolonización, modulación musical, modo musical.

ABSTRACT

This article analyzes the need to decolonize music education in schools and, through it, transform personal emotions. It is recognized that colonization has influenced the emergence of sadness and melancholy due to colonial oppression, which restricts positive emotional expression and hinders learning in students. In response, we propose implementing music and instrumental practice in major keys to promote positive emotions and improve learning.

From a theoretical perspective, we explore how music affects emotions and regulates affective aspects. We also review the dichotomy between major and minor keys, emphasizing the major key, generally associated with joy, and the minor key with sadness. Additionally, we examine Howard Gardner’s theory of multiple intelligences and Francisco Mora’s neuroscience research, which highlight the fundamental role of emotions in the learning process.

The study contextualizes the problem in Latin America, especially in the Andean region of Bolivia, where musical colonization has altered the cultural identity of these peoples.

Keywords: Emotions, decolonization, musical modulation, musical mode.

INTRODUCCIÓN

La música juega un papel importante en la vida emocional de los estudiantes, por lo que las instituciones educativas deben promover su uso como un medio de desarrollo personal y social. La música se estructura en tonalidades mayores o menores, donde el modo mayor está relacionado con la alegría y el modo menor con la tristeza. Diversos estudios muestran que la modulación hacia tonos mayores puede fortalecer las emociones positivas y mejorar el rendimiento académico de los estudiantes en el aula.

También existen enfoques basados en la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner y en los avances de la neurociencia de Francisco Mora, que proporcionan un marco teórico para comprender el impacto de la música en la educación.

En América Latina, especialmente en Bolivia, la colonización musical ha afectado la identidad cultural y emocional, imponiendo estructuras musicales europeas que han contribuido a la predominancia de tonalidades menores, asociadas con la tristeza y la melancolía.

Este estudio plantea la necesidad de descolonizar la música en el ámbito educativo, promoviendo el uso de tonalidades mayores para generar emociones positivas y mejorar el proceso de aprendizaje. La implementación de espacios educativos donde la música se utilice de manera consciente permite contrarrestar las consecuencias de la colonización musical y fomentar un aprendizaje más enriquecedor.

Los objetivos de este estudio son: descolonizar la música occidental como acción de liberación frente a la opresión para mejorar el aprendizaje; implementar la modulación musical en tonalidad mayor para promover emociones positivas; y fomentar el desarrollo de la inteligencia musical en los estudiantes.

La estructura del trabajo se organiza en cinco secciones: Primero, se analiza la importancia de las emociones en el aprendizaje; segundo, el impacto de las tonalidades; tercero, el papel de la neuroeducación; cuarto, la teoría de Gardner; y quinto, la colonización musical y sus implicaciones educativas.

METODOLOGÍA

La música desempeña un papel importante en la vida emocional de los estudiantes en el entorno escolar. Su impacto va más allá del entretenimiento, ya que influye en el bienestar emocional y en la autorregulación personal.

Según Caballero Meneses (2010), existen dos posiciones principales sobre la relación entre música y emociones: la cognitiva y la emotivista. La primera sostiene que la música transmite emociones que pueden ser reconocidas sin ser necesariamente experimentadas; la segunda plantea que la música induce emociones reales en los oyentes.

En el contexto educativo, esto implica que la música puede utilizarse como herramienta para fortalecer el estado de ánimo, reducir la ansiedad, mejorar la concentración y promover la motivación. Asimismo, favorece la cohesión grupal y el sentido de comunidad.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Es fundamental analizar críticamente los resultados en relación con la colonización musical en América Latina, reconociendo tanto sus efectos como sus implicaciones en el ámbito educativo.

La colonización del pensamiento musical desde el siglo XVI implicó no solo el silenciamiento de repertorios originarios, sino también la imposición de una concepción eurocéntrica de la música (Shifres & Gonnet, 2015).

En la región andina de Bolivia, la predominancia de tonalidades menores refleja una carga histórica vinculada a procesos de dominación y transformación cultural. Esta característica melancólica puede interpretarse como una expresión simbólica de experiencias históricas colectivas.

Desde una perspectiva crítica, se plantea la necesidad de descolonizar la educación musical, incorporando saberes originarios y promoviendo una identidad cultural más sólida.

CONCLUSIONES

La música desempeña un papel fundamental en el desarrollo emocional y en el aprendizaje de los estudiantes. Su influencia trasciende el ámbito artístico, impactando directamente en la regulación emocional y en la construcción de entornos educativos favorables.

La relación entre tonalidad y emoción evidencia que las tonalidades mayores tienden a generar sensaciones positivas, mientras que las menores se asocian con la melancolía. No obstante, esta relación no es absoluta, ya que intervienen factores culturales y contextuales.

Desde la neurociencia, se confirma que la música activa áreas cerebrales vinculadas con la emoción y la motivación, lo que la convierte en una herramienta educativa poderosa.

Asimismo, es necesario reconocer el impacto de la colonización musical en América Latina, la cual ha influido en la percepción emocional y en la identidad cultural. En este sentido, la educación musical debe orientarse hacia enfoques más inclusivos y descolonizadores.

Finalmente, la música debe ser considerada un recurso esencial en la educación, capaz de fortalecer tanto el rendimiento académico como el desarrollo emocional de los estudiantes.

RED POPULAR DE PRENSA LATINOAMERICANA

PRONUNCIAMIENTO CONTINENTAL


¡Contra el Gobierno neoliberal, la criminalización de la protesta y la brutal represión!

Bolivia, 23 de abril de 2026

A los pueblos de Nuestra América y a la opinión pública internacional:

La Red de Prensa Popular Latinoamericana denuncia con firmeza y sin ambigüedades el carácter enormemente antinacional, antipopular, neoliberal y represivo del actual gobierno boliviano, encabezado por Rodrigo Paz, cuya gestión se ha alineado abiertamente con los intereses del genocida imperialismo estadounidense, subordinando la soberanía nacional a políticas injerencistas que históricamente han saqueado y sometido a nuestros pueblos.

Este gobierno no solo aplica un repudiado recetario económico neoliberal que golpea brutalmente a las grandes mayorías —como lo demuestra el llamado “gasolinazo”, que ha disparado el costo de vida—, sino que además avala y legitima las políticas expansionistas, colonialistas y genocidas del régimen sionista de Israel, colocándose de espaldas a la dignidad de los pueblos del mundo que luchan contra la opresión.

A nivel nacional, asistimos a una peligrosa tentativa de restaurar prácticas propias del terrorismo de Estado, características de los regímenes neoliberales del pasado, como el oscuro periodo del narco-gobierno de Jaime Paz Zamora. No es casual que hoy el Ministerio de Gobierno esté en manos de Marco Antonio “Tuco” Oviedo, personaje vinculado históricamente a estructuras de poder cuestionadas, con antecedentes en el manejo discrecional de recursos de seguridad, denuncias por irregularidades en la adquisición de pertrechos policiales y su cercanía a círculos salpicados por el escándalo de los llamados “narcovínculos” de los años noventa.

La reciente represión indiscriminada y brutal contra los maestros urbanos y rurales en la ciudad de La Paz, particularmente en la plaza Murillo, constituye una evidencia contundente de esta deriva autoritaria. La utilización de gases lacrimógenos y la violencia policial excesiva contra trabajadores de la educación que exigen derechos legítimos —salario digno, mayor presupuesto y condiciones adecuadas— es una afrenta intolerable contra el batallador pueblo boliviano.

Pero la represión no se detiene allí. Denunciamos también el amedrentamiento y las restricciones contra periodistas y comunicadores populares, a quienes se pretende silenciar para ocultar la magnitud del conflicto social y la violencia estatal. Intentan imponer el miedo para acallar la verdad.

Asimismo, alertamos acerca de una estrategia reaccionaria orientada a destruir al sindicalismo consecuente, combativo y clasista, mediante la promoción del paralelismo sindical que pretende imponer estructuras amarillistas, traidoras y obsecuentes al poder, cuyo único objetivo es fragmentar la organización popular y debilitar la capacidad de lucha de los trabajadores.

Sin embargo, la historia de Bolivia no es la historia de la sumisión. Es la historia de un pueblo digno, combativo y consciente, que ha sabido defender con firmeza y resolución sus conquistas laborales y sociales. Es el mismo pueblo que derrotó y expulsó a gobiernos neoliberales entreguistas, como el de Gonzalo Sánchez de Lozada y sus cómplices vendepatrias.

Hoy, como ayer, el pueblo boliviano sabrá resistir y vencer.

Desde la Red Popular de Prensa Latinoamericana afirmamos con claridad:

¡No a la criminalización de la protesta popular!
¡No a la represión estatal!
¡No al paralelismo sindical!
¡No a la injerencia imperialista y sionista!

Y reafirmamos nuestra convicción de que solo la organización consciente y la lucha de los pueblos garantizarán la soberanía, la justicia social y la democracia popular en nuestra América.

Red de Prensa Popular Latinoamericana

PERÚ ¿FRAUDE, FRAUDE, FRAUDE?

Richard González

El desenlace de lo que sucede en las elecciones de 2026 en el Perú no es casual ni fortuito. Viene desde el referéndum, cuando la voluntad popular decidió votar en contra de la bicameralidad; sin embargo, esa voluntad o soberanía popular, una vez más, es anulada por decisión de las corporaciones tanto nacionales como extranjeras, ejecutada por sus representantes en el Congreso.

Desde entonces ya se venía preparando un escenario en el que, en caso de que ganara un proyecto “nacionalista, progresista, democrático” que sirva al pueblo, la nación y la patria, este no pudiera iniciarse, y menos aún consolidarse como proyecto nacional. Por tanto, se buscó tener el control del Parlamento, aun cuando la tradición del presidencialismo ya se estaba debilitando en los hechos, para luego continuar ese control corporativo por medio de un parlamentarismo que se instalaba de facto.

¿Cuál es el plan de las corporaciones imperialistas? No perder ni permitir alterar en lo más mínimo el saqueo de todo un país, tanto por las corporaciones nativas como extranjeras, dado que la exigencia popular viene desde hace mucho tiempo; por ejemplo, la demanda de una nueva Constitución, vía Asamblea Constituyente, donde se aborde como agenda principal el cambio del capítulo económico, clave para pensar mínimamente en un Estado soberano, con independencia y autodeterminación.

La elección del profesor Pedro Castillo tiene esa profundidad, es decir, su significado y contenido van más allá de la figura del propio Pedro Castillo. Razón por la cual terminaron dándole un golpe de Estado desde el Parlamento. De facto, es el parlamentarismo el que tiene más poder, y así se ha instalado. Por esa razón, la bicameralidad reaparece, volviéndose la elección presidencial un mero formalismo.

Pero las corporaciones, junto a sus operadores, quieren todo el control, aun cuando existe una correlación de fuerzas que crece en favor de los grandes cambios que el pueblo demanda. La ultraderecha cavernaria necesita y quiere todo el control. Estos enemigos del pueblo, la nación y la patria se colocaron en un escenario de pánico, dado que porcentualmente los poderes del Estado tenían un rechazo generalizado; ni qué hablar del Parlamento, con un 95% de desaprobación.

Por esa razón, planificaron usar todos los medios posibles (la compra de votos, generar desconfianza en el sufragio, poner en cuestión la institucionalidad, etc.) para, al menos, mantener el control del Parlamento. Pero todo indica que se habían preparado para “patear el tablero” electoral, dado que era un escenario adverso para sus intereses. Ellos, los enemigos del pueblo, prepararon un fraude con antelación, para luego culpar a las “izquierdas”, “caviares” o “algún funcionario” del desastre que hoy aparece ante los ojos de las masas.

Ellos, los enemigos del pueblo, la nación y la patria, no quieren “elecciones libres y soberanas”; no están en ese “juego”. Incluso, el escenario por el que apostaban no solo era el desconocimiento de las elecciones, sino generar caos para que luego las Fuerzas Armadas tomen el control del Estado abiertamente, o configurar una competencia electoral entre ultraderecha y ultraderecha.

Por tanto, todo este proceso es una farsa, una imposición autoritaria de la voluntad hegemónica de una clase (la opresora) contra todo un pueblo y una nación en su conjunto. El asunto de fondo de este ensayo es hasta qué punto el pueblo tolera ese autoritarismo.

No es casual el derecho penal del enemigo, la persecución y la criminalización de las luchas populares; todo tiene sentido, para luego replicarlo en otros países.

Recordemos que todo el continente es una arena de contienda de las superpotencias. La ultraderecha rancia juega a los intereses de EE. UU., a quienes no les interesa si este país se convierte en una colonia abierta o en un protectorado.

Las masas organizadas en un solo frente de lucha antiimperialista y de liberación nacional, al final, tienen la palabra y son quienes determinarán su destino y su futuro.

22/04/2026

PROSIGUE LA FARSA ELECTORAL EN EL PERÚ

Richard González

Tal como transcurre el proceso electoral, la llamada «voluntad popular» debería imponerse una vez que se emite el voto, con la contabilidad correspondiente y sin trampas, lo cual debería reflejarse en el conteo oficial de la ONPE. Pero esa «voluntad popular» es hecha añicos, es burlada de frente, sin tapujos ni disimulos. Esto se expresa, por ejemplo, cuando quienes mandan en el Perú —los bancos, los industriales y las corporaciones nacionales e internacionales— se orinaron en esa «voluntad popular» respecto al referéndum sobre la bicameralidad, en el cual ganó un rotundo rechazo a dicha propuesta. Es una muestra nítida y clara de que no les importa esa «voluntad popular», ni en el caso del referéndum ni en el de las urnas, como ocurrió con el profesor Pedro Castillo.

Es más, el referéndum es un hecho político consumado que debería ser la expresión más máxima y democrática de esa «voluntad popular», por encima de todo poder formal. Sin embargo, a través del Poder Legislativo, se limpiaron el moco —para no decir otra cosa— con esa «voluntad popular».

Esto quiere decir que, a partir de ese hecho político, ya venían preparando el escenario para lo que hoy sucede en estas elecciones: buscaban que la ultraderecha pateara el tablero. Dado el escenario que calculaban, preveían un rotundo rechazo hacia esa propia ultraderecha, un repudio expresado desde antes en los altos porcentajes de desaprobación a los tres poderes del Estado, y mucho más aún hacia el Ejecutivo y el Legislativo.

Evidentemente, parte de esa planificación era la dispersión del voto, para luego llegar, al final, a una competencia de ultraderecha contra ultraderecha.

La razón fundamental era, y sigue siendo, mantener el poder en manos de las corporaciones nacionales e internacionales, y que el botín del Estado continúe bajo el control de esos agentes para proseguir con el saqueo de todo un país.

Ante la posibilidad de una nueva Constitución, están dispuestos hasta a dar un golpe de Estado. Como ya se sabe desde hace tiempo, declararon a las FF. AA. como garantes de la «democracia»; unas FF. AA. dirigidas y digitadas por la embajada norteamericana.

Hoy, en medio de estas elecciones, persisten en que la segunda vuelta sea de ultraderecha contra ultraderecha. Para ello, usan todas las triquiñuelas, trabas, y hasta la posibilidad de invalidar esta elección, con el fin de revertir el escenario posible (hasta ahora) entre la ultraderecha y JP, donde muy probablemente esta rancia y desalmada ultraderecha perdería el control del Poder Ejecutivo.

Todo esto, además de persistir en premiar a la «chica» con la presidencia, en pago por su constante y consecuente servilismo al imperialismo y a las corporaciones regionales y nacionales. Y muy aparte de permitirle seguir acumulando millones en sus arcas personales, porque todas sus decisiones y determinaciones desde el Parlamento, y desde otros poderes donde influye, representan un contante y sonante flujo de millones hacia su cartera. Es así como funciona esa llamada «democracia».

Por lo tanto, la «voluntad popular» sirve en la medida en que no altere ni ponga en juego los grandes intereses de estas corporaciones; en caso contrario, estas la desconocen sin miramientos. Si hay resistencia, entonces mandan a matar al pueblo por medio de sus FF. AA., lo enjuician y lo criminalizan hasta apagar esa resistencia democrática mediante una legislación punitiva y fascista, como lo es el derecho penal del enemigo.

Esa es la farsa que hoy está en marcha a la vista de todos; que no la quieran ver es otra cosa. ¿Son conscientes las izquierdas? Parece que no les interesa más que seguir el juego, movidas por aspiraciones personales, arribismos y afanes. Porque, de lo contrario, otra sería la actitud y otra la determinación política; como, por ejemplo, activar la Asamblea Constituyente de forma unilateral por parte del frente popular, con sus propios liderazgos y en un frente común de las clases del pueblo. En lugar del fraccionalismo y la atomización organizacional, los debates deberían estar diseminados en cabildos, comités y asambleas a nivel nacional, erigiéndose como un contrapoder dentro del poder burgués.

Una decisión política de esta magnitud obligaría, en el campo de batalla política, a que se ponga en marcha esa Asamblea Constituyente, devolviendo la iniciativa al campo popular. Así se dejaría de jugar dentro de los parámetros y planes del enemigo de los pueblos, si es que realmente les interesan los cambios profundos y fundamentales dentro de esa misma «democracia» en favor del pueblo, la nación o la patria.

O también, la de estructurar un frente amplio del pueblo, donde estén activos tanto su organización como su contenido y programa común; que se organice a nivel nacional para poner en agenda esa Asamblea Constituyente y otras formas y contenidos de lucha, dando iniciativa a una organización nacional que agrupe a todos los frentes. En fin, hay mucho por hacer, muchas formas de activar la iniciativa del pueblo para que esa voluntad popular —es decir, la soberanía popular— se cristalice efectivamente como un contrapoder hegemónico.

17/04/2026

CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS DEL DERECHO LIBERAL Y DEMOCRACIA

Richard González

Cuando se habla de las circunstancias históricas de la “democracia”, el “derecho liberal”, etc., se tiene como objetivo ver, en retrospectiva histórica, cómo surgieron y para qué esa llamada “democracia”, “libertad” o “imperio de la ley”.

La ignorancia y la alienación no son argumentos válidos; por el contrario, es necesario conocer el accionar de las causas y efectos en una sociedad de clases.

La democracia liberal, el derecho liberal formal, nacen como respuesta al sistema feudal, que era absolutista, no en función de la libertad del siervo o del esclavo de esos tiempos, ni de una libertad democrática para la clase obrera o explotada. ¿Acaso no era una lucha a muerte entre una clase (feudal) que moría y una nueva clase (burguesía) que nacía y emergía como nueva clase en el poder, construyendo una nueva sociedad? ¿Era revolucionaria en comparación con el sistema feudal? ¡Sí! Nadie en su sano juicio podría negarlo.

En una sociedad de clases, tal como lo es hoy, no se puede pretender avanzar a favor del pueblo sin tomar conciencia, con seriedad y responsabilidad, de esta lucha constante; caso contrario, la “rebeldía sin causa”, aun siendo supuesta “rebeldía”, solo serviría para reforzar que se aprieten aún más los grilletes o las cadenas opresivas.

Hoy debemos ver con objetividad, analizar y concluir: el derecho liberal y la democracia formal, ¿cómo están hoy? Y, en contraparte, ¿qué significan el securitismo, el militarismo, el control social, el autoritarismo, los fascismos, etc.? ¿Y cómo estos se contradicen con la llamada “democracia” y “libertad”? En estas circunstancias, ¿dónde queda esa democracia, el voto?

Hay seis tesis del sistema-mundo respecto a todo ello, y no es el “voto democrático” lo que quieren o pretenden, ni las “libertades” que se pregonan, sino una imposición absoluta de poder en circunstancias de supervivencia del sistema. Ya otros hablan del tecno-feudalismo, etc.

Es un asunto de supervivencia del sistema capitalista en su fase imperialista, que vive una crisis general. Digo “general” porque no es momentánea; es una crisis del sistema-mundo, una crisis civilizatoria. ¿Se sabe, se tiene conciencia de lo que significa ello?

No se puede hablar irracionalmente ni promover “voto” y “voto” sin comprender el momento actual del sistema-mundo, su “democracia”, su “imperio de la ley”, su “derecho”.

Si no, veamos lo que pasa en el mundo: EE. UU. pasa por encima del derecho internacional, de convenciones, tratados, etc. ¿Rige el imperio de la ley, el derecho? ¡No! Rige el darwinismo social, la ley del más fuerte, del poder puro y duro.

Veámoslo en nuestro hemisferio: con sus elecciones “soberanas”, viene un imperio, secuestra a su presidente y pone de rodillas a toda la cúpula, bajo la amenaza de aniquilarlos si no obedecen a su amo. O lo que ocurre en Ecuador, Bolivia, Argentina, etc. ¿Dónde queda la llamada democracia? O incluso en el mismo seno de EE. UU., donde la libertad y la democracia son una quimera, donde prevalece la seguridad interna, razón por la cual hay censura, persecución e incluso aniquilación selectiva del oponente; o en la misma Europa.

Uno no puede ser más esclavo de lo que ya es, ni pensar y vociferar “voto”, “voto”, cuando no hay condiciones reales para una verdadera representación popular de clase.

Si las reglas del dominante son absolutas en todos los poderes del Estado, ¿tiene sentido votar?

Más bien, la preocupación debería ser organizar la miseria en una poderosa organización de clase: su sistema, su dirección, sus bases, para detentar el poder en una franca confrontación; y, una vez ganada esa lucha, establecer nuevas reglas, las reglas de quien vence en el campo de batalla, para transformar la sociedad al servicio de los millones de explotados y oprimidos.

Eso implica, en lo inmediato, generar otras circunstancias para la participación política real del pueblo; y eso es hablar de una nueva Constitución, vía una Asamblea Constituyente, cambiar la correlación de fuerzas a favor del pueblo, pero con poder real y organizado, no con movimientos espontáneos que solo aparentan tener poder.

Por tanto, se demanda organización, dirección, plan y metas.

09/04/2026

LA BURGUESÍA MÁS RANCIA Y FASCISTA CHILENA EN OFENSIVA CONTRA EL PUEBLO

Richard González

Las medidas autoritarias de un gobierno de ultraderecha, que hoy eleva de forma criminal el valor de la bencina, petróleo, gas y kerosene, golpean aún más la ya empobrecida situación del pueblo.

Se afirma que (Kast) “gobierna para el país y no para unos pocos”; sin embargo, las medidas unilaterales pasaron por encima del Congreso, el cual debía, en pleno debate y con los “representantes del pueblo”, aprobar o desaprobar dichas disposiciones.

El bencinazo criminal solo sirve para golpear a los más pobres, empeorando su subsistencia debido al alto costo de vida.

Mientras tanto, se rebajan impuestos al 1% de la población súper rica y a las transnacionales, pasando del 27% al 23%. No obstante, en el discurso mentiroso se afirma que “no hay plata” o que el “Estado está quebrado”.

Mientras no se utilicen las capacidades del Estado para defender a los más pobres, es evidente que no servirá para ello, dado que es un Estado al servicio del gran capital nativo y de las grandes transnacionales; es un Estado opresor y explotador, que contribuye a pauperizar la vida de millones de personas.

Dicen que no hay recursos, pero, contrariamente, aumentan los sueldos millonarios de sus asesores y agrandan las ganancias de los súper ricos, debido a las mayores sobreganancias en el negocio de los recursos energéticos, así como de las corporaciones distribuidoras, retail, bancos, portuarias, empresas de aviación, mineras, entre otras.

No solo se eleva el costo de vida para los más pobres, sino que también se pretende retrotraer los derechos fundamentales del pueblo, conquistados tras décadas de intensa lucha e incluso sacrificios de vidas. Hoy se plantean recortes presupuestarios del 3% en salud, educación, trabajo, vivienda y obras públicas.

Asimismo, se aplican recortes a la fiscalía y a la contraloría, debilitando su supuesta “lucha contra la delincuencia”. Se retiraron 40 decretos de protección ambiental, permitiendo que las corporaciones actúen con total libertad para extraer recursos naturales sin importar las consecuencias.

Se pretende quitar la gratuidad en la educación para mayores de 30 años, mientras se eliminan impuestos a las sobreganancias del capital.

El argumento es la guerra en Medio Oriente. Dicho sea de paso, una guerra injusta avalada por este gobierno fascista, apañador de violadores, pedófilos, genocidas, descendiente nazi, pinochetista y ultrarreaccionario.

El Banco Central de Chile ya ha entregado cifras sobre la inflación derivada de este bencinazo criminal. Para 2026, el pronóstico inicial era de una inflación del 3,2%, pero con estas medidas subiría al 4%. Asimismo, la proyección de crecimiento para 2026, que debía ser del 2,5%, se reduce al 2%, mientras que la inversión cae del 4,9% al 4%.

Ante esta ofensiva del gobierno de ultraderecha y fascista de Kast, 26 alcaldes ya se han movilizado, enviando un documento de protesta como presión política para oponerse a la rebaja de impuestos a los súper ricos. Mientras tanto, el pueblo comienza a intensificar su protesta con cacerolazos masivos, convocatorias a manifestaciones en las calles y movilizaciones de estudiantes y organizaciones populares en rechazo a estas medidas criminales y al recorte de derechos y conquistas.

Lo cierto es que un Estado opresor y explotador, un Estado capitalista, jamás servirá a los intereses del pueblo. Por tanto, la historia y la lucha de los pueblos demandan construir un Estado cuyo fin sea servir a los intereses populares, el cual debe ser conquistado mediante luchas más elevadas y revolucionarias. Para ello, se requiere una organización proletaria que conduzca y defienda al pueblo, lo lleve, en un proceso revolucionario, a la conquista del poder e instaure una sociedad socialista. Esto implica asumir el marxismo-leninismo-maoísmo y rechazar ideologías que prolongan el sufrimiento, el hambre y la miseria del pueblo.

La lucha de clases entre la clase obrera y la burguesía es a muerte. No se trata, pues, de un juego de palabras en el que se haya hecho creer que la clase obrera es clase media, encubriendo así la más vil explotación y opresión. Se busca negar el papel histórico de la clase obrera en la transformación de la sociedad conforme a sus intereses, separarla de su ideología y programa histórico, así como de sus objetivos de lucha: la toma del poder y la construcción de una sociedad socialista rumbo al comunismo.

26/03/2026

La Invasión a Venezuela, el Secuestro del Presidente Maduro y Cilia, Crímenes de Guerra, el Petróleo y la Guerra en Irán

Por: Gerardo Franceschi

Para entender lo que está ocurriendo en este momento en Oriente Próximo, en lo concerniente a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, es necesario remitirse a los acontecimientos del 3 de enero de 2026.

Lo primero que debemos considerar es que debe prevalecer la memoria histórica sobre la invasión de Estados Unidos al territorio venezolano, una “herida abierta” que ha marcado el curso del desarrollo de los hechos que se suscitan en Nuestra América y el mundo.

La aventura belicista de Norteamérica e Israel jamás se hubiese gestado sin antes golpear la soberanía de Venezuela, lo cual concluyó con el cometimiento de crímenes de guerra y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia.

En ese sentido, queda evidenciado que las narrativas y las acciones de falsa bandera a las cuales fue sometido el pueblo venezolano tuvieron como principal motivación el aseguramiento energético de la Casa Blanca, previendo los escenarios que se podrían desencadenar en el conflicto entre la alianza Estados Unidos-Israel contra el país persa.

Se trata de una guerra que se ha prolongado en detrimento de los intereses norteamericanos e israelíes para el posicionamiento de sus influencias en Oriente Medio, sobre todo en lo que concierne al control del estrecho de Ormuz. Venezuela representa un punto focal para el equilibrio energético de Estados Unidos.

Ante todo, ese panorama de conflictividad, que ha causado “daños colaterales” como el arrase de infraestructura, la muerte de civiles, una crisis económica global, el desprestigio y la pérdida de credibilidad de la alianza Estados Unidos-Israel, así como la violación sistemática del derecho internacional, subyace una pugna de poder: la disputa por el control del petróleo a nivel mundial, que permita el sostenimiento de un modelo social y económico causante de grandes desigualdades.

LA GRAN BURGUESÍA CHILENA Y LAS CORPORACIONES INTERNACIONALES ENTRAN A UN MAYOR SAQUEO AL PUEBLO

Richard González

El anuncio del alza brutal en los costos de la gasolina y el petróleo, ya en proceso, realizado por el gobierno de Kast, afectará a millones de personas pobres, dado que incrementará el costo de vida y pauperizará aún más las condiciones ya miserables de millones de explotados y oprimidos.

Mientras tanto, de manera contraria, se reducen los impuestos a las inversiones del gran capital y a los superricos, que representan el 1% de la población. Incluso en tiempos de crisis, estos sectores, movidos por una avaricia sin límites, no sacrifican un solo peso de sus sobreganancias, obtenidas a partir de una mayor extracción de plusvalía de la masa trabajadora.

El retail, las mineras, los puertos, las empresas aéreas, la gran agricultura y los bancos, entre otros sectores, continúan saqueando al pueblo chileno. Prosiguen en su orgía de ganancias aun en tiempos de crisis. Tal es la moral inhumana de esta clase explotadora y opresora que, contando con un gobierno empresarial y de ultraderecha en la administración, hoy impulsa —y ya pone en marcha— una mayor miserabilización de la vida de millones de personas pobres.

El problema de fondo no radica únicamente en los administradores de este Estado canalla, opresor y explotador, sino en las propias relaciones productivas capitalistas. Se trata de un Estado capitalista sanguinario, instrumento de hegemonía, poder y violencia contra los millones de pobres; un Estado que empobrece más a los pobres y enriquece más a los ricos.

Es un Estado que no sirve a los pobres ni está para ellos, sino para defender a sus accionistas: ese 1% de la población superrica. Este instrumento responde a sus intereses y así ha sido históricamente.

Las relaciones productivas construidas por esta clase antihumana están diseñadas para hacer más ricos a los ricos y mantener en la miseria a los más pobres. En consecuencia, la lucha popular debe apuntar a derrocar este sistema en su conjunto, pero también a enfrentar a la burocracia adicta y defensora de este Estado canalla y de sus amos, pues son estas estructuras las que buscan prolongar las cadenas y los sufrimientos de los pueblos.

Este proceso requiere organizar a las masas y generar conciencia sobre su condición de explotación en el contexto actual. Nada vendrá en su beneficio desde sus opresores; absolutamente nada. Por el contrario, serán objeto de mentiras y engaños para continuar siendo explotadas y oprimidas con mayor saña.

Por tanto, existen grandes tareas para las personas conscientes y comprometidas con el pueblo, quienes deben asumir la responsabilidad de organizar y politizar a las masas.

Hoy corresponde luchar contra el alza del costo de vida, por impuestos a las sobreganancias, por salarios acordes al costo de vida, por la nacionalización de los recursos estratégicos de la nación y por la construcción de un Estado que responda a los verdaderos intereses del pueblo.

Esto implica también la lucha por una nueva Constitución mediante una asamblea constituyente real, no un proceso engañoso. Se debe apuntar al cambio del capítulo económico como base para una transformación verdadera, sin la cual no es posible hablar de cambio alguno.

24/03/2026

De “borrar a Irán del mapa” al “diálogo constructivo”: la retirada estratégica de Trump

Por Mohammad Reza Gilani

En cuestión de horas, la política exterior de Donald Trump hacia Irán ha oscilado entre la retórica de aniquilación total y el súbito entusiasmo por el diálogo. Esta volatilidad no responde a una estrategia sofisticada, sino más bien a una reacción táctica frente a un escenario que se le ha vuelto adverso.

Hace apenas días, precisamente el sábado, Trump lanzó un ultimátum de 48 horas a Teherán: reabrir el estrecho de Ormuz o enfrentar la destrucción de su infraestructura energética. En un tono aún más agresivo, afirmó que Estados Unidos ya había “borrado a Irán del mapa” y descartó cualquier interés en negociar. Sin embargo, la respuesta iraní introdujo un elemento clave que alteró el cálculo: la doctrina de reciprocidad directa; ojos por ojo, diente por diente.

https://x.com/TruthTrumpPost/status/2035503973902282894?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2035503973902282894%7Ctwgr%5E22e148e77486e1fb542d817e7867cdd58511ecd6%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.excelsior.com.mx%2Finternacional%2Ftrump-da-48-horas-iran-para-abrir-estrecho-ormuz-amenaza-con-destruir-centrales-electricas 

Teherán dejó claro que cualquier ataque contra su infraestructura energética sería respondido simétricamente, incluyendo objetivos estratégicos en los territorios ocupados por Israel. Y el derribo del F-35 que hizo caer el mito de superioridad del Ejército de EE.UU. fue el colmo que dio a conocer que no tomar en serio las advertencias de Irán es tirarle de la cola al león.

Esta lógica de “ojo por ojo” no es nueva. Ya se ha manifestado en episodios anteriores, como las reacciones tras ataques a instalaciones energéticas en Pars del Sur, que provocó un similar escenario en Catar o incidentes en las instalaciones nucleares del país persa, respondidos en Dimona y más allá. El mensaje es simple: el costo de la escalada no sería unilateral.

El factor determinante: el mercado energético

Hablando del cambio de postura drástico de Trump, el punto de inflexión no fue diplomático, sino económico. La escalada retórica y militar provocó un aumento inmediato en los precios del petróleo, que superaron los 112 dólares por barril. En un contexto global frágil, esta subida encendió alarmas en los mercados internacionales.

https://elpais.com/economia/2026-03-23/mas-pobres-menos-viajes-y-menos-empleo-asi-seria-el-mundo-con-el-petroleo-a-200-dolares.html

La reacción de Trump fue casi inmediata. De las amenazas pasó a hablar de “conversaciones muy fuertes” y “progresos significativos” hacia un acuerdo. Incluso sugirió la posibilidad de una reunión en el corto plazo.

Entre tanto, desde Irán se negó categóricamente que tales negociaciones hubieran ocurrido. Entre otros funcionarios, Mohammad Bagher Ghalibaf, el presidente de la Asamblea Consultiva Islámica (el Mayles o Parlamento iraní), negó cualquier negociación con Estados Unidos y afirmó que las declaraciones de Donald Trump tienen fines económicos.

Enfatizó que “las noticias falsas pretenden manipular los mercados financieros y petroleros y salir del atolladero en el que se encuentran Estados Unidos e Israel”.

“Nuestro pueblo exige un castigo total y ejemplar para los agresores. Todos los funcionarios respaldan firmemente a su Líder y a su pueblo hasta que se logre este objetivo”, escribió Qalibaf en una publicación en X.

Medios económicos internacionales interpretaron este giro como un intento deliberado de estabilizar los mercados. De hecho, tras sus declaraciones más conciliadoras, los precios del petróleo registraron caídas significativas: el Brent descendió cerca de un 15%, mientras el crudo estadounidense también retrocedió de forma notable.

Según Axios, lo que el presidente estadounidense denominó “negociaciones directas con Irán” para justificar su retirada fue, en realidad, un intercambio rutinario de mensajes mediado por varios países. El portal Axios informó, citando una fuente estadounidense anónima, que Turquía, Egipto y Pakistán han estado intercambiando mensajes en los últimos dos días como intermediarios entre Estados Unidos e Irán.

Guerra de narrativas vs. realidad estratégica

Este cambio discursivo revela una tensión entre la narrativa política y la realidad estratégica. Trump intenta reposicionarse como un líder que controla la situación y conduce un proceso de negociación exitoso. Sin embargo, múltiples señales apuntan en la dirección contraria.

Los políticos en Estados Unidos, entre los que se destaca el senador demócrata Chris Murphy, han calificado el repliegue como una “señal de preocupación y de debilidad”.

En este contexto, analistas y académicos sostienen que el conflicto no responde a la cuestión nuclear, sino a intereses geopolíticos más amplios, especialmente el control de los recursos energéticos del Golfo Pérsico. Incluso dentro del aparato militar estadounidense, crecen las voces de rechazo a una guerra con Irán, cuestionando su legitimidad y objetivos.

https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-03-23/trump-pausa-ataque-a-iran-tras-presion-de-aliados

Última trinchera: la guerra psicológica y el intento de compensación

Paralelamente, se observa un patrón complementario: mientras se modera el discurso público, continúan otras formas de presión, incluyendo intrigas u operaciones de inteligencia, campañas de desinformación y intentos para crear fisuras internas en Irán. Esta dualidad sugiere que el cambio no es una desescalada real, sino una recalibración táctica.

Según esta hipótesis, tales maniobras son interpretadas como una guerra psicológica para sembrar dudas en los funcionarios iraníes, con la meta de provocar desconfianza entre ellos para pensar: “¿Quién es tal líder que se contactó con Trump?” o “¿Acaso hay un traidor entre nosotros?”.

En consecuencia, Teherán ha asegurado mantener su postura de alerta y continuidad en el campo operativo.

Conclusión: Retirada en cobertura de diplomacia

El paso de “destruir en 48 horas” a “buscar un acuerdo” no es un giro hacia la paz, sino una retirada encubierta. La presión del mercado energético, el riesgo de una respuesta simétrica y la falta de consenso interno han obligado a Trump a modificar su discurso.

Sin embargo, en lugar de reconocer el fracaso de su estrategia de coerción, Trump intenta reconstruir la narrativa presentándose como arquitecto de una solución diplomática.

La paradoja es evidente: cuanto más insiste en proyectar control, más revela las limitaciones de su posición. En este contexto, Irán no solo se presenta como un actor resistente, sino también como un beneficiario indirecto de una dinámica que ha expuesto la fragilidad de la política estadounidense no solo en la región sino también en el mundo entero, contando con la comunidad internacional que cada vez más se acerca a su doctrina disuasiva.

En última instancia, lo que se observa no es el triunfo de la diplomacia, sino la adaptación forzada de una estrategia que no logró imponerse por la vía de la amenaza militar. Bienvenidos al mundo multipolar…   

DERECHOS DE LOS PUEBLOS Y DERECHOS HUMANOS EN EL CONTEXTO DE LA AGRESIÓN IMPERIALISTA Y SIONISTA

Por: Alex A. Chamán Portugal

La historia de los últimos siglos revela una de las contradicciones más profundas del moribundo orden capitalista mundial, puesto que mientras las potencias capitalistas e imperialistas enarbolan el discurso de los Derechos Humanos como bandera de la civilización burguesa, en la práctica despliegan políticas criminales de guerra, saqueo, dominación y opresión que niegan el derecho más elemental de los pueblos que es la libre autodeterminación y su existencia soberana. Los Derechos Humanos no constituyen una cuestión neutra ni universal en abstracto, sino un terreno de disputa ideológica y política atravesado por la gran ley de la lucha de clases en los escenarios económico, político e ideológico. En palabras de Marx (1844/2005), bajo el capitalismo, estos derechos se reducen frecuentemente a la protección del individuo burgués y de la propiedad privada, en detrimento de la emancipación de las masas populares.

El imperialismo como negación estructural de los derechos de los pueblos

Las constantes agresiones del imperialismo estadounidense y sus aliados de la OTAN y su engendro sionista contra naciones oprimidas como Irak, Libia, Afganistán, Siria, Yemen, Líbano y muchas otras más, evidencian que el llamado orden internacional basado en reglas (burguesas) maniobra como un mecanismo de imposición violenta de intereses capitalistas e imperialistas. La genocida invasión de Irak en 2003, la destrucción de Libia en 2011 o la prolongada cruel guerra en Afganistán no solo implicaron millones de víctimas (asesinados y heridos), sino la demolición de estructuras económicas y sociales, así como, culturales y políticas enteras.

En este contexto, la tesis de Lenin, maestro del proletariado, (1914/1975) referente al derecho de las naciones a la autodeterminación adquiere plena vigencia, ya que no puede existir Derechos Humanos reales sin soberanía política y control de los recursos naturales por parte de los pueblos. El depredador sistema capitalista y su fase imperialista niegan groseramente este principio, suplantándolo por regímenes lacayos subordinados o por el caos funcional a la feroz acumulación capitalista.

Asimismo, las arbitrarias sanciones económicas impuestas contra países como Venezuela, Cuba e Irán, entre otros, constituyen formas actuales de guerra no convencional que refleja la paz de los cementerios que les imponen a los pueblos. Lejos de ser medidas diplomáticas, configuran verdaderos mecanismos de estrangulamiento económico que vulneran derechos fundamentales como la salud, la alimentación, el trabajo digno, la educación pública, etc. Tal como denunciaba Fidel Castro (1992), se castiga a pueblos enteros por ejercer su soberanía. En la misma línea, Thomas Sankara (1987) advirtió que la condicionante deuda externa y las sanciones son instrumentos de dominación neocolonial que condenan a los pueblos a la pobreza estructural.

Sionismo, sometimiento y la negación del derecho a la existencia

En Asia Occidental, las atroces condiciones de existencia del pueblo palestino constituyen una de las expresiones más crueles de la negación de los derechos de los pueblos. La terrorífica ofensiva militar contra Palestina, así como las agresiones en Líbano y Yemen, deben ser comprendidas dentro de una lógica de ofensiva imperialista en la que el sionismo opera como enclave estratégico de dominación regional. Son más de siete décadas de genocidio y atrocidades contra Palestina.

No es posible separar la cuestión de los Derechos Humanos del derecho a la vida digna, a la tierra, al territorio y a la autodeterminación de los pueblos. Como sostenía el amauta José Carlos Mariátegui (1928/2007), la base material de la justicia social radica en la relación del pueblo con su tierra. Así, la expropiación, ocupación y fragmentación del territorio palestino representan, por tanto, una negación estructural de su condición de pueblo.

La narrativa hegemónica liberal-capitalista, que pretende universalizar los Derechos Humanos, se fractura frente a esta realidad, ya que se establecen jerarquías implícitas entre “vidas dignas de ser protegidas” y “vidas sacrificables”. En este marco, la afirmación del maestro Mao Tse-tung (1938/1976) cobra una dimensión concreta, puesto que los derechos no son concesiones del poder, sino conquistas históricas que emergen de la resistencia organizada de los pueblos.

La ofensiva interna del capitalismo contra sus propios pueblos

La violencia reaccionaria del sistema capitalista no se limita a la periferia conformada por las naciones oprimidas y pueblos del mundo, sino que también se manifiesta en el interior de las propias potencias capitalistas e imperialistas. En Estados Unidos, amplios sectores de la población ven vulnerados derechos esenciales como el acceso al trabajo, la salud, la educación, la vivienda y la seguridad. La mercantilización de la vida convierte derechos fundamentales en privilegios condicionados por la capacidad de pago.

A lo anterior se suma una creciente restricción de la libertad de pensamiento y expresión, así como, a la libre organización. La censura mediática, la manipulación algorítmica y la persecución de voces disidentes configuran un autoritario escenario donde la democracia liberal revela sus límites estructurales. Como advertía Rosa Luxemburg (1918/2008), la libertad auténtica solo existe cuando incluye a quienes piensan diferente; sin embargo, el neoliberalismo tiende a homogeneizar la conciencia social para reproducir las relaciones de dominación.

En este sentido, el capitalismo, en su fase neoliberal y financiarizada, desencadena una ofensiva integral contra los derechos humanos, tanto en el centro como en la periferia del sistema, subordinando la vida humana a la lógica depredadora de la acumulación capitalista.

Hacia una reapropiación popular de los derechos humanos

Frente a esta injusta problemática, resulta un imperativo resignificar los Derechos Humanos desde una perspectiva de los pueblos y no de las clases explotadoras. No se trata de rechazar su validez, sino de disputar su contenido y orientación histórica. Los Derechos Humanos solamente pueden adquirir un carácter emancipador cuando se articulan con la lucha por la soberanía, la justicia social y la transformación estructural del sistema capitalista.

Como planteaba el Che Guevara (1964), la verdadera solidaridad internacional se construye desde la acción concreta de los pueblos en lucha. En esa misma dirección, la aspiración a una humanidad digna —evocada poéticamente por el poeta comunista César Vallejo (1939/1988)— solo será posible en un orden mundial que supere la explotación capitalista, el infame imperialismo y toda forma de dominación.

En definitiva, los derechos de los pueblos y los derechos humanos no pueden seguir siendo instrumentos retóricos del poder capitalista e imperialista, puesto que deben convertirse en banderas de lucha de los pueblos del mundo en su camino hacia la emancipación histórica.

Referencias

Castro Ruz, F. (1992, 12 de junio). Discurso en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Río de Janeiro, Brasil.

Guevara, E. (1964, 11 de diciembre). Discurso en la XIX Asamblea General de las Naciones Unidas. Nueva York, Estados Unidos.

Lenin, V. I. (1975). Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación. Editorial Progreso. (Obra original publicada en 1914).

Luxemburg, R. (2008). La revolución rusa. Akal. (Obra original publicada en 1918).

Mao, T. (1976). Citas del Presidente Mao Tse-tung. Ediciones en Lenguas Extranjeras. (Obra original publicada en 1938).

Mariátegui, J. C. (2007). 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. Editorial Minerva. (Obra original publicada en 1928).

Marx, K. (2005). Sobre la cuestión judía. Prometeo Libros. (Obra original publicada en 1844).

Sankara, T. (1987, 29 de julio). Discurso ante la XXV Cumbre de la Organización para la Unidad Africana. Adís Abeba, Etiopía.

Vallejo, C. (1988). Poemas humanos. Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1939).