Red de prensa popular latinoamericana

VARICELA EN EL TRABAJO DE PARTO EN FASE RESOLUTIVA: REPORTE DE CASO Y REVISION DE LITERATURA

“VARICELLA DURING THE SECOND STAGE OF LABOR: A CASE REPORT AND LITERATURE REVIEW”

Por: Zerna Garcia Faviola ¹

RESUMEN
La varicela es una enfermedad infecciosa aguda y altamente contagiosa causada por el virus varicela-zóster (VVZ), un tipo de herpesvirus. Se caracteriza por un sarpullido generalizado con picazón (vesículas) y se transmite principalmente por vía respiratoria o contacto directo. Se describe el  caso de una paciente femenina de 21años de edad en trabajo de parto de 38 semanas de gestación acude al servicio de emergencia con un  cuadro clínico de 10 horas de evolución caracterizado por dolor tipo de trabajo de parto en área hipogástrica irradiado a región dorsolumbar de gran intensidad además con erosiones en  mucosa labial, vesículas y costras en cara, tórax anterior, posterior, abdomen el dorso de las manos, acude en trabajo de parto al Hospital Municipal Pampa de la Isla. 
PALABRAS CLAVES: Varicela, vesículas, lesiones.
 ABSTRACT Varicella is an acute and highly contagious infectious disease caused by the varicella-zoster virus (VZV), a member of the herpesvirus family. It is characterized by a generalized pruritic vesicular rash and is primarily transmitted via the respiratory route or rough direct contact. We report the case of a 21-year-old female patient with a 10-hour history of a clinical presentation characterized by vesicular lesions involving the oral mucosa, face (cheeks and perioral region), forehead, anterior and posterior thorax, abdomen, and the dorsal surfaces of both hands, who presented in labor at Hospital Municipal Pampa de la Isla. Keywords: Varicella, Vesicles, Lesions 

INTRODUCIÒN

La varicela está causada por un virus ADN de la familia herpes virus, conocido como varicela zóster (VVZ) que tiene una prevalencia en la población general y conlleva una seroconversión de 80% en los niños a los 10 años, con 98% de inmunidad residual en la población adulta. ¹ En embarazadas esta infección adquiere especial importancia al incluirse dentro del grupo de infecciones STORCH (sífilis, toxoplasmosis, otros, rubéola, citomegalovirus y herpes virus). La infección materna por estos agentes incluyendo la varicela puede llevar a aborto, muerte in útero y malformaciones al nacer, con una mayor prevalencia en países en vías de desarrollo.5 Dado que se trata de una patología propia de la infancia, es rara la infección en embarazadas con sólo 0.3% a 0.5% de nuevos casos por año en este grupo poblacional, con una tasa de incidencia de 2-5 por 43.000 nacimientos.1 De las pacientes con primoinfección conocida durante la gestación, sólo 1% a 3% de los fetos desarrollarán varicela congénita. ² CASO CLÌNICO:Paciente femenino de 21 años, originaria de Santa Cruz y residente Andrés Ibáñez, Santa Cruz, de ocupación ama de casa, con antecedente de Gestación de 38 semanas en trabajo de parto y esta cursando un cuadro viral. Al examen físico se evidencia lesiones múltiples vesículas sobre base eritematosa, pápulas y costras serohemáticas distribuidas en rostro (Figura 1) tórax anterior posterior (Figura 2) abdomen región lumbar miembros superiores también en él un labio superior (Figura·3) de mucosa oral una úlcera ovalada de color amarillento en el centro borde eritematosa. No se detectan adenomegalias.

Exámenes complementarios: Hemograma, glicemia, coagulograma, examen de orina función renal dentro de parámetros normales, serología (VIH no reactivo-VDRL no reactivo) se realizo   Biología Molecular tipo muestra: hisopado de tórax, costra, vesícula. Prueba: Detección de l genoma de varicela Zoster, Técnicas: Reacción en cadena de la polimerasa en tipo real (rt-PCR), Resultado: POSITIVO VARICELA ZOSTER.

Figura 1. Lesiones cutáneas en área de tórax anterior (úlceras, costras y descamación) en paciente con varicela Zoster. Fuente: la autora.
Figura 2. Lesiones tórax posterior (úlceras, costras y descamación) en paciente con varicela Zoster. Fuente: la autora.Figura
3. Lesiones en cara (úlceras, costras y descamación) en paciente con varicela Zoster. Fuente: la autora.Se toma muestra de con hisopado de tórax, abdomen y cara de costras y vesículas.Se inicia tratamiento con Aciclovir 800mg vía oral cada 6 horas por 6 días 
DISCUSIÒN:
Este virus de la varicela zoster (VVZ) puede producir dos enfermedades: la varicela (que resulta de la infección primaria por el virus) y el Herpes Zoster que se produce por su reactivación. 3,4 Este virus pertenece al grupo de los herpes virus, los cuales tienen la característica de persistir en el organismo después de la infección primaria. Según el momento de la gestación en que la madre sufre primoinfección, los riesgos para el feto son diferentes. Aunque las complicaciones son raras, el significado potencial para la morbilidad y mortalidad materno-fetal, no deben ser ignorados. Por esta razón deben considerarse los peligros potenciales y secuelas, y evaluar programas para su manejo, uso apropiado de vacunación profiláctica e intervención con inmunoglobulina específica para varicela (VZIG) y/ o terapia antiviral. 5,6 En la literatura se ha reportado la varicela perinatal, la cual se asocia a la varicela materna ocurrida en las últimas semanas de gestación. Si la infección ocurre 4 días previos al parto ó 2 días después, se espera una varicela neonatal grave y la enfermedad fetal ocurre en 50% de los casos, cuando la varicela acaece de 1 a 4 semanas antes del nacimiento.7 Es importante el tamizaje prenatal mediante la historia clínica y la práctica de serología en los primeros controles prenatales, así como la vacunación de las mujeres seronegativas en el posparto. Estas pacientes deben evitar el contacto con posibles fuentes de contagio durante todo el embarazo, en caso de exposición debe administrarse inmunoglobulina para el VVZ en las 96 horas después de la exposición.8 La vacuna es gran herramienta para la prevención de desenlaces negativos para el feto. El riesgo de una embarazada de desarrollar neumonía por varicela oscila entre 10% y 20%, superior al de la población femenina general.9 Antes del desarrollo de la vacuna en 1995, menos de 5% de las pacientes eran mayores de 20 años. Ha sucedido un cambio en el grupo etario más afectado por la infección, aumentado la incidencia en adultos y adolescentes. En mujeres no vacunadas en la infancia se recomienda un esquema de vacunación estándar de dos dosis separadas por 4 a 8 semanas10, ya que la vacuna corresponde a una cepa no virulenta atenuada y puede aumentar el riesgo de infección y complicaciones durante el embarazo. Sin embargo, una investigación prospectiva a 10 años que  estudió embarazadas vacunadas en forma inadvertida durante el embarazo, no detectó ningún neonato afectado por síndrome de varicela congénita ni otras malformaciones, pero por su potencial asociación con complicaciones, no está indicada la vacunación contra el VVZ durante el embarazo.11 A pesar de que no existen estudios controlados respecto a los beneficios del uso de la inmunoglobulina para la prevención secundaria de infección fetal, se recomienda como medida estándar en las guías de manejo.6 En Latinoamérica los esquemas de vacunación más laxos (en 2011) sólo dos países incluían la varicela en el plan de inmunización obligatorio) y la dificultad para cubrir toda la población, la incidencia en niños y la mayor presencia del virus salvaje entre la población general es común. Un metaanálisis realizado en 2012 por Bardach y col. reportó una incidencia de 42.9 casos por 1000 individuos por año (IC95% 26.9–58.9), siendo los niños menores de 5 años los más afectados por la enfermedad.12 El manejo del síndrome de varicela congénita en general es de soporte como en el caso presentado en este artículo, los neonatos que llegan a la vida adulta a pesar de las complicaciones pueden presentar secuelas importantes, en especial a nivel neurológico, además de deformidades óseas. Una de estas posibles complicaciones, aunque rara, es la hipoplasia aislada de un miembro. Como el síndrome de varicela congénita es una enfermedad de muy baja prevalencia en la población pediátrica (sólo 143 casos reportados entre 1947 y 2013) el manejo de las complicaciones en el adulto es incierto.13 Ante fracturas femorales o de otros huesos de los miembros inferiores se recomienda el manejo con amputación según el nivel de la fractura, aunque esta recomendación se basó en reportes de caso.13,14 Durante la primera infancia las secuelas en los supervivientes de este síndrome son variadas y por lo general derivan del daño neurológico u óseo que condiciona la infección in utero.15 Algunos desarrollan lesiones de herpes zóster en su primer año de vida, como única manifestación de la infección congénita por varicela, sin desarrollar síntomas o malformaciones adicionales. Casi siempre responden al tratamiento con aciclovir.16.

 CONCLUSIÒN:
La varicela en el postparto constituye una condición clínica relevante debido a la vulnerabilidad inmunológica de la madre y el riesgo de transmisión neonatal. En su fase resolutiva, la enfermedad se caracteriza por la progresiva desaparición de las lesiones cutáneas, que evolucionan de vesículas a costras, acompañadas de una disminución de los síntomas sistémicos como fiebre y malestar general.

Durante esta etapa, el organismo materno ya ha iniciado una respuesta inmunitaria eficaz, con producción de anticuerpos específicos que limitan la replicación viral. Clínicamente, la paciente presenta mejoría del estado general, reducción del prurito y ausencia de nuevas lesiones. Es fundamental mantener medidas de higiene para evitar sobreinfecciones bacterianas de las lesiones cutáneas, así como continuar la vigilancia médica.En el contexto del postparto, el manejo resolutivo también implica evaluar el estado del recién nacido, especialmente si la infección materna ocurrió en los días cercanos al parto. En estos casos, puede requerirse seguimiento pediátrico estricto para detectar signos de varicela neonatal, que puede ser más grave.Desde el enfoque terapéutico, generalmente no se requieren antivirales en esta fase, salvo en casos complicados o pacientes inmunocomprometidas. Se prioriza el tratamiento sintomático, la hidratación y el reposo. Asimismo, la lactancia materna puede mantenerse si no existen lesiones activas en las mamas, reforzando las medidas de bioseguridad.En conclusión, la fase resolutiva de la varicela en el postparto refleja la recuperación progresiva, donde la atención se centra en prevenir complicaciones, asegurar el bienestar materno y proteger al recién nacido mediante un seguimiento integral. 
 
             Alrededor de 0,2% de las mujeres embarazadas contraen la varicela durante este periodo. Con cifras mayores en países tropicales. Los riesgos para la madre son desarrollar una varicela severa o presentar neumonía varicelatosa, que tiene una mortalidad del 40% sin terapia5.   

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
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