Red de prensa popular latinoamericana

Una Carta Abierta a la Humanidad

Por Yootab Hakhamanesh*

Artista y activista por el medio ambiente y el patrimonio cultural de la humanidadLlegará un día...

en que la humanidad se hará una sola pregunta:

¿En qué momento dejamos de amar la Tierra?

Ese día aún no ha llegado.
Todavía estamos a tiempo.
Hoy, un gato duerme en paz entre mis brazos.
Hoy, sostengo un pincel para sembrar esperanza, no miedo.
Hoy, creo una obra dedicada a nuestra Madre Tierra.
Porque las transformaciones que perduran nunca nacen del ruido.
Nacen del silencio de una conciencia.
Del valor de un corazón que elige amar.
De una mano que decide crear en lugar de destruir.
Tal vez mi pintura no cambie al mundo.
Pero quizá pueda despertar una conciencia.
Y la historia nos ha recordado, una y otra vez, que una sola conciencia despierta puede inspirar a millones.
No estamos aquí para conquistar la Tierra.
Estamos aquí para proteger la única casa que compartimos.
No somos dueños del planeta.Somos sus guardianes temporales.
Cada árbol que permanece en pie.
Cada río que continúa fluyendo.
Cada especie que sobrevive.
Cada acto de compasión. 
Cada obra creada con amor.
Es una promesa de que la esperanza sigue viva.
El arte no puede reemplazar a la naturaleza.
Pero sí puede recordarnos por qué debemos defenderla.
Hoy, más que nunca, el mundo necesita menos indiferencia y más empatía.
Menos división y más humanidad.Menos destrucción y más creación.
Si todavía crees que el amor puede vencer al odio...
que la bondad deja una huella más profunda que la violencia...
y que crear siempre será un acto más poderoso que destruir...
No guardes silencio.
Comparte este mensaje.
Haz que llegue a otra conciencia.
Porque los cambios que transforman la historia rara vez comienzan con las mayorías.
Comienzan con una decisión.
Con una voz.
Con un corazón.
Un corazón que entiende que la humanidad no está dividida por fronteras, idiomas ni creencias.
Un corazón que reconoce que todos compartimos el mismo cielo, el mismo aire y la misma Tierra.
Porque, en el fondo, todos somos uno.
No recibimos la Tierra para agotarla.
La recibimos para entregarla, más viva y más digna, a quienes vendrán después de nosotros.
Que nuestra generación sea recordada no por lo que consumió, sino por lo que tuvo el valor de proteger.
El futuro aún no está escrito.
Y empieza con lo que decidamos hacer hoy.

* Yootab Hakhamanesh
Artista y activista por el medio ambiente y el patrimonio cultural de la humanidad. 
#Yootab #Hakhamanesh #Humanidad #MadreTierra

INSTRUMENTALIZACIÓN POLÍTICA Y MERCANTIL DE LA FE POR EL DECADENTE CAPITALISMO

Por: Alex A. Chamán Portugal 
Resumen

La religión y la espiritualidad han acompañado a la humanidad desde tiempos inmemoriales, ofreciendo respuestas acerca del sentido de la vida, fortificando la cohesión social y promoviendo valores éticos y comunitarios. Asimismo, la historia también muestra que diferentes poderes económicos y políticos han instrumentalizado las creencias religiosas para legitimar formas atroces de dominación, sometimiento, justificar conquistas y genocidios, consolidar oprobiosas estructuras de poder y reproducir desigualdades e injusticias. En este ensayo se analiza cómo la fe ha sido manejada en distintos contextos históricos como un recurso ideológico al servicio de proyectos coloniales, imperiales y capitalistas, sin desconocer que numerosas comunidades religiosas también han protagonizado importantes experiencias de resistencia y defensa de la dignidad humana. Asimismo, se examinan las principales contribuciones de Carlos Marx, Federico Engels, Antonio Gramsci, Louis Althusser, José Carlos Mariátegui, Frantz Fanon, etc., para comprender la relación entre religión, poder e ideología.

Introducción
La religión constituye uno de los fenómenos históricos, sociales, políticos e ideológicos más influyentes de la humanidad, ya que, a lo largo de los milenios, ha contribuido a la construcción de identidades colectivas, principios éticos y formas de organización comunitaria en el marco de una determinada sociedad. Al mismo tiempo, distintas instituciones religiosas han participado, en diversos momentos históricos, en procesos económicos y políticos vinculados con la consolidación de Estados, imperios y sistemas de dominación (Durkheim, 1912/2008; Weber, 1905/2002).
La religión no debe entenderse solamente como una experiencia espiritual individual, sino también como una institución inserta en relaciones históricas de poder. Consecuentemente, su estudio requiere tener muy en cuenta las condiciones económicas, sociales, políticas e ideológicas en las que se desarrolla. Desde la ciencia del marxismo se sostiene que las ideas, las creencias y las instituciones forman parte de una totalidad social en que interactúan con las estructuras económicas y las relaciones de clase (Marx y Engels, 1845-1846/1974)
.En este ensayo se parte de una tesis central que es la instrumentalización política y mercantil de la fe no constituye una característica inherente a las religiones, sino el resultado de procesos históricos a través de los cuales las clases sociales dominantes han utilizado el poder político y la autoridad simbólica de las instituciones religiosas para legitimar proyectos de dominación, explotación y opresión. Esta afirmación no olvida que, en distintas épocas, también hayan surgido expresiones religiosas comprometidas con la justicia social, la defensa de los pueblos y la emancipación humana (Boff, 1981; Gutiérrez, 1971).

1. Religión, poder e ideología

Las primeras expresiones religiosas surgieron mucho antes de la formación de los Estados y de las sociedades divididas en clases sociales. Los estudios antropológicos muestran que las comunidades originarias desarrollaron rituales y creencias relacionadas con la naturaleza, la vida comunitaria y la explicación del mundo, desempeñando funciones de integración social y transmisión cultural (Eliade, 1957; Durkheim, 1912/2008).Con la aparición de las primeras civilizaciones estatales, la religión empezó a vincularse cada vez más con el ejercicio del poder político. Así, reyes, emperadores y sacerdocios legitimaron su autoridad presentándola como expresión de un orden divino o sagrado, por lo que la obediencia al poder terrenal fue frecuentemente asociada con la sumisión a una autoridad trascendente (Eagleton, 2014).Carlos Marx analizó este fenómeno en el marco de una crítica más amplia a las sociedades divididas en clases. En su célebre Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel, planteó que la religión representa "el suspiro de la criatura oprimida" y "el corazón de un mundo sin corazón", al tiempo que la definió como "el opio del pueblo" (Marx, 1844/2009).

Esta expresión no constituye un simple rechazo de la religión, sino una explicación de su función social en condiciones de explotación y opresión. Para Marx, las creencias religiosas pueden ofrecer consuelo frente a las injusticias y sufrimientos, pero también contribuir a que las personas acepten como inevitables situaciones históricas que, en realidad, pueden transformarse mediante la acción colectiva.Federico Engels complementó lo anterior al demostrar que los movimientos religiosos no han desempeñado siempre un papel conservador.
En Las guerras campesinas en Alemania, expresó cómo determinadas corrientes religiosas sirvieron para expresar demandas populares e igualitarias frente a estructuras feudales extremadamente desiguales (Engels, 1850/1977). Esto evidencia que la religión constituye un espacio de disputa social e ideológica.

Antonio Gramsci amplió este análisis mediante el concepto de hegemonía cultural, ya que las clases dominantes no mantienen su poder únicamente a través de la coerción, sino también construyendo consenso vía instituciones como la escuela, los medios de manipulación masivos, las redes sociales, las plataformas digitales y las organizaciones religiosas (Gramsci, 1971). Así, la religión puede contribuir a presentar determinadas relaciones sociales como naturales o moralmente legítimas, facilitando la reproducción del orden social establecido.En una línea similar, Louis Althusser afirmó que las instituciones religiosas forman parte de los aparatos ideológicos del Estado, o sea, de aquellos espacios en que se producen valores, normas y formas de interpretar la realidad que contribuyen a reproducir las relaciones sociales existentes (Althusser, 1970/1974). El propio desarrollo histórico demuestra que referidas instituciones no actúan siempre de manera uniforme, puesto que en su interior también brotan corrientes críticas y transformadoras. 

2. Colonialismo, evangelización y acumulación originaria del capital

Uno de los procesos históricos donde la instrumentalización política de la religión adquirió mayor relevancia fue la expansión colonizadora europea iniciada a finales del siglo XV. La conquista de América y la posterior colonización de amplias regiones de África y Asia respondieron a una mezcla de intereses económicos, políticos y religiosos (Elliott, 2006; Wallerstein, 1974).Desde la economía política, distintos autores plantean que la expansión colonial desempeñó un papel decisivo en la denominada acumulación originaria del capital, proceso a través del cual la apropiación de recursos naturales como tierras, metales preciosos y fuerza de trabajo contribuyeron a la formación del capitalismo moderno (Marx, 1867/2017; Harvey, 2003). En la mayoría de los casos, la evangelización acompañó este atroz proceso proveyendo marcos simbólicos que legitimaban la expansión imperial presentando la conquista y colonización como una misión civilizadora (Pagden, 1995).

Es importante destacar que la relación entre religión y colonialismo fue compleja y no puede reducirse a una explicación única, ya que diversas instituciones eclesiásticas colaboraron estrechamente con los proyectos colonizadores, mientras que algunas voces denunciaron los vejámenes cometidos contra las poblaciones originarias. Un ejemplo excepcional fue el de Bartolomé de las Casas, quien defendió los derechos de los pueblos originarios frente a las monstruosidades de la conquista (Las Casas, 1552/1999). En contraste, la mayoría de los sectores justificaron la expansión colonialista apelando a argumentos religiosos y civilizatorios.

Frantz Fanon profundizó posteriormente este análisis al señalar que el colonialismo además ocupó territorios y transformó las subjetividades de los pueblos colonizados. La imposición cultural y religiosa formó parte de un proceso más amplio destinado a presentar la cultura europea como modelo universal de civilización, proscribiendo los conocimientos y espiritualidades de los pueblos originarios a una condición de inferioridad (Fanon, 1961/2002).En América Latina, José Carlos Mariátegui sostuvo que la comprensión de la religión debía enmarcarse dentro de la realidad histórica concreta de cada pueblo. Para el revolucionario peruano, las formas religiosas heredadas de la colonia no podían analizarse separadas de la estructura económica y social construida sobre la explotación de las comunidades indígenas y campesinas (Mariátegui, 1928/2007). Así, la emancipación latinoamericana exigía no sólo transformaciones económicas, sino también una profunda descolonización cultural e ideológica. 

3. Capitalismo neoliberal y mercantilización de la fe

El desarrollo del capitalismo, en su fase neoliberal, ha ampliado la lógica del mercado hacia ámbitos tradicionalmente considerados ajenos a las relaciones mercantiles, por lo que la religión y la espiritualidad no han permanecido al margen de este proceso. Muchos autores sostienen que determinadas organizaciones religiosas han incorporado estrategias empresariales, mecanismos de marketing y modelos de gestión propios del mercado, transformando la fe en un bien de consumo y a los creyentes en consumidores de bienes simbólicos (Harvey, 2005; Bauman, 2007).Así, el capitalismo no solo produce mercancías materiales, sino también valores, emociones, identidades y experiencias espirituales de carácter burgués. La denominada mercantilización de la fe se expresa en fenómenos como las megaiglesias, megacongregaciones, el teleevangelismo, la comercialización de objetos religiosos, el marketing espiritual, los congresos masivos de liderazgo religioso y la creciente profesionalización de determinadas organizaciones confesionales (Einstein, 2008).Uno de los fenómenos más investigados es la denominada teología de la prosperidad, difundida por algunas corrientes del cristianismo evangélico y pentecostal. Plantea que la prosperidad económica constituye una manifestación de la bendición divina y que las contribuciones económicas de los fieles forman parte de una relación espiritual con Dios (Bowler, 2013).Puede sostenerse que ciertas manifestaciones de la religión corren el riesgo de desplazar el énfasis desde la solidaridad y la justicia social hacia el éxito individual, el consumo excesivo y la acumulación material compulsiva. Así, la lógica mercantil tiende a transformar la espiritualidad en un producto sujeto a las reglas de la oferta y la demanda, reproduciendo los valores predominantes del mercado (Bauman, 2007; Eagleton, 2014). 

4. Medios de manipulación, plataformas digitales e industria cultural

En el contexto de la Cuarta Revolución Industrial, las redes sociales, las plataformas digitales, la inteligencia artificial y los algoritmos han transformado profundamente la producción y difusión de los discursos religiosos. En el marco del capitalismo de plataformas, determinados actores políticos, económicos y religiosos utilizan estas tecnologías para amplificar su influencia, construir liderazgos carismáticos, segmentar audiencias y moldear percepciones, emociones y comportamientos mea través de sofisticadas estrategias de comunicación, marketing digital y explotación de datos. En determinados contextos, estas herramientas también pueden facilitar la desinformación, la manipulación emocional, el fanatismo y diversas formas de control simbólico orientadas a preservar intereses económicos, políticos o ideológicos (Castells, 2009; Han, 2014; Zuboff, 2019).Este fenómeno representa una nueva expresión de la industria cultural, en la que, la fe y la espiritualidad son transformadas en mercancías sometidas a la voracidad del mercado, la competencia y la rentabilidad. Así, el creyente es tratado como consumidor, la comunidad como un mercado potencial y la esperanza como un recurso comercializable, subordinando la dimensión ética y liberadora de la experiencia religiosa a dinámicas de acumulación de poder, influencia y capital propias del capitalismo (Horkheimer & Adorno, 1947/2002; Einstein, 2008; Harvey, 2005). 

5. Espiritualidad, emancipación y justicia social

Si bien una parte de la historia evidencia procesos de instrumentalización política y económica de la religión, también existen experiencias comprometidas con la emancipación humana. En América Latina, la Teología de la Liberación representó uno de los intentos más significativos por vincular la fe con la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la opresión estructural.Gustavo Gutiérrez afirmó que la pobreza no debía entenderse solamente como una realidad individual, sino como el resultado de estructuras históricas de injusticia que exigían transformaciones sociales profundas (Gutiérrez, 1971). Leonardo Boff, desarrolló una reflexión ética centrada en la dignidad humana, la solidaridad y el cuidado de la vida (Boff, 1981).En diálogo con estos planteamientos, Paulo Freire defendió una educación liberadora orientada a desarrollar la conciencia crítica de los pueblos frente a las distintas formas de opresión (Freire, 1970/2005).

Estas experiencias demuestran que la religión constituye un fenómeno histórico y social hondadamente contradictorio, cuyo significado y función dependen de las condiciones materiales, las relaciones de poder y los proyectos políticos e ideológicos con los que se articula. A lo largo de la historia, ha sido utilizada tanto para legitimar sistemas de dominación, explotación y exclusión como para impulsar procesos de resistencia, organización popular y emancipación, inspirando la defensa de la dignidad humana, la igualdad, la justicia social y los derechos de los pueblos.

Conclusiones

La historia demuestra que la religión constituye un fenómeno social complejo y contradictorio, cuya función ha variado según las condiciones históricas, el modo de producción y la correlación de fuerzas entre las clases sociales. A lo largo de distintos períodos, distintas instituciones religiosas han sido utilizadas para legitimar proyectos imperiales, coloniales y sistemas de explotación, contribuyendo a la reproducción de relaciones de dominación y desigualdad. Sin embargo, la historia también registra experiencias en las que comunidades y movimientos religiosos han acompañado las luchas de los pueblos, defendiendo la justicia social, la dignidad humana y los derechos de los sectores históricamente oprimidos.

 La instrumentalización política y mercantil de la fe forma parte de los mecanismos ideológicos mediante los cuales las clases dominantes procuran construir consenso, reproducir la hegemonía y preservar las injustas condiciones de acumulación del capital. En el capitalismo y su fase imperialista, la expansión de la lógica mercantil hacia la esfera religiosa ha favorecido, en determinados contextos, la transformación de la espiritualidad en mercancía, subordinando valores éticos y comunitarios a intereses económicos, políticos e ideológicos, sin que ello represente la totalidad de las experiencias religiosas. En consecuencia, la superación de la instrumentalización de la fe exige no solo una conciencia de clase –crítica, creativa y propositiva- frente a sus usos políticos y mercantiles, sino también la transformación de las caducas estructuras económicas y sociales que los hacen posibles. Esto implica avanzar hacia una sociedad socialista superior, sustentada en la superación de la explotación de clase, la propiedad social de los medios de producción, la igualdad sustantiva, la solidaridad internacionalista y la emancipación integral del ser humano, en que la espiritualidad pueda desarrollarse libre de toda forma de dominación, mercantilización, alienación y domesticación. 

Referencias
Althusser, L. (1974). Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Nueva Visión. (Obra original publicada en 1970).Bauman, Z. (2007). Vida de consumo. Fondo de Cultura Económica.Boff, L. (1981). Iglesia: carisma y poder. Sal Terrae.Bowler, K. (2013). Bendecidos: Una historia del evangelio de la prosperidad en Estados Unidos. Oxford University Press.Castells, M. (2009). Comunicación y poder. Alianza Editorial.Durkheim, É. (2008). Las formas elementales de la vida religiosa. Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1912).Eagleton, T. (2014). La cultura y la muerte de Dios. Yale University Press.Einstein, M. (2008). Marcas de la fe: El marketing de la religión en una era comercial. Routledge.Eliade, M. (1957). Lo sagrado y lo profano. Guadarrama.Engels, F. (1977). Las guerras campesinas en Alemania. Progreso. (Obra original publicada en 1850).Fanon, F. (2002). Los condenados de la tierra. Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1961).Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores. (Obra original publicada en 1970).Gramsci, A. (1971). Selecciones de los Cuadernos de la cárcel. International Publishers.Han, B.-C. (2014). Psicopolítica. Herder.Harvey, D. (2003). El nuevo imperialismo. Oxford University Press.Harvey, D. (2005). Breve historia del neoliberalismo. Oxford University Press.Horkheimer, M., & Adorno, T. W. (1998). Dialéctica de la Ilustración: Fragmentos filosóficos (J. J. Sánchez, Trad.). Trotta. (Obra original publicada en 1947).Huntington, S. P. (1996). El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial. Simon & Schuster.Juergensmeyer, M. (2017). El terror en la mente de Dios (5.ª ed.). University of California Press.Las Casas, B. de. (1999). Brevísima relación de la destrucción de las Indias. Cátedra. (Obra original publicada en 1552).Mariátegui, J. C. (2007). Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Biblioteca Ayacucho. (Obra original publicada en 1928).Marx, K. (2009). Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel. En Escritos de juventud. Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1844).Marx, K. (2017). El capital. Tomo I. Siglo XXI Editores. (Obra original publicada en 1867).Marx, K., & Engels, F. (1974). La ideología alemana. Grijalbo. (Obra original publicada en 1845–1846).Pagden, A. (1995). Señores de todo el mundo: Ideologías del imperio en España, Gran Bretaña y Francia (c. 1500–c. 1800). Yale University Press.Wallerstein, I. (1974). El moderno sistema mundial I: La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Academic Press.Weber, M. (2002). La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1905).  

CUANDO LAS MAFIAS GÁNSTERILES LLEGAN AL PODER

Richard González

Ya comenzó el gobierno ilegítimo de Keiko Fujimori, quien ganó las elecciones truchas mediante maniobras y triquiñuelas propias de las mafias. La clase dominante en el Perú tiene a su criatura perfecta, que ya pide facultades legislativas especiales para arremeter contra el pueblo, contra la masa trabajadora y, principalmente, contra la clase obrera. 

Ya está en marcha el mayor barrimiento de derechos laborales y beneficios sociales, como la estabilidad laboral, la CTS, los feriados, las gratificaciones, el trabajo sin beneficios, el desmantelamiento del sindicalismo, la priorización de los beneficios para los parásitos de las AFP y las corporaciones, dinero gratis, impunidad para los delitos de ayer y de hoy, así como carta blanca para matar y leyes criminalizadoras destinadas a perseguir al oponente o al simple disidente.

Es decir, un amplio margen de ganancia, sin responsabilidad ni obligación alguna de las grandes corporaciones, tanto nacionales como internacionales, para con el país ni con la masa trabajadora. Lo único que les interesa es saquear el país, contando con el Estado a su lado y totalmente bajo su control.

 Son las condiciones más indignas y humillantes contra toda una nación las que ha impuesto la ultraderecha, impulsada por ese exacerbado egoísmo apátrida y miserable. Es una humillación que durará generaciones, donde ninguna norma, ley o Estado de derecho será válido mientras se contraponga a ese saqueo y pillaje, propios de las bandas más nefastas y criminales.

Ya no hay recato en nada; la entrega es total de toda una nación a las fauces de una bestia para que estruje toda la carne y la sangre de millones de pueblos, en las condiciones más indignas, casi como si fueran esclavos de milenios atrás.

El capitalismo ya no tiene reparos en expresar su esencia antihumana y depredadora; se presenta como tal para destruir al ser humano y a la naturaleza, dado que se juega su propia extinción.

Unas veces lo hace triturando carne humana, como ocurre con las guerras y los exterminios de hoy; otras veces, mediante la más inmisericorde explotación y opresión. La guerra es total porque se trata de su supervivencia.

Los pueblos deben entenderlo: no es solo el Perú, es un fenómeno mundial. Lo podemos ver todos los días en los hechos cotidianos, incluso desde los análisis más empíricos. Entonces, se prepara a una parte del mundo, o a todo el mundo, para el escenario que se viene como parte de la prolongación de un sistema moribundo, como es ese "nuevo orden mundial", que barrerá todo el liberalismo surgido de las revoluciones burguesas y los principios sobre los que se construyó esta sociedad, para imponer una dictadura corporativa a mansalva. Es decir, el ultraliberalismo, posdemocrático, posmoderno y neofascista en su máxima expresión. 

30/07/2026 

La importancia de la libertad de pensamiento y de expresión en el contexto de la guerra cognitiva y la manipulación mediática

Por: Alex A. Chamán Portugal

Introducción

La libertad de pensamiento y de expresión, inherente al ser humano pensante y transformador, constituye una condición vital para la emancipación humana y la construcción de sociedades genuinamente democráticas. En el contexto de descomposición de la sociedad capitalista y del avasallamiento de derechos y libertades —en el marco de la revolución tecnológica, la expansión de las plataformas digitales y el desarrollo de la inteligencia artificial— estas libertades enfrentan amenazas inéditas derivadas de la guerra cognitiva, la manipulación mediática, las operaciones psicológicas y el colonialismo digital. Así, a la luz de las leyes del progreso social se hace necesario analizar cómo estas dinámicas inciden en la conciencia social, en la soberanía cultural y en la disputa por el control de la información. 

Libertad y emancipación frente a la opresión

Carlos Marx advertía que “la libertad de prensa no es un privilegio, sino el derecho común de todos los ciudadanos” (Marx, 1842/1971). Esta afirmación expresa que la libertad de pensamiento y de expresión no puede reducirse a un formalismo jurídico, sino que debe ser entendida como práctica social que permite a los pueblos resistir la opresión y la manipulación ideológica. José Ingenieros, en El hombre mediocre (1913/2006), denunciaba el pensamiento ramplón y rutinario como una forma de renuncia a la libertad intelectual, refería que “La rutina es el hábito de renunciar a pensar”. La emancipación exige, por consiguiente, superar la mediocridad y la descomposición cultural que impone el orden dominante.César Vallejo, en una carta a Antenor Orrego, aseveraba: “Hoy, y más que nunca quizá, siento gravitar sobre mí una obligación sacratísima, de hombre y de artista: ¡la de ser libre!” (Vallejo, 1982). La libertad, en este sentido, no es solo un derecho político, sino también una exigencia ética y estética que atraviesa la vida humana.

 Guerra cognitiva y manipulación mediática

La guerra cognitiva se manifiesta como un conjunto de estrategias destinadas a controlar la mente y la conciencia social a través de la manipulación de la información. Lenin, en 1917, señalaba que para la burguesía la “libertad de prensa significaba libertad para los ricos de publicar”, mientras que para el poder obrero debía significar liberación de la prensa del yugo del capital (Lenin, 1917/1974). Esta tensión se actualiza hoy en el dominio de las plataformas digitales, las redes sociales y la denominada inteligencia artificial, en que la libertad se ve restringida por algoritmos que reproducen intereses corporativos de las clases dominantes y del sistema capitalista que arrastra a la humanidad no solamente a la tercera guerra mundial, sino también a mayor desigualdades, explotación y opresión.

Renán Vega Cantor (2026) ha advertido que la llamada “era de la información” está atravesada por sofismas que constituyen un nuevo sentido común, en el que lo virtual se presenta como neutral, cuando en realidad funciona como efectivo instrumento de guerra y manipulación. La descomposición del espacio público se traduce en la imposición de narrativas homogéneas que procuran legitimar la hegemonía del capital transnacional. 

Democracia, soberanía cultural e informativa

José Carlos Mariátegui, en Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928/2007), sostuvo que “no es posible democratizar la enseñanza de un país sin democratizar su economía y su superestructura política”. La libertad de pensamiento y de expresión, por ende, está íntimamente ligada a la democratización material de la sociedad. Sin ella, la democracia se convierte en una fachada que encubre la opresión y la manipulación.La soberanía cultural e informativa implica la capacidad de los pueblos para producir y defender sus propias narrativas frente al colonialismo digital. Mao Tse-tung, en su discurso acerca de la propaganda, acentuó que la rectificación y la crítica son esenciales para la educación marxista (Mao, 1957/1967). En el contexto actual, ello significa que la defensa de la libertad de pensamiento requiere prácticas colectivas de crítica y autocrítica frente a la manipulación mediática y otras ofensivas por los aparatos ideológicos. 

Revolución tecnológica y disputa por la conciencia social

La revolución tecnológica en su versión 4, ha intensificado la disputa por la conciencia social. Noam Chomsky y Edward S. Herman (1988/2002) demostraron cómo los medios masivos actúan como filtros ideológicos que reproducen los intereses de las élites o clases sociales dominantes. Actualmente, esos filtros se han automatizado mediante algoritmos que operan en tiempo real, generando una manipulación más sofisticada y casi indetectable.

La libertad de pensamiento y de expresión se convierte, consiguientemente, en un campo de batalla. Defenderla implica cuestionar los monopolios digitales, denunciar la manipulación y promover una pedagogía crítica que permita discernir entre información y propaganda. Como recordaba José Ingenieros en Las fuerzas morales (1919/2004), “toda personalidad… sólo puede sentirse libre la que es capaz de seguir sus principios, sobreponiéndose a cuantas contingencias intenten desviarla”.

 Conclusión

La libertad de pensamiento y de expresión es condición material y política indispensable para alcanzar la plena emancipación humana, la construcción de correcta una conciencia crítica, la participación democrática y la defensa de la soberanía cultural e informativa. En el contexto de la guerra cognitiva y la intensa manipulación mediática, estas libertades que fueron conquistadas históricamente, se encuentran amenazadas por nuevas formas de opresión y colonialismo digital. En consecuencia, la tarea histórica consiste en garantizar que los pueblos puedan pensar y expresarse libremente, resistiendo la manipulación y construyendo alternativas emancipadoras.

Referencias bibliográficas·
 Chomsky, N., & Herman, E. S. (2002). Los guardianes de la libertad. Barcelona: Crítica. (Original publicado en 1988).
· Ingenieros, J. (2006). El hombre mediocre. Buenos Aires: Losada. (Original publicado en 1913).
· Ingenieros, J. (2004). Las fuerzas morales. Buenos Aires: Losada. (Original publicado en 1919).
· Lenin, V. I. (1974). Obras escogidas. Moscú: Progreso. (Texto original de 1917).
· Mao Tse-tung. (1967). Obras escogidas. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras. (Discurso de 1957).
· Mariátegui, J. C. (2007). Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Lima: Biblioteca Amauta. (Original publicado en 1928).
· Marx, K. (1971). Debates sobre la libertad de prensa. México: Grijalbo. (Original publicado en 1842).
· Ramonet, I. (1998). La tiranía de la comunicación. Madrid: Debate.
· Vallejo, C. (1982). Epistolario general. Lima: Mosca Azul Editores.· Vega Cantor, R. (2026). “La guerra cognitiva y la era de la información”. Liberación.cl.

KEIKO FUJIMORI Y EL GABINETE DE LOS GRANDES GRUPOS DE PODER Y DEL IMPERIALISMO

Richard González

La ultraderecha fascistoide en el Perú, una vez más, se dispone a mantener su poder y la acumulación capitalista bajo un modelo neoliberal fracasado en el mundo y en el propio país. Pero el cinismo no deja de caracterizar a sus mentores y defensores, quienes lamentan recibir un "país destrozado", precisamente por ellos mismos, y que, con seguridad, buscarán a quién culpar para justificar el fracasado modelo que se reiterará con el gobierno de la hija del más grande ladrón, asesino, inmoral y genocida. 

Lo cierto es que el gabinete presentado constituye la expresión de la primacía de los intereses de las grandes empresas mineras, de la banca y de otros tantos grupos de poder, incluidos los grandes intereses de los propios Estados Unidos, Taiwán y el sionismo, que se extiende por todo el continente para disputar los intereses de la propia China. Se profundizaría así la contienda interimperialista, siendo el Perú una zona estratégica entre el Pacífico y el Atlántico, como expresión también de los intereses de Brasil, miembro fundador de los BRICS. 

Es, además, la reiteración del autoritarismo genocida. Por esa razón, en el discurso de apertura de esta agente de las corporaciones y del imperialismo no hubo una sola palabra de "disculpas" o "perdón" dirigida a los familiares de las víctimas de este Estado represor.También representa la continuidad de una centralidad capitalina que desprecia al pueblo profundo y que mantiene una práctica racista y discriminadora.

 Obviamente, no existe ninguna mención al pueblo profundo del campo y de la ciudad, porque seguirá en ese afán de mantener al país como una economía primario-exportadora. Por tanto, es la prosecución del neoliberalismo antipopular, antinacional y antipatria, frente al cual los pueblos no dejarán de combatir sin tregua alguna, persistiendo en la lucha por una nueva Constitución, la democratización de la sociedad peruana y la derogatoria de las leyes procrimen, con el objetivo de transformar la sociedad. Asimismo, se plantea la derogatoria de las leyes antiterroristas, utilizadas como arma de guerra para perseguir, estigmatizar e incluso asesinar a los disidentes, luchadores sociales y también a los revolucionarios o comunistas. 

29/07/2026 

CONCLUSIONES DE LA REUNIÓN INTERNACIONAL

Domingo, 26 de julio de 2026

 Articulación continental y lucha antiimperialista: Consolidar y profundizar la organización de los pueblos de Latinoamérica y el Caribe para enfrentar unidos al enemigo histórico común: el capitalismo y su fase imperialista, el fascismo y el sionismo. Convocatoria a la unidad de los pueblos mediante activistas, líderes, organizaciones sociales y políticas populares a fusionar fuerzas y construir un bloque histórico para derrotar las nuevas formas de colonización que asedian a Latinoamérica.

 Solidaridad antiimperialista y victoria de los pueblos, reconociendo la resistencia soberana frente al asedio del imperialismo y el sionismo, celebrando los reveses propinados a estas potencias por los pueblos en lucha —como la heroica y ejemplar resistencia de Irán—, manteniéndonos en estado de alerta permanente ante cualquier arremetida colonialista.

 Solidaridad con los pueblos libres de África, así como, saludar con profundo fervor internacionalista al pueblo de Burkina Faso por sus históricas luchas y sus consecuentes victorias en defensa de su soberanía y autodeterminación. Defensa de la democracia popular frente a la farsa electoral, denunciando que no pueden existir procesos electorales libres, transparentes ni independientes bajo regímenes viciados y fraudulentos al servicio de las potencias imperialistas y sus Gobiernos cipayos, tal como ocurre actualmente en Perú y Colombia.

 Respaldo a la soberanía de Nicaragua, expresando nuestro firme apoyo al compañero Daniel Ortega y al pueblo sandinista en la defensa inclaudicable de la Patria de Nicaragua y en la profundización del legado antiimperialista de Sandino. 

Defensa irrestricta de la Revolución Bolivariana en Venezuela, defendiendo la Revolución Bolivariana en Venezuela para que continúe siendo el faro luminoso y antimperialista de nuestra Patria Grande.

 LA UNIDAD DE LA PATRIA GRANDE LATINOAMERICANA SERÁ LA TUMBA DEL IMPERIALISMO, DEL FASCISMO Y DEL SIONISMO.¡PUEBLOS DIVIDIDOS, PUEBLOS DERROTADOS Y COLONIZADOS!¡QUE VIVA LA PATRIA GRANDE LATINOAMERICANA!¡FUERA YANKEES Y SIONISTAS GENOCIDAS DE LATINOAMÉRICA!"SOBERANÍA PLENA DE LOS PUEBLOS"

¿LA DISCONTINUIDAD DE LA GESTIÓN GUBERNAMENTAL LIMITA EL DESARROLLO DE BOLIVIA? UNA REFLEXIÓN DESDE LA TEORÍA INSTITUCIONAL Y LAS POLÍTICAS DE ESTADO

Autor: Msc. Santos Daniel Tito Arratia

Resumen

Bolivia ha experimentado diversos cambios de orientación política y económica durante las últimas décadas. Aunque la alternancia democrática es un elemento esencial de cualquier sistema republicano, la frecuente discontinuidad en las políticas públicas plantea interrogantes sobre su impacto en el desarrollo nacional. Este artículo analiza cómo la ausencia de políticas de Estado y de una planificación estratégica de largo plazo puede afectar la eficiencia de la gestión pública, la confianza institucional y la competitividad del país. A partir de los aportes de Douglas North, Daron Acemoglu, James Robinson y Francis Fukuyama, se argumenta que el desarrollo sostenible depende menos de la permanencia de un determinado gobierno y más de la capacidad del Estado para mantener objetivos estratégicos que trasciendan los ciclos electorales.

Palabras clave: políticas de Estado, gobernanza, instituciones, continuidad gubernamental, desarrollo económico, Bolivia.

Introducción

Una de las preguntas más relevantes para comprender las dificultades del desarrollo boliviano es si la discontinuidad en la gestión gubernamental afecta la capacidad del Estado para ejecutar proyectos estratégicos de largo plazo.

El debate no consiste en cuestionar la alternancia democrática, que constituye un principio fundamental de los sistemas democráticos, sino en analizar si el Estado boliviano dispone de mecanismos institucionales que permitan mantener políticas públicas esenciales independientemente del partido político que acceda al gobierno.
Las experiencias internacionales muestran que los procesos de transformación económica, educativa, científica e institucional suelen requerir décadas de continuidad, estabilidad y capacidad administrativa. En consecuencia, la discusión debe centrarse en la fortaleza de las instituciones y en la existencia de consensos nacionales más que en la duración de un determinado gobierno.

El institucionalismo y la continuidad de las políticas públicas

Douglas North (1990) sostiene que las instituciones son "las reglas del juego" de una sociedad y que su estabilidad reduce la incertidumbre, favorece la inversión y permite coordinar las actividades económicas y sociales. Desde esta perspectiva, el desarrollo depende en gran medida de instituciones capaces de sostener reglas estables en el tiempo.

Acemoglu y Robinson (2012) complementan esta visión al señalar que las naciones prosperan cuando desarrollan instituciones inclusivas que promueven la participación económica, la seguridad jurídica y la estabilidad política. En contraste, los cambios frecuentes en las reglas o en la orientación de las políticas públicas pueden dificultar la inversión, la innovación y la productividad.Por su parte, Fukuyama (2013) argumenta que una gobernanza de calidad no depende únicamente de la legitimidad democrática, sino también de la capacidad administrativa del Estado para formular e implementar políticas públicas de manera eficiente y sostenida.
Estas perspectivas coinciden en un punto fundamental: el desarrollo requiere continuidad institucional, aun cuando exista alternancia política.

Bolivia y los ciclos de gobierno

En Bolivia, cada cambio de administración suele estar acompañado de modificaciones en prioridades, estructuras organizacionales y equipos técnicos. En algunos casos, proyectos iniciados por gobiernos anteriores son reformulados, ralentizados o sustituidos por nuevas iniciativas.

Þ Esta dinámica puede generar efectos como:
Þ pérdida de conocimiento institucional;
Þ interrupción de proyectos estratégicos;
Þ cambios frecuentes en la asignación de recursos;
Þ menor previsibilidad para la inversión;
Þ debilitamiento de capacidades técnicas del Estado.

No obstante, es importante reconocer que la revisión o modificación de políticas también puede ser necesaria cuando existen programas ineficaces o cambios significativos en el contexto económico y social. El desafío consiste en distinguir entre la mejora de las políticas públicas y su reemplazo sistemático por razones exclusivamente políticas.

Políticas de gobierno versus políticas de Estado
Uno de los principales desafíos del desarrollo boliviano consiste en transformar determinadas prioridades nacionales en políticas de Estado.

Las políticas de gobierno responden al programa político elegido por la ciudadanía para un período determinado. Las políticas de Estado, en cambio, representan acuerdos nacionales que permanecen vigentes durante varios gobiernos debido a su importancia estratégica para el país.
Educación, salud, infraestructura, industrialización, ciencia y tecnología, integración logística, digitalización y fortalecimiento institucional son áreas que, en numerosos países, han sido abordadas mediante políticas de largo plazo respaldadas por amplios consensos.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sostiene que una gobernanza eficaz requiere coordinación entre instituciones, planificación estratégica y continuidad administrativa para responder a desafíos complejos que trascienden un período gubernamental (OECD, 2024).

Experiencias internacionales
Diversos países ilustran cómo la continuidad de ciertas políticas puede coexistir con la alternancia democrática.
Corea del Sur mantuvo durante décadas una estrategia sostenida de inversión en educación, industrialización e innovación tecnológica. Singapur consolidó instituciones altamente profesionalizadas y políticas orientadas al desarrollo del capital humano. Uruguay preservó consensos en áreas como la estabilidad macroeconómica, la protección social y la salud pública. Chile sostuvo durante largos períodos políticas de estabilidad fiscal y fortalecimiento institucional, aun con alternancia entre distintos gobiernos.Estos casos no implican que exista un único modelo de desarrollo ni que todos sus resultados sean directamente extrapolables a Bolivia. Sin embargo, muestran que la continuidad de ciertos objetivos estratégicos puede favorecer procesos sostenidos de crecimiento y fortalecimiento institucional.

Hacia una agenda nacional de largo plazo

Bolivia dispone de importantes recursos naturales, potencial energético, biodiversidad, capacidad agroindustrial y una ubicación geográfica estratégica. No obstante, transformar estas ventajas en bienestar sostenible requiere instituciones capaces de sostener políticas públicas más allá de un período presidencial.

Una agenda nacional de largo plazo podría contemplar objetivos compartidos en materia de educación, productividad, diversificación económica, infraestructura, innovación, transición energética y fortalecimiento institucional, preservando al mismo tiempo el espacio para que cada gobierno incorpore sus propias prioridades y mecanismos de implementación.

Conclusiones

La evidencia proveniente de la literatura sobre instituciones y gobernanza sugiere que el desarrollo sostenible depende de la combinación de estabilidad institucional, capacidad administrativa y políticas públicas de largo plazo. Ello no implica que las políticas deban permanecer inalterables, sino que las reformas deberían sustentarse en procesos de evaluación, evidencia y consensos amplios, más que en la mera alternancia política.
En el caso de Bolivia, avanzar hacia políticas de Estado podría contribuir a reducir la incertidumbre, fortalecer la confianza en las instituciones y mejorar la continuidad de proyectos estratégicos. El desafío consiste en construir acuerdos nacionales que permitan que cada gobierno aporte innovaciones sin interrumpir los objetivos fundamentales del desarrollo.

Referencias
Acemoglu, D., & Robinson, J. A. (2012). Why Nations Fail: The Origins of Power, Prosperity, and Poverty. Crown Publishers.
Banco Mundial. (2017). World Development Report 2017: Governance and the Law. World Bank.Fukuyama, F. (2013). What Is Governance? Governance, 26(3), 347–368.North, D. C. (1990). Institutions, Institutional Change and Economic Performance. Cambridge University Press.Organisation for Economic Co-operation and Development. (2024). Steering from the Centre of Government in Times of Complexity. OECD Publishing.Rodrik, D. (2007). One Economics, Many Recipes: Globalization, Institutions and Economic Growth. Princeton University Press.Sen, A. (1999). Development as Freedom. Oxford University Press. 

«Mesa de Reactivación Laboral Patronal: cifras, propuestas y el desafío de la organización sindical clasista y combativa»

Asociación Intersindical de Trabajadoras y Trabajadores Clasistas – AIT
Chile Julio 2026

La crisis del empleo en Chile es profunda, estructural, e inherente al sistema de explotación y opresión capitalista en su patrón de acumulación neoliberal. Según el Informe Final de la Mesa de Reactivación Laboral (junio 2026), la tasa de desocupación ha superado el 8% durante 40 meses consecutivos, alcanzando un 9,1% en el trimestre febrero-abril 2026. La situación es aún más grave para las mujeres, con una desocupación del 10,5%. Además, los registros administrativos muestran una caída de 70 mil empleos formales entre marzo de 2022 y marzo de 2026, mientras la informalidad y la precarización avanzan a paso acelerado y golpean con fuerza a la clase trabajadora y al pueblo.

Las propuestas emanadas por la Mesa de Reactivación Laboral, no son sino una muestra más de la ofensiva antipopular impulsada por el gobierno de Kast y el gran empresariado que busca paliar la crisis haciendo pagar los costos a la clase trabajadora y el pueblo, demostrando los verdaderos intereses de clase que defiende el gobierno y el conjunto del bloque en el poder.El informe reconoce que el 33,6% de las mujeres fuera de la fuerza de trabajo lo están por responsabilidades de cuidado, y que el 93% de quienes no trabajan por cuidado de hijos o adultos mayores son mujeres. Sin embargo, las propuestas de la Mesa, aunque buscan ampliar la cobertura de salas cuna y jardines infantiles, no abordan la raíz del problema: la sobrecarga de trabajo no remunerado, la doble explotación y la falta de corresponsabilidad real en el hogar y el Estado. Por ejemplo, la cobertura de educación inicial para menores de 2 años es sólo del 14% en Chile, frente al 22% de la OECD, y para niños de 2 a 3 años es del 32% (Chile) versus 52% (OECD). Estas brechas muestran el rezago, pero las soluciones planteadas dependen de reformas graduales y financiamiento incierto, reforzando, además, las concepciones patriarcales del actual sistema.

En cuanto a los jóvenes, la tasa de desempleo para el grupo de 15 a 24 años es alarmante: 22,8%, y para las mujeres jóvenes llega al 28,1%. El nuevo Subsidio Unificado al Empleo (SUE) promete incentivos, pero está focalizado en el 60% más vulnerable y su impacto real es incierto, considerando que experiencias previas como el Bono al Trabajo de la Mujer no lograron aumentar la inserción laboral femenina.El informe también destaca el aumento de los costos laborales: el salario mínimo subió significativamente entre 2022 y 2025, la jornada laboral se reducirá de 45 a 40 horas entre 2024 y 2028, y la cotización del empleador aumentará 7 puntos porcentuales en 9 años. La Mesa advierte que esto "dificulta la recuperación del empleo, especialmente en las empresas de menor tamaño". Sin embargo, desde el sindicalismo clasista, rechazamos que la solución sea flexibilizar aún más la jornada, facilitar la polifuncionalidad y revisar la indemnización por años de servicio, como propone la Mesa. Estas medidas históricamente han significado mayor explotación y menor estabilidad para las y los trabajadores.

Por ejemplo, la propuesta de eliminar gradualmente la indemnización por años de servicio y reemplazarla por una indemnización a todo evento, financiada con una cotización adicional, representa un retroceso en derechos históricos para la clase trabajadora. El informe reconoce que el costo de despido para un trabajador con 10 años de antigüedad en Chile equivale a 10 meses de remuneración, frente a un promedio OECD de 3,2 salarios, pero omite que la realidad chilena es de alta rotación, bajos salarios y escasa protección sindical. Reducir la indemnización soló facilitaría los despidos y debilitaría la capacidad de negociación de las y los trabajadores, la cual incluso hoy es baja.

La Mesa también propone extender el periodo de referencia para el cálculo de la jornada ordinaria de 4 a 15 o incluso 52 semanas, bajo el argumento de "flexibilidad". Sin embargo, en un país donde menos del 30% de las y los trabajadores está cubierto por negociación colectiva, esta flexibilidad sólo beneficia a la patronal, permitiendo ajustar la dotación sin aumentar la contratación ni mejorar las condiciones laborales.

En materia de capacitación, el informe revela que el 53% de la población adulta está en el nivel más bajo de comprensión lectora y el 56% en el nivel inferior en cálculos cuantitativos, duplicando los promedios de la OECD. Sin embargo, las propuestas se centran en modificar la franquicia tributaria y fortalecer la alianza público-privada, sin garantizar acceso universal ni calidad para las y los trabajadores más precarizados.

La reactivación laboral no puede ser una excusa para debilitar los derechos de la clase trabajadora. Las cifras muestran una crisis profunda, y las propuestas de la Mesa, priorizan la competitividad y la flexibilidad por sobre la dignidad y la estabilidad, sin lugar a dudas esta es una apuesta estratégica de la patronal para debilitar y golpear aún más a las y los trabajadores, generando las condiciones para aumentar las ganancias a costa de la sobreexplotación de la clase. Soló la organización sindical clasista y combativa, la movilización y la huelga, pueden garantizar que la salida a la crisis sea en beneficio de quienes producimos la riqueza, y no a costa de nuestros derechos.

¡A Levantar Sindicatos para Luchar!
¡Por un Sindicalismo Clasista y Combativo!

¿TUTORÍAS INTELIGENTES EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR BOLIVIANA: OPORTUNIDADES Y DESAFÍOS PARA EL PENSAMIENTO CRÍTICO?

Intelligent Tutoring in Bolivian Higher Education: Opportunities and Challenges for Critical Thinking Ing.

Heydi Rosario Caero Orellana

M. Sc. en Educación Superior
Universidad Autónoma Gabriel René Moreno
Santa Cruz – Bolivia

Resumen

La integración de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) en la educación superior representa un desafío paradigmático para los modelos pedagógicos tradicionales. Este artículo analiza el impacto de los sistemas de tutorías inteligentes, las plataformas y los agentes de IA en el aprendizaje estudiantil, con especial énfasis en el contexto universitario boliviano.

Mediante una revisión bibliográfica de literatura científica publicada entre 2019 y 2025, los resultados evidencian una fuerte correlación positiva entre el uso reflexivo de la IA y el desarrollo del pensamiento crítico, siempre que dicho uso se enmarque en un adecuado enfoque pedagógico y cuente con la supervisión docente.Sin embargo, se identifican desafíos estructurales, como la brecha digital, la ausencia de políticas institucionales claras y la necesidad de fortalecer la formación docente especializada.Se concluye que el factor decisivo no es la herramienta tecnológica en sí misma, sino la intencionalidad del usuario y el enfoque pedagógico que orienta su integración en el aula. Palabras clave: Inteligencia Artificial, Educación Superior, Pensamiento Crítico, Tutorías Inteligentes, Ética Digital, Bolivia. 
Abstract
The integration of Generative Artificial Intelligence (GAI) into higher education represents a paradigmatic challenge to traditional pedagogical models. This article analyzes the impact of intelligent tutoring systems, platforms, and AI agents on student learning, with particular emphasis on the Bolivian university context.Based on a review of scientific literature published between 2019 and 2025, the findings reveal a strong positive correlation between the reflective use of AI and the development of critical thinking, provided that such use is framed within an appropriate pedagogical approach and supported by faculty supervision.However, structural challenges are identified, including the digital divide, the lack of clear institutional policies, and the need for specialized teacher training.The study concludes that the decisive factor is not the technological tool itself, but rather the user's intentionality and the pedagogical approach guiding its integration into the classroom.
 Keywords: Artificial Intelligence, Higher Education, Critical Thinking, Intelligent Tutoring Systems, Digital Ethics, Bolivia.
 1. Introducción
La educación superior en Bolivia, al igual que en el resto de América Latina, atraviesa un proceso de transformación sin precedentes impulsado por la irrupción de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG). Herramientas como ChatGPT, Gemini y otras plataformas basadas en grandes modelos de lenguaje están reconfigurando las prácticas de enseñanza y aprendizaje en las aulas universitarias, ofreciendo la posibilidad de una educación más personalizada, eficiente y accesible.

La investigación reciente en el ámbito latinoamericano ha identificado que los principales focos de atención en la relación entre la IAG y la docencia universitaria son la necesidad de capacitación docente y los desafíos éticos asociados con la integridad académica, especialmente en lo referente al plagio y al uso inadecuado de estas herramientas. Este hallazgo coincide con el análisis del documento base Art Rev01.pdf, el cual destaca tanto las potencialidades de la IAG para la personalización del aprendizaje como los riesgos derivados de su utilización como un "atajo" o un "instrumento de plagio", capaz de fomentar la pasividad intelectual.

El presente artículo se propone explorar, de manera integral, el impacto de las tutorías inteligentes y de los agentes de IA en el aprendizaje estudiantil, contrastando los efectos positivos y negativos identificados en la literatura científica reciente.
A partir de una revisión sistemática de estudios publicados entre 2019 y 2025, se analizan experiencias educativas ajustadas a las necesidades, ritmos y estilos de aprendizaje del estudiantado, proponiéndose un marco orientado al desarrollo de competencias críticas, éticas y reflexivas en el contexto universitario boliviano.
El objetivo final es contribuir a una reflexión fundamentada sobre la manera en que las instituciones de educación superior pueden integrar la IAG de forma pedagógicamente significativa, evitando tanto su demonización como su adopción acrítica.

2. La Inteligencia Artificial Generativa en la Educación Superior: Definición y Contexto

La Inteligencia Artificial, definida formalmente en 1956 como la ciencia y la ingeniería dedicadas a crear máquinas inteligentes, ha evolucionado hasta convertirse en una rama de la informática que desarrolla sistemas capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana.
Estos sistemas están diseñados para aprender de la experiencia, adaptarse a nuevas situaciones y efectuar razonamientos basados en el conocimiento, desempeñando funciones que imitan la percepción, la comprensión y la toma de decisiones humanas.
En el ámbito educativo, la IAG ha demostrado un importante potencial para innovar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Un estudio reciente señala que el uso de herramientas de IA generativa, como ChatGPT, fortalece las habilidades de pensamiento crítico, particularmente en los niveles inferiores de la taxonomía de Bloom, gracias a su capacidad para proporcionar retroalimentación y recomendaciones personalizadas.Este hallazgo resulta especialmente relevante para comprender los desafíos que enfrenta Bolivia, donde la brecha digital y las desigualdades socioeconómicas pueden limitar el acceso equitativo a estas tecnologías. 
3. Potencialidades de las Tutorías Inteligentes: Personalización y Desarrollo de Competencias

La principal fortaleza de los sistemas de tutoría inteligente radica en su capacidad para personalizar el aprendizaje, adaptándose a las necesidades, ritmos y estilos de aprendizaje de cada estudiante. 
4. Riesgos y Desafíos: Dependencia Tecnológica y Dilemas Éticos
Uno de los riesgos más mencionados es el potencial de estas herramientas para ser utilizadas como un atajo o como un instrumento de plagio, fenómeno que el documento base identifica como un factor decisivo en la disminución de las habilidades de pensamiento crítico.
Pasividad intelectual: Cuando los estudiantes recurren a la IA para generar textos completos sin desarrollar un proceso de reflexión y elaboración personal, disminuye su compromiso cognitivo, lo que puede atrofiar las capacidades de resolución autónoma de problemas.
Dependencia tecnológica: El uso excesivo de la IA para realizar tareas rutinarias puede generar una dependencia progresiva que reduzca la capacidad del estudiante para afrontar desafíos sin asistencia tecnológica.
Deshonestidad académica: La facilidad con la que pueden generarse textos académicos mediante IA plantea serios desafíos para la integridad académica, especialmente en contextos donde aún no existen políticas institucionales claras sobre su utilización.
El documento base señala que el factor decisivo identificado transversalmente es la forma en que los estudiantes utilizan la herramienta: como un "atajo", un "instrumento de plagio" o un "sustituto que evita el esfuerzo cognitivo", o bien como un recurso de apoyo para el aprendizaje y un agente crítico de un producto académico de elaboración propia.
Esta distinción resulta fundamental para comprender que el problema no reside en la tecnología en sí misma, sino en la intencionalidad del usuario y en el contexto pedagógico en el que esta se emplea. 
5. El Rol del Docente y el Encuadre Pedagógico
La literatura reciente coincide en que el rol del docente adquiere una importancia aún mayor en el contexto de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG). Un estudio sobre las transformaciones de la práctica docente derivadas de la incorporación de la IAG concluye que estas tecnologías están redefiniendo las funciones del profesorado, quien asume cada vez más el papel de mediador y facilitador del aprendizaje. En consecuencia, se hace indispensable el desarrollo de competencias digitales, pedagógicas y éticas que permitan orientar adecuadamente el uso de estas herramientas.
 6. Aportes para la Educación Superior Boliviana6.
1. Alfabetización Digital y Crítica
Los programas de formación deben incorporar competencias digitales que permitan a estudiantes y docentes interactuar con la inteligencia artificial de manera crítica y reflexiva, comprendiendo sus potencialidades, limitaciones y posibles sesgos.
6.2. Desarrollo de "Edu-Chatbots" en Entornos Controlados
Se debe fomentar la creación y utilización de chatbots educativos diseñados específicamente para contextos universitarios de aprendizaje, orientados a guiar el razonamiento del estudiante en lugar de proporcionar respuestas directas.
6.3. Nuevos Modelos de Evaluación
Resulta necesario rediseñar los sistemas de evaluación para que valoren el proceso de aprendizaje y el desarrollo del pensamiento crítico, y no únicamente el producto final.
6.4. Promover el Uso de la IA como Agente Crítico
Es conveniente incentivar que los estudiantes utilicen la IAG como un "segundo par" capaz de cuestionar sus argumentos, ofrecer contraejemplos y enriquecer sus perspectivas, favoreciendo así un diálogo intelectual que profundice su comprensión. En este sentido, la literatura revisada sugiere que el uso crítico de estas herramientas puede potenciar significativamente la calidad del trabajo académico.
6.5. Políticas Institucionales Claras
Las universidades deben desarrollar normativas explícitas sobre el uso ético de la inteligencia artificial en el ámbito académico, estableciendo criterios claros que promuevan la transparencia, la responsabilidad y la integridad académica. 
7. Discusión
El análisis realizado evidencia una tensión fundamental en la integración de la Inteligencia Artificial Generativa en la educación superior. La misma herramienta que puede fortalecer el pensamiento crítico y favorecer la personalización del aprendizaje también puede, cuando se utiliza de manera inadecuada, fomentar la pasividad intelectual y la deshonestidad académica.Asimismo, esta discusión plantea interrogantes que requieren futuras investigaciones en el contexto boliviano, entre ellas:· ¿Cómo afecta la brecha digital la adopción de estas tecnologías en las diferentes regiones del país?· ¿Qué estrategias de formación docente han demostrado ser más eficaces para integrar la IAG de manera pedagógicamente significativa?· ¿Cómo pueden las políticas institucionales equilibrar la promoción de la innovación con la protección de la integridad académica? 
8. Conclusiones
La Inteligencia Artificial Generativa ha llegado a la educación superior para permanecer. Su impacto en el aprendizaje estudiantil puede orientarse tanto hacia el desarrollo de competencias superiores como hacia la pasividad intelectual, dependiendo del uso que se haga de ella.El desafío para las instituciones universitarias bolivianas es considerable; sin embargo, también representa una oportunidad sin precedentes. La clave radica en adoptar un enfoque pedagógico centrado en el ser humano, en el que la tecnología se constituya en una herramienta al servicio del desarrollo del pensamiento crítico, la creatividad y la responsabilidad ética.En este contexto, el docente deja de ser un simple transmisor de información para convertirse en un guía que enseña a desenvolverse en un entorno caracterizado por la abundancia de información, muchas veces contradictoria, formando profesionales íntegros capaces de utilizar la tecnología para contribuir a la construcción de una sociedad más justa y equitativa.La literatura revisada converge en la necesidad de avanzar hacia una integración crítica, ética y contextualizada de la IAG en la educación superior. Esto implica abordar no solo los desafíos técnicos y pedagógicos, sino también las dimensiones éticas, sociales y políticas inherentes a esta transformación.

En este sentido, la construcción de lineamientos institucionales participativos, que involucren a todos los actores de la comunidad educativa, constituye un camino prometedor para lograr una incorporación responsable, pertinente y significativa de la Inteligencia Artificial Generativa en las universidades bolivianas. 
REFERENCIAS
González López, A. P. (2026). Inteligencia artificial generativa en la educación superior: oportunidades, desafíos y transformaciones en la práctica docente.
Revista Científica Multidisciplinar G-Nerando, 7(1), 37–45. https://doi.org/10.66473/rcmg.v7i1.1067Romaní Pillpe, G., & Macedo Inca, K. S. (2024). Inteligencia artificial y el pensamiento crítico reflexivo en estudiantes de educación superior de la Región Ica.
Punto Cero, 29(49). https://doi.org/10.35319/puntocero.202449241Docencia e inteligencia artificial generativa en educación superior en América Latina: Focos y vacíos de la investigación emergente (revisión sistemática 2023–2025). (2026). SciELO México.Uso ético de la IA. (2024). Biblioteca Duoc UC. https://bibliotecas.duoc.cl/uso-etico-de-iaSiliconFlow. (2026). Las mejores plataformas de educación y tutoría de 2026. https://www.siliconflow.com/articles/es/the-best-education-and-tutoring-platform

Del trabajo creador al trabajo digital, una reinterpretación del ensayo de Federico Engels en el contexto de la Cuarta Revolución Industrial

Por: Alex A. Chamán Portugal

La vigencia de Federico Engels frente a la Cuarta Revolución Industrial

Han pasado casi ciento cincuenta años desde que Engels escribió El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre (1876). Aunque este texto surgió en el contexto de la antropología clásica, sus ideas mantienen una sorprendente vigencia para comprender los profundos cambios que atraviesa la humanidad en el siglo XXI.

Nos encontramos inmersos en la Cuarta Revolución Industrial, una era definida por la inteligencia artificial (IA), la robótica avanzada, el internet de las cosas, el análisis masivo de datos, las plataformas digitales y las redes sociales. Este nuevo escenario tecnológico está transformando radicalmente la forma en que nos socializamos, trabajamos, estudiamos, producimos, nos comunicamos e, incluso, pensamos, arrojándonos a una pregunta ontológica ineludible: si la práctica laboral fue el factor decisivo que nos hizo humanos, ¿qué ocurre con nuestra esencia cuando las máquinas comienzan a realizar las capacidades intelectuales que nos distinguían?Responder a esta interrogante exige retornar al maestro del proletariado, Engels. Lejos de aceptar visiones catastrofistas o tecnofóbicas que anuncian el final del trabajo, debemos analizar cómo estas innovadoras tecnologías modifican sustancialmente las relaciones de producción, agudizan la explotación económica y, al mismo tiempo, incuban posibilidades de progreso social para la emancipación social al servicio de la humanidad. 

El trabajo como creador del ser humano
Para Engels, el salto de la animalidad a la humanidad no fue producto de un milagro espiritual ni de una evolución puramente biológica, sino, fue una exigencia material impulsada por la supervivencia. Así, merece destacarse:
La liberación de la mano en la que el bipedismo independizó las manos, permitiéndoles fabricar herramientas y transformar el entorno natural y social.
La necesidad del lenguaje en la que esta incipiente actividad laboral forzó la necesidad de cooperación productiva, lo que desencadenó el surgimiento del lenguaje articulado.
El desarrollo cerebral en que la combinación del trabajo consciente y la comunicación estimularon progresivamente el desarrollo del cerebro.

En este marco, el trabajo no solo produce bienes materiales; nos crea a nosotros mismos como seres pensantes y operantes. Al transformar la naturaleza de manera consciente, el ser humano transforma sus propias capacidades físicas e intelectuales, instaurando un intercambio vital —un metabolismo material— entre la sociedad y su entorno, tal como lo explicó magistralmente Carlos Marx.Históricamente, las revoluciones industriales anteriores perfeccionaron la sustitución del músculo y la fuerza física humana. El pensamiento, el diseño y el lenguaje se mantuvieron como fronteras exclusivamente humanas. Hoy, esa frontera ha sido pulverizada. 

La automatización cognitiva y el secuestro del intelecto general

El rasgo determinante de la Cuarta Revolución Industrial es que la automatización ha cruzado el umbral del conocimiento. En la actualidad, las máquinas presentan la capacidad de analizar información, redactar textos, programar software, generar imágenes, producir vídeos, etc.Esta transformación confirma una brillante anticipación planteada por Marx en su obra los Grundrisse. Allí esbozó la categoría del "Intelecto General", argumentando que el conocimiento científico y social acumulado por la humanidad terminaría encarnándose en las máquinas. Los algoritmos actuales son precisamente eso, puesto que no piensan en un vacío abstracto, sino que procesan la colosal base histórica del conocimiento colectivo que hoy se encuentra almacenada, procesada e instrumentalizada por el sistema capitalista y su fase imperialista, por lo que el desarrollo tecnológico no es neutral. Bajo las relaciones capitalistas, este conocimiento colectivo se convierte en propiedad privada de corporaciones tecnológicas. La IA, que representa el intelecto humano objetivado, se erige frente al trabajador como un poder ajeno, hostil y alienante. 

El mito de la nube y la Alienación 4.0

Lejos de abolir el trabajo humano, el capitalismo digital lo ha transformado, ocultado y precarizado. La supuesta inmaterialidad de la tecnología es una ficción ideológica. El mercado laboral, más competitivo y precarizado, actual se divide violentamente:
En la cúspide, se tiene una élite cognitiva que diseña y controla las arquitecturas de software.
En los cimientos, se tiene un inmenso proletariado global precario, conformado por clickworkers que son etiquetadores de datos y trabajadores de plataformas de reparto.

En este ecosistema, la premisa de Engels se invierte de forma anómala. El algoritmo asume el rol del cerebro director, mientras que el trabajador es degradado a una simple mano, un complemento despojado de poder de decisión. Esta Alienación 4.0 neutraliza la capacidad del sujeto de entender el propósito final de su actividad, limitándolo a ejecutar microtareas dictadas por un código opaco. Asimismo, la explotación trasciende el desgaste físico, ya que ahora coloniza nuestra atención, emociones, cognición y comportamiento. 

La dimensión ecológica como metabolismo fracturado

A este despojo cognitivo y laboral debe añadirse ineludiblemente el impacto ambiental. La narrativa técnica-utópica promueve el mito de una digitalización limpia, pero el pensamiento crítico exige mirar la base física que la sostiene:
Consumo energético, en que el entrenamiento ininterrumpido de modelos de IA y macrodatos exige cantidades descomunales de energía, acelerando el colapso climático.
Extractivismo, en que estas tecnologías dependen de cadenas de suministro basadas en la extracción imperialista de minerales raros y tierras raras devastando ecosistemas.

La advertencia de Engels cobra una vigencia extraordinaria: no dominamos la naturaleza desde afuera, pertenecemos a ella. La severa crisis climática actual, obra del sistema capitalista y su expresión neoliberal, es la respuesta a un metabolismo social hondamente fracturado.

Conclusión

La contradicción principal en los injustos tiempos actuales se agudiza, ya que, asistimos a un choque entre las fuerzas productivas prodigiosas (capaces de automatizar el trabajo cognitivo) y las relaciones de producción crecientemente monopólicas en el marco de las pugnas interimperialistas La pregunta central ya no es solamente qué pueden hacer las máquinas, sino quién controla estas tecnologías, con qué objetivos y a quiénes benefician.

Esta automatización tiene el potencial material incuestionable de emancipar a la humanidad del "reino de la necesidad" y abrirnos paso al "reino de la libertad", permitiendo el desarrollo pleno de las facultades humanas. No obstante, mientras esta revolución esté subordinada a la acumulación privada del capital, operará como un mecanismo de desposesión. El imperativo histórico no es oponerse o rechazar la tecnología ni detener la ciencia, sino socializar los medios de producción algorítmicos. Solamente a través del control democrático y racional del Intelecto General, la humanidad podrá frenar que el trabajo del futuro degenere en una nueva servidumbre digital, garantizando que la tecnología sea, por fin, la consumación definitiva del proceso emancipatorio que inició con nuestra primera mano libre. 

Referencias

· Engels, F. (1974). El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. En K. Marx y F. Engels, Obras Escogidas en tres tomos (Tomo 3). Editorial Progreso. (Obra original redactada en 1876).

· Fuchs, C. (2014). Trabajo digital y Karl Marx. Routledge.

· Harari, Y. N. (2018). 21 lecciones para el siglo XXI. Debate.

· Marx, K. (1971). Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse) 1857-1858. Siglo XXI Editores.

· Marx, K. (2008). Contribución a la crítica de la economía política. Siglo XXI Editores. (Obra original publicada en 1859).

· Marx, K. (2017). El capital. Crítica de la economía política. Tomo I. Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1867).

· Schwab, K. (2016). La cuarta revolución industrial. Debate.· Srnicek, N. (2018). Capitalismo de plataformas. Caja Negra Editora.