Richard Gonzales
La presentación del gabinete Galarreta en el pleno de la Cámara de Diputados es la presentación del plan del Ejecutivo dentro de la línea neoliberal en crisis, hoy, dentro del gobierno de la ultraderecha reiterada que representa Keiko Fujimori, que no es otra cosa que la continuidad y defensa de los intereses del gran capital, tanto nacional como extranjero.
Dentro de sus cinco ejes desarrollados, que representan la visión de qué es lo que quiere concretar como Estado, resulta que es la repetición de un modelo que fracasó y que persiste en esa visión tercermundista, anclada con mayor sujeción a los intereses de los imperialismos, particularmente del estadounidense.
Quiere decir que, dentro de la reorganización del trabajo y de la productividad, como parte de la sujeción a los imperialismos, no salen de esa visión de ser primarios exportadores, que solo beneficia y benefició al gran capital, mientras se ha ido deteriorando toda la producción nacional, dentro de ella, la industria en particular.
Los “grandes visionarios” obtusos del capitalismo mediocre y atrasado, hoy se han presentado en esa Cámara para representar y defender los intereses del gran capital y del imperialismo. ¿Qué ha dicho la izquierda, progresista o demócrata frente a ello? Expresaron algunas rabias, indignaciones y reclamos menores, pero no se entra a la discusión de profundidad, de visión del país como contrapropuesta, concretada en un plan de desarrollo estratégico.
Eso es hablar de cómo desarrollar la base esencial de todo desarrollo, que, dentro de las definiciones del mismo capitalismo, se llama “capital humano” y, dentro de los términos y categorías del progreso, se llama desarrollo de las fuerzas productivas.
No se pueden desarrollar las fuerzas productivas para un país industrializado sin contar con una educación desarrollada para esa industrialización. Por tanto, es clave destinar los mayores recursos a esa educación para generar los científicos e ingenieros que produzcan industria y no burócratas administradores de la miseria; educación que genere productos con alto valor tecnológico, acorde con todo el desarrollo actual, es decir, del tiempo de la inteligencia artificial, del internet de las cosas, de la nanotecnología, de las redes sociales y plataformas digitales, etc. Tiene que ver con la especialización, infraestructura, energía, logística robusta y la promoción de un Estado con políticas sostenidas y a largo plazo, que promueva esa innovación tecnológica y humana, para desarrollar todas esas capacidades despilfarradas o constreñidas.
Eso implica romper con la juridicidad actual, con el marco que sostiene ese tercermundismo en todos sus ámbitos, que calla la ultraderecha y también calla o renuncia la izquierda a esa lucha por una nueva Constitución Política. Es hablar de las mismas políticas de relación internacional, que hoy son de sujeción y no de soberanía, autodeterminación o independencia. Eso implica romper con tratados de libre comercio, imposiciones para que este país siga en el ámbito de ser meros productores de materia prima, que ni siquiera es del propio capital nacional con sentido de independencia y desarrollo.
Eso es contar con una política macroeconómica y financiera, y no ser usureros que viven de sangre ajena, ni siquiera para desarrollar un país entero, sino devenir en parasitarios, a toda costa.
Eso es hablar de la parte fundamental: la política, del poder; es decir, el carácter del Estado, qué papel cumple y debe cumplir. Es retornar al Estado planificador, centralizador de la economía, con visión estratégica de desarrollo a corto y largo plazo, como ente cohesionador y no como es hoy, un aparato represor y reaccionario.
Y, como se verá, las fuerzas que hicieron posible ese tercermundismo, de subdesarrollo, no van a ser quienes cambien el destino de ese país, nación y pueblo. Y eso debe evidenciarse, agudizar la crítica, defender lo poco o mucho de lo que queda como derechos fundamentales, sí, pero profundizar en la crítica y en la propuesta, pensando en el desarrollo de la conciencia del pueblo para las futuras luchas por venir.
21/08/2026