Red de prensa popular latinoamericana

LA INSTRUMENTALIZACIÓN CAPITALISTA E IMPERIALISTA DE LA EVANGELIZACIÓN EN AMÉRICA LATINA

Por: Alex A. Chamán Portugal

1. Evangelización como estrategia imperialista

La evangelización en América Latina no puede entenderse como un fenómeno exclusivamente religioso, sino como expresión de una estrategia de dominación política e ideológica. Durante la denominada Guerra Fría, el genocida imperialismo estadounidense utilizó la evangelización como un efectivo instrumento de “guerra ideológica” para neutralizar luchas populares, movimientos revolucionarios y el trabajo de organizaciones políticas marxistas. La siniestra CIA y la mercenaria USAID financiaron proyectos religiosos y educativos orientados a moldear subjetividades dóciles, contrarias al pensamiento crítico y a la organización popular. Las embajadas estadounidenses canalizaron recursos de empresas transnacionales hacia congregaciones religiosas que legitimaban la terrorífica dominación imperialista (Galeano, 2004).
Este proceso se articuló con políticas de intervención militar y económica, consolidando un entramado de dominación que penetró en la vida cotidiana de los pueblos latinoamericanos.

2. La ofensiva contra la Teología de la Liberación

La Teología de la Liberación surgió en los años sesenta y setenta como una corriente que vinculaba la fe cristiana con la justicia e igualdad social y la opción preferencial por los pobres, o sea, por los explotados y oprimidos. Inspirada en la ciencia e ideología marxista, impulsó comunidades de base, alfabetización y defensa de derechos de los pueblos. El imperialismo y sectores conservadores de la Iglesia reaccionaron ferozmente con sistemáticas campañas de desprestigio, sanciones doctrinales, persecución de líderes religiosos y acusaciones a líderes populares y dirigentes revolucionarios. El asesinato de Óscar Romero en El Salvador y de los jesuitas de la UCA en 1989 son formidables ejemplos de esta ofensiva (Boff, 1986; Dussel, 1998).
La reaccionaria estrategia procuró contrarrestar una corriente que articulaba religión y revolución, debilitando la capacidad de los pueblos para organizarse en torno a excelentes proyectos emancipadores. 

3. Colaboracionismo interno

El éxito de la estrategia imperialista dependió del colaboracionismo decisivo de las clases dominantes que dirigen los gobiernos de turno, las fuerzas armadas y policiales, y los Estados latinoamericanos. Estos actores facilitaron la penetración ideológica conservadora y reprimieron atrozmente las luchas populares. La evangelización se convirtió en un eficiente mecanismo de manipulación, alienación, domesticación, resignación y control, legitimando genocidas dictaduras militares y crueles políticas capitalistas, incluyendo las del fracasado modelo neoliberal. El colaboracionismo interno de toda laya permitió que la evangelización funcionara como un dispositivo de control social, reforzando la hegemonía imperialista (Harnecker, 2003). 

4. Objetivos de la evangelización imperialista

Los objetivos centrales y espurios de esta evangelización fueron:
a) Impedir una concepción científica del mundo.
b) Combatir el pensamiento crítico, reflexivo, creativo y propositivo.
c) Desarticular organizaciones revolucionarias y marxistas.
d) Frenar las luchas populares por mejores condiciones de vida y trabajo.
e) Instrumentalizar la educación, cultura y medios masivos de manipulación para consolidar el injusto modo de producción capitalista y la hegemonía del imperialismo yanqui.
La evangelización funcionó como un dispositivo de alienación, manipulación y domesticación, orientado a impedir la emancipación de los pueblos latinoamericanos. En palabras de Gramsci (1975), se trató de una estrategia para construir consenso y naturalizar la reaccionaria visión del mundo de la clase dominante. 

5. Contexto actual: redes sociales e inteligencia artificial

En el presente, la ofensiva capitalista se despliega principalmente a través de redes sociales y tecnologías de inteligencia artificial, controladas por corporaciones transnacionales que responden a los intereses de las potencias capitalistas e imperialistas. Estas herramientas operan como mecanismos de censura y manipulación, limitando la difusión del pensamiento crítico y revolucionario. La evangelización digital se caracteriza por reproducir narrativas conservadoras y “despolitizadas”, reforzando la domesticación ideológica iniciada décadas atrás y consolidada en tiempos de decadencia capitalista y preparativos de la Tercera Guerra Mundial imperialista.
La instrumentalización de algoritmos y plataformas digitales constituye una nueva forma de manipulación y control social, que exige respuestas organizativas y revolucionarias para defender la libertad de pensamiento y la soberanía ideo-política. 

6. Rebeldía y resistencia de los pueblos

A pesar de la repudiada ofensiva del cartel de las barras y las estrellas o la nación más sanguinaria del plantea, las naciones oprimidas, los pueblos latinoamericanos y los explotados vienen desplegando múltiples formas de resistencia. Desde las comunidades eclesiales de base hasta los movimientos obreros, campesinos e indígenas, la lucha contra la evangelización conservadora ha sido parte de un proyecto emancipador más amplio. La resistencia se expresa en la defensa de los derechos y libertades populares, la defensa de la Teología de la Liberación, en la reivindicación de la memoria histórica popular y en la construcción de alternativas políticas y culturales frente al capitalismo y el imperialismo.La rebeldía popular demuestra que la religión, lejos de ser homogénea, puede convertirse en un espacio de disputa ideológica y política. 

7. Evangelización, alienación y control social

La evangelización al servicio del capitalismo e imperialismo ha operado como un sórdido mecanismo de alienación y control social. A través de la manipulación simbólica, la domesticación y la resignación, se ha buscado impedir la organización popular y la lucha revolucionaria en aras de construir una sociedad superior. La religión, instrumentalizada por las clases explotadoras y opresoras, ha servido para legitimar la explotación y la opresión, así como, aplicar políticas atroces contra la naturaleza y las fuerzas productivas humanas.
En términos althusserianos, la evangelización ha funcionado como un aparato ideológico del Estado, reproduciendo las condiciones de obediencia y sometimiento necesarias para la estabilidad del sistema capitalista (Althusser, 1974). 

Conclusiones

La evangelización en América Latina ha sido un instrumento del imperialismo y las clases sociales dominantes para preservar el injusto orden social a través de la dominación económica, política e ideológica. Desde la oprobiosa colonia hasta la era digital, la religión ha sido instrumentalizada para legitimar la explotación y la opresión. Frente a ello, la resistencia popular y revolucionaria debe denunciar la utilización religiosa, reivindicar la memoria histórica de rebeldía y fortalecer las luchas populares contra la dominación capitalista e imperialista.
Una de las tareas actuales consiste en articular la sólida formación ideológica con la comprometida acción política al servicio de los explotados y sus gestas de emancipación, enfrentando tanto las formas tradicionales de evangelización como las nuevas modalidades digitales de control social. 

Bibliografía 

Althusser, L. (1974). Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Madrid: Akal.
Boff, L. (1986). Iglesia: carisma y poder. Madrid: Trotta.
Dussel, E. (1998). Historia de la Iglesia en América Latina. Salamanca: Sígueme.
Galeano, E. (2004). Las venas abiertas de América Latina. México: Siglo XXI Editores.Gramsci, A. (1975). Cuadernos de la cárcel. México: ERA
.Guevara, E. (1965/2003). El socialismo y el hombre en Cuba. La Habana: Casa de las Américas.
Harnecker, M. (2003). Los conceptos elementales del materialismo histórico. México: Siglo XXI Editores.
Marx, K., & Engels, F. (1848/2012). Manifiesto del Partido Comunista. Madrid: Akal.
Mao Tse-tung. (1937/1972). Sobre la práctica. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras.
Quijano, A. (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. Buenos Aires: CLACSO.
Scoppola, P. (2000). La Iglesia y la política en América Latina. Buenos Aires: Lumen. 

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x