Por: Alex A. Chamán Portugal
La vigencia de Federico Engels frente a la Cuarta Revolución Industrial
Han pasado casi ciento cincuenta años desde que Engels escribió El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre (1876). Aunque este texto surgió en el contexto de la antropología clásica, sus ideas mantienen una sorprendente vigencia para comprender los profundos cambios que atraviesa la humanidad en el siglo XXI.
Nos encontramos inmersos en la Cuarta Revolución Industrial, una era definida por la inteligencia artificial (IA), la robótica avanzada, el internet de las cosas, el análisis masivo de datos, las plataformas digitales y las redes sociales. Este nuevo escenario tecnológico está transformando radicalmente la forma en que nos socializamos, trabajamos, estudiamos, producimos, nos comunicamos e, incluso, pensamos, arrojándonos a una pregunta ontológica ineludible: si la práctica laboral fue el factor decisivo que nos hizo humanos, ¿qué ocurre con nuestra esencia cuando las máquinas comienzan a realizar las capacidades intelectuales que nos distinguían?Responder a esta interrogante exige retornar al maestro del proletariado, Engels. Lejos de aceptar visiones catastrofistas o tecnofóbicas que anuncian el final del trabajo, debemos analizar cómo estas innovadoras tecnologías modifican sustancialmente las relaciones de producción, agudizan la explotación económica y, al mismo tiempo, incuban posibilidades de progreso social para la emancipación social al servicio de la humanidad.
El trabajo como creador del ser humano
Para Engels, el salto de la animalidad a la humanidad no fue producto de un milagro espiritual ni de una evolución puramente biológica, sino, fue una exigencia material impulsada por la supervivencia. Así, merece destacarse:
La liberación de la mano en la que el bipedismo independizó las manos, permitiéndoles fabricar herramientas y transformar el entorno natural y social.
La necesidad del lenguaje en la que esta incipiente actividad laboral forzó la necesidad de cooperación productiva, lo que desencadenó el surgimiento del lenguaje articulado.
El desarrollo cerebral en que la combinación del trabajo consciente y la comunicación estimularon progresivamente el desarrollo del cerebro.
En este marco, el trabajo no solo produce bienes materiales; nos crea a nosotros mismos como seres pensantes y operantes. Al transformar la naturaleza de manera consciente, el ser humano transforma sus propias capacidades físicas e intelectuales, instaurando un intercambio vital —un metabolismo material— entre la sociedad y su entorno, tal como lo explicó magistralmente Carlos Marx.Históricamente, las revoluciones industriales anteriores perfeccionaron la sustitución del músculo y la fuerza física humana. El pensamiento, el diseño y el lenguaje se mantuvieron como fronteras exclusivamente humanas. Hoy, esa frontera ha sido pulverizada.
La automatización cognitiva y el secuestro del intelecto general
El rasgo determinante de la Cuarta Revolución Industrial es que la automatización ha cruzado el umbral del conocimiento. En la actualidad, las máquinas presentan la capacidad de analizar información, redactar textos, programar software, generar imágenes, producir vídeos, etc.Esta transformación confirma una brillante anticipación planteada por Marx en su obra los Grundrisse. Allí esbozó la categoría del "Intelecto General", argumentando que el conocimiento científico y social acumulado por la humanidad terminaría encarnándose en las máquinas. Los algoritmos actuales son precisamente eso, puesto que no piensan en un vacío abstracto, sino que procesan la colosal base histórica del conocimiento colectivo que hoy se encuentra almacenada, procesada e instrumentalizada por el sistema capitalista y su fase imperialista, por lo que el desarrollo tecnológico no es neutral. Bajo las relaciones capitalistas, este conocimiento colectivo se convierte en propiedad privada de corporaciones tecnológicas. La IA, que representa el intelecto humano objetivado, se erige frente al trabajador como un poder ajeno, hostil y alienante.
El mito de la nube y la Alienación 4.0
Lejos de abolir el trabajo humano, el capitalismo digital lo ha transformado, ocultado y precarizado. La supuesta inmaterialidad de la tecnología es una ficción ideológica. El mercado laboral, más competitivo y precarizado, actual se divide violentamente:
En la cúspide, se tiene una élite cognitiva que diseña y controla las arquitecturas de software.
En los cimientos, se tiene un inmenso proletariado global precario, conformado por clickworkers que son etiquetadores de datos y trabajadores de plataformas de reparto.
En este ecosistema, la premisa de Engels se invierte de forma anómala. El algoritmo asume el rol del cerebro director, mientras que el trabajador es degradado a una simple mano, un complemento despojado de poder de decisión. Esta Alienación 4.0 neutraliza la capacidad del sujeto de entender el propósito final de su actividad, limitándolo a ejecutar microtareas dictadas por un código opaco. Asimismo, la explotación trasciende el desgaste físico, ya que ahora coloniza nuestra atención, emociones, cognición y comportamiento.
La dimensión ecológica como metabolismo fracturado
A este despojo cognitivo y laboral debe añadirse ineludiblemente el impacto ambiental. La narrativa técnica-utópica promueve el mito de una digitalización limpia, pero el pensamiento crítico exige mirar la base física que la sostiene:
Consumo energético, en que el entrenamiento ininterrumpido de modelos de IA y macrodatos exige cantidades descomunales de energía, acelerando el colapso climático.
Extractivismo, en que estas tecnologías dependen de cadenas de suministro basadas en la extracción imperialista de minerales raros y tierras raras devastando ecosistemas.
La advertencia de Engels cobra una vigencia extraordinaria: no dominamos la naturaleza desde afuera, pertenecemos a ella. La severa crisis climática actual, obra del sistema capitalista y su expresión neoliberal, es la respuesta a un metabolismo social hondamente fracturado.
Conclusión
La contradicción principal en los injustos tiempos actuales se agudiza, ya que, asistimos a un choque entre las fuerzas productivas prodigiosas (capaces de automatizar el trabajo cognitivo) y las relaciones de producción crecientemente monopólicas en el marco de las pugnas interimperialistas La pregunta central ya no es solamente qué pueden hacer las máquinas, sino quién controla estas tecnologías, con qué objetivos y a quiénes benefician.
Esta automatización tiene el potencial material incuestionable de emancipar a la humanidad del "reino de la necesidad" y abrirnos paso al "reino de la libertad", permitiendo el desarrollo pleno de las facultades humanas. No obstante, mientras esta revolución esté subordinada a la acumulación privada del capital, operará como un mecanismo de desposesión. El imperativo histórico no es oponerse o rechazar la tecnología ni detener la ciencia, sino socializar los medios de producción algorítmicos. Solamente a través del control democrático y racional del Intelecto General, la humanidad podrá frenar que el trabajo del futuro degenere en una nueva servidumbre digital, garantizando que la tecnología sea, por fin, la consumación definitiva del proceso emancipatorio que inició con nuestra primera mano libre.
Referencias
· Engels, F. (1974). El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. En K. Marx y F. Engels, Obras Escogidas en tres tomos (Tomo 3). Editorial Progreso. (Obra original redactada en 1876).
· Fuchs, C. (2014). Trabajo digital y Karl Marx. Routledge.
· Harari, Y. N. (2018). 21 lecciones para el siglo XXI. Debate.
· Marx, K. (1971). Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse) 1857-1858. Siglo XXI Editores.
· Marx, K. (2008). Contribución a la crítica de la economía política. Siglo XXI Editores. (Obra original publicada en 1859).
· Marx, K. (2017). El capital. Crítica de la economía política. Tomo I. Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1867).
· Schwab, K. (2016). La cuarta revolución industrial. Debate.· Srnicek, N. (2018). Capitalismo de plataformas. Caja Negra Editora.