Red de prensa popular latinoamericana

La ofensiva del imperialismo genocida contra la “izquierda” en el contexto de la crisis del capitalismo, lucha de clases y declive de la hegemonía estadounidense

Por: Alex A. Chamán Portugal

I. Introducción
El presente ensayo analiza el desenvolvimiento de la ofensiva del genocida imperialismo estadounidense contra las fuerzas de “izquierda” y los procesos emancipatorios a lo largo de los siglos XX y XXI. El problema central radica en comprender cómo las estrategias de contención y desestabilización han cambiado de la intervención militar directa y el anticomunismo clásico hacia tácticas multidimensionales como la guerra híbrida, la diplomacia coercitiva, el lawfare o guerra política y la guerra cognitiva, en el contexto de la irreversible crisis estructural del capitalismo y de la Cuarta Revolución Industrial.

Se considera que la feroz ofensiva de Estados Unidos contra las fuerzas de izquierda constituye una expresión de la defensa de intereses económicos y políticos vinculados con la preservación de su posición hegemónica dentro del insepulto sistema capitalista mundial. No obstante, sus mecanismos tradicionales se han transformado, desplazándose hacia instrumentos financieros, tecnológicos, mediáticos y cognitivos.

II. Imperialismo, capitalismo y lucha de clases

Para comprender el escenario de la situación política internacional, es ineludible sostener que El capitalismo, se caracteriza por ser un modo de producción basado en la extracción de plusvalía y la explotación del trabajo asalariado (Marx, 1867/2001), posee una tendencia inseparable a la crisis por sobreacumulación y a la expansión geográfica espacial.

El imperialismo, conceptualizado por Lenin (1916/1973) como la fase monopolista del capitalismo, implica la fusión del capital bancario e industrial (capital financiero), la exportación de capitales y el reparto territorial del mundo. Hoy, el imperialismo se manifiesta en la configuración de un sistema de centro y periferia, en la que el desarrollo del centro condiciona el atraso y dependencia de la periferia (teoría de la dependencia). La hegemonía, en términos de Gramsci (1932/1981), no se ejerce solamente a través de la coerción, sino a través de la construcción de consensos que legitiman la dominación en la superestructura institucional y cultural. En este marco, la ofensiva contra la izquierda no es una incoherencia, sino una expresión internacionalizada de la lucha de clases, orientada a desarticular cualquier proyecto que amenace la acumulación de capital. En vez se consensos prevalece las imposiciones a sangre y fuego como acontece en Palestina, Irán, Venezuela, Cuba, etc. 

III. De la Guerra Fría a la ofensiva contemporánea
Durante la denominada Guerra Fría, la política exterior estadounidense en América Latina operó bajo la Doctrina de Seguridad Nacional, orientada a contener la influencia soviética y sofocar los movimientos de liberación nacional. La evidencia documental revela un patrón sistemático de intervención como la injerencia en el golpe contra João Goulart en Brasil (1964) y el derrocamiento de Salvador Allende en Chile (1973) para frenar proyectos de soberanía económica. El Plan Cóndor sistematizó el terrorismo de Estado en el América del Sur en la década de 1970. Estos hechos son eventos históricos respaldados por memorandos de la siniestra CIA y el terrorífico Departamento de Estado, que demuestran que el objetivo principal fue garantizar la reproducción del capital transnacional mediante la eliminación física y política de la disidencia. 

IV. Neoliberalismo y nuevas formas de intervención
Con la finalización de la Guerra Fría y la imposición del Consenso de Washington, el intervencionismo mediante invasiones militares directas en América Latina han sido paulatinamente sustituidas por métodos de desestabilización indirecta y "golpes blandos" o institucionales.
El siglo XXI ha presenciado sistemáticas operaciones de desestabilización contra gobiernos progresistas o de izquierda. Ejemplos como el golpe en Honduras (2009), el golpe parlamentario contra Dilma Rousseff en Brasil (2016) y el derrocamiento de Evo Morales en Bolivia (2019) manifiestan la instrumentalización de aparatos judiciales, legislativos y policiales.
Asimismo, las perversas sanciones económicas y bloqueos aplicados históricamente a Cuba e Irán y extendidos a Venezuela operan como herramientas de guerra económica. El objetivo de la diplomacia coercitiva y el estrangulamiento económico es generar crisis internas, hiperinflación, pobreza, desempleo y descontento social, debilitando los proyectos soberanos y forzando cambios de régimen. 

V. Guerra mediática, informacional y cognitiva
La hegemonía en el siglo XXI se disputa también en el terreno de las subjetividades. Las nuevas tecnologías han habilitado la guerra cognitiva, entendida como la instrumentalización de la información para amputar la concepción científica de la realidad, anular el pensamiento crítico, alterar la percepción y manipular el comportamiento de poblaciones objetivo.
La utilización de redes sociales, algoritmos y plataformas digitales permite la microsegmentación política. Organismos vinculados a la política exterior del imperialismo y corporaciones mediáticas intervienen en la amplificación de narrativas, produciendo campañas de desinformación contra procesos emancipatorios. La guerra informacional actual, apoyada en inteligencia artificial, busca dividir la solidaridad de clase, promover la polarización extrema, la antipolítica y el resurgimiento de variantes del neofascismo en la región, canalizando el descontento material hacia salidas reaccionarias. 

VI. IV Revolución Industrial y capitalismo digital
La Cuarta Revolución Industrial representa una profunda reestructuración de las fuerzas productivas. La inteligencia artificial, la automatización, el big data y los monopolios tecnológicos vienen consolidado un "capitalismo de vigilancia" (Zuboff, 2019).

La datificación de la vida cotidiana constituye una nueva forma de extracción de plusvalía y acumulación por desposesión (Harvey, 2004). El control de la infraestructura digital (cables submarinos, servidores, semiconductores y propiedad intelectual) fortifica el poder de las potencias capitalistas e imperialistas, ya que, utilizan este dominio para ejercer espionaje masivo (como mostraron las denuncias de Edward Snowden), militarizar la tecnología y sancionar a potencias competidoras, configurando un modelo en que el capital tecnológico subordina tanto al trabajo como a la soberanía de las naciones oprimidas. 

VII. Crisis del capitalismo y rivalidades interimperialistas
El capitalismo mundial atraviesa una crisis estructural caracterizada por la financiarización extrema, la caída de la tasa de ganancia, la sobreacumulación y la crisis ecológica. En este contexto, la hegemonía estadounidense enfrenta un declive frente al ascenso de China y el papel geopolítico de Rusia, articulados en torno a los BRICS y proyectos como la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

La respuesta del imperialismo ha sido escalar guerras comerciales, tecnológicas y conflictos por procuración. Esta dinámica se enmarca en las rivalidades y las disputas hegemónicas. Algunos autores plantean que se trata de una competencia interimperialista por el control de mercados, cadenas de suministro y zonas de influencia. La desdolarización progresiva y la bipolaridad constituyen la mayor amenaza existencial al imperialismo estadounidense desde la caída de la Unión Soviética. 

VIII. América Latina y las naciones oprimidas como espacios estratégicos
En el contexto de la crisis energética global y la decadencia del sistema capitalista América Latina retoma un papel central como proveedora estratégica de materias primas.

La región se distingue por albergar inmensas reservas de biodiversidad, agua dulce, petróleo, gas, cobre, fierro y, crucialmente, los minerales críticos para la IV Revolución Industrial. El "Triángulo del Litio" (Argentina, Bolivia y Chile) se convierte en un escenario directo de disputa imperialista. La ofensiva del Comando Sur del Imperialismo, busca bloquear la influencia de China y Rusia, así como impedir cualquier intento de los Estados latinoamericanos por nacionalizar estos recursos, industrializarlos o usarlos como palanca de un desarrollo de sus fuerzas productivas. 

IX. Palestina, sionismo y geopolítica
La crisis de la hegemonía estadounidense exige comprender su política en el denominado Medio Oriente, donde el régimen de Israel, bajo el terrorista proyecto sionista, ha operado como un enclave estratégico de carácter militar. El condicionado “apoyo” financiero, militar, político y diplomático de Estados Unidos a Israel responde a la importancia geopolítica de la región, particularmente por sus vastas reservas de hidrocarburos, así como a la necesidad de preservar sus intereses estratégicos valiéndose de alianzas con las conservadoras y proimperialistas petro-monarquías del Golfo. Esta política busca, asimismo, contener y debilitar los movimientos anticoloniales, soberanistas y nacionalistas árabes que históricamente han cuestionado la dominación y la influencia imperialista en la región. 

El sionismo histórico emergió como un reaccionario proyecto político nacionalista en el siglo XIX y se materializó a través de dinámicas propias del fascismo y colonialismo de asentamiento, provocando el despiadado despojo territorial de la población palestina. Criticar las políticas de exterminio, apartheid, ocupación militar de Palestina y el papel del sionismo como extensión de los intereses imperialistas en Medio Oriente es un imperativo del rigor histórico y analítico. 

X. Conclusiones
La ofensiva del decadente imperialismo estadounidense contra las fuerzas de izquierda y los movimientos populares es un fenómeno estructural, consustancial a la reproducción del capitalismo y su depredador modelo neoliberal, así como, su etapa imperialista.

Se constata una continuidad en los perversos objetivos estratégicos de evitar la emancipación de los pueblos del mundo y el proletariado. Se ha transitado del terrorismo de Estado mediante las criminales dictaduras militares a mecanismos de lawfare, derecho penal del enemigo, bloqueos financieros, sanciones unilaterales, manipulación mediática, domesticación de la sociedad y guerras cognitivas propias del capitalismo digital. 

El capitalismo no colapsará mecánicamente por sus contradicciones; su reestructuración mediante la IV Revolución Industrial evidencia una capacidad de adaptación. Sin embargo, las rivalidades interimperialistas, la lucha de los explotados y oprimidos y la persistente resistencia de los pueblos demuestran que la hegemonía imperialista es hoy más vulnerable que en las últimas tres décadas. La lucha de clases (económica, ideológica y política), mediada hoy por algoritmos, crisis financieras y disputas por minerales críticos, sigue siendo el motor de la historia.

Referencias
Amin, S. (2010). La ley del valor mundial. Monthly Review Press.
Castro, F. (1983). La crisis económica y social del mundo: Sus repercusiones en los países subdesarrollados, sus perspectivas sombrías y la necesidad de luchar si queremos sobrevivir.
Departamento de Estado de EE. UU., Oficina del Historiador. (1973). Programa de acción encubierta de la CIA en Chile desde 1970. Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, 1969-1976.
Gramsci, A. (1971). Selecciones de los cuadernos de la cárcel. International Publishers.
(Obra original publicada entre 1929 y 1935).
Guevara, E. (2007). Crear dos, tres, muchos Viet Nam (Mensaje a la Tricontinental). Ocean Sur. (Obra original publicada en 1967).Harvey, D. (2004). El nuevo imperialismo. Ediciones Akal.
Lenin, V. I. (1973). El imperialismo, fase superior del capitalismo. En Obras Escogidas. Editorial Progreso. (Obra original publicada en 1916).
Mao, Z. (1968). Obras escogidas de Mao Tse-tung (Tomo I). Ediciones en Lenguas Extranjeras. (Obras originales publicadas entre 1926 y 1937).
Marx, K. (1976). El Capital: crítica de la economía política (Vol. I). Penguin Books. (Obra original publicada en 1867).
Poulantzas, N. (1978). Estado, poder y socialismo. Verso.
Stalin, J. V. (1975). Los fundamentos del leninismo. Editorial Progreso. (Obra original publicada en 1924).
Vega Cantor, R. y Martín Novoa, F. (2014). Colombia y el imperialismo contemporáneo: Un eslabón geoestratégico de los Estados Unidos. Ocean Sur.
Zuboff, S. (2019). La era del capitalismo de la vigilancia: La lucha por un futuro humano en la nueva frontera del poder. PublicAffairs. 

SOBERANÍA, INDEPENDENCIA Y SOLIDARIDAD INTERNACIONAL, EJES DEL FORO “SOBERANÍA ANTE ESCENARIOS DE INTERVENCIÓN”

Por: Alex Chamán Portugal y Julio Padilla Sánchez
Red de Prensa Popular Latinoamericana

Organizaciones sociales y representantes de Venezuela, México y distintos sectores populares analizaron los desafíos que enfrentan los pueblos ante las políticas injerencistas y avasalladoras, por lo que reivindicaron el derecho de las naciones a su autodeterminación. 

Ciudad de México, viernes 7 de agosto de 2026.— Con un llamado a fortalecer la defensa de la soberanía, la independencia, la paz y la dignidad de los pueblos, se desarrolló en la Cámara de Diputados, Ciudad de México, el foro “Soberanía ante escenarios de intervención. Por la independencia, la paz y la dignidad de los pueblos”, organizado por el Colectivo Aztlan. 

El encuentro reunió a representantes de organizaciones sociales, colectivos populares, estudiantes y actores vinculados con la solidaridad internacional, quienes analizaron el escenario geopolítico y expresaron su preocupación por las políticas de intervención imperialista y las medidas coercitivas que, a su juicio, afectan la autodeterminación de diversos pueblos, con especial atención a Venezuela, Cuba y Palestina.

Solidaridad internacional frente a las políticas intervencionistas
El foro fue moderado por Eduardo Calderón Vázquez, integrante del Colectivo Fuerza Comunitaria y autor del libro La política de los perros, quien destacó la relevancia del encuentro ante un contexto internacional que calificó como marcado por la ofensiva del imperialismo contra distintos pueblos y por el desconocimiento del derecho internacional. 

Durante su intervención, Calderón Vázquez cuestionó las agresiones contra Cuba y Venezuela y calificó de aberrante la situación que atraviesa Palestina. Asimismo, condenó las acciones genocidas del Estado de Israel contra la población palestina y sostuvo que la solidaridad internacional constituye un elemento esencial para acompañar las luchas de los pueblos que enfrentan políticas injerencistas y expansionistas. 

El moderador subrayó, además, la importancia de la organización y la lucha popular como instrumentos para enfrentar las distintas expresiones de dominación, explotación y opresión reivindicando la solidaridad con Palestina, Irán, Venezuela, Cuba y otros pueblos afectados por conflictos y políticas de intervención del imperialismo estadounidense. 

La soberanía como derecho irrenunciable
La estudiante del CCH Vallejo y galardonada con el Premio Juventud 2024, Lenia Ramírez Rubio, sostuvo que la soberanía representa el derecho de los pueblos a gobernarse por sí mismos y a determinar libremente su destino, sin injerencias externas. 

Al referirse particularmente a Venezuela, consideró preocupante la situación que atraviesa ese país y afirmó que cualquier intervención extranjera constituye una afectación a su libre autodeterminación.

En una línea similar, Raúl Ramírez, representante de la UPREZ, señaló que desde la perspectiva de los movimientos sociales no debería permitirse la vulneración de la soberanía de ninguna nación mediante intervenciones externas o acciones dirigidas a condicionar sus políticas internas.

 “Solo el pueblo salva al pueblo”
Por su parte, Alfredo Fuente Parra, integrante de la Cooperativa Dignidad del Frente Popular Francisco Villa Independiente, denunció lo que calificó como acciones de la oligarquía y la ultraderecha contra distintos pueblos del mundo, señalando que estas vulnerarían tratados y principios establecidos en el derecho internacional. 

Fuente Parra sostuvo que las políticas intervencionistas afectan la soberanía de países como Venezuela, Cuba y Palestina, y reivindicó la capacidad de organización de los sectores populares como respuesta ante esas circunstancias. 

En ese contexto, lanzó dos consignas que sintetizaron parte de su intervención: “¡Solo el pueblo salva al pueblo!” y “¡Basta de saqueos e intervencionismos!”. Asimismo, planteó una interrogante dirigida a las nuevas generaciones: “¿Qué mundo queremos dejar a las generaciones venideras?"

El papel de las nuevas generaciones
Alejandro Núñez, también integrante de la UPREZ, destacó la trayectoria de solidaridad de su organización con los pueblos de Palestina, Cuba y Venezuela, entre otros. El dirigente puso especial énfasis en la necesidad de trabajar con las nuevas generaciones para fortalecer la conciencia social, promover la participación y estimular procesos de movilización y organización. En su intervención, sostuvo que resulta indispensable renovar el compromiso con la formación política y social de la juventud como parte de las tareas destinadas a construir una sociedad más consciente y participativa.

 “Fortalecer la batalla de las ideas”
A su turno, Irma Sofía Nava Hernández, vocera de la Coordinadora Mexicana de Solidaridad con Venezuela, reafirmó el compromiso de esa organización con la Revolución Bolivariana y expresó su solidaridad con el pueblo venezolano.

 Nava Hernández se refirió a la situación de las autoridades venezolanas y sostuvo que el presidente Nicolás Maduro y la diputada Dilia Flores fueron detenidos y secuestrados injustamente por el imperialismo estadounidense. La vocera destacó la necesidad de fortalecer la denominada “batalla de las ideas” desde los pueblos y reivindicó la resistencia frente a las políticas que calificó de guerreristas. En ese sentido, llamó a profundizar la solidaridad internacional y la defensa de las causas de los pueblos.

 Venezuela reivindica la solidaridad de los pueblos
Uno de los momentos centrales del foro correspondió a la intervención de Estela Lugo de Montilla, embajadora de la República Bolivariana de Venezuela, quien destacó especialmente la solidaridad internacional y, de manera particular, el respaldo expresado desde México hacia su país. 

La diplomática sostuvo que Venezuela continúa enfrentando un escenario de presión internacional y denunció las acciones que, según afirmó, buscan afectar la estabilidad y el desarrollo de la nación sudamericana. 

Lugo de Montilla se refirió asimismo a las medidas coercitivas unilaterales y a las dificultades de acceso al sistema financiero internacional, señalando que estas restricciones tienen consecuencias acerca de las operaciones de exportación e importación y sobre la economía venezolana.

Durante su exposición, denunció también ataques y acciones que, según su versión, han provocado víctimas mortales y daños a infraestructura del país, además de referirse a la situación de ciudadanos venezolanos y cubanos. En este contexto, demandó la liberación y el retorno a Venezuela de quienes, de acuerdo con su planteamiento, permanecen injustamente privados de su libertad. La embajadora recordó particularmente el 3 de enero del presente año, fecha que calificó como una nueva afrenta derivada de las políticas expansionistas de Estados Unidos contra Venezuela. 

Al realizar un balance histórico, reconoció que la Revolución Bolivariana ha atravesado distintos reveses y sostuvo que actualmente se encuentra en una etapa de repliegue y resistencia frente a la presión imperialista. También denunció la apropiación de activos y reservas venezolanas en el exterior, así como la continuidad de las sanciones y medidas coercitivas que, a su juicio, perjudican la economía, el progreso y el bienestar de la población.

No obstante, Lugo de Montilla destacó que, pese a las dificultades, la economía venezolana mantiene una trayectoria de crecimiento, citando como referencia las estimaciones y reportes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). 

Organización popular y solidaridad internacional
El cierre del foro estuvo a cargo de Pedro Razo Hernández, dirigente y fundador del Colectivo Aztlan, quien realizó una síntesis de las principales intervenciones y destacó la importancia de mantener articulados los esfuerzos de solidaridad internacional.

Razo Hernández sostuvo que Venezuela representa, desde su perspectiva, a un pueblo que continúa resistiendo y que enfrenta el desafío de fortalecer su organización y sus vínculos de solidaridad con otros pueblos del mundo. En ese sentido, llamó a profundizar las acciones destinadas a respaldar al pueblo bolivariano y reafirmó el compromiso del Colectivo Aztlan con la defensa de las causas que considera justas y de las reivindicaciones sociales. 

El encuentro concluyó con un llamado a fortalecer la organización popular, la solidaridad internacional y la defensa de la soberanía de los pueblos, bajo la premisa de que la independencia, la autodeterminación, la paz y la dignidad constituyen principios vitales para la construcción de un orden internacional basado en el respeto entre las naciones.

Organizadores: Colectivo Aztlan 
Ciudad de México, 7 de agosto de 2026

¿LA EDUCACIÓN EN BOLIVIA NO ES MALA, ES MANIPULADA?

Autor: Msc. Santos Daniel Tito Arratia

Resumen

La calidad de la educación en Bolivia ha sido objeto de constantes debates públicos, como por ejemplo recientemente una analista conocida afirma que “LA MAYORÍA DE LOS MAESTROS EN BOLIVIA SON GENTE SIN VALORES Y SIN VOCACIÓN”, este artículo sostiene que uno de los principales problemas radica en la influencia política sobre el sistema educativo. Desde una perspectiva crítica, se argumenta que la educación debe constituirse en una política de Estado orientada a la formación de ciudadanos libres, críticos y competentes, y no en un instrumento al servicio de proyectos ideológicos o intereses coyunturales. Asimismo, se analizan los desafíos estructurales del sistema educativo boliviano y la necesidad de construir consensos nacionales que garanticen estabilidad, calidad y autonomía.
Palabras clave: educación, Bolivia, política educativa, pensamiento crítico, calidad educativa, currículo, democracia.

Introducción

La educación representa el principal motor del desarrollo humano y social. De ella depende la formación del capital intelectual, la consolidación de la democracia y la capacidad de un país para responder a los desafíos científicos, tecnológicos y económicos del siglo XXI.
En Bolivia, el debate sobre la educación suele reducirse a una afirmación recurrente: "la educación es mala". Aunque esta percepción refleja problemas reales relacionados con el rendimiento académico, la infraestructura y la gestión educativa, resulta insuficiente para comprender la complejidad del fenómeno. El problema trasciende la calidad pedagógica y alcanza la orientación misma del sistema educativo.

La cuestión central consiste en determinar hasta qué punto la educación responde a criterios científicos y pedagógicos o si, por el contrario, ha sido influida por intereses políticos e ideológicos que limitan su función esencial: formar ciudadanos capaces de pensar con autonomía.

Desarrollo

La educación como política de Estado
En las sociedades democráticas, la educación constituye una política pública permanente que trasciende los gobiernos de turno. Sus objetivos fundamentales deben mantenerse estables, independientemente de las diferencias partidarias, garantizando continuidad institucional y planificación a largo plazo.No obstante, en Bolivia las reformas educativas han estado estrechamente vinculadas a los cambios políticos. Cada administración introduce modificaciones curriculares, redefine prioridades y plantea nuevas orientaciones pedagógicas, dificultando la consolidación de un proyecto educativo nacional sostenido.Esta situación genera incertidumbre entre docentes, estudiantes y familias, además de limitar la evaluación objetiva de las políticas implementadas.

El riesgo de la instrumentalización política

Toda educación transmite valores e identidad cultural; ello es inherente al proceso educativo. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre educar para comprender la diversidad de ideas y utilizar el sistema educativo para privilegiar una única visión de la realidad.Cuando los contenidos curriculares reducen el espacio para el análisis crítico o presentan determinadas interpretaciones como verdades incuestionables, la educación pierde parte de su capacidad para fomentar el pensamiento independiente.Una democracia sólida requiere ciudadanos capaces de debatir, cuestionar y argumentar con evidencia, no únicamente de reproducir discursos previamente establecidos.

Los desafíos estructurales

Sería incorrecto atribuir todas las dificultades educativas exclusivamente a factores políticos. Bolivia enfrenta problemas estructurales que afectan directamente la calidad del aprendizaje:ü desigualdad entre áreas urbanas y rurales;ü infraestructura insuficiente;ü brecha digital;ü limitaciones en la formación continua del profesorado;ü escasa inversión en investigación científica;ü bajos niveles de innovación tecnológica.Estos desafíos requieren políticas públicas sostenidas, financiamiento adecuado y mecanismos permanentes de evaluación.

El papel del docente

Los docentes constituyen el principal recurso del sistema educativo. A pesar de las dificultades institucionales, miles de maestras y maestros sostienen diariamente el proceso de enseñanza con compromiso y creatividad.Cualquier reforma educativa orientada al mejoramiento de la calidad debe reconocer su experiencia, fortalecer su formación profesional y garantizar condiciones adecuadas para el ejercicio de la docencia.

Educar para el siglo XXI

El contexto internacional exige competencias cada vez más complejas: pensamiento crítico, alfabetización digital, resolución de problemas, creatividad, innovación y aprendizaje permanente.La educación boliviana necesita preparar a sus estudiantes para un entorno global caracterizado por la inteligencia artificial, la transformación digital y la economía del conocimiento.Ello implica fortalecer las ciencias, la tecnología, la investigación, los idiomas y las habilidades socioemocionales, sin descuidar la formación ética, ciudadana e intercultural.

Conclusiones

Reducir el debate educativo a la afirmación de que "la educación boliviana es mala" impide comprender la complejidad del problema.La calidad educativa depende tanto de factores pedagógicos como institucionales, económicos y políticos. Cuando la educación pierde autonomía y queda subordinada a intereses coyunturales, disminuye su capacidad para formar ciudadanos críticos y libres.Bolivia necesita construir un acuerdo nacional que convierta la educación en una verdadera política de Estado, basada en evidencia científica, estabilidad institucional, evaluación permanente y participación de toda la comunidad educativa.Solo una educación plural, crítica y orientada al conocimiento permitirá enfrentar los desafíos del desarrollo sostenible y fortalecer la democracia.

Referencias bibliográficas

- Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia. (2009). Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.
- Estado Plurinacional de Bolivia. (2010). Ley N.º 070 Avelino Siñani–Elizardo Pérez. La Paz, Bolivia.
- Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido (2.ª ed.). Siglo XXI Editores. (Obra original publicada en 1968).
- Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). (2021). Reimaginar juntos nuestros futuros: Un nuevo contrato social para la educación. UNESCO.
- Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). (2019). PISA 2018 Results (Volume I): What Students Know and Can Do. OECD Publishing.
- Sen, A. (1999). Development as Freedom. Oxford University Press.
- UNICEF. (2023). Estado Mundial de la Infancia. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
- Banco Mundial. (2018). Informe sobre el desarrollo mundial 2018: Aprender para hacer realidad la promesa de la educación. Banco Mundial.

Una Carta Abierta a la Humanidad – Copy

Por Yootab Hakhamanesh*

Artista y activista por el medio ambiente y el patrimonio cultural de la humanidadLlegará un día...

en que la humanidad se hará una sola pregunta:

¿En qué momento dejamos de amar la Tierra?

Ese día aún no ha llegado.
Todavía estamos a tiempo.
Hoy, un gato duerme en paz entre mis brazos.
Hoy, sostengo un pincel para sembrar esperanza, no miedo.
Hoy, creo una obra dedicada a nuestra Madre Tierra.
Porque las transformaciones que perduran nunca nacen del ruido.
Nacen del silencio de una conciencia.
Del valor de un corazón que elige amar.
De una mano que decide crear en lugar de destruir.
Tal vez mi pintura no cambie al mundo.
Pero quizá pueda despertar una conciencia.
Y la historia nos ha recordado, una y otra vez, que una sola conciencia despierta puede inspirar a millones.
No estamos aquí para conquistar la Tierra.
Estamos aquí para proteger la única casa que compartimos.
No somos dueños del planeta.Somos sus guardianes temporales.
Cada árbol que permanece en pie.
Cada río que continúa fluyendo.
Cada especie que sobrevive.
Cada acto de compasión. 
Cada obra creada con amor.
Es una promesa de que la esperanza sigue viva.
El arte no puede reemplazar a la naturaleza.
Pero sí puede recordarnos por qué debemos defenderla.
Hoy, más que nunca, el mundo necesita menos indiferencia y más empatía.
Menos división y más humanidad.Menos destrucción y más creación.
Si todavía crees que el amor puede vencer al odio...
que la bondad deja una huella más profunda que la violencia...
y que crear siempre será un acto más poderoso que destruir...
No guardes silencio.
Comparte este mensaje.
Haz que llegue a otra conciencia.
Porque los cambios que transforman la historia rara vez comienzan con las mayorías.
Comienzan con una decisión.
Con una voz.
Con un corazón.
Un corazón que entiende que la humanidad no está dividida por fronteras, idiomas ni creencias.
Un corazón que reconoce que todos compartimos el mismo cielo, el mismo aire y la misma Tierra.
Porque, en el fondo, todos somos uno.
No recibimos la Tierra para agotarla.
La recibimos para entregarla, más viva y más digna, a quienes vendrán después de nosotros.
Que nuestra generación sea recordada no por lo que consumió, sino por lo que tuvo el valor de proteger.
El futuro aún no está escrito.
Y empieza con lo que decidamos hacer hoy.

* Yootab Hakhamanesh
Artista y activista por el medio ambiente y el patrimonio cultural de la humanidad. 
#Yootab #Hakhamanesh #Humanidad #MadreTierra

LA INSTRUMENTALIZACIÓN CAPITALISTA E IMPERIALISTA DE LA EVANGELIZACIÓN EN AMÉRICA LATINA

Por: Alex A. Chamán Portugal

1. Evangelización como estrategia imperialista

La evangelización en América Latina no puede entenderse como un fenómeno exclusivamente religioso, sino como expresión de una estrategia de dominación política e ideológica. Durante la denominada Guerra Fría, el genocida imperialismo estadounidense utilizó la evangelización como un efectivo instrumento de “guerra ideológica” para neutralizar luchas populares, movimientos revolucionarios y el trabajo de organizaciones políticas marxistas. La siniestra CIA y la mercenaria USAID financiaron proyectos religiosos y educativos orientados a moldear subjetividades dóciles, contrarias al pensamiento crítico y a la organización popular. Las embajadas estadounidenses canalizaron recursos de empresas transnacionales hacia congregaciones religiosas que legitimaban la terrorífica dominación imperialista (Galeano, 2004).
Este proceso se articuló con políticas de intervención militar y económica, consolidando un entramado de dominación que penetró en la vida cotidiana de los pueblos latinoamericanos.

2. La ofensiva contra la Teología de la Liberación

La Teología de la Liberación surgió en los años sesenta y setenta como una corriente que vinculaba la fe cristiana con la justicia e igualdad social y la opción preferencial por los pobres, o sea, por los explotados y oprimidos. Inspirada en la ciencia e ideología marxista, impulsó comunidades de base, alfabetización y defensa de derechos de los pueblos. El imperialismo y sectores conservadores de la Iglesia reaccionaron ferozmente con sistemáticas campañas de desprestigio, sanciones doctrinales, persecución de líderes religiosos y acusaciones a líderes populares y dirigentes revolucionarios. El asesinato de Óscar Romero en El Salvador y de los jesuitas de la UCA en 1989 son formidables ejemplos de esta ofensiva (Boff, 1986; Dussel, 1998).
La reaccionaria estrategia procuró contrarrestar una corriente que articulaba religión y revolución, debilitando la capacidad de los pueblos para organizarse en torno a excelentes proyectos emancipadores. 

3. Colaboracionismo interno

El éxito de la estrategia imperialista dependió del colaboracionismo decisivo de las clases dominantes que dirigen los gobiernos de turno, las fuerzas armadas y policiales, y los Estados latinoamericanos. Estos actores facilitaron la penetración ideológica conservadora y reprimieron atrozmente las luchas populares. La evangelización se convirtió en un eficiente mecanismo de manipulación, alienación, domesticación, resignación y control, legitimando genocidas dictaduras militares y crueles políticas capitalistas, incluyendo las del fracasado modelo neoliberal. El colaboracionismo interno de toda laya permitió que la evangelización funcionara como un dispositivo de control social, reforzando la hegemonía imperialista (Harnecker, 2003). 

4. Objetivos de la evangelización imperialista

Los objetivos centrales y espurios de esta evangelización fueron:
a) Impedir una concepción científica del mundo.
b) Combatir el pensamiento crítico, reflexivo, creativo y propositivo.
c) Desarticular organizaciones revolucionarias y marxistas.
d) Frenar las luchas populares por mejores condiciones de vida y trabajo.
e) Instrumentalizar la educación, cultura y medios masivos de manipulación para consolidar el injusto modo de producción capitalista y la hegemonía del imperialismo yanqui.
La evangelización funcionó como un dispositivo de alienación, manipulación y domesticación, orientado a impedir la emancipación de los pueblos latinoamericanos. En palabras de Gramsci (1975), se trató de una estrategia para construir consenso y naturalizar la reaccionaria visión del mundo de la clase dominante. 

5. Contexto actual: redes sociales e inteligencia artificial

En el presente, la ofensiva capitalista se despliega principalmente a través de redes sociales y tecnologías de inteligencia artificial, controladas por corporaciones transnacionales que responden a los intereses de las potencias capitalistas e imperialistas. Estas herramientas operan como mecanismos de censura y manipulación, limitando la difusión del pensamiento crítico y revolucionario. La evangelización digital se caracteriza por reproducir narrativas conservadoras y “despolitizadas”, reforzando la domesticación ideológica iniciada décadas atrás y consolidada en tiempos de decadencia capitalista y preparativos de la Tercera Guerra Mundial imperialista.
La instrumentalización de algoritmos y plataformas digitales constituye una nueva forma de manipulación y control social, que exige respuestas organizativas y revolucionarias para defender la libertad de pensamiento y la soberanía ideo-política. 

6. Rebeldía y resistencia de los pueblos

A pesar de la repudiada ofensiva del cartel de las barras y las estrellas o la nación más sanguinaria del plantea, las naciones oprimidas, los pueblos latinoamericanos y los explotados vienen desplegando múltiples formas de resistencia. Desde las comunidades eclesiales de base hasta los movimientos obreros, campesinos e indígenas, la lucha contra la evangelización conservadora ha sido parte de un proyecto emancipador más amplio. La resistencia se expresa en la defensa de los derechos y libertades populares, la defensa de la Teología de la Liberación, en la reivindicación de la memoria histórica popular y en la construcción de alternativas políticas y culturales frente al capitalismo y el imperialismo.La rebeldía popular demuestra que la religión, lejos de ser homogénea, puede convertirse en un espacio de disputa ideológica y política. 

7. Evangelización, alienación y control social

La evangelización al servicio del capitalismo e imperialismo ha operado como un sórdido mecanismo de alienación y control social. A través de la manipulación simbólica, la domesticación y la resignación, se ha buscado impedir la organización popular y la lucha revolucionaria en aras de construir una sociedad superior. La religión, instrumentalizada por las clases explotadoras y opresoras, ha servido para legitimar la explotación y la opresión, así como, aplicar políticas atroces contra la naturaleza y las fuerzas productivas humanas.
En términos althusserianos, la evangelización ha funcionado como un aparato ideológico del Estado, reproduciendo las condiciones de obediencia y sometimiento necesarias para la estabilidad del sistema capitalista (Althusser, 1974). 

Conclusiones

La evangelización en América Latina ha sido un instrumento del imperialismo y las clases sociales dominantes para preservar el injusto orden social a través de la dominación económica, política e ideológica. Desde la oprobiosa colonia hasta la era digital, la religión ha sido instrumentalizada para legitimar la explotación y la opresión. Frente a ello, la resistencia popular y revolucionaria debe denunciar la utilización religiosa, reivindicar la memoria histórica de rebeldía y fortalecer las luchas populares contra la dominación capitalista e imperialista.
Una de las tareas actuales consiste en articular la sólida formación ideológica con la comprometida acción política al servicio de los explotados y sus gestas de emancipación, enfrentando tanto las formas tradicionales de evangelización como las nuevas modalidades digitales de control social. 

Bibliografía 

Althusser, L. (1974). Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Madrid: Akal.
Boff, L. (1986). Iglesia: carisma y poder. Madrid: Trotta.
Dussel, E. (1998). Historia de la Iglesia en América Latina. Salamanca: Sígueme.
Galeano, E. (2004). Las venas abiertas de América Latina. México: Siglo XXI Editores.Gramsci, A. (1975). Cuadernos de la cárcel. México: ERA
.Guevara, E. (1965/2003). El socialismo y el hombre en Cuba. La Habana: Casa de las Américas.
Harnecker, M. (2003). Los conceptos elementales del materialismo histórico. México: Siglo XXI Editores.
Marx, K., & Engels, F. (1848/2012). Manifiesto del Partido Comunista. Madrid: Akal.
Mao Tse-tung. (1937/1972). Sobre la práctica. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras.
Quijano, A. (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. Buenos Aires: CLACSO.
Scoppola, P. (2000). La Iglesia y la política en América Latina. Buenos Aires: Lumen. 

Una Carta Abierta a la Humanidad

Por Yootab Hakhamanesh*

Artista y activista por el medio ambiente y el patrimonio cultural de la humanidadLlegará un día...

en que la humanidad se hará una sola pregunta:

¿En qué momento dejamos de amar la Tierra?

Ese día aún no ha llegado.
Todavía estamos a tiempo.
Hoy, un gato duerme en paz entre mis brazos.
Hoy, sostengo un pincel para sembrar esperanza, no miedo.
Hoy, creo una obra dedicada a nuestra Madre Tierra.
Porque las transformaciones que perduran nunca nacen del ruido.
Nacen del silencio de una conciencia.
Del valor de un corazón que elige amar.
De una mano que decide crear en lugar de destruir.
Tal vez mi pintura no cambie al mundo.
Pero quizá pueda despertar una conciencia.
Y la historia nos ha recordado, una y otra vez, que una sola conciencia despierta puede inspirar a millones.
No estamos aquí para conquistar la Tierra.
Estamos aquí para proteger la única casa que compartimos.
No somos dueños del planeta.Somos sus guardianes temporales.
Cada árbol que permanece en pie.
Cada río que continúa fluyendo.
Cada especie que sobrevive.
Cada acto de compasión. 
Cada obra creada con amor.
Es una promesa de que la esperanza sigue viva.
El arte no puede reemplazar a la naturaleza.
Pero sí puede recordarnos por qué debemos defenderla.
Hoy, más que nunca, el mundo necesita menos indiferencia y más empatía.
Menos división y más humanidad.Menos destrucción y más creación.
Si todavía crees que el amor puede vencer al odio...
que la bondad deja una huella más profunda que la violencia...
y que crear siempre será un acto más poderoso que destruir...
No guardes silencio.
Comparte este mensaje.
Haz que llegue a otra conciencia.
Porque los cambios que transforman la historia rara vez comienzan con las mayorías.
Comienzan con una decisión.
Con una voz.
Con un corazón.
Un corazón que entiende que la humanidad no está dividida por fronteras, idiomas ni creencias.
Un corazón que reconoce que todos compartimos el mismo cielo, el mismo aire y la misma Tierra.
Porque, en el fondo, todos somos uno.
No recibimos la Tierra para agotarla.
La recibimos para entregarla, más viva y más digna, a quienes vendrán después de nosotros.
Que nuestra generación sea recordada no por lo que consumió, sino por lo que tuvo el valor de proteger.
El futuro aún no está escrito.
Y empieza con lo que decidamos hacer hoy.

* Yootab Hakhamanesh
Artista y activista por el medio ambiente y el patrimonio cultural de la humanidad. 
#Yootab #Hakhamanesh #Humanidad #MadreTierra

INSTRUMENTALIZACIÓN POLÍTICA Y MERCANTIL DE LA FE POR EL DECADENTE CAPITALISMO

Por: Alex A. Chamán Portugal 
Resumen

La religión y la espiritualidad han acompañado a la humanidad desde tiempos inmemoriales, ofreciendo respuestas acerca del sentido de la vida, fortificando la cohesión social y promoviendo valores éticos y comunitarios. Asimismo, la historia también muestra que diferentes poderes económicos y políticos han instrumentalizado las creencias religiosas para legitimar formas atroces de dominación, sometimiento, justificar conquistas y genocidios, consolidar oprobiosas estructuras de poder y reproducir desigualdades e injusticias. En este ensayo se analiza cómo la fe ha sido manejada en distintos contextos históricos como un recurso ideológico al servicio de proyectos coloniales, imperiales y capitalistas, sin desconocer que numerosas comunidades religiosas también han protagonizado importantes experiencias de resistencia y defensa de la dignidad humana. Asimismo, se examinan las principales contribuciones de Carlos Marx, Federico Engels, Antonio Gramsci, Louis Althusser, José Carlos Mariátegui, Frantz Fanon, etc., para comprender la relación entre religión, poder e ideología.

Introducción
La religión constituye uno de los fenómenos históricos, sociales, políticos e ideológicos más influyentes de la humanidad, ya que, a lo largo de los milenios, ha contribuido a la construcción de identidades colectivas, principios éticos y formas de organización comunitaria en el marco de una determinada sociedad. Al mismo tiempo, distintas instituciones religiosas han participado, en diversos momentos históricos, en procesos económicos y políticos vinculados con la consolidación de Estados, imperios y sistemas de dominación (Durkheim, 1912/2008; Weber, 1905/2002).
La religión no debe entenderse solamente como una experiencia espiritual individual, sino también como una institución inserta en relaciones históricas de poder. Consecuentemente, su estudio requiere tener muy en cuenta las condiciones económicas, sociales, políticas e ideológicas en las que se desarrolla. Desde la ciencia del marxismo se sostiene que las ideas, las creencias y las instituciones forman parte de una totalidad social en que interactúan con las estructuras económicas y las relaciones de clase (Marx y Engels, 1845-1846/1974)
.En este ensayo se parte de una tesis central que es la instrumentalización política y mercantil de la fe no constituye una característica inherente a las religiones, sino el resultado de procesos históricos a través de los cuales las clases sociales dominantes han utilizado el poder político y la autoridad simbólica de las instituciones religiosas para legitimar proyectos de dominación, explotación y opresión. Esta afirmación no olvida que, en distintas épocas, también hayan surgido expresiones religiosas comprometidas con la justicia social, la defensa de los pueblos y la emancipación humana (Boff, 1981; Gutiérrez, 1971).

1. Religión, poder e ideología

Las primeras expresiones religiosas surgieron mucho antes de la formación de los Estados y de las sociedades divididas en clases sociales. Los estudios antropológicos muestran que las comunidades originarias desarrollaron rituales y creencias relacionadas con la naturaleza, la vida comunitaria y la explicación del mundo, desempeñando funciones de integración social y transmisión cultural (Eliade, 1957; Durkheim, 1912/2008).Con la aparición de las primeras civilizaciones estatales, la religión empezó a vincularse cada vez más con el ejercicio del poder político. Así, reyes, emperadores y sacerdocios legitimaron su autoridad presentándola como expresión de un orden divino o sagrado, por lo que la obediencia al poder terrenal fue frecuentemente asociada con la sumisión a una autoridad trascendente (Eagleton, 2014).Carlos Marx analizó este fenómeno en el marco de una crítica más amplia a las sociedades divididas en clases. En su célebre Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel, planteó que la religión representa "el suspiro de la criatura oprimida" y "el corazón de un mundo sin corazón", al tiempo que la definió como "el opio del pueblo" (Marx, 1844/2009).

Esta expresión no constituye un simple rechazo de la religión, sino una explicación de su función social en condiciones de explotación y opresión. Para Marx, las creencias religiosas pueden ofrecer consuelo frente a las injusticias y sufrimientos, pero también contribuir a que las personas acepten como inevitables situaciones históricas que, en realidad, pueden transformarse mediante la acción colectiva.Federico Engels complementó lo anterior al demostrar que los movimientos religiosos no han desempeñado siempre un papel conservador.
En Las guerras campesinas en Alemania, expresó cómo determinadas corrientes religiosas sirvieron para expresar demandas populares e igualitarias frente a estructuras feudales extremadamente desiguales (Engels, 1850/1977). Esto evidencia que la religión constituye un espacio de disputa social e ideológica.

Antonio Gramsci amplió este análisis mediante el concepto de hegemonía cultural, ya que las clases dominantes no mantienen su poder únicamente a través de la coerción, sino también construyendo consenso vía instituciones como la escuela, los medios de manipulación masivos, las redes sociales, las plataformas digitales y las organizaciones religiosas (Gramsci, 1971). Así, la religión puede contribuir a presentar determinadas relaciones sociales como naturales o moralmente legítimas, facilitando la reproducción del orden social establecido.En una línea similar, Louis Althusser afirmó que las instituciones religiosas forman parte de los aparatos ideológicos del Estado, o sea, de aquellos espacios en que se producen valores, normas y formas de interpretar la realidad que contribuyen a reproducir las relaciones sociales existentes (Althusser, 1970/1974). El propio desarrollo histórico demuestra que referidas instituciones no actúan siempre de manera uniforme, puesto que en su interior también brotan corrientes críticas y transformadoras. 

2. Colonialismo, evangelización y acumulación originaria del capital

Uno de los procesos históricos donde la instrumentalización política de la religión adquirió mayor relevancia fue la expansión colonizadora europea iniciada a finales del siglo XV. La conquista de América y la posterior colonización de amplias regiones de África y Asia respondieron a una mezcla de intereses económicos, políticos y religiosos (Elliott, 2006; Wallerstein, 1974).Desde la economía política, distintos autores plantean que la expansión colonial desempeñó un papel decisivo en la denominada acumulación originaria del capital, proceso a través del cual la apropiación de recursos naturales como tierras, metales preciosos y fuerza de trabajo contribuyeron a la formación del capitalismo moderno (Marx, 1867/2017; Harvey, 2003). En la mayoría de los casos, la evangelización acompañó este atroz proceso proveyendo marcos simbólicos que legitimaban la expansión imperial presentando la conquista y colonización como una misión civilizadora (Pagden, 1995).

Es importante destacar que la relación entre religión y colonialismo fue compleja y no puede reducirse a una explicación única, ya que diversas instituciones eclesiásticas colaboraron estrechamente con los proyectos colonizadores, mientras que algunas voces denunciaron los vejámenes cometidos contra las poblaciones originarias. Un ejemplo excepcional fue el de Bartolomé de las Casas, quien defendió los derechos de los pueblos originarios frente a las monstruosidades de la conquista (Las Casas, 1552/1999). En contraste, la mayoría de los sectores justificaron la expansión colonialista apelando a argumentos religiosos y civilizatorios.

Frantz Fanon profundizó posteriormente este análisis al señalar que el colonialismo además ocupó territorios y transformó las subjetividades de los pueblos colonizados. La imposición cultural y religiosa formó parte de un proceso más amplio destinado a presentar la cultura europea como modelo universal de civilización, proscribiendo los conocimientos y espiritualidades de los pueblos originarios a una condición de inferioridad (Fanon, 1961/2002).En América Latina, José Carlos Mariátegui sostuvo que la comprensión de la religión debía enmarcarse dentro de la realidad histórica concreta de cada pueblo. Para el revolucionario peruano, las formas religiosas heredadas de la colonia no podían analizarse separadas de la estructura económica y social construida sobre la explotación de las comunidades indígenas y campesinas (Mariátegui, 1928/2007). Así, la emancipación latinoamericana exigía no sólo transformaciones económicas, sino también una profunda descolonización cultural e ideológica. 

3. Capitalismo neoliberal y mercantilización de la fe

El desarrollo del capitalismo, en su fase neoliberal, ha ampliado la lógica del mercado hacia ámbitos tradicionalmente considerados ajenos a las relaciones mercantiles, por lo que la religión y la espiritualidad no han permanecido al margen de este proceso. Muchos autores sostienen que determinadas organizaciones religiosas han incorporado estrategias empresariales, mecanismos de marketing y modelos de gestión propios del mercado, transformando la fe en un bien de consumo y a los creyentes en consumidores de bienes simbólicos (Harvey, 2005; Bauman, 2007).Así, el capitalismo no solo produce mercancías materiales, sino también valores, emociones, identidades y experiencias espirituales de carácter burgués. La denominada mercantilización de la fe se expresa en fenómenos como las megaiglesias, megacongregaciones, el teleevangelismo, la comercialización de objetos religiosos, el marketing espiritual, los congresos masivos de liderazgo religioso y la creciente profesionalización de determinadas organizaciones confesionales (Einstein, 2008).Uno de los fenómenos más investigados es la denominada teología de la prosperidad, difundida por algunas corrientes del cristianismo evangélico y pentecostal. Plantea que la prosperidad económica constituye una manifestación de la bendición divina y que las contribuciones económicas de los fieles forman parte de una relación espiritual con Dios (Bowler, 2013).Puede sostenerse que ciertas manifestaciones de la religión corren el riesgo de desplazar el énfasis desde la solidaridad y la justicia social hacia el éxito individual, el consumo excesivo y la acumulación material compulsiva. Así, la lógica mercantil tiende a transformar la espiritualidad en un producto sujeto a las reglas de la oferta y la demanda, reproduciendo los valores predominantes del mercado (Bauman, 2007; Eagleton, 2014). 

4. Medios de manipulación, plataformas digitales e industria cultural

En el contexto de la Cuarta Revolución Industrial, las redes sociales, las plataformas digitales, la inteligencia artificial y los algoritmos han transformado profundamente la producción y difusión de los discursos religiosos. En el marco del capitalismo de plataformas, determinados actores políticos, económicos y religiosos utilizan estas tecnologías para amplificar su influencia, construir liderazgos carismáticos, segmentar audiencias y moldear percepciones, emociones y comportamientos mea través de sofisticadas estrategias de comunicación, marketing digital y explotación de datos. En determinados contextos, estas herramientas también pueden facilitar la desinformación, la manipulación emocional, el fanatismo y diversas formas de control simbólico orientadas a preservar intereses económicos, políticos o ideológicos (Castells, 2009; Han, 2014; Zuboff, 2019).Este fenómeno representa una nueva expresión de la industria cultural, en la que, la fe y la espiritualidad son transformadas en mercancías sometidas a la voracidad del mercado, la competencia y la rentabilidad. Así, el creyente es tratado como consumidor, la comunidad como un mercado potencial y la esperanza como un recurso comercializable, subordinando la dimensión ética y liberadora de la experiencia religiosa a dinámicas de acumulación de poder, influencia y capital propias del capitalismo (Horkheimer & Adorno, 1947/2002; Einstein, 2008; Harvey, 2005). 

5. Espiritualidad, emancipación y justicia social

Si bien una parte de la historia evidencia procesos de instrumentalización política y económica de la religión, también existen experiencias comprometidas con la emancipación humana. En América Latina, la Teología de la Liberación representó uno de los intentos más significativos por vincular la fe con la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la opresión estructural.Gustavo Gutiérrez afirmó que la pobreza no debía entenderse solamente como una realidad individual, sino como el resultado de estructuras históricas de injusticia que exigían transformaciones sociales profundas (Gutiérrez, 1971). Leonardo Boff, desarrolló una reflexión ética centrada en la dignidad humana, la solidaridad y el cuidado de la vida (Boff, 1981).En diálogo con estos planteamientos, Paulo Freire defendió una educación liberadora orientada a desarrollar la conciencia crítica de los pueblos frente a las distintas formas de opresión (Freire, 1970/2005).

Estas experiencias demuestran que la religión constituye un fenómeno histórico y social hondadamente contradictorio, cuyo significado y función dependen de las condiciones materiales, las relaciones de poder y los proyectos políticos e ideológicos con los que se articula. A lo largo de la historia, ha sido utilizada tanto para legitimar sistemas de dominación, explotación y exclusión como para impulsar procesos de resistencia, organización popular y emancipación, inspirando la defensa de la dignidad humana, la igualdad, la justicia social y los derechos de los pueblos.

Conclusiones

La historia demuestra que la religión constituye un fenómeno social complejo y contradictorio, cuya función ha variado según las condiciones históricas, el modo de producción y la correlación de fuerzas entre las clases sociales. A lo largo de distintos períodos, distintas instituciones religiosas han sido utilizadas para legitimar proyectos imperiales, coloniales y sistemas de explotación, contribuyendo a la reproducción de relaciones de dominación y desigualdad. Sin embargo, la historia también registra experiencias en las que comunidades y movimientos religiosos han acompañado las luchas de los pueblos, defendiendo la justicia social, la dignidad humana y los derechos de los sectores históricamente oprimidos.

 La instrumentalización política y mercantil de la fe forma parte de los mecanismos ideológicos mediante los cuales las clases dominantes procuran construir consenso, reproducir la hegemonía y preservar las injustas condiciones de acumulación del capital. En el capitalismo y su fase imperialista, la expansión de la lógica mercantil hacia la esfera religiosa ha favorecido, en determinados contextos, la transformación de la espiritualidad en mercancía, subordinando valores éticos y comunitarios a intereses económicos, políticos e ideológicos, sin que ello represente la totalidad de las experiencias religiosas. En consecuencia, la superación de la instrumentalización de la fe exige no solo una conciencia de clase –crítica, creativa y propositiva- frente a sus usos políticos y mercantiles, sino también la transformación de las caducas estructuras económicas y sociales que los hacen posibles. Esto implica avanzar hacia una sociedad socialista superior, sustentada en la superación de la explotación de clase, la propiedad social de los medios de producción, la igualdad sustantiva, la solidaridad internacionalista y la emancipación integral del ser humano, en que la espiritualidad pueda desarrollarse libre de toda forma de dominación, mercantilización, alienación y domesticación. 

Referencias
Althusser, L. (1974). Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Nueva Visión. (Obra original publicada en 1970).Bauman, Z. (2007). Vida de consumo. Fondo de Cultura Económica.Boff, L. (1981). Iglesia: carisma y poder. Sal Terrae.Bowler, K. (2013). Bendecidos: Una historia del evangelio de la prosperidad en Estados Unidos. Oxford University Press.Castells, M. (2009). Comunicación y poder. Alianza Editorial.Durkheim, É. (2008). Las formas elementales de la vida religiosa. Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1912).Eagleton, T. (2014). La cultura y la muerte de Dios. Yale University Press.Einstein, M. (2008). Marcas de la fe: El marketing de la religión en una era comercial. Routledge.Eliade, M. (1957). Lo sagrado y lo profano. Guadarrama.Engels, F. (1977). Las guerras campesinas en Alemania. Progreso. (Obra original publicada en 1850).Fanon, F. (2002). Los condenados de la tierra. Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1961).Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores. (Obra original publicada en 1970).Gramsci, A. (1971). Selecciones de los Cuadernos de la cárcel. International Publishers.Han, B.-C. (2014). Psicopolítica. Herder.Harvey, D. (2003). El nuevo imperialismo. Oxford University Press.Harvey, D. (2005). Breve historia del neoliberalismo. Oxford University Press.Horkheimer, M., & Adorno, T. W. (1998). Dialéctica de la Ilustración: Fragmentos filosóficos (J. J. Sánchez, Trad.). Trotta. (Obra original publicada en 1947).Huntington, S. P. (1996). El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial. Simon & Schuster.Juergensmeyer, M. (2017). El terror en la mente de Dios (5.ª ed.). University of California Press.Las Casas, B. de. (1999). Brevísima relación de la destrucción de las Indias. Cátedra. (Obra original publicada en 1552).Mariátegui, J. C. (2007). Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Biblioteca Ayacucho. (Obra original publicada en 1928).Marx, K. (2009). Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel. En Escritos de juventud. Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1844).Marx, K. (2017). El capital. Tomo I. Siglo XXI Editores. (Obra original publicada en 1867).Marx, K., & Engels, F. (1974). La ideología alemana. Grijalbo. (Obra original publicada en 1845–1846).Pagden, A. (1995). Señores de todo el mundo: Ideologías del imperio en España, Gran Bretaña y Francia (c. 1500–c. 1800). Yale University Press.Wallerstein, I. (1974). El moderno sistema mundial I: La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Academic Press.Weber, M. (2002). La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1905).  

CUANDO LAS MAFIAS GÁNSTERILES LLEGAN AL PODER

Richard González

Ya comenzó el gobierno ilegítimo de Keiko Fujimori, quien ganó las elecciones truchas mediante maniobras y triquiñuelas propias de las mafias. La clase dominante en el Perú tiene a su criatura perfecta, que ya pide facultades legislativas especiales para arremeter contra el pueblo, contra la masa trabajadora y, principalmente, contra la clase obrera. 

Ya está en marcha el mayor barrimiento de derechos laborales y beneficios sociales, como la estabilidad laboral, la CTS, los feriados, las gratificaciones, el trabajo sin beneficios, el desmantelamiento del sindicalismo, la priorización de los beneficios para los parásitos de las AFP y las corporaciones, dinero gratis, impunidad para los delitos de ayer y de hoy, así como carta blanca para matar y leyes criminalizadoras destinadas a perseguir al oponente o al simple disidente.

Es decir, un amplio margen de ganancia, sin responsabilidad ni obligación alguna de las grandes corporaciones, tanto nacionales como internacionales, para con el país ni con la masa trabajadora. Lo único que les interesa es saquear el país, contando con el Estado a su lado y totalmente bajo su control.

 Son las condiciones más indignas y humillantes contra toda una nación las que ha impuesto la ultraderecha, impulsada por ese exacerbado egoísmo apátrida y miserable. Es una humillación que durará generaciones, donde ninguna norma, ley o Estado de derecho será válido mientras se contraponga a ese saqueo y pillaje, propios de las bandas más nefastas y criminales.

Ya no hay recato en nada; la entrega es total de toda una nación a las fauces de una bestia para que estruje toda la carne y la sangre de millones de pueblos, en las condiciones más indignas, casi como si fueran esclavos de milenios atrás.

El capitalismo ya no tiene reparos en expresar su esencia antihumana y depredadora; se presenta como tal para destruir al ser humano y a la naturaleza, dado que se juega su propia extinción.

Unas veces lo hace triturando carne humana, como ocurre con las guerras y los exterminios de hoy; otras veces, mediante la más inmisericorde explotación y opresión. La guerra es total porque se trata de su supervivencia.

Los pueblos deben entenderlo: no es solo el Perú, es un fenómeno mundial. Lo podemos ver todos los días en los hechos cotidianos, incluso desde los análisis más empíricos. Entonces, se prepara a una parte del mundo, o a todo el mundo, para el escenario que se viene como parte de la prolongación de un sistema moribundo, como es ese "nuevo orden mundial", que barrerá todo el liberalismo surgido de las revoluciones burguesas y los principios sobre los que se construyó esta sociedad, para imponer una dictadura corporativa a mansalva. Es decir, el ultraliberalismo, posdemocrático, posmoderno y neofascista en su máxima expresión. 

30/07/2026 

La importancia de la libertad de pensamiento y de expresión en el contexto de la guerra cognitiva y la manipulación mediática

Por: Alex A. Chamán Portugal

Introducción

La libertad de pensamiento y de expresión, inherente al ser humano pensante y transformador, constituye una condición vital para la emancipación humana y la construcción de sociedades genuinamente democráticas. En el contexto de descomposición de la sociedad capitalista y del avasallamiento de derechos y libertades —en el marco de la revolución tecnológica, la expansión de las plataformas digitales y el desarrollo de la inteligencia artificial— estas libertades enfrentan amenazas inéditas derivadas de la guerra cognitiva, la manipulación mediática, las operaciones psicológicas y el colonialismo digital. Así, a la luz de las leyes del progreso social se hace necesario analizar cómo estas dinámicas inciden en la conciencia social, en la soberanía cultural y en la disputa por el control de la información. 

Libertad y emancipación frente a la opresión

Carlos Marx advertía que “la libertad de prensa no es un privilegio, sino el derecho común de todos los ciudadanos” (Marx, 1842/1971). Esta afirmación expresa que la libertad de pensamiento y de expresión no puede reducirse a un formalismo jurídico, sino que debe ser entendida como práctica social que permite a los pueblos resistir la opresión y la manipulación ideológica. José Ingenieros, en El hombre mediocre (1913/2006), denunciaba el pensamiento ramplón y rutinario como una forma de renuncia a la libertad intelectual, refería que “La rutina es el hábito de renunciar a pensar”. La emancipación exige, por consiguiente, superar la mediocridad y la descomposición cultural que impone el orden dominante.César Vallejo, en una carta a Antenor Orrego, aseveraba: “Hoy, y más que nunca quizá, siento gravitar sobre mí una obligación sacratísima, de hombre y de artista: ¡la de ser libre!” (Vallejo, 1982). La libertad, en este sentido, no es solo un derecho político, sino también una exigencia ética y estética que atraviesa la vida humana.

 Guerra cognitiva y manipulación mediática

La guerra cognitiva se manifiesta como un conjunto de estrategias destinadas a controlar la mente y la conciencia social a través de la manipulación de la información. Lenin, en 1917, señalaba que para la burguesía la “libertad de prensa significaba libertad para los ricos de publicar”, mientras que para el poder obrero debía significar liberación de la prensa del yugo del capital (Lenin, 1917/1974). Esta tensión se actualiza hoy en el dominio de las plataformas digitales, las redes sociales y la denominada inteligencia artificial, en que la libertad se ve restringida por algoritmos que reproducen intereses corporativos de las clases dominantes y del sistema capitalista que arrastra a la humanidad no solamente a la tercera guerra mundial, sino también a mayor desigualdades, explotación y opresión.

Renán Vega Cantor (2026) ha advertido que la llamada “era de la información” está atravesada por sofismas que constituyen un nuevo sentido común, en el que lo virtual se presenta como neutral, cuando en realidad funciona como efectivo instrumento de guerra y manipulación. La descomposición del espacio público se traduce en la imposición de narrativas homogéneas que procuran legitimar la hegemonía del capital transnacional. 

Democracia, soberanía cultural e informativa

José Carlos Mariátegui, en Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928/2007), sostuvo que “no es posible democratizar la enseñanza de un país sin democratizar su economía y su superestructura política”. La libertad de pensamiento y de expresión, por ende, está íntimamente ligada a la democratización material de la sociedad. Sin ella, la democracia se convierte en una fachada que encubre la opresión y la manipulación.La soberanía cultural e informativa implica la capacidad de los pueblos para producir y defender sus propias narrativas frente al colonialismo digital. Mao Tse-tung, en su discurso acerca de la propaganda, acentuó que la rectificación y la crítica son esenciales para la educación marxista (Mao, 1957/1967). En el contexto actual, ello significa que la defensa de la libertad de pensamiento requiere prácticas colectivas de crítica y autocrítica frente a la manipulación mediática y otras ofensivas por los aparatos ideológicos. 

Revolución tecnológica y disputa por la conciencia social

La revolución tecnológica en su versión 4, ha intensificado la disputa por la conciencia social. Noam Chomsky y Edward S. Herman (1988/2002) demostraron cómo los medios masivos actúan como filtros ideológicos que reproducen los intereses de las élites o clases sociales dominantes. Actualmente, esos filtros se han automatizado mediante algoritmos que operan en tiempo real, generando una manipulación más sofisticada y casi indetectable.

La libertad de pensamiento y de expresión se convierte, consiguientemente, en un campo de batalla. Defenderla implica cuestionar los monopolios digitales, denunciar la manipulación y promover una pedagogía crítica que permita discernir entre información y propaganda. Como recordaba José Ingenieros en Las fuerzas morales (1919/2004), “toda personalidad… sólo puede sentirse libre la que es capaz de seguir sus principios, sobreponiéndose a cuantas contingencias intenten desviarla”.

 Conclusión

La libertad de pensamiento y de expresión es condición material y política indispensable para alcanzar la plena emancipación humana, la construcción de correcta una conciencia crítica, la participación democrática y la defensa de la soberanía cultural e informativa. En el contexto de la guerra cognitiva y la intensa manipulación mediática, estas libertades que fueron conquistadas históricamente, se encuentran amenazadas por nuevas formas de opresión y colonialismo digital. En consecuencia, la tarea histórica consiste en garantizar que los pueblos puedan pensar y expresarse libremente, resistiendo la manipulación y construyendo alternativas emancipadoras.

Referencias bibliográficas·
 Chomsky, N., & Herman, E. S. (2002). Los guardianes de la libertad. Barcelona: Crítica. (Original publicado en 1988).
· Ingenieros, J. (2006). El hombre mediocre. Buenos Aires: Losada. (Original publicado en 1913).
· Ingenieros, J. (2004). Las fuerzas morales. Buenos Aires: Losada. (Original publicado en 1919).
· Lenin, V. I. (1974). Obras escogidas. Moscú: Progreso. (Texto original de 1917).
· Mao Tse-tung. (1967). Obras escogidas. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras. (Discurso de 1957).
· Mariátegui, J. C. (2007). Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Lima: Biblioteca Amauta. (Original publicado en 1928).
· Marx, K. (1971). Debates sobre la libertad de prensa. México: Grijalbo. (Original publicado en 1842).
· Ramonet, I. (1998). La tiranía de la comunicación. Madrid: Debate.
· Vallejo, C. (1982). Epistolario general. Lima: Mosca Azul Editores.· Vega Cantor, R. (2026). “La guerra cognitiva y la era de la información”. Liberación.cl.

KEIKO FUJIMORI Y EL GABINETE DE LOS GRANDES GRUPOS DE PODER Y DEL IMPERIALISMO

Richard González

La ultraderecha fascistoide en el Perú, una vez más, se dispone a mantener su poder y la acumulación capitalista bajo un modelo neoliberal fracasado en el mundo y en el propio país. Pero el cinismo no deja de caracterizar a sus mentores y defensores, quienes lamentan recibir un "país destrozado", precisamente por ellos mismos, y que, con seguridad, buscarán a quién culpar para justificar el fracasado modelo que se reiterará con el gobierno de la hija del más grande ladrón, asesino, inmoral y genocida. 

Lo cierto es que el gabinete presentado constituye la expresión de la primacía de los intereses de las grandes empresas mineras, de la banca y de otros tantos grupos de poder, incluidos los grandes intereses de los propios Estados Unidos, Taiwán y el sionismo, que se extiende por todo el continente para disputar los intereses de la propia China. Se profundizaría así la contienda interimperialista, siendo el Perú una zona estratégica entre el Pacífico y el Atlántico, como expresión también de los intereses de Brasil, miembro fundador de los BRICS. 

Es, además, la reiteración del autoritarismo genocida. Por esa razón, en el discurso de apertura de esta agente de las corporaciones y del imperialismo no hubo una sola palabra de "disculpas" o "perdón" dirigida a los familiares de las víctimas de este Estado represor.También representa la continuidad de una centralidad capitalina que desprecia al pueblo profundo y que mantiene una práctica racista y discriminadora.

 Obviamente, no existe ninguna mención al pueblo profundo del campo y de la ciudad, porque seguirá en ese afán de mantener al país como una economía primario-exportadora. Por tanto, es la prosecución del neoliberalismo antipopular, antinacional y antipatria, frente al cual los pueblos no dejarán de combatir sin tregua alguna, persistiendo en la lucha por una nueva Constitución, la democratización de la sociedad peruana y la derogatoria de las leyes procrimen, con el objetivo de transformar la sociedad. Asimismo, se plantea la derogatoria de las leyes antiterroristas, utilizadas como arma de guerra para perseguir, estigmatizar e incluso asesinar a los disidentes, luchadores sociales y también a los revolucionarios o comunistas. 

29/07/2026