Red de prensa popular latinoamericana

PRONUNCIAMIENTO INTERNACIONAL CONTRA EL GENOCIDA IMPERIALISMO YANQUI Y EL RÉGIMEN TERRORISTA SIONISTA DE ISRAEL RESPALDO A LA REPÚBLICA ISLÁMICA DE IRÁN Y OTROS PUEBLOS

Nosotros, periodistas populares, comunicadores sociales y organizaciones comprometidas con la emancipación, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, reunidos en la Red Popular de Prensa Latinoamericana, la Agencia de Comunicación IPNews y la Revista Atreverse, denunciamos con firmeza la política hegemónica, guerrerista y sistemáticamente violatoria del Derecho Internacional que ha caracterizado al genocida imperialismo de Estados Unidos y al régimen sionista de Israel. Sus políticas de Estado constituyen una amenaza permanente contra la paz mundial, la soberanía de las naciones y los principios fundamentales de la justicia internacional.

Durante más de siete décadas, el imperialismo yanqui ha sostenido una ofensiva de intervenciones militares, injerencia política, coerción económica y violencia sistemática que ha dejado decenas de millones de víctimas. Desde los bombardeos atómicos contra Hiroshima y Nagasaki hasta las guerras devastadoras en Corea y Vietnam, su política exterior ha sembrado muerte, destrucción y sufrimiento.

Hoy denunciamos, además, la aplicación de una política de decapitación del Estado iraní, consistente en el asesinato selectivo de altos mandos militares, científicos y dirigentes estratégicos, así como en operaciones encubiertas destinadas a desarticular la conducción política y militar de la República Islámica de Irán. Esta práctica constituye una forma de terrorismo de Estado y un intento deliberado de quebrar la estructura institucional de una nación soberana.

A lo anterior se suma la intromisión permanente en los asuntos internos iraníes mediante guerra híbrida: financiamiento de grupos desestabilizadores, manipulación mediática, sabotaje económico, operaciones cibernéticas y campañas de desinformación orientadas a socavar la cohesión social y provocar el colapso interno del Estado. Estas acciones no pretenden democratizar, sino destruir la nación desde dentro.

Denunciamos el proyecto expansionista del sionismo expresado en la doctrina del llamado “Gran Israel”, que aspira a consolidar un dominio territorial y “geopolítico” sobre amplias zonas de Palestina histórica y del Medio Oriente, a través de la ocupación, exterminio, colonización y militarización. Este proyecto constituye una amenaza estructural contra la estabilidad regional y la convivencia entre los pueblos.

Las sanciones impuestas sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU constituyen una forma de guerra económica contraria a la Carta de las Naciones Unidas. El bloqueo criminal contra Cuba y las medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela evidencian mecanismos de asfixia económica que profundizan la pobreza, restringen derechos vitales y atentan contra la autodeterminación de los pueblos.

Denunciamos el respaldo político, financiero y militar del imperialismo estadounidense al régimen sionista de Israel en su ofensiva permanente contra Palestina, así como las acciones desestabilizadoras y amenazas contra Irán, Yemen y Líbano. Expresamos nuestra solidaridad firme e inquebrantable con la República Islámica de Irán frente a las injustas sanciones y agresiones que buscan frenar su desarrollo soberano, científico y tecnológico. Defender la soberanía iraní es defender el derecho de todos los pueblos a decidir su propio destino.

Advertimos que la actual estrategia imperialista incluye el cerco “geopolítico”, militar y tecnológico contra China y Rusia, mediante la expansión de alianzas militares, la instalación de bases militares, la guerra comercial, el bloqueo tecnológico y la provocación constante en zonas sensibles. Esta política de cerco imperialista procura impedir la consolidación de un orden bipolar o multipolar y preservar por la fuerza una hegemonía en declive.

Nos encontramos ante un proceso de escalada global que configura condiciones objetivas para una Tercera Guerra Mundial que estaría en marcha, aunque no de manera tradicional. La militarización creciente, la proliferación de conflictos político-militares, la utilización de sanciones como arma estratégica y la permanente amenaza nuclear revelan un escenario de altísimo riesgo para la humanidad.

El uso histórico y la permanente amenaza de armas nucleares consolidan una doctrina de intimidación global que contradice todo principio de humanidad, ya que resulta inadmisible que, mientras se invoca la no proliferación, se tolere y proteja la acumulación de arsenales nucleares por parte del régimen sionista israelí bajo el amparo imperialista.

En el actual reordenamiento del escenario internacional, marcado por la caída del unipolarismo y el declive estructural del imperialismo estadounidense, observamos cómo la pérdida de hegemonía económica relativa se intenta compensar con mayor agresividad militar y coerción política. Sin embargo, los pueblos del mundo avanzan en la construcción de alianzas soberanas basadas en el respeto mutuo, la cooperación equitativa y la autodeterminación.

Denunciamos que los regímenes de Estados Unidos y del sionismo israelí han mostrado reiteradamente un rostro abiertamente infanticida que estremece la conciencia de la humanidad. El bombardeo de escuelas, centros deportivos juveniles, hospitales y viviendas civiles protegidas por el Derecho Internacional Humanitario no constituye “daños colaterales”, sino crímenes que vulneran flagrantemente los principios de distinción, proporcionalidad y humanidad consagrados en el derecho internacional.

Frente a esta realidad, reafirmamos nuestra convicción de que la defensa de Irán, Palestina, Cuba, Venezuela, Yemen, Líbano, etc., frente al cerco imperialista es parte de la lucha universal por la soberanía, la paz con justicia y la autodeterminación de los pueblos.

¡Abajo el imperialismo yanqui y el sionismo israelí!
¡No a la política de decapitación de Estados soberanos!
¡No al proyecto expansionista del “Gran Israel”!
¡No a la escalada hacia una Tercera Guerra Mundial!
¡Fuera las bases militares estadounidenses de nuestros territorios!
¡No más invasiones, bloqueos ni sanciones criminales contra los pueblos!
¡Respeto y apoyo firme a la soberanía de la República Islámica de Irán!
¡Vivan los pueblos del mundo que resisten y luchan por su autodeterminación!

Red de Prensa Popular Latinoamericana
Latinoamérica, 28 de febrero de 2026

VIAJE DE EXTENSIÓN E INTERACCIÓN SOCIAL PARA LA REFORESTACIÓN, LIMPIEZA DE DESECHOS, ENTREGA DE BOLSONES ECOLÓGICOS EN LA COMUNIDAD DE AGUA RICA, PROVINCIA FLORIDA, CAPITAL SAMAIPATA, REALIZADO POR LA FACULTAD DE CIENCIAS FARMACÉUTICAS Y BIOQUÍMICAS, CARRERA DE FARMACIA, ASIGNATURA SALUD PÚBLICA EN AGOSTO 2023

Dra. Rossio Hinojosa Caballero

RESUMEN

Los líderes mundiales vienen gestionando un programa para mejorar el estilo de vida de las personas como también proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques y frenar la pérdida de diversidad biológica al planeta para las futuras generaciones. Hoy en día Bolivia participa en diferentes programas con el propósito de cuidar el medio ambiente.

Por tanto, la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, Carrera de farmacia, a través de la asignatura salud pública, organiza un viaje de extensión con estudiante en fecha 26 de agosto, a la comunidad de Agua Rica, para la Reforestación de la sub cuenca alta del rio Piraí en coordinación con el Municipios de Samaipata, para la Plantaciones de protección, en la que se tiene previsto realizar la reforestación a orillas del rio, (sub cuenca alta) que pasa por la comunidad de Agua Rica

 Palabras claves: Ecosistema, Reforestación, Sostenible.

1.INTRODUCCIÓN

A lo largo de los últimos años muchos países se han unido a la causa para Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todas las edades, después de 2015, los líderes mundiales gestionan ambicioso programa a largo plazo para mejorar la vida de las personas y proteger el planeta para las generaciones futuras.

Proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener y revertir la degradación de la tierra y frenar la pérdida de diversidad biológica.

En la actualidad Bolivia participa activamente en diferentes programas que encierran estos objetivos y está abierta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La cuenca del río Piraí tiene una superficie aproximada de más de 13.736 km², tiene sus nacientes en las primeras estribaciones de la faja sub andina en Samaipata y su desembocadura en la cuenca del río Yapacaní, tiene una longitud aproximada de 420 km; en base a sus características morfológicas esta sub dividida en tres sub cuencas:

Sub cuenca alta desde Samaipata hasta la Angostura, con una pendiente promedio del 1,4% y una superficie de 1.404 km² caracterizada por ser una zona productora de sedimentos

Sub cuenca media está limitada por la Angostura y aguas abajo con la Guardia, con una longitud del curso del río de 47 Km y una pendiente promedio que varía entre 1,2% y 0,3%, una superficie de 918 km² y caracterizada por ser un sector productor y transportador de sedimentos

Sub cuenca baja desde la guardia hasta la desembocadura en el río Yapacaní, con una pendiente promedio que va desde 0,3% a 0,1%, una superficie de 11.414 km², caracterizada por ser un tramo depositario de sedimentos.

CAUSAS DE LOS PROBLEMAS EN LA CUENCA

  • Deforestaciones  
  • Falta de planificación en asentamientos
  • Mala práctica en el uso del suelo
  • Mala planificación en apertura de caminos
  • Explotación de áridos del río
  • Eliminación de cobertura de las nacientes de los cuerpos de agua

EFECTOS DE LOS PROBLEMAS EN LA CUENCA

  • Desbordes en temporada de lluvia
  • Erosión de barrancas
  • Acumulación de sedimentos
  • Aumento de velocidad del agua
  • Aumento de caudales de agua
  • Ensanchamiento de cauce y sedimentación
  • Modificaciones de las condiciones climáticas
  • Contaminación de los cuerpos de aguas.

Agua Rica se encuentra en el sur de la región del Municipio de Samaipata en el km. 110 sobre la carretera Santa Cruz-Samaipata.

Samaipata se encuentra a 119 km por carretera al suroeste de la capital departamental, Santa Cruz de la Sierra. Se encuentra ubicada en las primeras estribaciones andinas, a 1.670 metros de altitud sobre el nivel del mar. El clima es templado húmedo en la parte noreste, frío y seco al sudoeste con una temperatura promedio anual de 20.5 °C.​ La topografía varía entre montañas, colinas y valles.

Los principales ríos que pasan por su territorio son el de Paredones, Barrio Arriba, El Fuerte, El Millar, El Cedral y Floripondio.

Cerca de Samaipata se encuentra el Parque Nacional Amboró, una de las mayores reservas ecológicas y naturales de Bolivia por su flora y fauna únicas en el mundo. Samaipata tiene varias entradas al Amboró: La Yunga, Abra de los Toros, Las Lauras, Comunidad Volcanes (en la comunidad de Bermejo). El Área Protegida Amboró (APA) abarca una superficie de 637.600 hectáreas, divididas en dos categorías: parque nacional con 442.500 hectáreas, y área natural de manejo integrado (ANMI) con 195.100 hectáreas, parte del parque nacional se encuentra el Bosque de los helechos gigantes, que incluye algunos de los helechos más grandes del mundo y cuyas edades oscilan entre los 1.000 y 800 años de vida.

La Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, Carrera de farmacia, a través de la asignatura salud pública, organiza un viaje de extensión con estudiante en fecha 26 de agosto, a la comunidad de Agua Rica, para la Reforestación de la sub cuenca alta del rio Piraí en coordinación con el Municipios de Samaipata, para la Plantaciones de protección, en la que se tiene previsto realizar la reforestación a orillas del rio, (sub cuenca alta) que pasa por la comunidad de Agua Rica, además  para poder palear la falta de vegetación perdida durante todos estos años por diferentes situaciones que sufre esta comunidad de Agua Rica la cual es una de las más afectadas en tiempo de crecida del rio , la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, a la cabeza de la Dra. Rossio Hinojosa, profesora de la materia salud pública, con la autorización de dirección de carrera de farmacia  y en coordinación con  la Vicedecana Dra. Ysabel Goitia, junto a un equipo de trabajo conformado por colegas docentes Dra. Blanca E. Saldaña G. Ing. Henry Quiroga C y Estudiantes, realiza un viaje de extensión a Agua Rica, cuya finalidad es de contribuir con la reforestación, recojo de  basura, entrega de bolsones ecológicos,  se planifica la plantación de tajibo rosado (Tabebuia impetiginosa) ,olivo negro ( Bucida buceras), Jacaranda (Jacaranda mimosifolia), donados por La Honorable Alcaldía Municipal de Samaipata gracias a la disponibilidad y voluntad del Sr. Alcalde  Eustaquio Casilla Fermin, La Dirección de Desarrollo Económico Productivo y Medio Ambiente Ing. Iver Aguilera Paniagua, la encargada del vivero Municipal Ing. Agrónoma Mixi Aracely Pozo y las gestiones realizada por el presidente de OTB de la comunidad de Agua Rica Lic. Biologo Eduardo Caballero,  llegando a obtener  un total de 500 plantines.

2. COMISIÓN DE VIAJE DE EXTENSIÓN

Se conformó una comisión para llevar a cabo el viaje de extensión a la Comunidad de Agua Rica, la cual está conformada por los siguientes integrantes:

Docente responsableDocentes invitadosDra. Rossio Hinojosa Caballero Dra.Ysabel Goitia Torrez Dra. Blanca E. Saldaña Gil Ing. Henry Quiroga
Estudiantes124 Estudiantes

3.ACTIVIDADES PREVIAS AL VIAJE

Antes de realizar el viaje de extensión, se llevaron a cabo las siguientes actividades:

  • Mapeo de las plantaciones: Realizado en coordinación con el presidente de OT.B. Lic. Eduardo Caballero Biólogo de profesión y los pobladores de la comunidad. 
  • Coordinación previa al viaje: Se realiza cartas solicitando Autorización al Municipio de Samaipata y a La Dirección de Medio Ambiente del mismo Municipio, para realizar dicha actividad.
  • Recolección de plantines: Tajibo de rosado (Tabebuia impetiginosa), olivo negro ( Bucida buceras), Jacaranda (Jacaranda mimosifolia),  los cuales fueron donados por el gobierno Municipal de Samaipata, fueron trasladados del vivero Municipal de Samaipata hasta la Comunidad con la ayuda del presidente de OTB del lugar.

4.VIAJE DE EXTENSIÓN: COMUNIDAD AGUA RICA

El 26 de agosto de 2023, se realizó el viaje de extensión a la comunidad de Agua Rica, con la finalidad de reforestar esta comunidad que está ubicada en la cuenca del rio Pirai y cuando llegan las riadas es una de las más afectadas, una vez llegado al lugar se conformaron 12 grupos de 10 estudiantes para realizar las respectivas plantaciones, paralelo a ello se efectúa el recojo de  basura encontrada en la cuenca del rio, cada grupo estaba supervisado y dirigido por personal técnico asignado por el Municipio  Ing. Agrónoma Lic. Mixi Aracely Pozo, Responsable del vivero Municipal de Samaipata y el Presidente de OTB, Lic. Biólogo, Eduardo Caballero, quienes acompañaron a los estudiantes durante toda la actividad llevando consigo plantines de tajibo rosado, olivo negro y jacaranda.

 

Al finalizar el recorrido se realizó la entrega de bolsones ecológicos a los pobladores, los cuales fueron realizados por todos los estudiantes, para incentivar el reciclaje.

05. RESULTADOS

Se realizó el trasplante de 500 plantines, entre los cuales corresponden a:

PlantinesCantidad
Tajibo Rosado100
Olivo Negro200
Jacaranda200

Entrega de bolsones ecológicos a las familias cercanas al lugar de las plantaciones con tela reciclada y elaborados por estudiantes de la materia de salud pública.

También se logró la recolección de la basura encontrada en los alrededores del área de plantación.

6.BIBLIOGRAFÍA

  1. Antecedentes locales http://www.iceabolivia.org/foros/iija_expocruz/ponencias/situacion_de_la_cuenca_del_rio_pirai.pdf
  2. Antecedentes generales https://odut.duot.upc.edu/sites/default/files/SU%C3%81REZ_TFM%20MDUT%202017.pdf
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Texto_de_la_Licencia_Creative_Commons_Atribuci%C3%B3n-CompartirIgual_4.0_Internacional

DDE TUXPAN A LA VICTORIA: EL ABRAZO DE MÉXICO A LA REVOLUCIÓN CUBANA Y SU RESISTENCIA ACTUAL

Julio Gerardo, CONAICOP SECRETARÍA México.

Hablar de la Revolución Cubana es, ineludiblemente, reconocer a México como un escenario vital en su gestación y desarrollo. Hoy, cuando el pueblo cubano sigue enfrentando las brutales medidas de asfixia económica y las constantes agresiones por parte del imperialismo estadounidense, mirar hacia atrás nos permite comprender que esta Revolución no nació de la improvisación, sino de una profunda resistencia histórica y del abrazo solidario entre los pueblos latinoamericanos.

Los orígenes de la rebeldía y el juicio a la dignidad 

La chispa definitiva se encendió el 26 de julio de 1953 con el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Esta acción armada, dirigida por Fidel Castro contra la dictadura de Fulgencio Batista —régimen fielmente sostenido por los Estados Unidos—, marcó el inicio de una nueva era emancipadora. Aunque la operación fracasó en términos estrictamente militares, sentó las bases políticas e ideológicas del Movimiento 26 de Julio.

Tras ser apresado, el 16 de octubre de 1953, Fidel Castro enfrentó un juicio anómalo en Santiago de Cuba. Confinado por razones de seguridad en una pequeña sala de enfermeras del Hospital Civil, Fidel asumió su propia defensa. Al ser cuestionado sobre quién era el autor intelectual del asalto, su respuesta fue tajante: José Martí, el apóstol de la independencia. Aquel alegato culminó con una frase que trascendería los muros de aquella sala para instalarse en la memoria de los pueblos oprimidos: «La Historia me absolverá».

Fidel y Raúl Castro, así como otros combatientes fueron condenados a 15 años de prisión, pero la inmensa presión popular obligó al dictador pro imperialista Batista a firmar una amnistía general. Tras 21 meses en presidio, el 15 de mayo de 1955, recobraron su libertad. El siguiente paso exigía un terreno fértil para reorganizar la esperanza, y ese lugar fue México.

México y el encuentro de los imprescindibles

Raúl Castro fue el primero en pisar tierra mexicana, el 24 de junio de 1955. Poco después, en julio, llegó Fidel para reestructurar la lucha armada bajo la bandera del Movimiento 26 de Julio.

Para entonces, en México ya se encontraba un joven médico exiliado tras presenciar el golpe de Estado orquestado por Washington contra el presidente guatemalteco Jacobo Árbenz, nos referimos a Ernesto Guevara de la Serna quien había llegado a la Ciudad de México en septiembre de 1954, trabajando como fotógrafo y médico en el Hospital General. Su inmersión en los círculos de la izquierda comunista fue facilitada por Hilda Gadea Acosta, economista y política peruana, militante de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), con quien contrajo matrimonio el 18 de agosto de 1955 en Tepotzotlán, Estado de México.

El destino tejió sus hilos en junio de 1955 en la colonia Tabacalera de la capital mexicana. En el número 49 de la calle José Emparán, Fidel Castro y Ernesto Guevara sostuvieron una histórica y extensa conversación. Esa misma noche, el argentino aceptó unirse a la expedición armada como médico y combatiente. Fue en tierras mexicanas donde, por su insistencia en usar esa expresión típica de su país, Fidel y sus compañeros lo bautizaron para la eternidad, pues allí nació para el mundo el mítico Ernesto «Che» Guevara.

La forja de la expedición con férrea solidaridad y disciplina 

Preparar a 82 expedicionarios fue un proceso clandestino, intenso y lleno de sacrificios que duró casi un año. Esta gesta no habría sido posible sin la solidaridad del pueblo mexicano. Antonio del Conde, a quien Fidel bautizó cariñosamente como «El Cuate», fue una pieza clave al facilitar armas y la embarcación que haría historia, nos referimos a el Yate Granma.

El entrenamiento fue integral, puesto que no solo se forjó la resistencia física, sino la táctica guerrillera, la disciplina militar y la entereza mental bajo condiciones de persecución y escasez. Escenarios como el Rancho Santa Rosa en Chalco, Estado de México, sirvieron para prácticas con fuego real bajo la mirada de Fidel y el Che. Asimismo, el luchador mexicano Anastasio «El Kid» Venegas impartió técnicas de defensa personal y albergó a varios revolucionarios en su propio hogar. El Cerro del Chiquihuite, en el norte de la Ciudad de México, fue testigo de las extenuantes marchas para alcanzar la máxima resistencia humana.

Los preparativos finales se discutían a media voz entre tazas de café. El legendario Café Habana, en la esquina de Bucareli y Morelos, fue uno de los puntos de reunión donde Fidel, Raúl, el Che y otros revolucionarios ultimaban los detalles antes de partir hacia Veracruz.

«Si salimos, llegamos…» 

En Santiago de la Peña, a orillas del río Tuxpan en Veracruz, Fidel rentó una casa que sirvió como cuartel final. Allí se congregaron líderes de la talla de Juan Almeida Bosque, Camilo Cienfuegos, Ramiro Valdés, Juan Manuel Márquez, el capitán Norberto Collado, el mexicano Alfonso Guillén Zelaya, el dominicano Ramón Mejía del Castillo («Pichirilo») y el italiano Gino Donè Paro.

Antes de zarpar, Fidel selló el compromiso con una máxima implacable: «Si salimos llegamos, si llegamos entramos, si entramos triunfamos».

La madrugada del 25 de noviembre de 1956, desafiando condiciones meteorológicas adversas, el Yate Granma salió sigilosamente del embarcadero del río Tuxpan con 82 almas a bordo. Durante la travesía, en medio de la oscuridad y un mar agitado, el expedicionario Roberto Roque Muñiz cayó al agua. En un acto que demostraba que en la Revolución el humanismo está por encima del cálculo frío, Fidel ordenó detener la marcha. Buscaron durante casi una hora, arriesgando toda la operación, hasta que lograron rescatarlo con vida. Nadie se quedaba atrás.

La victoria de la fe inquebrantable 

El 2 de diciembre de 1956, acorralados por el barrizal y el fango, el Granma encalló en Los Cayuelos, cerca de la playa Las Coloradas (Niquero). Poco después del desembarco, sufrieron un duro revés militar que dispersó a los combatientes.

Para el 5 de diciembre, tras el bautismo de fuego, Fidel logró reagruparse con un puñado de hombres y unas pocas armas. Al preguntar por el arsenal disponible, la respuesta fue desalentadora: solo traían cinco fusiles. Con la mirada puesta en el horizonte histórico, Fidel sumó los dos suyos y sentenció: «¡Siete! ¡Ahora sí ganamos la guerra!».

Reflexión final 

Esa misma convicción insumisa que llevó a un puñado de hombres de los pantanos de Las Coloradas al triunfo definitivo en 1959, es la que hoy sostiene a Cuba frente a la asfixia de un bloqueo imperialista criminal. Recordar a México como el sendero de esta Revolución es recordar que las grandes transformaciones sociales requieren organización, solidaridad internacionalista y una fe inquebrantable en la justicia popular. Hoy, más que nunca, la historia de hermandad entre México y Cuba nos enseña que el cruel imperialismo estadounidense no es invencible cuando un pueblo decide ser libre.

Julio Gerardo, Activista CONAICOP SECRETARÍA México.

SOBERANÍA EN DISPUTA: NARCOTRÁFICO, DERECHA MEXICANA Y LA SOMBRA DE ESTADOS UNIDOS

Por: Julio Gerardo Padilla Sánchez CONAICOP SCRETARÍA México

“La soberanía no se negocia y la seguridad de México se decide en México”. Esta frase no es solo una consigna política, sino que además es una definición histórica en un contexto donde la violencia del narcotráfico, la injerencia extranjera y la disputa interna por el poder se entrecruzan peligrosamente.

El 22 de febrero del presente año quedó marcado como un punto histórico en la confrontación contra el crimen organizado, en medio de versiones acerca del abatimiento de un importante líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, grupo que durante años ha sido considerado uno de los más poderosos y violentos del país. Más allá de los hechos específicos, hay un elemento estructural que no puede ignorarse, ya que la mayoría de las armas sofisticadas utilizadas por los cárteles provienen de Estados Unidos.

Armas que cruzan la frontera

Diversos informes han señalado que un alto porcentaje del armamento incautado en México tiene origen estadounidense. Este fenómeno no es casual ni reciente, puesto que, durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, se desarrolló la polémica operación “Rápido y Furioso” (2009-2011), implementada por agencias estadounidenses, que permitió el ingreso ilegal de miles de armas a territorio mexicano con el argumento de rastrearlas hasta los cárteles. Muchas de esas armas terminaron fortaleciendo a las organizaciones criminales.

La llamada “guerra contra el narcotráfico”, declarada en 2006 por Calderón tras una elección con indicios de fraude y profundamente cuestionada, dejó una estela de violencia y decenas de miles de muertos. Lo que se presentó como una cruzada por la seguridad derivó en una espiral de confrontación que dividió al crimen organizado, multiplicó los grupos armados y profundizó la crisis humanitaria.

Años después, la condena en Estados Unidos de Genaro García Luna —exsecretario de Seguridad Pública de ese gobierno— por vínculos con el Cártel de Sinaloa confirmó lo que durante años fue denunciado por amplios sectores sociales como la infiltración del narcotráfico en las más altas esferas del poder. García Luna fue sentenciado en 2024 a 38 años de prisión por una corte estadounidense, en un proceso que expuso la colusión entre estructuras estatales y crimen organizado.

La doble moral del imperialismo de Estados Unidos

Estados Unidos se presenta como aliado en la lucha contra el narcotráfico, pero al mismo tiempo su mercado es el principal destino de las drogas y su industria armamentista provee el arsenal que nutre la violencia en México. Mientras exige resultados y califica situaciones internas, no asume con la misma firmeza su responsabilidad en el tráfico ilegal de armas ni en la demanda interna de estupefacientes.

La designación de Ronald Johnson como embajador —exmilitar con antecedentes en operaciones de seguridad en América Latina— fue interpretada por muchos analistas como una señal de endurecimiento en la política bilateral, particularmente bajo la influencia de Donald Trump, cuya narrativa ha girado reiteradamente en torno a la criminalización de México y la amenaza de intervenciones unilaterales.

La historia latinoamericana demuestra que cuando Washington habla de seguridad hemisférica, muchas veces se traduce en injusta presión política, injerencia o condicionamientos económicos. La soberanía mexicana, por tanto, no es un concepto retórico, sino es una línea roja.

La derecha mexicana y sus contradicciones

En el plano interno, partidos políticos mafiosos como el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) gobernaron durante décadas en contextos donde el narcotráfico creció, se consolidó y penetró instituciones. Distintos exfuncionarios de esos periodos han sido investigados o señalados por vínculos con redes criminales.

Resulta descarado que sectores de esa misma derecha acusen hoy al actual gobierno progresista de ser un narcoestado e incluso vergonzosamente hayan acudido a instancias estadounidenses para solicitar intervención o presión internacional. Estas acciones, más que una preocupación genuina por la seguridad, parecen responder a una estrategia política de deslegitimación y confrontación contra el proyecto de la llamada Cuarta Transformación.

En momentos de crisis, la difusión de rumores, noticias falsas y la amplificación del miedo se convierten en herramientas de disputa política. La quema de vehículos, bloqueos y otros actos vandálicos son utilizados mediáticamente para proyectar la imagen de un Estado fallido. Sin embargo, el combate al crimen organizado no puede analizarse sin revisar el armazón histórico de complicidades, desatenciones y decisiones que nos trajeron hasta aquí.

Seguridad con soberanía

La administración gubernamental encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha planteado una estrategia que combina programas sociales, fortalecimiento institucional y coordinación con fuerzas armadas, bajo el principio de que la seguridad nacional no puede subordinarse a intereses extranjeros.

El debate de fondo no es solo policial o militar, sino también político y estructural. ¿Puede México combatir eficazmente al narcotráfico mientras persista el flujo de armas desde Estados Unidos? ¿Puede hablarse de cooperación real cuando existe una desigualdad histórica en la relación bilateral? ¿Qué autoridad moral tienen quienes gobernaron en medio de escándalos de corrupción y colusión con el narcotráfico para presentarse ahora como defensores de la legalidad?

La soberanía no implica negar la cooperación internacional, sino establecerla en términos de respeto mutuo. Significa asumir responsabilidades compartidas en que México participa en el combate interno a las organizaciones criminales; Estados Unidos en el control efectivo del tráfico de armas y la reducción de la demanda de drogas.

Hoy más que nunca, el desafío consiste en desenmascarar la doble moral de Estados Unidos y de los neoliberales que entregaron y destruyeron la patria, denunciar las complicidades del pasado y evitar que la lucha contra el narcotráfico sea utilizada como instrumento de desestabilización política.

Porque la seguridad no puede construirse sobre la hipocresía.

Y porque, en última instancia, la soberanía —como la dignidad— no se negocia.

¿CRISTO AL SERVICIO DEL PODER O DE LOS POBRES? FE, REBELDÍA Y CONCIENCIA EN TIEMPOS DE DESHUMANIZACIÓN

Por: Julio Gerardo Padilla Sánchez

                                                                                                                                                                                                

Por estos días, cuando la empatía parece disolverse, la sensibilidad humana se erosiona y la solidaridad social se debilita bajo el peso de un sistema capitalista en crisis, en su fase imperialista más agresiva contra pueblos hermanos, vuelve a sonar una pregunta incómoda: ¿Cristo está al servicio de quién?

En 1975, el cantautor venezolano Alí Primera lanzó una canción provocadora titulada “Cristo al servicio de quién”. En ella denunciaba a una iglesia jerárquica que, según su reflexión crítica, había terminado aliada con los poderosos y distante del pueblo trabajador oprimido. La pregunta no era solo teológica; era profundamente política y moral. ¿Puede el mensaje de Jesús convivir con la opresión? ¿Puede la cruz caminar de la mano de la espada?

La historia de América Latina ofrece episodios dolorosos. La conquista española se realizó “en nombre de Cristo y de la corona”, mientras pueblos originarios eran sometidos, despojados y exterminados. La evangelización muchas veces llegó acompañada de violencia despiadada y destrucción de todo tipo. Sin embargo, reducir la historia de la Iglesia a esa complicidad sería injusto. También hubo algunos religiosos que se colocaron del lado de los oprimidos y pagaron un alto precio por ello.

En México, durante la lucha por la independencia, sacerdotes como Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón y Mariano Matamoros encabezaron ejércitos insurgentes, abolieron la esclavitud y promovieron proyectos constitucionales que buscaban justicia social. El fraile Servando Teresa de Mier defendió la libertad de pensamiento y promovió el reconocimiento de Simón Bolívar como Libertador de América. Aquellos sacerdotes entendieron la fe no como resignación, sino como compromiso histórico.

Pero la emancipación latinoamericana pronto enfrentó nuevas formas de dominación. En 1823, el presidente estadounidense James Monroe proclamó la llamada Doctrina Monroe bajo el lema “América para los americanos”. Con el tiempo, esa consigna justificó intervenciones políticas, golpes de Estado y formas modernas de subordinación. La explotación del hombre por el hombre no desapareció; mutó. Hoy se expresa desigualdades extremas, migraciones forzadas, extractivismo salvaje, explotación, empobrecimiento de la vida.

En ese contexto, tras el Concilio Vaticano II, emergió en 1968 la Teología de la Liberación. Más que una corriente doctrinal, fue una opción ética: la “opción preferencial por los pobres”. Planteó que el Evangelio debía leerse desde la realidad de los explotados y oprimidos, así como dejo en claro que la fe implicaba transformación social. No bastaba con predicar; era necesario actuar.

En Nicaragua, el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal se integró al proceso revolucionario del Frente Sandinista de Liberación Nacional. En El Salvador, Óscar Arnulfo Romero denunció con valentía las violaciones a los derechos humanos hasta ser asesinado mientras oficiaba misa en 1980. En México, el obispo Sergio Méndez Arceo se convirtió en una voz profética contra las dictaduras latinoamericanas; Samuel Ruiz García, conocido como “Tatik”, defendió a los pueblos indígenas y fue mediador con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Más recientemente, José Raúl Vera López ha destacado por su defensa de migrantes y víctimas de abusos de poder.

En Colombia, el sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo sostuvo que “la revolución es una necesidad cristiana” y se incorporó al Ejército de Liberación Nacional, donde murió en combate en 1966. Inspirados en él, sacerdotes como Domingo Laín y Manuel Pérez Martínez asumieron compromisos radicales. En Nicaragua, Gaspar García Laviana cayó combatiendo a la dictadura somocista. En El Salvador, el sacerdote Ernesto Barrera Moto también murió en el contexto de la lucha insurgente.

Se podrá analizar y debatir acerca de los métodos, sin embargo, no puede negarse la coherencia entre fe y compromiso con los oprimidos que marcó a estas figuras. Fueron hombres de Iglesia que optaron por caminar con el pueblo y no sobre él.

El poeta uruguayo Mario Benedetti lo expresó con fuerza en su poema “Padre Nuestro Latinoamericano”, donde interpela a un Dios que no puede ser cómplice de la miseria ni de los misiles. “Yo creo en vos, Cristo obrero…”, escribió, devolviendo al Evangelio su dimensión popular.

Hoy, cuando el individualismo extremo y la lógica del mercado erosionan valores, principios, conciencia, moral, estilo de vida, etc., la pregunta de Alí Primera sigue vigente. ¿Cristo al servicio de quién? ¿De los explotadores y opresores, de las potencias capitalistas e imperialistas y sus intereses geopolíticos? ¿O de los pueblos explotados y oprimidos que luchan por dignidad?

La crisis actual no es solo económica o política, también es una crisis de conciencia y moral. Se pierde la sensibilidad ante el dolor ajeno, se normaliza la desigualdad, se trivializa la violencia, se asume posturas indiferentes y de no importismo. Frente a ello, la tradición de la Teología de la Liberación nos recuerda que la fe auténtica no puede ser indiferente. Que el Evangelio no es un ornamento del poder, sino una interpelación permanente a la injusticia.

Quizá el mayor legado de aquellos sacerdotes comprometidos no sea su militancia concreta, sino su coherencia ética. Entendieron que no hay neutralidad posible ante la explotación, opresión y dominación contra naciones y pueblos como Cuba, Venezuela, Palestina, Líbano, Yemen, Irán, etc. Que callar también es tomar partido. Y que, si Cristo caminó entre pobres, sometidos y marginados, difícilmente podría estar del lado de quienes los someten, oprimen y explotan.

En tiempos de deshumanización, recuperar la empatía y la solidaridad no es solo un acto de conciencia y moral, sino que es un acto profundamente político. Porque, al final, la pregunta no es solo teológica. Es histórica y urgente: ¿de qué lado estamos?

Vicente Guerrero: El Inmortal de las Montañas y la Vigencia de «La Patria es Primero»

Por Julio Gerardo Padilla Sánchez

En la historia de México, pocos nombres resuenan con la fuerza moral y la coherencia de Vicente Ramón Guerrero Saldaña. A más de dos siglos de sus hazañas, la figura de este líder afroindígena no solo se recuerda por haber consumado la Independencia, sino por encarnar la resistencia frente a la tiranía. Su vida y su legado nos recuerdan que, ante la adversidad y el injerencismo extranjero, la dignidad nacional no se negocia.

De la montaña a la historia

Nacido en Tixtla, en el corazón de lo que hoy es el estado de Guerrero, Vicente provenía de una familia humilde y trabajadora. Hijo de Juan Pedro Guerrero, afrodescendiente, y María Guadalupe Saldaña, indígena, Vicente llevó en su sangre la herencia de los pueblos oprimidos de la Nueva España.

Su formación no se dio en las academias militares, sino en el fragor de las batallas y resistencias. Se unió a la insurgencia a finales de 1810, demostrando una valentía y una inteligencia táctica que pronto le valieron el rango de capitán otorgado por José María Morelos. Tras la muerte de Morelos en 1815, cuando muchos creían que la causa estaba perdida, Guerrero se convirtió en el alma de la resistencia (1816-1821).

Experto en la guerra de guerrillas, transformó las montañas del sur en una fortaleza inexpugnable. Conociendo el terreno como nadie y utilizando tácticas de desgaste, organizó a tropas que peleaban con lanzas, machetes y fusiles, volviéndose un estratega temido por los realistas. Fue su perseverancia militar la que obligó a Agustín de Iturbide a pactar, logrando la consumación de la independencia con el Plan de Iguala y la formación del Ejército Trigarante.

El humanista que rompió las cadenas

Más allá del fusil, Vicente Guerrero empuñó la pluma por la justicia social. Al asumir como el segundo presidente de la nación mexicana en 1829, su mandato, aunque breve (abril a diciembre), dejó una huella imborrable en los derechos del pueblo y en los derechos humanos.

El 15 de septiembre de 1829, Guerrero firmó el decreto que abolió oficialmente la esclavitud en México. Aunque Hidalgo y Morelos lo habían proclamado antes, fue Guerrero quien materializó la libertad efectiva, rompiendo las cadenas de miles de esclavos y enfrentándose a los intereses económicos de las clases sociales dominantes y las potencias extranjeras. Este acto colocó a México a la vanguardia humanista, mucho antes que otras naciones del continente.

«La Patria es Primero»: Un grito vigente

Posiblemente el momento que mejor define su estatura moral ocurrió antes de la victoria final. En 1820, el virrey Apodaca, incapaz de derrotarlo por las armas, intentó comprarlo. Envió al propio padre de Vicente, Juan Pedro Guerrero, para ofrecerle el indulto, dinero y puestos militares si deponía las armas.

La historia cuenta que su padre se arrodilló y le rogó que aceptara por el bien de la familia. Vicente, conmovido pero firme, reunió a sus soldados, señaló a su padre y pronunció la frase que hoy está inscrita en letras de oro en el Congreso: «Compañeros, este viejo es mi padre. Ha venido a ofrecerme el indulto en nombre de los españoles. Siempre he respetado a mi padre, pero… ¡La Patria es Primero!».

El legado de Guerrero ante la arremetida del Imperialismo estadounidense actual

Hoy, esa sentencia -«La Patria es Primero»- cobra una vigencia urgente en América Latina y el mundo. En la actual coyuntura, donde el cruel imperialismo estadounidense busca avasallar la soberanía de los pueblos aplicando abusivamente embargos, bloqueos, sanciones, guerras y masacres, el ejemplo de Guerrero es un faro de dignidad y lucha antiimperialista.

Así como Guerrero resistió en las montañas sin rendirse ante el imperio español, hoy los pueblos de Cuba, Venezuela e Irán resisten las políticas genocidas y los intentos de asfixia económica. Su frase resuena en la heroica resistencia del pueblo de Palestina, y en la lucha por la autodeterminación en Irán, Líbano y Yemen. Vicente Guerrero nos enseñó que la soberanía no se vende y que, frente a las amenazas de las potencias imperialistas, la lealtad a la patria y a los principios de liberación nacional es el único camino posible.

El precio de la consecuencia

La coherencia de sus ideales no lo libró de enfrentarse a traiciones y conflictos internos, pues, derrocado por fuerzas conservadoras, fue capturado y ejecutado en 1831, poniendo fin a una vida entregada por completo a la causa de la libertad y justicia de su pueblo.

Su memoria persiste no solo en los libros de historia, sino también en las plazas, monumentos y en la conciencia colectiva de quienes ven en su figura un ejemplo de entrega total a los principios de justicia, igualdad y libertad.

LAS ELECCIONES DEL 2026 EN PERU

Richard Gonzales

Dicen que la “democracia” es un sistema político donde la soberanía reside en el pueblo. Siendo así, el poder político supremo del pueblo, en estos más de 30 años, ha venido exigiendo cambios fundamentales, con mucha mayor razón en la última década, en la que la demanda por una nueva Constitución se vuelve indispensable para pensar, mínimamente, en cambios sustantivos, particularmente en lo que respecta al capítulo económico, que es fundamental para que realmente se pueda hablar de una “democratización de la sociedad”.

Redefinir y replantear el capítulo económico en la Constitución neoliberal vigente es clave, porque de ese cambio —pensando en los intereses de la nación, de los diferentes actores de la sociedad, de las inmensas masas que suman millones, así como de la propia industria nacional y de su necesidad de democratización— depende la orientación estratégica del país. Es decir, se trata de redefinir la disyuntiva central: o se prosigue con una visión de dependencia de las corporaciones mundiales, con beneficios para un puñado de grupos de poder nativo que se desenvuelven dentro de la organización mundial del trabajo y la producción, donde los centros de poder global determinan, mediante tratados comerciales y convenciones, un diseño en el que la inmensa mayoría de los países del tercer mundo quedan relegados al rol de simples proveedores de materias primas y mano de obra barata, mientras las grandes urbes imperialistas concentran las industrias y tecnologías más desarrolladas, que luego proveen a las naciones sometidas; o se asumen, con coherencia, los principios de soberanía, independencia y autodeterminación.

En el diseño actual, los acuerdos y tratados firmados por las clases dominantes de cada país han hecho que naciones enteras no puedan industrializarse. Este mismo sometimiento y dependencia, revertirlos implica ejercer una verdadera soberanía nacional, independencia y autodeterminación. Implica romper con aquellos tratados que impiden que una nación se industrialice, para que exista trabajo pleno, con derechos y salarios dignos.

Esto supone, a partir de allí, un rediseño integral del Estado, de la democracia y del gobierno. Implica la rebelión de las masas, la resistencia y la lucha democrática, aun cuando esta vía sea transitoria, reformista y se desenvuelva dentro de los términos capitalistas. Evidentemente, requiere organización y una voluntad popular férrea para ese proceso; una conciencia de masas capaz de luchar y defenderse; y la construcción de la unidad nacional. Porque ello implica la confrontación contra los intereses del imperialismo dominante y contra los satélites globalistas internos. Por tanto, ser antiimperialista es ineludible, sin lo cual no se puede pensar en un cambio serio y trascendente.

Todo ese proyecto soberano requerirá, además, un cambio en la dinámica educativa general, en el espíritu nacional, así como mecanismos y décadas de trabajo y sacrificios para ser concretado.

De los 43 partidos políticos en carrera para las elecciones del 2026, ¿cuántos y cuáles representan esos intereses? ¡Ninguno! Los partidos —entre comillas— que tienen la intención de defender o representar al pueblo, si los hay, no cuentan con arraigo popular, cuadros, proyectos, planes, mecanismos ni poder político real. Por tanto, solo serán avasallados y puestos en línea por la ultraderecha y las corporaciones saqueadoras, o simplemente serán víctimas de golpes de Estado bajo diferentes formas y mecanismos. Lo real es que la ultraderecha ha concentrado el poder, incluso, si fuera necesario, para consumar fraudes de manera descarada, como ocurrió hace poco en Ecuador.

Entonces, en estas elecciones que se vienen, ¿existen condiciones para un voto verdaderamente democrático? No las hay. Simplemente se trata de una farsa. ¿Podría cambiarse este estado de cosas? ¡Sí! Pero en la actualidad no aceptan ni siquiera una economía social de mercado. Véase el gobierno de Castillo: la ultraderecha reaccionaria, desde hace tiempo, pateó el tablero; las reglas que ellos mismos establecieron no las respetan ni les interesa respetarlas.

En el mundo hemos entrado en una fase del sistema mundial mucho más autoritaria. Las sociedades se han fascistizado; la soberanía popular ha sido barrida. ¿Podría recuperarse? ¡Por supuesto que sí! Depende de una correlación de fuerzas compactas y bien organizadas. Pero, en la actualidad, solo existe la soberanía de las corporaciones, sustentada en la violencia más franca y descarada. En esas condiciones, ¿tiene sentido que las masas vayan a votar? ¡De ninguna manera! Sería solo para avalar y legitimar la farsa, a no ser que exista una fuerza popular bien organizada en todos los planos y frentes.

La ultraderecha cuenta con fuerzas organizadas como las Fuerzas Armadas, el poder empresarial y económico, fuerzas ideológicas articuladas en un solo frente (medios informativos, académicos, escuelas, etc.), una tradición cultural mercantilista de siglos y los poderes del Estado a su servicio.

¿Qué corresponde entonces? Lo ideal sería dejar vacías las urnas de forma masiva, no acudir a esa farsa ni como votantes ni como personeros. Sería lo ideal, pero sabemos que no va a ocurrir, porque ello requiere como condición una acción compacta de millones de pobres dirigida por su propia organización. En la medida de lo posible, corresponde viciar el voto, no votar en blanco.

Dicha acción podría presionar y poner sobre la mesa la discusión de una nueva Constitución, así como el respeto de los actores históricos de poder real. Para ello se requiere preparar a los propios representantes, constituyentes y líderes, capaces de elaborar un contraproyecto y un nuevo programa de todas las clases del pueblo, con agenda y contenido claros.

La opinión masiva y popular está harta de todo este estado de cosas. Así lo reflejan incluso las encuestas de los sectores reaccionarios. Tal como va la trayectoria del Perú en todos los ámbitos, ¿podría canalizarse este malestar hacia una acción conjunta como la que se plantea? Por supuesto que sí. Requiere el uso intensivo de redes, una campaña sostenida, la activación decidida de los diferentes colectivos, cabildos, así como voluntad y decisión. Mucho depende de la madurez y determinación del pueblo, así como de sus líderes de base popular, con capacidad de dirigir hacia otro estado de cosas.

Esto requiere también un cuestionamiento sustentado de la juridicidad, es decir, un cuestionamiento del fundamento mismo del estado de cosas, impulsado por especialistas mediante múltiples acciones legales. No solo en el campo jurídico, sino también en la economía, la filosofía y otros ámbitos. Existen muchos hijos del pueblo, bien formados y organizados, que podrían aportar de manera decisiva en este frente.

24/04/2025

SOBRE LA PURGA DE ALTOS MANDOS MILITARES CHINOS.

Richard Gonzales

Evidentemente, se trata de una decisión que responde a la necesidad del control del «Partido» sobre el «fusil». Debemos comprender que, aun cuando el liderazgo chino pueda ser caracterizado como revisionista, no deja de manejar la doctrina de la Guerra Popular Prolongada, articulada a través del Ejército Popular de Liberación (EPL), cuya doctrina actual merece ser estudiada con detenimiento. Tal principio sigue siendo refrendado por su pensamiento militar.

Por tanto, en el manejo de una guerra prolongada frente a Occidente, el presidente Xi Jinping entiende con claridad la dinámica del escenario mundial y la forma en que se vienen perfilando los asuntos internacionales. De ahí que prepare a todo el Partido para esa necesidad histórica, en un contexto donde existen múltiples actores y no un árbitro único.

Asimismo, debe comprenderse que China se mantiene dentro de la doctrina de la Guerra Popular, lo que explica la movilización civil, la economía al servicio de la defensa, la fusión Estado-pueblo y una concepción estratégica de guerra prolongada.

En su doctrina actual de Guerra Popular en nuevas condiciones, oficializada desde la década de 1990, el EPL adapta elementos clave como:

  • la tecnología,
  • la información,
  • la economía global.

Esto implica una guerra integrada. Resulta imprescindible tomar en serio y estudiar a sus estrategas militares y políticos. Entre ellos destacan Qiao Liang y Wang Xiangsui, coroneles del EPL, quienes a partir de 1999 introducen la doctrina de la » Guerra sin restricciones», en la que se plantea que la guerra trasciende el campo estrictamente militar e involucra:

  • el comercio,
  • las finanzas,
  • el derecho internacional,
  • los ciberataques,
  • la información y propaganda.

Esta fusión, que posteriormente se oficializa bajo la presidencia de Xi Jinping, explica por qué se entiende que la empresa privada se suma a la potencia militar, que la infraestructura civil tenga uso dual y que la tecnología comercial y militar formen parte de un mismo entramado estratégico.

¿Tiene sentido priorizar la construcción de puertos, satélites y redes logísticas? Sí, porque está plenamente inserto en su doctrina. Ello significa que economía y defensa no están separadas, sino que constituyen un todo dentro de su desarrollo estratégico.

En lo inmediato, China busca evitar una guerra frontal directa con Occidente. Por esa razón, debe analizarse el rol de su aliado Rusia como el martillo que rompe el orden anterior, mientras China se concentra en la construcción de un nuevo orden mundial dentro de una estrategia global que se encuentra en pleno desarrollo.

Asimismo, es necesario observar cómo se reactualiza la doctrina de Sun Tzu: “ganar sin combatir”, en la medida de lo posible y dentro de los límites de la confrontación. Esto implica el socavamiento interno de Occidente mediante una guerra prolongada, para luego desplazar gradualmente la hegemonía occidental.

De ahí la prioridad otorgada a la seguridad de las cadenas de suministro, la tecnología, la soberanía política, la estabilidad interna y el mercado.

Por tanto, la reestructuración -o purga- de los altos mandos militares no es una cuestión meramente administrativa. Se trata de una operación política de profundidad estratégica, directamente ligada a la doctrina de la guerra prolongada y al escenario de una multipolaridad conflictiva en la que se desenvuelve la bipolaridad.

Esta purga también está vinculada a la necesidad de resolver problemas estructurales dentro del EPL, con miras a prepararse para escenarios de mayor tensión. Aun siendo revisionistas, no abandonan el principio de » El Partido manda el fusil», bajo su propia lógica y directriz. ¡Ojo!, ello responde a varios riesgos:

  • la autonomización de élites,
  • la formación de redes internas de lealtad,
  • la necesidad de contar con mandos más leales y con una fracción que permita que el Partido mande y concentre el poder para una alta tensión que se apresura,
  • conjurar la infiltración, cooptación o posicionamiento de agentes externos o favorables a los intereses de la estrategia occidental.

Debe considerarse el riesgo de una guerra frontal con Occidente, por ejemplo, en el problema de Taiwán, el mar del Sur de China y la competencia con EE. UU., así como las tensiones derivadas del rearme de Japón. Todo ello conduce a purgas orientadas a corregir debilidades. ¿De qué se acusa a los altos mandos? De corrupción y deslealtad. Un mando corrupto no sirve en momentos de alta tensión; menos aún uno incompetente o desleal.

En el plano interno, estas medidas implican blindar al Partido frente a posibles crisis en el EPL, al que reiteradamente se le ha definido como » garantes del orden”, conjurando así la experiencia de la restauración del capitalismo en Rusia y reafirmando la consigna de no perder el control del ejército.

En un mundo de multipolaridad en conflicto, la bipolaridad se desenvuelve en distintos frentes, con actores que se preparan o reajustan liderazgos para escenarios de mayor confrontación.

¿Acaso Trump no está rompiendo paradigmas de aquel imperialismo liberal que jugaba dentro de las » reglas” que ellos mismos construyeron? Es evidente que ese imperialismo ya no posee una hegemonía absoluta en todos los planos, aunque conserve un peso decisivo en las finanzas, médula del sistema. ¿No es consciente la dirección yanky de la necesidad de concentración del poder? ¿No se generan acaso crisis internas a propósito para ese fin?

Se habla incluso de una eventual reelección de Trump por dos periodos más, así como de la reestructuración de las enmiendas constitucionales para consolidar ese proyecto. Ello no niega la existencia de problemas reales internos en múltiples ámbitos, ni las fricciones entre fuerzas industriales, financieras y tecnológicas, cada una con su propia visión estratégica.

También se discute la posibilidad de una balcanización de Canadá, principalmente en la zona petrolera, o la fragmentación de una Europa resquebrajada, todo ello como parte del golpe a los llamados “globalistas”.

En Medio Oriente, región clave de disputa, convergen los intereses de EE. UU., China, Rusia e India, así como de potencias regionales como Irán, Turquía y Arabia Saudita. Estos actores compiten en el tablero mundial, lo que confirma el carácter multipolar del sistema, dado que hoy la guerra no es solo militar.

La posición de la bipolaridad es, en gran medida, una construcción discursiva del Pentágono con un objetivo narrativo. Los hechos en la realidad práctica muestran anarquía, caos y la ausencia de un centro único de poder.

Finalmente, debe considerarse el peso de la masa -la dimensión poblacional- como un factor estratégico. ¿Acaso no existe en China, India o Sudáfrica? La masa cuenta, y no solo como número poblacional.

31/01/2026

BIPOLARIDAD, TRIPOLARIDAD Y MULTIPOLARIDAD

Richard Gonzales

Los procesos históricos, en plena evolución, cambio y transformación, deben enfocarse a partir del materialismo dialéctico e histórico para explicar los fenómenos del mundo actual y la forma en que estos se desarrollan.

El asunto de la unipolaridad puede observarse con nítida claridad en momentos como el de la Roma imperial o, más recientemente, entre 1930 y 1945, período caracterizado por una multipolaridad en la que coexistían: el Reino Unido (potencia en declive), Francia (potencia continental), Estados Unidos (potencia económica dominante, aunque aislada hasta 1941), Alemania (República de Weimar–Tercer Reich), potencia reindustrializada y militarizada con la visión de reordenar Europa; la Unión Soviética, como proyecto antisistémico y socialista; Japón, potencia imperial-global con control del Pacífico y Asia Oriental; e Italia, potencia media con aspiraciones imperiales.

Luego del término de la Segunda Guerra Mundial se configura un proceso de bipolaridad, con Estados Unidos enfrentado a todo el bloque socialista. Entre 1989 y 1991 se inicia el período de la unipolaridad. ¿Qué hechos marcan este proceso? En 1989, la caída del Muro de Berlín pone fin al orden bipolar; posteriormente, el colapso del socialismo y la disolución de la URSS en 1991 dejan a Estados Unidos sin un rival estratégico equivalente.

Debe recordarse que Europa, tras la Segunda Guerra Mundial, queda devastada, ocupada y dependiente. Alemania, derrotada, es dividida en dos; Japón, derrotado y ocupado. De este modo, Estados Unidos emerge como la única superpotencia global y como centro del sistema financiero internacional (dólar, FMI, BM). Así nace la unipolaridad.

Algunos hechos consolidan este proceso: la Guerra del Golfo en 1991; la expansión de la OTAN (1994–1999); las intervenciones “humanitarias” en Yugoslavia (1999), Somalia, Haití y Kosovo; la imposición del Consenso de Washington (neoliberalismo impuesto como “único modelo” para el mundo); y la instalación de la tesis del “fin de la historia” (Fukuyama).

Nada en la historia ni en las ciencias naturales es absoluto o perenne. Así, la unipolaridad comienza su inflexión por su propio desgaste entre 2001 y 2008. Hechos que marcan este proceso son las intensas luchas de los pueblos del mundo contra el neoliberalismo, la gran crisis financiera de 2008 y las guerras de Afganistán (2001) e Irak (2003). Si bien Estados Unidos logra victorias tácticas, a largo plazo enfrenta derrotas estratégicas, pues estas guerras reactivan el antimperialismo y la indignación de millones de pueblos y naciones. En la práctica, se trata de una derrota política estratégica. Además, la sobreexpansión de los imperios ha demostrado ser históricamente insostenible, y Estados Unidos no es la excepción.

En este contexto comienza a emerger China, especialmente tras su ingreso a la OMC, lo que marca su salto estructural.

Dos hitos señalan el término de la unipolaridad:

  • la crisis estructural de liderazgo de 2008,
  • y la crisis originada en el propio centro financiero del imperialismo estadounidense.

A partir de este hecho histórico, China emerge como sostén del sistema, produciendo un traslado del eje económico mundial hacia Asia. Esto no implica que Estados Unidos deje de ser una potencia central, pero sí que deja de ser el centro exclusivo del mundo.

El conflicto en Ucrania constituye un hecho clave en la crisis de la unipolaridad, así como la anexión de Crimea por parte de Rusia, que reaparece bajo la dirección de Putin como una potencia capaz de jugar en el tablero mundial, particularmente en el campo militar.

China, por su parte, avanza en el mar del Sur de China sin renunciar a sus aspiraciones de seguridad, estableciendo límites claros en sus zonas de influencia. A ello se suman hechos como la “retirada” de Afganistán (derrota de EE. UU. en 2021), la guerra en Ucrania iniciada en 2022 y el fracaso de las sanciones para colapsar a Rusia, como preveía Washington, incluyendo incluso intentos de balcanización con miras posteriores contra China.

¿Dónde se encuentra el asunto de fondo de todo lo expuesto? En la caída de la tasa de ganancia del capital, la sobreacumulación, la sobreproducción, los mercados saturados y la crisis de valorización, lo que conduce a la destrucción masiva de fuerzas productivas. Esto se expresa en quiebras, desempleo estructural y guerra total como manifestación de una crisis sistémica. Posteriormente, el sistema reinicia la acumulación mediante nuevas revoluciones industriales.

SOBRE MULTIPOLARIDAD, BIPOLARIDAD Y TRIPOLARIDAD ACTUAL

Existen analistas que sostienen la tesis de la tripolaridad en las actuales condiciones de la lucha de clases, identificando como actores principales a Estados Unidos, Rusia y China, e incluso incorporando a la Unión Europea como un cuarto polo, pese a sus problemas estructurales y dependencia. Entre ellos se encuentran Ali Jarbawi, profesor y politólogo palestino, y Alfredo Jalife, analista geopolítico y geoestratégico mexicano. Se trata de un debate abierto.

Sin embargo, la tesis de la bipolaridad es sostenida principalmente por el Pentágono, cuyos estrategas priorizan el poder estructural duro antes que la cantidad de actores. Desde esta perspectiva, “no importa cuántos Estados relevantes existan, sino quién puede disputar el orden sistémico”.

Desde esta visión, el poder se entiende como la combinación de poder militar global, moneda de reserva y red de alianzas. China aparece como potencia industrial, tecnológica, financiera y demográfica. En síntesis, se identifican dos polos reales capaces de organizar el sistema.

Esta posición es defendida por autores como John Mearsheimer, teórico del realismo ofensivo, y Graham Allison, analista de seguridad nacional, así como por estrategas del Pentágono y la RAND Corporation.

No obstante, esta analogía con la Guerra Fría presenta problemas en las condiciones actuales. Hoy se observa un mundo sin árbitro único, con múltiples actores que no obedecen de forma absoluta a ninguno de los polos. Rusia, por ejemplo, primera potencia militar del mundo, no se subordina a ningún polo; India, potencia demográfica y tecnológica con autonomía estratégica, tampoco. Lo mismo ocurre con Irán, Arabia Saudita, Turquía y otros actores regionales.

En las circunstancias actuales, hablar de bipolaridad clásica implica ignorar la fragmentación del poder en múltiples dimensiones: energía, finanzas, tecnología, control de rutas, datos y narrativas. Los conflictos simultáneos en Ucrania, Gaza, el Mar Rojo, el Sahel o el Cáucaso son manifestaciones de una multipolaridad conflictiva, no de una bipolaridad tradicional.

Lo cierto es que hoy no existe un árbitro global, sino alianzas flexibles, guerras híbridas, sanciones, lawfare, conflictos por delegación y una escalada contenida pero permanente. Podría hablarse, en todo caso, de una bipolaridad estructural (EE. UU.–China) dentro de una multipolaridad conflictiva operativa.

Políticamente, la multipolaridad es transitoria, como lo demuestra la experiencia histórica. Sin embargo, en el momento actual constituye una realidad que abre márgenes de acción para los pueblos y naciones, siempre que estén organizados. La bipolaridad, en cambio, tiende a subordinar a los pueblos a uno de los polos, razón por la cual resulta funcional a la potencia dominante.

El mundo atraviesa una transición histórica, no un nuevo equilibrio. Existen diversas tesis -multipolaridad cooperativa, bipolaridad estabilizadora, orden reticular, perspectivas del Sur Global- que merecen ser estudiadas en profundidad.

Finalmente, es fundamental analizar cómo todo ello se expresa en América Latina: el comportamiento de las clases dominantes, la región como zona de disputa, las luchas antimperialistas de los pueblos, la lucha de clases y el papel del proletariado como clase dirigente. Todo ello en función de construir un camino propio, con independencia de clase, orientado a la cristalización del socialismo científico.

02/01/2026