Red de prensa popular latinoamericana

FACTORES ESTRATÉGICOS Y ESTRUCTURALES DE LA VICTORIA DE IRÁN FRENTE A LA ALIANZA ESTADOUNIDENSE-SIONISTA

Por Alex A. Chamán Portugal

Latinoamérica, marzo 26 de 2026

Introducción

Cuarenta y siete años después de la Revolución Islámica, Irán sigue siendo el hueso más duro de roer para el decadente imperialismo estadounidense y el genocida régimen sionista. No porque posea el ejército más poderoso del mundo, pues no lo es, ni porque su economía sea una de las más robustas, tampoco lo es, sino porque logró superar sus limitaciones, resolver importantes problemas y estar venciendo las perversas agresiones. La guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán el 28 de febrero de 2026 no ha logrado doblegar a la milenaria nación persa; por el contrario, ha revelado la capacidad de su resistencia, la solidez de su proyecto de desarrollo nacional y la justeza de una causa que trasciende sus fronteras.

I. La resistencia en base la justicia histórica y legitimidad moral

La guerra actual no comenzó el 28 de febrero de 2026. Comenzó en 1953, cuando la siniestra CIA y el cruel MI6 derrocaron al gobierno democrático de Mohammad Mosaddeq para restaurar la dictadura del lacayo shah y asegurar el control estadounidense del petróleo iraní. Comenzó con el apoyo de Estados Unidos a Saddam Hussein durante la instrumentalizada guerra Irán-Irak (1980-1988), que produjo más de un millón de asesinados. Recordemos que se inició con décadas de sanciones criminales que, según organismos internacionales, constituyen un repudiable acto de guerra económica contra la población civil.

La agresión que hoy se vive —el asesinato del ayatolá Seyyed Ali Jamenei y otros destacados líderes políticos y militares, el bombardeo terrorista de la escuela de niñas en Minab que segó la vida de 175 pequeñas— no es un hecho aislado, sino el último eslabón de una cadena de agresiones imperialistas que se remontan a más de siete décadas y que han devenido en su modus operandi.

Irán no lucha contra el régimen sionista de Israel por odio, sino por justicia. La causa palestina se constituye en un imperativo moral e islámico, por lo que entienden que defender a los oprimidos es una cuestión imperativa de justicia, así como, defender a Dios. Como explicó el analista Aakar Patel: «Israel es hoy lo que Sudáfrica era hace 40 años, pero peor. Es un Estado de apartheid culpable de genocidio según muchas organizaciones de derechos humanos».

El Eje de la Resistencia —Hezbolá en Líbano, Hamás y la Yihad Islámica en Palestina, Ansarulá en Yemen— es una alianza soberana de pueblos oprimidos que han decidido resistir y enfrentar la agresión sionista. Yemen, digna y heroica, ha realizado innumerables marchas semanales en apoyo a Palestina. Líbano ha resistido devastadores ataques del sionismo desde el inicio de la guerra. Y todos ellos aprecian a Irán como un faro de combatividad que legitima su justa causa en términos de dignidad nacional, soberanía y solidaridad internacionalista.

II. Factores estructurales como el desarrollo científico-tecnológico bajo asedio

Irán ha logrado un desarrollo científico y tecnológico sin precedentes en la historia de las naciones oprimidas sometidas a bloqueo. Mientras las funestas e ilegales sanciones pretendían asfixiar su economía, el pueblo iraní convertía la necesidad en virtud. Como declaró el presidente Masoud Pezeshkian: «El futuro económico de Irán depende de construir una economía post-petrolera arraigada en el progreso tecnológico, la innovación científica y las lecciones extraídas de socios internacionales, particularmente los estados miembros de los BRICS y la SCO».

El desarrollo autóctono se ha materializado en áreas estratégicas como: a) Tecnología nuclear con fines pacíficos, b) Industria militar autóctona, c) Biotecnología y nanotecnología, d) Inteligencia Artificial en la que el gobierno iraní la ha priorizado como el desarrollo de una herramienta estratégica para el progreso nacional, invirtiendo en centros de investigación, formación de capital humano y aplicaciones en sectores como la defensa, la medicina y la administración pública.

La industria militar iraní ha experimentado un salto cualitativo que ha sorprendido a los analistas militares. En el marco del principio de «defensa basada en capacidades autóctonas», Irán ha desarrollado un arsenal que ha demostrado su efectividad en el campo de batalla. Merece destacarse: a) Programa de misiles balísticos, b) Flota de drones, c) Sistemas de defensa aérea.

El ingreso de Irán a la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO) y al bloque BRICS ha marcado un punto crucial en su desarrollo. La cooperación con Rusia y China es la materialización de un nuevo orden bipolar. Mientras Estados Unidos intenta aislar a Irán, China y Moscú, han fortalecido la cooperación tecnológica, energética y militar con la República Islámica. Los siguientes aspectos corroboran lo afirmado: a) Acuerdos energéticos estratégicos en la que China es el principal comprador de petróleo iraní, b) Transferencia tecnológica en la que Rusia ha cooperado en el desarrollo del programa nuclear civil y en sistemas de defensa, mientras que China ha invertido en infraestructura, telecomunicaciones y tecnología satelital, c) Desdolarización de la economía mundial que es acelerada por los BRICS, golpeando el corazón del poder financiero yanqui. Las transacciones en yuanes, rublos y riales están erosionando el monopolio del dólar.

III. Estrategia de guerra mediante firmeza, resolución y ventajas geoestratégicas

El analista Robert Pape, de la Universidad de Chicago, ha explicado con lucidez por qué la prolongación del conflicto favorece a Irán. Pape plantea que Irán está expandiendo el alcance, la geografía y la duración del conflicto para transformarlo de una confrontación militar directa en una prueba de resistencia política.

Irán no busca derrotar militarmente a Estados Unidos e Israel en una confrontación convencional —es consciente que resulta muy difícil—, sino imponerles un costo político y económico insostenible. Las herramientas de esta estrategia incluyen: a) Cierre táctico del estrecho de Ormuz, afectando el 20% del petróleo refinado mundial y presionando los precios energéticos globales, b) Ataques a infraestructura petrolera en el Golfo, golpeando a los aliados árabes de Estados Unidos y generando costos económicos que erosionan la voluntad de la coalición, c) Capacidad de golpear bases estadounidenses en la región.

Irán ha demostrado una firmeza singular que ha desconcertado a los estrategas militares invasores. A pesar de los bombardeos masivos que han golpeado su infraestructura energética, instalaciones nucleares y sensibles centros urbanos, la respuesta iraní ha sido inmediata, coordinada y letal. ¿Cómo? Ha tenido la capacidad de asestar contundentes: a) Golpes a bases militares estadounidenses, b) Ataques con misiles y drones contra la embajada yanqui en Irak, Kuwait y centros estratégicos en sus países aliados del Golfo Pérsico, c) Arremetida contra infraestructura clave del régimen sionista mediante misiles balísticos que han impactado en refinerías en Haifa, el puerto de Ashdod, la base aérea de Nevatim y el centro de investigación nuclear en Dimona.

El estrecho de Ormuz es, probablemente, la ventaja geoestratégica más importante de Irán, ya que por este angosto paso transita aproximadamente el 20% del petróleo refinado mundial y el 13% de los productos químicos, incluidos fertilizantes. Irán ha demostrado, irrefutablemente, su capacidad de controlar idóneamente este punto vital e imponer sus condiciones.

IV. La solidaridad internacionalista de las naciones oprimidas y los pueblos del mundo

La combatividad y resistencia de Irán representa a la de todas las naciones oprimidas y pueblos del mundo que se niegan a doblegarse ante el imperialismo y el sionismo. Identifican la resistencia iraní como un reflejo de sus propias luchas contra el genocidio, el bloqueo y la agresión. Se tiene: a) Cuba, resiste el bloqueo criminal desde hace más de seis décadas, siendo un pueblo generoso que ha enviado brigadas médicas a muchos países del mundo en plena pandemia del COVID19, b) Venezuela, enfrenta la agresión imperialista en su propio territorio, con sanciones diversas que han buscado asfixiar su economía sin lograr doblegar su soberanía. Hoy su presidente Nicolás Maduro y su compañera Cilia Flores se encuentran secuestrados, c) Palestina, lucha y resiste el genocidio y demás atrocidades del sionismo de Israel, d) Yemen, en su solidaridad con Palestina ha declarado que continuará atacando buques estadounidenses e israelíes hasta que cese la agresión contra Irán, e) Líbano, Hezbolá enfrenta a las fuerzas armadas terroristas del régimen sionista.

La solidaridad internacionalista no es retórica, sino es la garantía de que los pueblos del mundo puedan resistir y vencer. Como sentenció el líder palestino Fathi Shaqaqi, la lucha contra el imperialismo, la occidentalización y el sionismo es una sola. Y la unidad de los pueblos oprimidos es la garantía de la victoria.

V. Las condiciones de Irán para la paz son una propuesta de justicia

Irán no busca la guerra, pero ha demostrado fehacientemente que no teme a quienes la imponen. Como ha declarado el canciller Abbas Araghchi, la República Islámica está dispuesta a negociar el fin de las hostilidades bajo condiciones claras y justas. Estas son las cinco condiciones que Irán impondría para la paz: Condición 1: Levantamiento total e incondicional de todas las sanciones económicas, financieras, comerciales y tecnológicas impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y sus aliados contra Irán deben ser levantadas de manera inmediata y sin condiciones, Condición 2: Desmantelamiento de las bases militares estadounidenses en los países del Golfo Pérsico. La presencia militar extranjera en la región es una amenaza permanente a la soberanía iraní y a la estabilidad de Medio Oriente, Condición 3: Fin de la ocupación israelí de territorios palestinos y libaneses, remarcando el derecho de los pueblos palestino y libanés a la autodeterminación y a la soberanía plena sobre sus tierras debe ser respetado, Condición 4: Compensación por los daños causados durante décadas de agresión por Estados Unidos e Israel que deben compensar a Irán por las pérdidas económicas, humanas y materiales sufridas durante más de cuatro décadas de agresión, Condición 5: Garantías internacionales de no agresión futura, respaldadas por Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, de que Estados Unidos e Israel no volverán a atacar a Irán ni a sus aliados en el Eje de la Resistencia.

Conclusión

La República Islámica de Irán ha confirmado que la victoria sobre el genocida imperialismo yanqui y el terrorista régimen sionista no depende de la superioridad militar convencional, sino de la capacidad de combinar:

  1. Una base moral y jurídica sólida, puesto que la justeza de la causa genera solidaridad internacional y erosiona la legitimidad de los genocidas agresores.
  2. Desarrollo científico-tecnológico autóctono, siendo que la inversión en educación, investigación e innovación permite romper el monopolio tecnológico del imperialismo.
  3. Avances militares disuasivos a través de misiles hipersónicos, drones de precisión y sistemas de defensa aérea que han demostrado su capacidad de golpear eficazmente a los enemigos.
  4. Ventajas geoestratégicas como el control del estrecho de Ormuz y capacidad de cerrar el 20% del petróleo refinado mundial, lo que convierte cualquier escalada en un problema global.
  5. Firmeza y resolución en el campo de batalla mediante golpes directos a bases militares estadounidenses en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Qatar y Arabia Saudita, así como bombardeos contra infraestructura clave del régimen sionista en Haifa, Tel Aviv y Dimona.
  6. Articulación con otras naciones oprimidas y pueblos del mundo, así como, la cooperación con Rusia, China y parte de los BRICS que proporciona un contrapeso político y económico.
  7. Unidad nacional y cohesión del tejido social frente a la agresión externa, cuyo efecto de cerrar filas en torno a la nación neutraliza las divisiones internas y fortalece la cohesión social.

El mundo identifica en Irán un símbolo de combatividad y resistencia contra el genocidio imperialista y sionista, desde Cuba hasta Venezuela, desde Palestina hasta Yemen.

Como declaró el canciller Araghchi ante la Asamblea General de la ONU: «La República Islámica de Irán no ha comenzado esta guerra, pero defenderá sus derechos hasta el final. No buscamos la confrontación, pero no tememos a quienes nos amenazan. Nuestra paciencia no es debilidad; nuestra resistencia, sí es fortaleza».

La guerra que comenzó el 28 de febrero de 2026 no será la última agresión del imperialismo y sionismo contra Irán, no obstante, si algo ha quedado claro en estas semanas de bombardeos y sangre es que la nación iraní no se doblega. Ni con sanciones, ni con amenazas, ni con bombas. Porque, como enseñó el Imam Jomeini, la resistencia es un estado del alma, en que la certeza de que, contra todo pronóstico, los oprimidos vencerán. Y mientras haya un solo corazón que lata al ritmo de la justicia, la revolución no habrá terminado.

Referencias

·  Araghchi, A. (13 de marzo de 2026). Discurso del ministro de Asuntos Exteriores de Irán en la cumbre de los BRICS sobre el fortalecimiento del multilateralismo, la cooperación económico-financiera y la IA. Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán.

·  Aumentan las presiones políticas y económicas mientras continúa la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán. (22 de marzo de 2026). The Jerusalem Post.

·  Capacidades militares de Irán: Misiles, drones y sistemas de defensa. (2026). Ministerio de Defensa de Irán.

·  Keshavarzian, A. (8 de marzo de 2026). «Este es el momento para nuevas voces de oposición en Irán». il manifesto global.

·  Patel, A. (22 de marzo de 2026). ¿Puede «ganar» Irán? ¿Aceptará EE. UU. los términos de Teherán y hará lo correcto? Deccan Chronicle.

·  Pezeshkian, M. (2 de marzo de 2026). El gobierno está seriamente decidido a respaldar el desarrollo tecnológico. Mehr News Agency.

·  Sobout, A. (8 de marzo de 2026). La lucha de Irán más allá del imperio y el autoritarismo. The Irish News.

·  Zunes, S. (2 de enero de 2026). Entrevistas: Las nuevas protestas en Irán. stephenzunes.org.

LA GRAN BURGUESÍA CHILENA Y LAS CORPORACIONES INTERNACIONALES ENTRAN A UN MAYOR SAQUEO AL PUEBLO

Richard González

El anuncio del alza brutal en los costos de la gasolina y el petróleo, ya en proceso, realizado por el gobierno de Kast, afectará a millones de personas pobres, dado que incrementará el costo de vida y pauperizará aún más las condiciones ya miserables de millones de explotados y oprimidos.

Mientras tanto, de manera contraria, se reducen los impuestos a las inversiones del gran capital y a los superricos, que representan el 1% de la población. Incluso en tiempos de crisis, estos sectores, movidos por una avaricia sin límites, no sacrifican un solo peso de sus sobreganancias, obtenidas a partir de una mayor extracción de plusvalía de la masa trabajadora.

El retail, las mineras, los puertos, las empresas aéreas, la gran agricultura y los bancos, entre otros sectores, continúan saqueando al pueblo chileno. Prosiguen en su orgía de ganancias aun en tiempos de crisis. Tal es la moral inhumana de esta clase explotadora y opresora que, contando con un gobierno empresarial y de ultraderecha en la administración, hoy impulsa —y ya pone en marcha— una mayor miserabilización de la vida de millones de personas pobres.

El problema de fondo no radica únicamente en los administradores de este Estado canalla, opresor y explotador, sino en las propias relaciones productivas capitalistas. Se trata de un Estado capitalista sanguinario, instrumento de hegemonía, poder y violencia contra los millones de pobres; un Estado que empobrece más a los pobres y enriquece más a los ricos.

Es un Estado que no sirve a los pobres ni está para ellos, sino para defender a sus accionistas: ese 1% de la población superrica. Este instrumento responde a sus intereses y así ha sido históricamente.

Las relaciones productivas construidas por esta clase antihumana están diseñadas para hacer más ricos a los ricos y mantener en la miseria a los más pobres. En consecuencia, la lucha popular debe apuntar a derrocar este sistema en su conjunto, pero también a enfrentar a la burocracia adicta y defensora de este Estado canalla y de sus amos, pues son estas estructuras las que buscan prolongar las cadenas y los sufrimientos de los pueblos.

Este proceso requiere organizar a las masas y generar conciencia sobre su condición de explotación en el contexto actual. Nada vendrá en su beneficio desde sus opresores; absolutamente nada. Por el contrario, serán objeto de mentiras y engaños para continuar siendo explotadas y oprimidas con mayor saña.

Por tanto, existen grandes tareas para las personas conscientes y comprometidas con el pueblo, quienes deben asumir la responsabilidad de organizar y politizar a las masas.

Hoy corresponde luchar contra el alza del costo de vida, por impuestos a las sobreganancias, por salarios acordes al costo de vida, por la nacionalización de los recursos estratégicos de la nación y por la construcción de un Estado que responda a los verdaderos intereses del pueblo.

Esto implica también la lucha por una nueva Constitución mediante una asamblea constituyente real, no un proceso engañoso. Se debe apuntar al cambio del capítulo económico como base para una transformación verdadera, sin la cual no es posible hablar de cambio alguno.

24/03/2026

De “borrar a Irán del mapa” al “diálogo constructivo”: la retirada estratégica de Trump

Por Mohammad Reza Gilani

En cuestión de horas, la política exterior de Donald Trump hacia Irán ha oscilado entre la retórica de aniquilación total y el súbito entusiasmo por el diálogo. Esta volatilidad no responde a una estrategia sofisticada, sino más bien a una reacción táctica frente a un escenario que se le ha vuelto adverso.

Hace apenas días, precisamente el sábado, Trump lanzó un ultimátum de 48 horas a Teherán: reabrir el estrecho de Ormuz o enfrentar la destrucción de su infraestructura energética. En un tono aún más agresivo, afirmó que Estados Unidos ya había “borrado a Irán del mapa” y descartó cualquier interés en negociar. Sin embargo, la respuesta iraní introdujo un elemento clave que alteró el cálculo: la doctrina de reciprocidad directa; ojos por ojo, diente por diente.

https://x.com/TruthTrumpPost/status/2035503973902282894?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2035503973902282894%7Ctwgr%5E22e148e77486e1fb542d817e7867cdd58511ecd6%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.excelsior.com.mx%2Finternacional%2Ftrump-da-48-horas-iran-para-abrir-estrecho-ormuz-amenaza-con-destruir-centrales-electricas 

Teherán dejó claro que cualquier ataque contra su infraestructura energética sería respondido simétricamente, incluyendo objetivos estratégicos en los territorios ocupados por Israel. Y el derribo del F-35 que hizo caer el mito de superioridad del Ejército de EE.UU. fue el colmo que dio a conocer que no tomar en serio las advertencias de Irán es tirarle de la cola al león.

Esta lógica de “ojo por ojo” no es nueva. Ya se ha manifestado en episodios anteriores, como las reacciones tras ataques a instalaciones energéticas en Pars del Sur, que provocó un similar escenario en Catar o incidentes en las instalaciones nucleares del país persa, respondidos en Dimona y más allá. El mensaje es simple: el costo de la escalada no sería unilateral.

El factor determinante: el mercado energético

Hablando del cambio de postura drástico de Trump, el punto de inflexión no fue diplomático, sino económico. La escalada retórica y militar provocó un aumento inmediato en los precios del petróleo, que superaron los 112 dólares por barril. En un contexto global frágil, esta subida encendió alarmas en los mercados internacionales.

https://elpais.com/economia/2026-03-23/mas-pobres-menos-viajes-y-menos-empleo-asi-seria-el-mundo-con-el-petroleo-a-200-dolares.html

La reacción de Trump fue casi inmediata. De las amenazas pasó a hablar de “conversaciones muy fuertes” y “progresos significativos” hacia un acuerdo. Incluso sugirió la posibilidad de una reunión en el corto plazo.

Entre tanto, desde Irán se negó categóricamente que tales negociaciones hubieran ocurrido. Entre otros funcionarios, Mohammad Bagher Ghalibaf, el presidente de la Asamblea Consultiva Islámica (el Mayles o Parlamento iraní), negó cualquier negociación con Estados Unidos y afirmó que las declaraciones de Donald Trump tienen fines económicos.

Enfatizó que “las noticias falsas pretenden manipular los mercados financieros y petroleros y salir del atolladero en el que se encuentran Estados Unidos e Israel”.

“Nuestro pueblo exige un castigo total y ejemplar para los agresores. Todos los funcionarios respaldan firmemente a su Líder y a su pueblo hasta que se logre este objetivo”, escribió Qalibaf en una publicación en X.

Medios económicos internacionales interpretaron este giro como un intento deliberado de estabilizar los mercados. De hecho, tras sus declaraciones más conciliadoras, los precios del petróleo registraron caídas significativas: el Brent descendió cerca de un 15%, mientras el crudo estadounidense también retrocedió de forma notable.

Según Axios, lo que el presidente estadounidense denominó “negociaciones directas con Irán” para justificar su retirada fue, en realidad, un intercambio rutinario de mensajes mediado por varios países. El portal Axios informó, citando una fuente estadounidense anónima, que Turquía, Egipto y Pakistán han estado intercambiando mensajes en los últimos dos días como intermediarios entre Estados Unidos e Irán.

Guerra de narrativas vs. realidad estratégica

Este cambio discursivo revela una tensión entre la narrativa política y la realidad estratégica. Trump intenta reposicionarse como un líder que controla la situación y conduce un proceso de negociación exitoso. Sin embargo, múltiples señales apuntan en la dirección contraria.

Los políticos en Estados Unidos, entre los que se destaca el senador demócrata Chris Murphy, han calificado el repliegue como una “señal de preocupación y de debilidad”.

En este contexto, analistas y académicos sostienen que el conflicto no responde a la cuestión nuclear, sino a intereses geopolíticos más amplios, especialmente el control de los recursos energéticos del Golfo Pérsico. Incluso dentro del aparato militar estadounidense, crecen las voces de rechazo a una guerra con Irán, cuestionando su legitimidad y objetivos.

https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-03-23/trump-pausa-ataque-a-iran-tras-presion-de-aliados

Última trinchera: la guerra psicológica y el intento de compensación

Paralelamente, se observa un patrón complementario: mientras se modera el discurso público, continúan otras formas de presión, incluyendo intrigas u operaciones de inteligencia, campañas de desinformación y intentos para crear fisuras internas en Irán. Esta dualidad sugiere que el cambio no es una desescalada real, sino una recalibración táctica.

Según esta hipótesis, tales maniobras son interpretadas como una guerra psicológica para sembrar dudas en los funcionarios iraníes, con la meta de provocar desconfianza entre ellos para pensar: “¿Quién es tal líder que se contactó con Trump?” o “¿Acaso hay un traidor entre nosotros?”.

En consecuencia, Teherán ha asegurado mantener su postura de alerta y continuidad en el campo operativo.

Conclusión: Retirada en cobertura de diplomacia

El paso de “destruir en 48 horas” a “buscar un acuerdo” no es un giro hacia la paz, sino una retirada encubierta. La presión del mercado energético, el riesgo de una respuesta simétrica y la falta de consenso interno han obligado a Trump a modificar su discurso.

Sin embargo, en lugar de reconocer el fracaso de su estrategia de coerción, Trump intenta reconstruir la narrativa presentándose como arquitecto de una solución diplomática.

La paradoja es evidente: cuanto más insiste en proyectar control, más revela las limitaciones de su posición. En este contexto, Irán no solo se presenta como un actor resistente, sino también como un beneficiario indirecto de una dinámica que ha expuesto la fragilidad de la política estadounidense no solo en la región sino también en el mundo entero, contando con la comunidad internacional que cada vez más se acerca a su doctrina disuasiva.

En última instancia, lo que se observa no es el triunfo de la diplomacia, sino la adaptación forzada de una estrategia que no logró imponerse por la vía de la amenaza militar. Bienvenidos al mundo multipolar…   

DERECHOS DE LOS PUEBLOS Y DERECHOS HUMANOS EN EL CONTEXTO DE LA AGRESIÓN IMPERIALISTA Y SIONISTA

Por: Alex A. Chamán Portugal

La historia de los últimos siglos revela una de las contradicciones más profundas del moribundo orden capitalista mundial, puesto que mientras las potencias capitalistas e imperialistas enarbolan el discurso de los Derechos Humanos como bandera de la civilización burguesa, en la práctica despliegan políticas criminales de guerra, saqueo, dominación y opresión que niegan el derecho más elemental de los pueblos que es la libre autodeterminación y su existencia soberana. Los Derechos Humanos no constituyen una cuestión neutra ni universal en abstracto, sino un terreno de disputa ideológica y política atravesado por la gran ley de la lucha de clases en los escenarios económico, político e ideológico. En palabras de Marx (1844/2005), bajo el capitalismo, estos derechos se reducen frecuentemente a la protección del individuo burgués y de la propiedad privada, en detrimento de la emancipación de las masas populares.

El imperialismo como negación estructural de los derechos de los pueblos

Las constantes agresiones del imperialismo estadounidense y sus aliados de la OTAN y su engendro sionista contra naciones oprimidas como Irak, Libia, Afganistán, Siria, Yemen, Líbano y muchas otras más, evidencian que el llamado orden internacional basado en reglas (burguesas) maniobra como un mecanismo de imposición violenta de intereses capitalistas e imperialistas. La genocida invasión de Irak en 2003, la destrucción de Libia en 2011 o la prolongada cruel guerra en Afganistán no solo implicaron millones de víctimas (asesinados y heridos), sino la demolición de estructuras económicas y sociales, así como, culturales y políticas enteras.

En este contexto, la tesis de Lenin, maestro del proletariado, (1914/1975) referente al derecho de las naciones a la autodeterminación adquiere plena vigencia, ya que no puede existir Derechos Humanos reales sin soberanía política y control de los recursos naturales por parte de los pueblos. El depredador sistema capitalista y su fase imperialista niegan groseramente este principio, suplantándolo por regímenes lacayos subordinados o por el caos funcional a la feroz acumulación capitalista.

Asimismo, las arbitrarias sanciones económicas impuestas contra países como Venezuela, Cuba e Irán, entre otros, constituyen formas actuales de guerra no convencional que refleja la paz de los cementerios que les imponen a los pueblos. Lejos de ser medidas diplomáticas, configuran verdaderos mecanismos de estrangulamiento económico que vulneran derechos fundamentales como la salud, la alimentación, el trabajo digno, la educación pública, etc. Tal como denunciaba Fidel Castro (1992), se castiga a pueblos enteros por ejercer su soberanía. En la misma línea, Thomas Sankara (1987) advirtió que la condicionante deuda externa y las sanciones son instrumentos de dominación neocolonial que condenan a los pueblos a la pobreza estructural.

Sionismo, sometimiento y la negación del derecho a la existencia

En Asia Occidental, las atroces condiciones de existencia del pueblo palestino constituyen una de las expresiones más crueles de la negación de los derechos de los pueblos. La terrorífica ofensiva militar contra Palestina, así como las agresiones en Líbano y Yemen, deben ser comprendidas dentro de una lógica de ofensiva imperialista en la que el sionismo opera como enclave estratégico de dominación regional. Son más de siete décadas de genocidio y atrocidades contra Palestina.

No es posible separar la cuestión de los Derechos Humanos del derecho a la vida digna, a la tierra, al territorio y a la autodeterminación de los pueblos. Como sostenía el amauta José Carlos Mariátegui (1928/2007), la base material de la justicia social radica en la relación del pueblo con su tierra. Así, la expropiación, ocupación y fragmentación del territorio palestino representan, por tanto, una negación estructural de su condición de pueblo.

La narrativa hegemónica liberal-capitalista, que pretende universalizar los Derechos Humanos, se fractura frente a esta realidad, ya que se establecen jerarquías implícitas entre “vidas dignas de ser protegidas” y “vidas sacrificables”. En este marco, la afirmación del maestro Mao Tse-tung (1938/1976) cobra una dimensión concreta, puesto que los derechos no son concesiones del poder, sino conquistas históricas que emergen de la resistencia organizada de los pueblos.

La ofensiva interna del capitalismo contra sus propios pueblos

La violencia reaccionaria del sistema capitalista no se limita a la periferia conformada por las naciones oprimidas y pueblos del mundo, sino que también se manifiesta en el interior de las propias potencias capitalistas e imperialistas. En Estados Unidos, amplios sectores de la población ven vulnerados derechos esenciales como el acceso al trabajo, la salud, la educación, la vivienda y la seguridad. La mercantilización de la vida convierte derechos fundamentales en privilegios condicionados por la capacidad de pago.

A lo anterior se suma una creciente restricción de la libertad de pensamiento y expresión, así como, a la libre organización. La censura mediática, la manipulación algorítmica y la persecución de voces disidentes configuran un autoritario escenario donde la democracia liberal revela sus límites estructurales. Como advertía Rosa Luxemburg (1918/2008), la libertad auténtica solo existe cuando incluye a quienes piensan diferente; sin embargo, el neoliberalismo tiende a homogeneizar la conciencia social para reproducir las relaciones de dominación.

En este sentido, el capitalismo, en su fase neoliberal y financiarizada, desencadena una ofensiva integral contra los derechos humanos, tanto en el centro como en la periferia del sistema, subordinando la vida humana a la lógica depredadora de la acumulación capitalista.

Hacia una reapropiación popular de los derechos humanos

Frente a esta injusta problemática, resulta un imperativo resignificar los Derechos Humanos desde una perspectiva de los pueblos y no de las clases explotadoras. No se trata de rechazar su validez, sino de disputar su contenido y orientación histórica. Los Derechos Humanos solamente pueden adquirir un carácter emancipador cuando se articulan con la lucha por la soberanía, la justicia social y la transformación estructural del sistema capitalista.

Como planteaba el Che Guevara (1964), la verdadera solidaridad internacional se construye desde la acción concreta de los pueblos en lucha. En esa misma dirección, la aspiración a una humanidad digna —evocada poéticamente por el poeta comunista César Vallejo (1939/1988)— solo será posible en un orden mundial que supere la explotación capitalista, el infame imperialismo y toda forma de dominación.

En definitiva, los derechos de los pueblos y los derechos humanos no pueden seguir siendo instrumentos retóricos del poder capitalista e imperialista, puesto que deben convertirse en banderas de lucha de los pueblos del mundo en su camino hacia la emancipación histórica.

Referencias

Castro Ruz, F. (1992, 12 de junio). Discurso en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Río de Janeiro, Brasil.

Guevara, E. (1964, 11 de diciembre). Discurso en la XIX Asamblea General de las Naciones Unidas. Nueva York, Estados Unidos.

Lenin, V. I. (1975). Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación. Editorial Progreso. (Obra original publicada en 1914).

Luxemburg, R. (2008). La revolución rusa. Akal. (Obra original publicada en 1918).

Mao, T. (1976). Citas del Presidente Mao Tse-tung. Ediciones en Lenguas Extranjeras. (Obra original publicada en 1938).

Mariátegui, J. C. (2007). 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. Editorial Minerva. (Obra original publicada en 1928).

Marx, K. (2005). Sobre la cuestión judía. Prometeo Libros. (Obra original publicada en 1844).

Sankara, T. (1987, 29 de julio). Discurso ante la XXV Cumbre de la Organización para la Unidad Africana. Adís Abeba, Etiopía.

Vallejo, C. (1988). Poemas humanos. Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1939).

Groenlandia, punto de quiebre en la relación entre EE.UU. y sus aliados militares: la guerra con Irán, un conflicto que no pertenece a la OTAN

Por: Gerardo Franceschi

Después de la Segunda Guerra Mundial, en 1949, se creó la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la cual giró en torno al poderío de Estados Unidos en función de proteger a sus aliados europeos tras el conflicto bélico.

Es importante señalar que una de las motivaciones que llevó a la configuración de esta alianza militar fue frenar lo que ellos denominaban el expansionismo de la Unión Soviética, la cual representaba —según su narrativa— una amenaza para Europa.

Por más de siete décadas, 31 países del continente europeo han puesto sobre los hombros de Estados Unidos la seguridad de sus territorios, afianzando sus relaciones militares, económicas y políticas en nombre de la libertad.

Sin embargo, en pleno siglo XXI, un hecho histórico en el relacionamiento entre Washington y sus aliados de la OTAN ha marcado un distanciamiento que impacta directamente la influencia estadounidense sobre Europa.

Recientemente, el gobierno de Donald Trump ha mostrado interés en apropiarse de Groenlandia, ya sea mediante la fuerza o a través de una negociación. Esta pretensión representó una amenaza directa sobre el territorio groenlandés y sobre Dinamarca, país miembro de la Alianza. Desde entonces, se instaló una fricción en el seno de la OTAN debido a la postura adoptada por la Casa Blanca.

Lo que comenzó con la intención de convertir a Groenlandia en el estado número 51 de Estados Unidos ha desencadenado una férrea posición de los países de la OTAN, que se niegan a sumarse al llamado de Trump para intervenir militarmente contra Irán, específicamente en la necesidad de abrir —mediante una coalición militar— el estrecho de Ormuz, por donde transita el 19% de todos los productos refinados del petróleo que se consumen en el mundo, así como el 13% de los productos químicos, incluidos fertilizantes. Esta situación ha afectado sensiblemente a la economía global.

Ante esta realidad, los países de la OTAN muestran cada día mayor resistencia a formar parte de la guerra en Medio Oriente. Han expuesto que se trata de un conflicto que pertenece a Israel y que está fuera de su jurisdicción. Además, sostienen que no existen argumentos convincentes para una escalada bélica, tal como lo han manifestado el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el canciller alemán, Friedrich Merz.

En este sentido, estamos frente a lo que podría conocerse como el primer quiebre en las relaciones históricas entre Estados Unidos y la OTAN, lo cual derivaría en la pérdida de la influencia que durante décadas ha sostenido la política norteamericana sobre Europa.

EL HUNDIMIENTO DEL IMPERIALISMO YANQUI SE ACELERA CADA DÍA MÁS

Por Richard Gonzales

El sistema imperante, en su marcha, vive una crisis general inevitable, una crisis en todos los planos. Hoy atraviesa tensiones más profundas que se expresan desde la crisis del modo de producción capitalista y su modelo fordista, cuya crisis viene arrastrándose y profundizándose desde la década del 70 del siglo pasado.

Este modelo de producción se basaba en un aumento sostenido de la producción, lo que generaba un mayor consumo de las masas y, por tanto, un uso extensivo de los recursos naturales. Obviamente, esto era secundado por la capacidad de compra masiva y salarios con poder adquisitivo de la clase media. Pero, como muchos analistas lo expresan, a partir de los años 70 del siglo pasado se inicia un proceso de desaceleración: los mercados se saturan por la sobreproducción, a lo que se suma la exigencia y presión salarial, así como los altos costos de la materia prima, hechos que reducen la rentabilidad empresarial y traen consigo la caída de la tasa de ganancia del capital.

Hoy vemos que, luego de la crisis del 2008, esta crisis se ha profundizado, trayendo consigo un desorden financiero, pérdida de empleabilidad, pérdida del valor del dólar y el nacimiento de nuevas divisas de intercambio. Estos hechos ponen en riesgo, cada día que pasa, el monopolio del dólar y el financierismo parasitario.

A este contexto se suman nuevos actores en el tablero mundial, como Rusia, que se recupera y reclama su papel estratégico disputando zonas de dominio. China, el actor más trascendente por su significancia estratégica, cuyo accionar en todos los planos pone en cuestión la hegemonía yanqui, hecho que lleva a una tensión mundial que se expresa en una contienda por zonas de dominio y mercados.

Pero también actores regionales como India, Irán, Corea del Norte, Brasil y Sudáfrica disputan regionalmente según sus potencialidades. La sobre extensión imperial pasa la factura histórica, y hoy vemos un proceso de declive del imperialismo yanqui. La disputa por Medio Oriente es un detonante más, un acelerador más en la crisis sistémica que se profundiza, a la vez que se reconfigura el papel de esta zona tanto en el comercio internacional como en la cuestión energética, que hasta antes tenía el monopolio yanqui. El afán de salvar su divisa, el dólar, es la razón de este conflicto: tiene que ver con la salvaguarda de su portaviones en Medio Oriente, Israel, avanzada del hegemonismo yanqui que hoy sufre su más grande derrota.

Como vemos, la guerra de rapiña desatada contra el pueblo de Irán para salvaguardar su portaviones sionista afectó los intereses de la comunidad europea, dada la dependencia energética de esta zona para sus industrias, al igual que a sus socios como Corea del Sur y Japón.

El gendarme más genocida y cruel del mundo, ante la impotencia y el combate del pueblo iraní, pretendió involucrar en esta guerra de rapiña a sus «socios», aun cuando afecta profundamente los intereses de estos.

Lo que vemos hoy es una triste lamentación ante el portazo de sus propios «socios» con un ¡no! rotundo a la escalada de guerra que pretende EE.UU., hecho que tendrá derivaciones políticas profundas en el tablero geoestratégico.

Ya el representante de este gendarme del mundo, en su red social, declaró que «ya no necesitan de la OTAN», ni de Corea del Sur, Japón, etc. ¿Acaso es la muerte de la OTAN, o el divorcio con Europa y un aislamiento mayor para parapetarse en sus zonas de dominio como es el continente americano? En ese contexto podemos ver con claridad el sentido de la nueva estrategia de seguridad de este gendarme del mundo y su nuevo colonialismo, muy agresivo y feroz, que desataría incluso guerras en esta zona, dentro de la contienda por este continente entre imperialismos.

Las grietas se abren por todos los lados para este gendarme. Para el mismo sistema, que presenta fisuras evidentes, vulnerabilidades financieras, una deuda que crece y crece de forma masiva, el aumento de la desigualdad, sin mencionar las contradicciones interimperialistas que se agudizan en un proceso de declive de un gendarme mundial y el surgimiento de un nuevo hegemón como China.

En esa debilidad sistémica, la caotización de la sociedad no es nada casual, menos la militarización, el seguritismo, la fascistización, el control, etc. Más aún cuando los riesgos de una explosión social mundial son latentes. Aunque no hay una nítida dirección y liderazgo de la clase más revolucionaria constituida en partido (el proletariado), sin embargo, las masas, al sufrir todas las inhumanidades de este sistema, luchan y lucharán hasta emprender y comprender que su destino no cambiará mientras no se empeñen en un proceso de transformación revolucionaria que concrete Estados socialistas, rumbo a su meta última.

19 de marzo de 2026

LA PRENSA POPULAR COMO ARMA DE EMANCIPACIÓN CONTRA LA GUERRA COGNITIVA DEL IMPERIALISMO Y SIONISMO

Por Alex A. Chamán Portugal

En el actual contexto de crisis irreversible del sistema capitalista y su fase imperialista, la guerra ya no se libra exclusivamente con fusiles, metralletas, tanques, aviones de combate, misiles y bombas, puesto que el genocida imperialismo estadounidense y su engendro sionista han perfeccionado durante décadas un arma tan letal como silenciosa, nos referimos a la guerra cognitiva y su formidable maquinaria de propaganda manipuladora. Como advierte la politóloga Carolina Escarrá, esta estrategia —cuyos manuales fueron diseñados por la CIA ya en los años sesenta— busca ocupar la mente de los pueblos para moldear percepciones y conductas a favor de mezquinos intereses foráneos. Frente a este aparato de dominación simbólica, la prensa popular y alternativa emerge no como un simple medio informativo, sino como trinchera de combate por la emancipación cognitiva y organizadora de la resistencia.

I. La maquinaria de la dominación simbólica

El imperialismo estadounidense y el régimen de Israel han construido el siniestro aparato de propaganda más sofisticado de la historia. No se trata solo de habilidad comunicativa, sino de poder estructural, ya que el control de los principales conglomerados mediáticos globales (CNN, Fox, NBC, etc.), dominio de plataformas digitales (Google, Meta, X, etc.) y una inversión multimillonaria en operaciones psicosociales que forma parte del presupuesto de defensa. Como refiere el intelectual cubano Ibelici Martínez, «la prensa es hoy un ejército, con armas distintas, cuidadosamente organizadas; los periodistas son los oficiales; los lectores son los soldados».

La guerra cognitiva, cultural o ideológica maniobra a través de mecanismos precisos como el control de la información, creación de una realidad consensuada, saturación informativa y manipulación algorítmica. Herman y Chomsky, en su clásico análisis sobre la «manufactura del consentimiento», demostraron cómo los medios filtran la información para promover visiones que favorecen a las élites económicas y políticas, o sea a las clases sociales explotadoras. En el siglo XXI, esta perversa maquinaria se ha perfeccionado con la inteligencia artificial y la segmentación psicológica de audiencias. Como bien apunta Inti Moya desde APC Bolivia, «estos medios son los encargados de posesionar la narrativa de la historia desde el punto de vista occidental proimperialista en el imaginario colectivo». Por ejemplo: La cadena británica BBC impone directrices terminológicas estrictas como ordena usar «captura» en lugar de «secuestro» para referirse a las agresiones contra Venezuela o Irán, revelando su subordinación a las reaccionarias agendas políticas del imperialismo. Este control narrativo procura determinar qué hechos debe creer o rechazar la opinión pública mundial.

II. La verdad en disputa en la guerra actual contra Irán

La injusta actual guerra entre la coalición terrorista de Estados Unidos-Israel contra la República Islámica de Irán, iniciada el 28 de febrero de 2026 con el asesinato del ayatolá Seyyed Ali Jamenei y el bombardeo criminal de una escuela en Minab que segó la vida de 175 niñas, ilustra perfectamente esta asociación entre guerra militar y guerra cognitiva. Mientras la CNN y Reuters refieren de «éxitos quirúrgicos» y «cambio de régimen», la prensa alternativa documenta más de 3.200 bajas estadounidenses en los primeros siete días de combate, el colapso parcial del arsenal imperialista en la región y la heroica resistencia iraní.

Al Mayadeen, medio de referencia del mundo árabe, ha denunciado cómo «los medios occidentales intentaron presentar como excepción o error lo que en realidad son crímenes de guerra sistemáticos». Esta estrategia de excepción pretende aislar los crímenes más monstruosos para que el resto de la agresión pase como una cuestión normal. La prensa alternativa tiene la responsabilidad de mostrar el cuadro completo, destacando el genocidio en Palestina, el bombardeo de hospitales en Irán, la destrucción de infraestructura civil sensible como la planta desalinizadora en la isla de Qeshm.

III. Papel histórico de la prensa popular

La prensa popular y alternativa no nace ayer, puesto que tiene un derrotero de combatividad y resistencia que acompaña las grandes gestas emancipadoras de las naciones oprimidas, pueblos del mundo y clases sociales explotadas que osaron rebelarse.

En las luchas de independencia se constituyó en voz de Bolívar, Sucre, Martí y San Martín, construyendo el imaginario de la Patria Grande.

En la Revolución Cubana se materializó como Radio Rebelde y Prensa Latina (fundada en 1959) rompieron el monopolio informativo del imperialismo yanqui y difundieron al mundo la verdad del proceso revolucionario.

En las dictaduras latinoamericanas se convirtieron en medios clandestinos como Radio Cooperativa en Chile denunciaron torturas, asesinatos, desapariciones y resistieron el terrorismo de Estado.

En las guerras imperialistas la prensa subterránea estadounidense (Ramparts, periódicos de soldados en Vietnam) expuso las mentiras y atrocidades del imperialismo, la masacre de My Lai y el fraude de las armas de destrucción masiva en Irak.

Como bien sintetiza el intelectual colombiano Renán Vega Cantor, «la comunicación crítica debe desenmascarar las lógicas del imperialismo y contribuir a la construcción de una conciencia emancipadora» (Vega Cantor, 2019). Frente a ello, la prensa popular se ha caracterizado por cumplir la función de contrapeso, de memoria histórica y de voz de los sin voz.

IV. Funciones estructurales de la prensa popular

Contrahegemonía ideológica y educación política

Retomando a Gramsci, la prensa popular disputa la construcción del sentido común. No se trata de informar por informar, sino de educar para la transformación. En palabras de Antonio Gramsci, «la hegemonía se construye en el terreno de la cultura y la ideología». Por consiguiente, los medios alternativos deben desmontar el discurso dominante que presenta al capitalismo como único horizonte posible, explicar multilateralmente la severa crisis actual como resultado de las contradicciones internas del sistema en descomposición y potenciar la organización social y la conciencia de clase.

Denuncia y contrainformación sistemática

Mientras los grandes conglomerados de manipulación mediática omiten sistemáticamente los civiles asesinados por misiles y drones yanquis-israelíes y exageran en sus amenazas para justificar intervenciones, la prensa popular verifica con fuentes en terreno las voces de palestinos bajo los escombros, testimonios de iraníes que resisten, reportes de campesinos colombianos fumigados en nombre de la guerra contra las drogas, estigmatización, persecución y encarcelamiento de peruanos por pensar diferente. Como señala el periodista Daniel Iriarte en su libro Guerras cognitivas, «el campo de batalla es la mente de la población, que desconoce cómo los datos que un simple teléfono móvil recaba a cada segundo sirven para moldear los cerebros de millones de personas».

Construcción de narrativas soberanas

La batalla cultural o ideológica como manifestación de la gran ley de lucha de clases es clave. Mientras Hollywood, Netflix y las redes corporativas venden democracia y libertad mientras imponen guerra y consumismo, la prensa popular debe promover identidad anticapitalista y antiimperialista, así como valores colectivos frente al individualismo del depredador modelo neoliberal. Como señala Inti Moya, «si los gringos producen una película glorificando a los marines, nosotros difundimos las películas que denuncian las agresiones imperialistas; si su literatura promueve cowboys y superhéroes ficticios, nosotros promovamos a nuestros héroes populares, luchadores sociales de carne y hueso que pusieron su sangre por un mundo mejor».

V. La prensa tradicional, entre la información y la propaganda

La prensa corporativa reaccionaria no informa de manera inocente, pues, selecciona, jerarquiza, omite y encuadra. No solo dice qué pensar, sino cómo pensar. Desde la perspectiva reflexiva, quien controla los medios de producción material controla también los simbólicos. Por ende, los contenidos no son neutrales, ya que, inevitablemente responden a intereses de una determinada clase social.

Los grandes medios masivos de manipulación operan bajo criterios de rentabilidad capitalista como: rating, publicidad y propaganda. Los formatos direccionados buscan captar atención y generar emociones (miedo, angustia, indignación, patriotismo, etc.). La información se instrumentaliza y se convierte en mercancía. Esta colonización de la mente, como la denomina un reciente informe del Instituto Xinhua, constituye «un dominio mental basado en la desigualdad y destinado a perpetuarla, que se manifiesta en formas de transformación obligatoria, manipulación maliciosa, infiltración encubierta y erosión a largo plazo». Frente a lo planteado, la prensa popular no busca neutralidad, ya que la neutralidad, en contextos de injusticia, es complicidad, sino compromiso con la verdad al servicio de la humanidad, naciones oprimidas, pueblos y clases sociales explotadas.

VI. Desafíos y tareas estratégicas

La prensa popular enfrenta serios desafíos mayúsculos como la censura digital, el control y censura de plataformas por parte de las grandes corporaciones tecnológicas, la precarización de medios alternativos, la saturación informativa y la fragmentación de los movimientos sociales. No obstante, también cuenta con herramientas y tareas claras, por ejemplo:

Construcción de redes internacionales de comunicación popular, articulando medios como teleSUR, Al Mayadeen, Press TV, La Jornada, Prensa Latina, HispantTv, RT y cientos de medios alternativos.

Uso crítico de tecnologías digitales, creando plataformas soberanas y algoritmos propios que escapen al control de la maquinaria capitalista e imperialista.

Formación de comunicadores populares con conciencia de clase y compromiso revolucionario.

Producción de contenidos multiformato (memes, documentales, podcasts, etc.) que lleguen a las masas populares y rompan el cerco cultural del imperialismo.

Fortalecimiento de medios comunitarios como base de un entorno comunicacional alternativo.

VII. La prensa popular como arma de emancipación

Desde una perspectiva científica la prensa popular no es neutral, puesto que forma parte de la superestructura ideológica, pero tiene capacidad de incidir en la estructura económica y social. Como enseñaban Marx y Engels, maestros del proletariado, «las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época». La prensa alternativa, popular y revolucionaria disputa esa dominación ideológica y contribuye a la emancipación de las clases sociales explotadas.

En esta hora decisiva de crisis capitalista e imperialista, cuando el genocidio sionista en Palestina se extiende a Irán y el fascismo levanta cabeza en todo el mundo, la prensa popular debe bregar por ser:

Trinchera de la verdad, frente a la posverdad y la manipulación algorítmica.

Organizadora de la combatividad y resistencia, articulando luchas y tejiendo solidaridades.

Faro contra la oscuridad mediática corporativa, mostrando que otra sociedad superior es posible y que los pueblos, cuando se organizan y asumen una línea ideológica y política justa, pueden vencer.

Como advierte el comunicador cubano Ibelici Martínez: «Todos formamos parte de esta guerra y el silencio siempre obedece al opresor, solo debemos elegir nuestro papel en ella: ¿víctimas o soldados?». La prensa popular elige ser soldado. Soldado de la verdad, de los pueblos y de la emancipación definitiva de nuestra América y el mundo.

«Solo el pueblo salva al pueblo, y solo la prensa del pueblo cuenta la verdadera historia.»

Referencias

Escarrá, C. (2026, enero 8). Guerra cognitiva cobra vigencia como estrategia de control social. Venezolana de Televisión.

Herman, E. & Chomsky, N. (2002). Los guardianes de la libertad. Crítica.

Iriarte, D. (2025). Guerras cognitivas: cómo estados, empresas, espías y terroristas usan tu mente como campo de batalla. Arpa Editorial.

Martínez Painceiras, I. T. (2021, agosto 6). Guerra mediática: ¿somos víctimas o soldados? La Jiribilla. 

Moya, I. (2025, febrero 4). A propósito de la guerra cognitiva y la necesaria batalla cultural. APC Bolivia. 

Vega Cantor, R. (2019). Capitalismo y despojo en América Latina. Bogotá: Ediciones Aurora.

Cómo Occidente fabricó una conciencia histórica sobre nosotros (Parte 3). (2025, agosto 20). Al Mayadeen Español.

Colonización de la Mente: Los Medios, Raíces y Peligros Globales de la Guerra Cognitiva de Estados Unidos. (2025). Instituto Xinhua. 

Gramsci, A. (2000). Cuadernos de la cárcel. México: ERA.

Marx, K., & Engels, F. (1976). La ideología alemana. Moscú: Progreso.

Conferencia de prensa anuncia histórico juicio ciudadano contra crímenes del régimen de Trump, sus antecesores y cómplices

Por Alex A. Chamán Portugal – Red de Prensa Popular Latinoamericana

Ciudad de México, 18 de marzo de 2026. En una exitosa conferencia de prensa, realizada ayer miércoles, en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), organizaciones nacionales e internacionales anunciaron el inicio del Juicio Ciudadano Internacional sobre los Crímenes del Régimen de Donald Trump, sus antecesores y cómplices, un proceso histórico de justicia desde los pueblos que se desarrollará a lo largo de 2026.

La convocatoria, realizada por el Tribunal Internacional de Conciencia de los Pueblos en Movimiento (TICPM) junto a organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales del continente de América, reunió de manera presencial y virtual a activistas, defensores y representantes de colectivos populares que respaldan esta iniciativa sin precedentes.

Un proceso de justicia con raíz martiana y bolivariana

El juicio ciudadano surge, en palabras de sus convocantes, «desde las entrañas del imperialismo», inspirado en el pensamiento de José Martí, Emiliano Zapata y Simón Bolívar, y se enmarca en la conmemoración del bicentenario de la convocatoria al Congreso Anfictiónico de Panamá, símbolo del proyecto de unidad continental aún inconcluso.

Asimismo, el proceso se sitúa en el contexto del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, cuya democracia, denunciaron los participantes, ha sido usurpada por un régimen genocida, autoritario y represivo, cuyas políticas imperialistas se manifiestan tanto en intervenciones internacionales como en la represión interna.

Metodología: asambleas populares, audiencias y jurado internacional

El juicio ciudadano comenzará durante 2026 y se construirá desde abajo, mediante:

  • Asambleas populares en comunidades y territorios
  • Audiencias preliminares sectoriales
  • Procesos de documentación colectiva de violaciones a derechos humanos

La coordinación internacional del proceso tendrá su sede en la Ciudad de México, donde se celebrará una audiencia final en octubre de 2026 con la participación de un jurado internacional integrado por personalidades y representantes de organizaciones sociales.

Próximas fechas: audiencias binacional y continental

El cronograma del proceso contempla dos hitos fundamentales:

  • Cumbre por la Paz y Audiencia Binacional

Ciudad Juárez – El Paso

*17 al 20 de septiembre de 2026*

  • Audiencia Continental y Mundial

Ciudad de México – Tenochtitlan

*16 y 17 de octubre de 2026*

Los resultados del proceso se plasmarán en un Dictamen Popular Continental, que será difundido entre el 10 y el 18 de diciembre de 2026, fechas en que se conmemoran el Día Internacional de los Derechos Humanos y el Día Internacional de las y los Migrantes.

Consigna del proceso

Bajo el lema «TODOS LOS DERECHOS, PARA TODAS Y TODOS — SIN FRONTERAS», el juicio ciudadano busca visibilizar y juzgar simbólicamente las violaciones a derechos humanos cometidas por el régimen estadounidense, sus antecesores y sus cómplices, abriendo un espacio de justicia desde los pueblos y para los pueblos.

Participación y adhesiones

La conferencia de prensa contó con la participación presencial y virtual de representantes de organizaciones de derechos humanos, colectivos sociales y populares (originarios, campesinos, afrodescendientes, obreros), académicos, periodistas, artistas y defensores de países de América.

Las organizaciones convocantes reiteraron el llamado a sumarse a este proceso de justicia ciudadana, a documentar casos y a participar en las audiencias programadas.

El día en que se ponga fin a la guerra EE. UU.-Israel contra Irán, la coalición norteamericana-israelí será la perdedora

Por: Gerardo Franceschi

Han transcurrido más de 14 días desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. En los análisis de inteligencia del Gobierno estadounidense no estaba prevista la prolongación del conflicto, el cual, a medida que se desarrolla, tiende a agudizarse.

En noviembre de 2025, cuando se dieron a conocer las Estrategias de Seguridad Nacional del país norteamericano, se exponía lo siguiente: “…El conflicto sigue siendo la dinámica más problemática de Oriente Medio, pero hoy en día este problema es menos grave de lo que los titulares podrían hacer creer. Irán, la principal fuerza desestabilizadora de la región, se ha visto muy debilitado por las acciones israelíes desde el 7 de octubre de 2023 y la Operación Martillo de Medianoche del presidente Trump en junio de 2025, que degradó significativamente el programa nuclear iraní…”. Esto evidencia una subestimación de la capacidad de respuesta militar que podría ofrecer Irán ante los ataques que iniciaron con la muerte del ayatolá Jamenei. Incluso se llegó a considerar que el asesinato del líder permitiría acelerar la caída del Gobierno iraní. Sin embargo, esta guerra posee características distintas a la denominada «Guerra de los 12 Días»; para Irán, como lo han señalado algunos voceros de su Gobierno, se trata de la existencia misma del pueblo iraní.

La contraofensiva del país persa ha demostrado que se estaba preparando para la actual coyuntura bélica, por la manera casi inmediata en que ha reaccionado, lo cual ha tenido un impacto en los intereses de Estados Unidos en los países aliados del Golfo Pérsico, sobre todo en sus bases militares que servían para la vigilancia y «protección» de los socios en Medio Oriente.

Estratégicamente, será una derrota para EE. UU. e Israel, pues uno de los elementos que debe considerarse es la capacidad militar de Estados Unidos en comparación con la de Irán. La Casa Blanca, según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), destinó más de 919 mil millones de dólares en gasto militar en 2025, mientras que Irán invirtió un promedio de 30 mil millones. Es decir, existe una desproporción abismal en el gasto militar entre ambos países. No obstante, ha sido determinante el desarrollo tecnológico de la industria militar iraní que, con un presupuesto «moderado», ha creado armas letales y efectivas que han permitido asestar golpes importantes a la infraestructura bélica de EE. UU. en Medio Oriente.

Asimismo, la guerra ha dividido las posiciones de sectores económicos estrechamente vinculados con Estados Unidos, debido a la alteración de la cotidianidad en países como Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudita, que han construido desde hace mucho tiempo sus cimientos sobre la base de principios de paz interna, desarrollo y prosperidad. Sin embargo, su seguridad, en muchos casos, la han dejado en manos de los Gobiernos de turno en la Casa Blanca, lo que significará una ruptura en su concepción de país protector, no solo de sus propios intereses, sino también de los de sus socios.

De igual manera, sería un mensaje al mundo en el sentido de que actores como Rusia y China observarían cómo los norteamericanos entran en una guerra de desgaste con un país de 90 millones de personas y con una capacidad militar más reducida a la que ellos podrían poseer, ya que, en el fondo, las acciones de EE. UU. llevan implícita una clara señal de fuerza hacia el Kremlin y Pekín.

En tal sentido, estamos en medio de una guerra que sigue moviendo el tablero internacional, con implicaciones sociales, políticas y económicas a escala global. Por ello, el día en que se decida poner fin a la guerra, serán Estados Unidos e Israel los perdedores, más allá de los resultados que desencadene el con

REPERCUSIONES, COSTOS Y RIESGOS DE LA GUERRA EN MEDIO ORIENTE

Por: Richard Gonzales

El espejismo del crecimiento y la crisis estructural capitalista 

Para el presente año, las estimaciones macroeconómicas internacionales proyectaban un escenario de desaceleración moderada. Según la OCDE y diversas entidades financieras, las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) global se configuraban de la siguiente manera:

  • Estados Unidos: 2.0% – 2.1%
  • Unión Europea: 1.3% – 1.5% (con la Eurozona estancada entre 1.2% y 1.4%)
  • China: 4.0%
  • India: 6.0%

Dentro de Europa, las asimetrías son evidentes: mientras España proyectaba un crecimiento del 2.2% al 2.7% y Polonia un 3.4%, las potencias industriales mostraban un claro agotamiento. Francia se ubicaba entre 1.1% y 1.3%, Italia en un 0.7%, y Alemania —el motor histórico de la región— registraba la tasa más baja con apenas un 0.6%. Esta parálisis europea responde a factores estructurales: envejecimiento demográfico, debilidad industrial, altos costos energéticos, fragmentación política y fiscal, y un rezago tecnológico frente a Washington y Pekín.

Para América Latina, las proyecciones oscilaban entre el magro 1.9% proyectado por Goldman Sachs y el 2.5% – 2.7% del FMI, pasando por el 2.3% de la CEPAL. En el caso de Rusia, a pesar del régimen de sanciones y la guerra en curso, el Banco Central ruso y el FMI estimaban un crecimiento de entre 0.5% y 1.5%.

Sin embargo, todas estas cifras representan un crecimiento raquítico que el sistema capitalista arrastra desde la crisis financiera de 2008. La economía global no despega ni lo hará a corto plazo. La desglobalización avanza, evidenciando que el modelo neoliberal se encuentra en su punto de colapso. Las altas tasas de interés, el encarecimiento del crédito, la escasez de mano de obra y la dependencia de los hidrocarburos profundizan la crisis. En América Latina, este panorama se agrava por la baja productividad, la precarización laboral, la dependencia primario-exportadora, el déficit tecnológico y un endeudamiento público asfixiante.

El Estrecho de Ormuz y el shock geoeconómico 

A este frágil escenario debemos sumar una detonación económica de consecuencias incalculables: el potencial cierre del Estrecho de Ormuz. Esta arteria es el punto neurálgico energético del planeta, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.

La guerra imperialista impulsada contra el pueblo y la nación persa está gestando un shock geoeconómico sin precedentes recientes, solo comparable a la crisis petrolera de 1973. La pretensión de imponer la voluntad hegemónica estadounidense ya deja secuelas: la escalada bélica disparó el barril de crudo por encima de los 100 dólares, y de continuar el asedio, el precio podría alcanzar los 200 o 250 dólares.

El desplome de los mercados ya ha forzado la intervención del G7. Según el Financial Times, se han convocado reuniones de emergencia para liberar cientos de millones de barriles de las reservas estratégicas con el fin de contener los precios. Paralelamente, se reactiva la emisión monetaria sin respaldo («la maquinita»), inyectando dinero fiduciario para sostener el consumo.

Las consecuencias industriales son inmediatas. Alemania se enfrenta a la desindustrialización, cierres de fábricas y despidos masivos debido al costo energético. En Corea del Sur, el banco central ya ha tenido que intervenir, y se anticipan reacciones en cadena en Japón, China e India, los principales dependientes del crudo de Medio Oriente. En Estados Unidos, el FMI advierte sobre un posible colapso del mercado del 35%, aconsejando «considerar lo impensable y prepararse para ello». Un desplome simultáneo de acciones y el encarecimiento del crudo arrastrarán inevitablemente el PIB global.

La vulnerabilidad del desierto y el reacomodo geopolítico 

En el propio Medio Oriente, las disrupciones logísticas son críticas. Arabia Saudita anuncia recortes de producción ante la imposibilidad de movilizar sus buques, y Qatar enfrenta el caos en la exportación de gas. El impacto se refleja hasta en el sector inmobiliario de Dubái, que experimenta un desplome espectacular.

A esta bomba económica se suma una crisis humanitaria latente: el inminente desabastecimiento alimentario e hídrico. Casi el 80% de los alimentos en esta zona son importados, y el agua potable depende de sofisticadas plantas desalinizadoras. Si la maquinaria bélica y genocida del imperialismo decide bombardear esta infraestructura vital, la vida misma en la región desaparecería, evidenciando que muchos de estos enclaves son construcciones sostenidas artificialmente.

A nivel global, la Eurozona ya sufre el encarecimiento del gas, el transporte y los alimentos; la inflación se disparará a nivel mundial. Si bien Estados Unidos cuenta con cierta autosuficiencia energética —razón por la cual redobló su ofensiva para someter a Venezuela, cuyos recursos hoy se enfilan bajo los intereses de este gendarme global por encima de la retórica gubernamental local—, el Medio Oriente sigue siendo el eje de la energía mundial.

Conclusión 

Estamos ante un escenario inflacionario devastador: el transporte, la electricidad, los fertilizantes, los alimentos y la industria farmacéutica verán sus costos multiplicados. En el fondo, Estados Unidos impulsa y sostiene esta guerra con un objetivo claro: salvar su economía, proteger la hegemonía del dólar y mantener su modelo de dominación unipolar.

Estados Unidos está dispuesto a escalar el conflicto hacia una confrontación mundial directa entre bloques si sus intereses lo requieren. Frente a esta maquinaria de guerra y crisis sistémica, el imperativo histórico de los pueblos es prepararse para transformar estas guerras imperialistas en verdaderas guerras de liberación.