En los últimos periodos electorales, la izquierda en América Latina y el Caribe ha obtenido varias derrotas que han dado paso al reposicionamiento de gobiernos que propugnan el neoliberalismo y el neocolonialismo; sobre esto, hay varios elementos que nos correspondería abordar en otro momento.
En tal sentido, se ha procedido al cercenamiento de los derechos sociales y económicos del pueblo nuestro americano, conllevando a la apertura de grandes brechas de desigualdad en la región. La desregulación laboral, la precarización del empleo, los altos niveles de pobreza y los elevados costos de bienes y servicios son algunas de las consecuencias que está padeciendo América Latina y el Caribe actualmente.
En esa reconfiguración política, vemos cada día que los gobiernos actuales y los partidos en disputa electoral hacen campaña para buscar afianzar el apoyo de Estados Unidos, como el elemento que hoy en día ha tenido mayor injerencia en la dinámica interna de los países de la región.
Ese fenómeno no es nuevo; sin embargo, en el gobierno de Trump ha venido arreciando desde la exposición de la nueva Doctrina de Seguridad Nacional (2025), la cual expresa que: «La política estadounidense debería centrarse en reclutar líderes regionales que puedan contribuir a crear una estabilidad tolerable en la región, incluso más allá de las fronteras de esos socios. Estas naciones nos ayudarían a frenar la migración ilegal y desestabilizadora, neutralizar los cárteles, la manufactura local y desarrollar las economías privadas locales, entre otras cosas. Recompensaremos y alentaremos a los gobiernos, partidos políticos y movimientos de la región que se alineen ampliamente con nuestros principios y estrategia. Sin embargo, no debemos ignorar a los gobiernos con perspectivas diferentes, con quienes, no obstante, compartimos intereses y que desean colaborar con nosotros».
Ante ese escenario, que se viene desarrollando actualmente en nuestra América, se llevará a cabo la «Cumbre de Miami», convocada por Trump, y en la que participarán los gobiernos de Argentina, Ecuador, Bolivia, Chile, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Panamá, El Salvador, Guyana, Costa Rica, Honduras y Paraguay. Dicha cumbre buscará asegurar la aplicación de las Estrategias de Seguridad Nacional que permita estrechar alianzas vinculadas a la migración, la «lucha contra el narcotráfico», la ruptura de alianzas con China y Rusia, la presión al gobierno de Cuba, garantizar materia prima y cadena de suministro, un nuevo esquema de relacionamiento político-económico con Venezuela, e incidir en los nuevos escenarios electorales de Colombia y Brasil.
Por tal motivo, la realización de la Cumbre de Miami con los aliados de la región representará el afianzamiento de políticas neoliberales, un mayor expansionismo, la vulneración de derechos y la configuración de gobiernos vasallos y serviles a los intereses de Estados Unidos, por lo que es imprescindible la unidad de los pueblos.
El despliegue militar aparentemente apabullante de los Estados Unidos en Medio Oriente, con la finalidad declarada de “derrocar al régimen de los ayatolás” —enemigo jurado del sionismo israelí—, se inscribe en una estrategia mayor que, bajo el mando de Donald Trump y su entorno político, busca consolidar el proyecto del llamado “Gran Israel”.
Sin embargo, esta acción guerrerista y de carácter abiertamente genocida presenta visos de una gran derrota estratégica. Existen razones para sostener esta afirmación si se analizan los hechos desde la perspectiva de la lucha de clases, hoy expresada en la contradicción Nación–Imperialismo.
Es cierto que las tácticas pueden ganar batallas —como el asesinato de líderes iraníes, altos mandos militares y el sostenido bombardeo contra el pueblo persa—, pero las tácticas no ganan por sí solas una guerra. La estrategia israelí-estadounidense se ha basado en un bombardeo sistemático orientado a la “decapitación” del mando iraní, buscando su rendición y colapso institucional. No obstante, ello no ha ocurrido; por el contrario, se ha producido una rápida sucesión en la dirección y el mando, lo que indica preparación para una guerra prolongada, diseñada para empantanar y eventualmente expulsar a Estados Unidos de Medio Oriente.
Esta es una de las razones por las cuales el conflicto tiende a regionalizarse. Ya no se trata únicamente de Estados Unidos e Israel versus Irán; los blancos de la respuesta iraní han sido calculados y ejecutados en más de una decena de países, impactando bases militares que sirven como zonas de apoyo para la agresión estadounidense en distintos países satélites.
Los cálculos subjetivos del Pentagon, sumados a la subestimación del oponente producto de una arrogancia basada en la supuesta “superioridad” tecnológica y militar, han elevado considerablemente el costo de la guerra. Diversas fuentes —aún no plenamente confirmadas— mencionan pérdidas significativas del imperialismo estadounidense, entre ellas:
560 soldados.
8 generales del United States Central Command (CENTCOM).
12 aviones F-35.
8 aviones F-22.
14 bases militares destruidas.
Destrucción del radar más sofisticado del mundo.
Destrucción del portaaviones USS Abraham Lincoln.
Embajadas y personal diplomático golpeados.
Centros de mando y puntos de concentración de tropas impactados.
Bombardeo constante sobre Israel, con pérdidas humanas y materiales cuantiosas.
Estos hechos habrían obligado al repliegue parcial de fuerzas estadounidenses, consideradas por amplios sectores como el principal gendarme mundial y enemigo de los pueblos. En este contexto, Washington habría buscado reanudar conversaciones para un alto al fuego, iniciativa que, según diversas versiones, recibió un rechazo rotundo por parte de Irán.
Mientras tanto, tanto Rusia como China observan con cautela la evolución del conflicto. No obstante, una escalada hacia una guerra de mayor envergadura podría generar condiciones —o excusas— para una intervención más directa, dado el carácter estratégico de la región como zona clave para el tránsito de mercancías y energía, así como corredor fundamental en los diseños de expansión comercial asiática.
El incumplimiento del objetivo central estadounidense —el cambio de régimen en Irán— ya está generando graves consecuencias económicas a nivel mundial. La amenaza del cierre del estrecho de Estrecho de Ormuz representa una auténtica “bomba atómica económica”, cuyos efectos sobre Europa y Asia podrían ser devastadores si el conflicto se prolonga, agravando la inflación y profundizando la crisis global.
Para el sionismo israelí y para Estados Unidos, el costo no es únicamente militar: es económico, político y de liderazgo. Se observa una creciente pérdida de credibilidad ante sus propios aliados, así como cuestionamientos sobre su capacidad de garantizar seguridad en Medio Oriente. Las fracturas en Europa y en la propia OTAN se evidencian en posiciones divergentes de países como España o Portugal, así como en las expectativas estratégicas de Japón. Surge entonces la pregunta: ¿qué garantías reales de seguridad ofrece hoy Estados Unidos a sus aliados?
Una guerra prolongada podría tener como consecuencia la progresiva expulsión de Estados Unidos de Medio Oriente, objetivo estratégico al que parece apostar Irán mediante una política de golpes múltiples y desgaste. Desde esta perspectiva, la “discusión por presencia” —aunque ha golpeado duramente al pueblo iraní— no ha logrado quebrar la capacidad de disuasión estratégica; por el contrario, dicha disuasión muestra signos de agotamiento.
En el plano político e ideológico, las acciones militares han movilizado amplios sectores sociales en Medio Oriente y en el mundo, profundizando el sentimiento antiimperialista. Este fenómeno puede tener consecuencias históricas de largo alcance.
Asimismo, India, ante los acontecimientos regionales, tiende a profundizar su articulación con los BRICS. En el fondo, el objetivo geopolítico de Washington no sería únicamente Irán, sino también debilitar o disolver los BRICS, en su intento por recuperar el papel hegemónico de gendarme mundial. Ello abre interrogantes sobre el grado de agotamiento estructural del imperialismo estadounidense y sobre la viabilidad a largo plazo del proyecto del “Gran Israel”.
Lo cierto es que el viejo orden mundial atraviesa una fase de declive. Si emerge un nuevo orden, probablemente lo hará en medio de profundas convulsiones y conflictos. Las nuevas reglas podrían estar siendo gestadas desde Asia y Medio Oriente, en un contexto marcado por la decadencia del poder imperial estadounidense.
En ese escenario, los pueblos deberán prepararse para una transición histórica de gran envergadura. La organización de los sectores empobrecidos puede convertirse en un factor transformador decisivo. Ese sujeto histórico, aún en proceso de configuración como clase social consciente y revolucionaria, podría desempeñar un papel central en la construcción de un nuevo orden para los explotados y oprimidos.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se conoce como Derecho Internacional “las responsabilidades legales de los Estados en sus relaciones entre ellos, y el trato a los individuos dentro de las fronteras estatales”.
Después de la Segunda Guerra Mundial, se configuró la ONU (1945) como el espacio que coadyuvaría a mantener el equilibrio mundial, con la aspiración de “acabar” con el flagelo de la guerra. Al mismo tiempo nació la Carta de las Naciones Unidas, que recoge los principios del relacionamiento entre los Estados, teniendo como fundamento el respeto a la autodeterminación y soberanía de quienes suscriben dicho tratado.
Sin embargo, en un mundo cada día más convulso comienza a imperar el poder y la fuerza por encima de las normas, lo cual nos conduce hacia un caos desenfrenado que pone en juego la existencia misma del ser humano.
En el marco del Foro Económico Mundial de Davos 2026, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó que el orden internacional basado en normas atraviesa una profunda ruptura, pues los más poderosos tienden a saltarse las reglas cuando les conviene, y que las normas que regulan el comercio y las relaciones internacionales se aplican de forma “asimétrica” según los intereses de los actores. Esta afirmación refleja una crítica directa a la creciente erosión del derecho internacional tradicional y a la incertidumbre sobre su eficacia real ante la geopolítica contemporánea.
Es importante señalar que, desde la invasión a Venezuela el 3 de enero de 2026, que condujo al secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la Primera Dama, Cilia Flores —hechos que han sido señalados por analistas internacionales como graves violaciones de la soberanía estatal y crímenes bajo el derecho internacional— comenzó a configurarse una nueva realidad geopolítica donde principios básicos de convivencia y respeto a la soberanía de los pueblos quedaron cuestionados.
Hoy, ante la mirada expectante del mundo, Estados Unidos e Israel han desatado un conflicto armado contra Irán, que no solo afecta al Oriente Medio sino al planeta entero, como resultado de demandas militares unilaterales que muchos expertos consideran violatorias de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. En recientes reuniones de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, el secretario general António Guterres ha condenado tanto los ataques de EE. UU. y de Israel como las represalias iraníes, advirtiendo sobre la posibilidad de una guerra aún más amplia si no se retorna a la vía diplomática.
La controversia se centra en que ataques militares de gran escala como estos —especialmente sin autorización explícita del Consejo de Seguridad ni provocación inminente— constituyen, según juristas especializados, violaciones claras de las normas que regulan el uso de la fuerza internacional, incluidas las contenidas en la Carta de la ONU.
Estas circunstancias reflejan que el derecho internacional, en teoría diseñado para limitar la guerra y proteger la soberanía estatal, parece desvanecerse frente a la lógica del poder hegemónico y el uso unilateral de la fuerza. Más aún, organizaciones y gobiernos del Sur Global han condenado el conflicto, calificándolo de agresión unilateral e imperialista, denunciando que normas como el derecho internacional se aplican de forma desigual según quién sea el agresor o la víctima.
Estamos, pues, en un momento crucial de la historia, donde los pueblos deben ser sujetos activos en la defensa de la vida, la soberanía y los principios humanitarios. La imposición de la barbarie —basada en la fuerza— desafía los fundamentos mismos de convivencia entre naciones y pone en jaque el ideal de un orden internacional basado en normas y acuerdos multilaterales.
El derecho internacional, lejos de ser una entidad abstracta, necesita ser defendido y reconstruido desde la participación activa de los pueblos y de los Estados que creen en la justicia, la equidad y la paz como pilares de las relaciones entre naciones.
La UNESCO promueve la educación y la capacitación en todo el mundo.
Por tanto, la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas de la carrera de Farmacia, Liderizada por la docente Dra. Rossio Hinojosa Caballero de la asignatura de Farmacología Aplicada, con la participación de 144 estudiantes, auxiliares de cátedra y colegas docentes, se enfocaron en brindar atención primaria en salud realizando un viaje de extensión e interacción social en la comunidad chiquitana de San Rafaelito de Suponema, en San Ignacio de Velasco. Del 10 al 12 de octubre de 2025. Esta iniciativa busca fortalecer la atención integral en salud y promover la participación comunitaria.
INTRODUCCIÓN
La actividad de extensión realizada en la comunidad de San Rafaelito de Suponema (pueblo Santa Ana, municipio de San Ignacio de Velasco) por la Carrera de Farmacia de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno se desarrolló del 10 al 12 de octubre de 2025 con el objetivo de fortalecer las competencias sociales y humanísticas de los estudiantes de 4.º año y contribuir a la Atención Primaria de Salud (APS) en una población de difícil acceso. Ante la limitada disponibilidad de agua, medicamentos y cuidados de rutina, el equipo interdisciplinario ofreció atención médica primaria in situ, toma de signos vitales, acciones de promoción y prevención dirigidas a hipertensión, diabetes, dengue, Chagas, tuberculosis, vacunación y técnicas de lavado de manos. Las actividades incluyeron charlas participativas en la unidad educativa, visitas domiciliarias, atención directa en el sitio y la entrega de materiales educativos permanentes (8 banners temáticos: tuberculosis; hipertensión; pirámide alimenticia; diabetes mellitus; dengue; vacunas; Chagas; lavado de manos), así como la entrega de kits de víveres y kits de medicamentos destinados a familias seleccionadas. Estas intervenciones se diseñaron para reducir barreras geográficas al acceso sanitario, facilitar la detección temprana de factores de riesgo y fortalecer la capacidad resolutiva de la red local de APS mediante la atención inmediata, la educación para la salud y la generación de vías de referencia para casos que requirieran continuidad asistencial.
La intervención articuló un vínculo asistencial con componente formativo: brindar atención y manejo básico a la población y, simultáneamente, capacitar a la poblacion para garantizar la sostenibilidad de las actividades de promoción y prevención. La comunidad participó activamente como beneficiaria y corresponsable de las acciones; las autoridades locales entre ellas el cacique general Freddy Fabián Tomicha Méndez y el presidente de la Junta Escolar Eusebio Pablo Soriocó Tomicha facilitaron la ejecución de la actividad. El equipo que acompañó la salida estuvo conformado por los docentes Dra. Rossio Hinojosa, Ing. Henry Quiroga, Dra. Blanca Saldaña y Dra. Ysabel Goitia; la enfermera Ediliath Añez Banegas; los auxiliares Yeraldine Martínez Pimentel, Nelson Mendez Saravia, René Alfredo Pérez Montero y 144 estudiantes de 4.º año de la Carrera de Farmacia.
Indicadores relevantes para la evaluación del impacto incluyen 140 familias beneficiadas, 144 estudiantes participantes en actividades educativas, una población estimada alcanzada de aproximadamente 500 habitantes y 44 atenciones médicas realizadas.
1 ANTECEDENTES
La Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, a través de la Carrera de Farmacia, desarrolla anualmente actividades de extensión universitaria en distintas zonas del departamento, priorizando aquellas comunidades con alto grado de vulnerabilidad sanitaria y limitado acceso a servicios básicos. En este marco, la comunidad de San Rafaelito de Suponema, ubicada en el municipio de San Ignacio de Velasco, fue seleccionada como destino de intervención en 2025 debido a su aislamiento geográfico, la ausencia de atención médica continua y la carencia de infraestructura sanitaria elemental.
La situación de salud en San Rafaelito de Suponema se caracteriza por una elevada incidencia de enfermedades endémicas como Chagas, dengue, hipertensión arterial y diabetes mellitus, muchas de ellas sin seguimiento clínico adecuado. Se identificó además una deficiencia significativa en la cobertura de vacunación infantil y una escasa educación sanitaria en la población. La comunidad no cuenta con un centro de salud permanente; las visitas médicas son esporádicas y dependen exclusivamente de brigadas móviles, lo que limita la continuidad asistencial. Asimismo, se constató la inexistencia de acceso regular a medicamentos y agua potable, factores que agravan las condiciones de salud y aumentan la exposición a riesgos prevenibles.
La priorización de esta comunidad responde a criterios de aislamiento, vulnerabilidad y ausencia de atención médica estructurada. La distancia respecto a centros urbanos y la falta de infraestructura básica la convierten en un escenario propicio para la implementación de acciones de extensión universitaria orientadas al fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud (APS). El impacto esperado de la intervención incluyó la mejora del acceso a atención médica básica, la promoción de educación sanitaria en temas críticos (hipertensión, diabetes, dengue, Chagas, vacunas, lavado de manos) y el fortalecimiento de capacidades locales mediante la entrega de materiales educativos y la capacitación directa a docentes de la unidad educativa
2 OBJETIVOS
2.1 OBJETIVO GENERAL
Contribuir al fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud en la comunidad de San Rafaelito de Suponema mediante una intervención educativa, asistencial y comunitaria desarrollada por estudiantes de 4.º año de la Carrera de Farmacia de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno.
2.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Brindar atención médica primaria básica a los habitantes de la comunidad, mediante toma de signos vitales, orientación sanitaria y entrega de medicamentos esenciales.
Promover la educación sanitaria comunitaria a través de charlas participativas y materiales visuales sobre enfermedades prevalentes como hipertensión, diabetes, dengue, Chagas, vacunación y lavado de manos.
Distribuir kits de víveres y medicamentos como estrategia de apoyo directo ante la limitada disponibilidad de recursos básicos en la comunidad.
Fortalecer la infraestructura educativa local mediante la entrega de materiales didácticos, deportivos y de limpieza a la Unidad Educativa Hernán Capobianco.
Fomentar el compromiso social y humanístico de los estudiantes mediante su participación activa en comisiones organizativas, actividades asistenciales y acciones de vinculación comunitaria.
3 METODOLOGÍA
La actividad de extensión se desarrolló bajo un enfoque participativo, asistencial y educativo, orientado al fortalecimiento de la atención Primaria de Salud en comunidades rurales de difícil acceso. El viaje se realizó entre el 10 y el 12 de octubre de 2025, con destino a la comunidad de San Rafaelito de Suponema, ubicada en el municipio de San Ignacio de Velasco, departamento de Santa Cruz, Bolivia.
La organización estuvo a cargo de la Dra. Rossio Hinojosa Caballero y los estudiantes de 4to año de la Asignatura de Farmacología Aplicada Carrera de Farmacia de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, con la participación de 144 estudiantes de 4.º año, cuatro docentes, una enfermera y tres auxiliares de catedra.
Este tipo de intervención se fundamenta en los principios de atención primaria de salud definidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2020), que promueven la atención integral, continua y accesible, especialmente en poblaciones vulnerables. Asimismo, se enmarca en las directrices de extensión universitaria como estrategia de vinculación social y formación profesional con compromiso comunitario (Ministerio de Educación, 2019).
3.1 ORGANIZACIÓN PREVIA
Meses antes los estudiantes por semana llevaron un aporte voluntario que consistía en víveres (sal, harina, papel, fideo, arroz, azúcar), ropa, juguetes. También se realizó una contribución económica de 100bs la cual fue destinada a la compra de medicamentos. Todo material recolectado fue empaquetado en bolsas, marcadas identificadas, selladas para su transporte.
Durante la etapa preparatoria se conformaron comisiones específicas para garantizar la logística y el contenido de la intervención:
Material didáctico: Diseño, impresión y embalaje de 8 banners educativos sobre tuberculosis, hipertensión, pirámide alimenticia, diabetes mellitus, dengue, vacunas, Chagas y lavado de manos.
Víveres: Recolección, clasificación y organización de kits alimentarios destinados a familias seleccionadas.
Medicamentos: Compra y armado de kits básicos para atención primaria.
Donaciones institucionales: Adquisición de materiales para entrega a la unidad educativa local y al cuerpo de bomberos de la zona.
Estas comisiones trabajaron de forma coordinada durante los meses previos al viaje, asegurando la disponibilidad de insumos, materiales educativos y recursos asistenciales.
3.2 Como llegamos a la comunidad
El viaje hacia la comunidad de San Rafaelito de Suponema se inició la noche del 10 de octubre, partiendo desde la ciudad de Santa Cruz de la Sierra alrededor de las 9:00 p.m. en tres flotas que transportaban a los grupos DF y EF, junto a docentes y médicos. El trayecto por carretera se extendió durante toda la noche, llegando al punto más cercano de acceso alrededor de las 7:00 a.m. del día siguiente. Desde allí, fue necesario continuar el recorrido a pie por aproximadamente dos horas, debido a que el camino no era apto para vehículos grandes. Finalmente, el grupo arribó a la comunidad alrededor de las 10:00 a.m., siendo recibidos con gran calidez por los habitantes, quienes nos esperaban desde temprano con alimentos y una cordial bienvenida. A pesar del cansancio del trayecto, la motivación y entusiasmo de todos los participantes hicieron de este esfuerzo una gran experiencia gratificante y enriquecedora.
Tabla 1 Cronograma general
Fecha
Actividad principal
10 de octubre
Salida desde Santa Cruz y traslado terrestre hasta Santa Ana
11 de octubre
Caminata de acceso (1 hora) hasta San Rafaelito; instalación y ejecución de actividades
12 de octubre
Cierre de actividades, retorno a Santa Ana y regreso a Santa Cruz
Supervisión generalCoordinación académica, Apoyo en charlas educativas Atención médica
Enfermera
Ediliath Añez Banegas
Toma de signos vitales, apoyo en atención primaria, orientación sanitaria
Auxiliares
Yeraldine Martínez Pimentel Nelson Méndez SaraviaRene Alfredo Perez Montero
Logística, distribución de kits, apoyo en registro y organización local
Estudiantes (144)
Estudiantes de 4.º año de la Carrera de Farmacia
Charlas informativas con banners, atención primaria básica, entrega de kits de víveres y medicamentos
3.3 INTERVENCIÓN EN CAMPO
Una vez en la comunidad, se reorganizaron las comisiones para ejecutar las actividades programadas:
Comisión educativa: Uso de banners educativos en sesiones participativas.
Comisión asistencial: Toma de signos vitales, orientación básica y entrega de medicamentos.
Comisión de distribución: Distribución de víveres y medicamentos a familias.
Comisión institucional: Entrega de materiales a la unidad educativa y al cuerpo de bomberos local.
3.4 CONSIDERACIONES ÉTICAS
Se procuró el respeto a la dignidad y privacidad de los participantes mediante:
Solicitud verbal de consentimiento informado para atención y registro fotográfico.
Coordinación previa con autoridades locales: cacique general Freddy Fabián Tomicha Méndez, presidente de la Junta Escolar Eusebio Pablo Soriocó Tomicha y directora encargada Lic. Reyna Flores Ledezma.
3.5 EDUCACIÓN Y PREVENCIÓN
Dentro de las actividades realizadas, se destacó el componente de educación y prevención en salud, que tuvo como finalidad orientar a la comunidad sobre temas importantes para el bienestar individual y colectivo. Para ello, los estudiantes elaboraron un total de ocho banners informativos, cada uno correspondiente a un tema específico de salud, y formaron grupos de expositores encargados de enseñar, explicar y resolver dudas de los comunarios. Durante las exposiciones se distribuyeron trípticos educativos diseñados por los mismos estudiantes, con información clara y accesible sobre prevención de enfermedades, higiene personal, nutrición, y uso racional de medicamentos. La participación de la población fue muy activa y receptiva, en especial de los niños y jóvenes, quienes mostraron interés por aprender y comprender los cuidados básicos para mantener una buena salud.
3.6 DISPENSACIÓN GRATUITA DE MEDICAMENTOS
Otra de las actividades más importantes fue la dispensación gratuita de medicamentos, que se realizó de manera organizada y responsable. Cada paciente fue atendido primero por el equipo médico, quienes evaluaban su estado de salud y emitían la prescripción correspondiente. Posteriormente, los estudiantes de Farmacia se encargaron de la dispensación de los medicamentos de acuerdo con las necesidades identificadas y con los insumos disponibles.
Durante la entrega se brindaron orientaciones sobre la dosis, frecuencia y forma correcta de administración, así como recomendaciones para el cuidado general y prevención de recaídas. Esta actividad permitió poner en práctica los conocimientos farmacéuticos en un contexto real, reforzando la importancia de la atención humanitaria, el acceso equitativo a los medicamentos y la labor social que cumple el profesional farmacéutico
3.7 CONTROL DE SIGNOS VITALES
Durante la jornada de atención comunitaria se realizó el control de signos vitales a todos los pobladores que acudieron al punto de salud. Se registraron parámetros como presión arterial, temperatura, frecuencia cardiaca, con el fin de identificar posibles alteraciones. Posteriormente, los pacientes pasaban a la atención médica donde se diagnosticaban las principales afecciones y se indicaban los tratamientos necesarios según cada caso. Esta actividad permitió detectar tempranamente enfermedades comunes y orientar a la población sobre la importancia del control periódico de su salud.
3.8 ENTREGA DE ROPA GRATUITA
Paralelamente, se llevó a cabo la entrega de ropa recolectada previamente por los estudiantes. Las prendas fueron clasificadas y distribuidas de acuerdo con las necesidades de cada familia, beneficiando especialmente a niños y personas mayores. Esta acción buscó brindar abrigo y apoyo a las familias de escasos recursos, fortaleciendo los lazos de solidaridad y empatía con la comunidad.
3.9 ENTREGA DE VÍVERES Y KITS DE MEDICAMENTOS
Cada familia recibió una bolsa que contenía víveres básicos como arroz, harina, azúcar, fideos, sal y otros productos esenciales. Además, se entregaron kits de medicamentos de uso común, que incluían analgésicos, antipiréticos, antigripales y productos para primeros auxilios. La entrega fue organizada y equitativa, garantizando que todas las familias de la comunidad fueran beneficiadas
4 RESULTADOS
La intervención desarrollada en San Rafaelito de Suponema permitió alcanzar logros relevantes en atención médica, educación sanitaria, distribución de insumos y fortalecimiento institucional. A continuación, se presentan los resultados organizados por tipo de acción.
La siguiente gráfica muestra las patologías diagnosticadas y su prevalencia.
Tabla 3 Distribución de víveres
Aspecto
Detalle
Número de familias beneficiadas
150
Composición del kit
Azúcar, arroz, fideo, aceite, papel higiénico, sal
Tipo de entrega
Kit estándar, una unidad por familia
Tabla 4 Entrega de botiquines
Institución receptora
Cantidad de botiquines
Unidad Educativa Hernán Capobianco
2
Junta Escolar de la comunidad San Rafaelito de Suponema
1
Bomberos Voluntarios de San Ignacio
3
Total
6
Contenido estándar de cada botiquín: algodón, compresas de gasa, vendas, guantes quirúrgicos, esparadrapo, tintura de yodo, jabón de povidona, agua oxigenada, rifampicina, antigripales, analgésicos, antiespasmódicos, antibióticos, sales de rehidratación, antiácidos, antidiarreicos, antiinflamatorios, ungüentos y elementos básicos de curación.
Tabla 5 Material didáctico y de apoyo donado a la unidad educativa local
Todos los materiales fueron entregados a la Unidad Educativa Hernán Capobianco.
Tabla 6 Participación del equipo universitario
Rol / Cargo
Cantidad de participantes
Estudiantes (4.º año)
144
Docentes
4
Auxiliares
3
Enfermera
1
Total
152
Tabla 7 Donaciones al cuerpo de bomberos
Institución receptora
Tipo de donación
Cantidad
Bomberos Voluntarios de San Ignacio
Botiquines comunitarios
2
Tabla 8 Distribución de kits de medicamentos
Aspecto
Detalle
Número de kits entregados
150
Modalidad de entrega
1 kit por familia beneficiada
Composición del kit médico
Blíster de complejo B, paracetamol, ibuprofeno, agua oxigenada, povidona, barbijo
Tipo de entrega
Kit estándar, preparado previamente por comisión de medicamentos
5 DISCUSIÓN
La intervención desarrollada en San Rafaelito de Suponema evidenció la pertinencia de las actividades de extensión universitaria como estrategia de fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud (APS) en comunidades rurales de difícil acceso. Los resultados obtenidos permiten reflexionar sobre el impacto real de la acción multidimensional ejecutada por estudiantes y docentes de la Carrera de Farmacia.
En primer lugar, la atención médica primaria brindada a 57 personas permitió identificar patologías prevalentes como hipertensión arterial, cefalea, bronquitis y dorsalgia, lo que confirma la necesidad de reforzar el primer nivel de atención en zonas alejadas. La diversidad de diagnósticos registrados, incluyendo casos de anemia, artritis y preembolia, sugiere que la comunidad presenta condiciones de salud que requieren seguimiento continuo y acceso a servicios básicos.
La entrega de 150 kits de víveres y medicamentos, junto con los 6 botiquines comunitarios distribuidos a instituciones locales, constituyó una respuesta concreta ante la limitada disponibilidad de recursos. Esta acción no solo alivió necesidades inmediatas, sino que también fortaleció la capacidad de respuesta local ante situaciones de urgencia.
En el componente educativo, la entrega de 8 banners temáticos y materiales escolares a la Unidad Educativa Hernán Capobianco permitió articular la promoción de la salud con el entorno escolar, generando espacios de aprendizaje participativo. La inclusión de pelotas, marcadores, tizas y elementos de limpieza refuerza el enfoque integral de la intervención, que no se limitó a lo asistencial, sino que promovió condiciones dignas para el desarrollo educativo.
La participación activa de 144 estudiantes, junto con docentes, auxiliares y personal de salud, reflejó un alto nivel de compromiso social y profesional. La organización en comisiones operativas, la ejecución en campo y la interacción con autoridades locales fortalecieron competencias prácticas, éticas y comunicativas, alineadas con el perfil profesional esperado.
Finalmente, la experiencia permitió validar la importancia de la planificación previa, la coordinación interinstitucional y la adaptación al contexto local como pilares para el éxito de las actividades de extensión. Si bien no se aplicaron instrumentos de evaluación formal del impacto, los registros operativos y testimonios comunitarios sugieren una recepción positiva y una demanda de continuidad.
6 CONCLUSIONES
La intervención cumplió con los objetivos propuestos, permitiendo articular la formación académica con el servicio comunitario en el marco de la APS.
Se brindó atención médica primaria a 57 personas, identificando patologías relevantes que requieren seguimiento y fortalecimiento del primer nivel de atención.
Se distribuyeron 150 kits de víveres y 150 kits de medicamentos, beneficiando directamente a familias de la comunidad.
Se entregaron 6 botiquines comunitarios a instituciones locales, fortaleciendo su capacidad de respuesta ante emergencias básicas.
La Unidad Educativa Hernán Capobianco recibió banners educativos, materiales escolares y elementos de limpieza, promoviendo condiciones adecuadas para el aprendizaje.
La participación de 151 integrantes del equipo universitario evidenció el compromiso ético, operativo y formativo de la comunidad académica.
La experiencia reafirma el valor de la extensión universitaria como herramienta de transformación social, formación integral y vinculación con el entorno.
7 BIBLIOGRAFÍA
Ministerio de Educación de Bolivia. (2019). Lineamientos para la extensión universitaria en instituciones públicas. Dirección General de Educación Superior. https://www.minedu.gob.bo
Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia. (2022). Normas nacionales para la atención médica en el primer nivel. https://www.minsalud.gob.bo
Organización Mundial de la Salud. (2020). Marco estratégico para la Atención Primaria de Salud. OMS. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/primary-health-care
Organización Mundial de la Salud. (2022). Promoción de la salud en entornos escolares: guía técnica. OMS. https://www.who.int/publications/i/item/9789240063600
Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. (2023). Reglamento de prácticas comunitarias y extensión universitaria. Facultad de Ciencias de la Salud.
Anexos
Armado de kist de medicamento
LLEGADA Y ATENCIÓN MÉDICA MEDICIÓN DE GLUCOSA PRESIÓN
ATENCIÓN DE CONSULTA MÉDICA
EXPOSICIONES DE TEMAS RELACIONADO CON LA SALUD
ENTREGA DE BOTIQUINES Y MATERIAL ESCOLAR
ENTREGA DE BOTIQUINES Y KIST DE ALIMENTOS ALA SUBGOBERNACIÓN
Nosotros, periodistas populares, comunicadores sociales y organizaciones comprometidas con la emancipación, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, reunidos en la Red Popular de Prensa Latinoamericana, la Agencia de Comunicación IPNews y la Revista Atreverse, denunciamos con firmeza la política hegemónica, guerrerista y sistemáticamente violatoria del Derecho Internacional que ha caracterizado al genocida imperialismo de Estados Unidos y al régimen sionista de Israel. Sus políticas de Estado constituyen una amenaza permanente contra la paz mundial, la soberanía de las naciones y los principios fundamentales de la justicia internacional.
Durante más de siete décadas, el imperialismo yanqui ha sostenido una ofensiva de intervenciones militares, injerencia política, coerción económica y violencia sistemática que ha dejado decenas de millones de víctimas. Desde los bombardeos atómicos contra Hiroshima y Nagasaki hasta las guerras devastadoras en Corea y Vietnam, su política exterior ha sembrado muerte, destrucción y sufrimiento.
Hoy denunciamos, además, la aplicación de una política de decapitación del Estado iraní, consistente en el asesinato selectivo de altos mandos militares, científicos y dirigentes estratégicos, así como en operaciones encubiertas destinadas a desarticular la conducción política y militar de la República Islámica de Irán. Esta práctica constituye una forma de terrorismo de Estado y un intento deliberado de quebrar la estructura institucional de una nación soberana.
A lo anterior se suma la intromisión permanente en los asuntos internos iraníes mediante guerra híbrida: financiamiento de grupos desestabilizadores, manipulación mediática, sabotaje económico, operaciones cibernéticas y campañas de desinformación orientadas a socavar la cohesión social y provocar el colapso interno del Estado. Estas acciones no pretenden democratizar, sino destruir la nación desde dentro.
Denunciamos el proyecto expansionista del sionismo expresado en la doctrina del llamado “Gran Israel”, que aspira a consolidar un dominio territorial y “geopolítico” sobre amplias zonas de Palestina histórica y del Medio Oriente, a través de la ocupación, exterminio, colonización y militarización. Este proyecto constituye una amenaza estructural contra la estabilidad regional y la convivencia entre los pueblos.
Las sanciones impuestas sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU constituyen una forma de guerra económica contraria a la Carta de las Naciones Unidas. El bloqueo criminal contra Cuba y las medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela evidencian mecanismos de asfixia económica que profundizan la pobreza, restringen derechos vitales y atentan contra la autodeterminación de los pueblos.
Denunciamos el respaldo político, financiero y militar del imperialismo estadounidense al régimen sionista de Israel en su ofensiva permanente contra Palestina, así como las acciones desestabilizadoras y amenazas contra Irán, Yemen y Líbano.Expresamos nuestra solidaridad firme e inquebrantable con la República Islámica de Irán frente a las injustas sanciones y agresiones que buscan frenar su desarrollo soberano, científico y tecnológico. Defender la soberanía iraní es defender el derecho de todos los pueblos a decidir su propio destino.
Advertimos que la actual estrategia imperialista incluye el cerco “geopolítico”, militar y tecnológico contra China y Rusia, mediante la expansión de alianzas militares, la instalación de bases militares, la guerra comercial, el bloqueo tecnológico y la provocación constante en zonas sensibles. Esta política de cerco imperialista procura impedir la consolidación de un orden bipolar o multipolar y preservar por la fuerza una hegemonía en declive.
Nos encontramos ante un proceso de escalada global que configura condiciones objetivas para una Tercera Guerra Mundial que estaría en marcha, aunque no de manera tradicional. La militarización creciente, la proliferación de conflictos político-militares, la utilización de sanciones como arma estratégica y la permanente amenaza nuclear revelan un escenario de altísimo riesgo para la humanidad.
El uso histórico y la permanente amenaza de armas nucleares consolidan una doctrina de intimidación global que contradice todo principio de humanidad, ya que resulta inadmisible que, mientras se invoca la no proliferación, se tolere y proteja la acumulación de arsenales nucleares por parte del régimen sionista israelí bajo el amparo imperialista.
En el actual reordenamiento del escenario internacional, marcado por la caída del unipolarismo y el declive estructural del imperialismo estadounidense, observamos cómo la pérdida de hegemonía económica relativa se intenta compensar con mayor agresividad militar y coerción política. Sin embargo, los pueblos del mundo avanzan en la construcción de alianzas soberanas basadas en el respeto mutuo, la cooperación equitativa y la autodeterminación.
Denunciamos que los regímenes de Estados Unidos y del sionismo israelí han mostrado reiteradamente un rostro abiertamente infanticida que estremece la conciencia de la humanidad. El bombardeo de escuelas, centros deportivos juveniles, hospitales y viviendas civiles protegidas por el Derecho Internacional Humanitario no constituye “daños colaterales”, sino crímenes que vulneran flagrantemente los principios de distinción, proporcionalidad y humanidad consagrados en el derecho internacional.
Frente a esta realidad, reafirmamos nuestra convicción de que la defensa de Irán, Palestina, Cuba, Venezuela, Yemen, Líbano, etc., frente al cerco imperialista es parte de la lucha universal por la soberanía, la paz con justicia y la autodeterminación de los pueblos.
¡Abajo el imperialismo yanqui y el sionismo israelí! ¡No a la política de decapitación de Estados soberanos! ¡No al proyecto expansionista del “Gran Israel”! ¡No a la escalada hacia una Tercera Guerra Mundial! ¡Fuera las bases militares estadounidenses de nuestros territorios! ¡No más invasiones, bloqueos ni sanciones criminales contra los pueblos! ¡Respeto y apoyo firme a la soberanía de la República Islámica de Irán! ¡Vivan los pueblos del mundo que resisten y luchan por su autodeterminación!
Red de Prensa Popular Latinoamericana Latinoamérica, 28 de febrero de 2026
Los líderes mundiales vienen gestionando un programa para mejorar el estilo de vida de las personas como también proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques y frenar la pérdida de diversidad biológica al planeta para las futuras generaciones. Hoy en día Bolivia participa en diferentes programas con el propósito de cuidar el medio ambiente.
Por tanto, la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, Carrera de farmacia, a través de la asignatura salud pública, organiza un viaje de extensión con estudiante en fecha 26 de agosto, a la comunidad de Agua Rica, para la Reforestación de la sub cuenca alta del rio Piraí en coordinación con el Municipios de Samaipata, para la Plantaciones de protección, en la que se tiene previsto realizar la reforestación a orillas del rio, (sub cuenca alta) que pasa por la comunidad de Agua Rica
A lo largo de los últimos años muchos países se han unido a la causa para Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todas las edades, después de 2015, los líderes mundiales gestionan ambicioso programa a largo plazo para mejorar la vida de las personas y proteger el planeta para las generaciones futuras.
Proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener y revertir la degradación de la tierra y frenar la pérdida de diversidad biológica.
En la actualidad Bolivia participa activamente en diferentes programas que encierran estos objetivos y está abierta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La cuenca del río Piraí tiene una superficie aproximada de más de 13.736 km², tiene sus nacientes en las primeras estribaciones de la faja sub andina en Samaipata y su desembocadura en la cuenca del río Yapacaní, tiene una longitud aproximada de 420 km; en base a sus características morfológicas esta sub dividida en tres sub cuencas:
Sub cuenca alta desde Samaipata hasta la Angostura, con una pendiente promedio del 1,4% y una superficie de 1.404 km² caracterizada por ser una zona productora de sedimentos
Sub cuenca media está limitada por la Angostura y aguas abajo con la Guardia, con una longitud del curso del río de 47 Km y una pendiente promedio que varía entre 1,2% y 0,3%, una superficie de 918 km² y caracterizada por ser un sector productor y transportador de sedimentos
Sub cuenca baja desde la guardia hasta la desembocadura en el río Yapacaní, con una pendiente promedio que va desde 0,3% a 0,1%, una superficie de 11.414 km², caracterizada por ser un tramo depositario de sedimentos.
CAUSAS DE LOS PROBLEMAS EN LA CUENCA
Deforestaciones
Falta de planificación en asentamientos
Mala práctica en el uso del suelo
Mala planificación en apertura de caminos
Explotación de áridos del río
Eliminación de cobertura de las nacientes de los cuerpos de agua
EFECTOS DE LOS PROBLEMAS EN LA CUENCA
Desbordes en temporada de lluvia
Erosión de barrancas
Acumulación de sedimentos
Aumento de velocidad del agua
Aumento de caudales de agua
Ensanchamiento de cauce y sedimentación
Modificaciones de las condiciones climáticas
Contaminación de los cuerpos de aguas.
Agua Rica se encuentra en el sur de la región del Municipio de Samaipata en el km. 110 sobre la carretera Santa Cruz-Samaipata.
Samaipata se encuentra a 119 km por carretera al suroeste de la capital departamental, Santa Cruz de la Sierra. Se encuentra ubicada en las primeras estribaciones andinas, a 1.670 metros de altitud sobre el nivel del mar. El clima es templado húmedo en la parte noreste, frío y seco al sudoeste con una temperatura promedio anual de 20.5 °C. La topografía varía entre montañas, colinas y valles.
Los principales ríos que pasan por su territorio son el de Paredones, Barrio Arriba, El Fuerte, El Millar, El Cedral y Floripondio.
Cerca de Samaipata se encuentra el Parque Nacional Amboró, una de las mayores reservas ecológicas y naturales de Bolivia por su flora y fauna únicas en el mundo. Samaipata tiene varias entradas al Amboró: La Yunga, Abra de los Toros, Las Lauras, Comunidad Volcanes (en la comunidad de Bermejo). El Área Protegida Amboró (APA) abarca una superficie de 637.600 hectáreas, divididas en dos categorías: parque nacional con 442.500 hectáreas, y área natural de manejo integrado (ANMI) con 195.100 hectáreas, parte del parque nacional se encuentra el Bosque de los helechos gigantes, que incluye algunos de los helechos más grandes del mundo y cuyas edades oscilan entre los 1.000 y 800 años de vida.
La Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, Carrera de farmacia, a través de la asignatura salud pública, organiza un viaje de extensión con estudiante en fecha 26 de agosto, a la comunidad de Agua Rica, para la Reforestación de la sub cuenca alta del rio Piraí en coordinación con el Municipios de Samaipata, para la Plantaciones de protección, en la que se tiene previsto realizar la reforestación a orillas del rio, (sub cuenca alta) que pasa por la comunidad de Agua Rica, además para poder palear la falta de vegetación perdida durante todos estos años por diferentes situaciones que sufre esta comunidad de Agua Rica la cual es una de las más afectadas en tiempo de crecida del rio , la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, a la cabeza de la Dra. Rossio Hinojosa, profesora de la materia salud pública, con la autorización de dirección de carrera de farmacia y en coordinación con la Vicedecana Dra. Ysabel Goitia, junto a un equipo de trabajo conformado por colegas docentes Dra. Blanca E. Saldaña G. Ing. Henry Quiroga C y Estudiantes, realiza un viaje de extensión a Agua Rica, cuya finalidad es de contribuir con la reforestación, recojo de basura, entrega de bolsones ecológicos, se planifica la plantación de tajibo rosado (Tabebuia impetiginosa) ,olivo negro ( Bucida buceras), Jacaranda (Jacaranda mimosifolia), donados por La Honorable Alcaldía Municipal de Samaipata gracias a la disponibilidad y voluntad del Sr. Alcalde Eustaquio Casilla Fermin, La Dirección de Desarrollo Económico Productivo y Medio Ambiente Ing. Iver Aguilera Paniagua, la encargada del vivero Municipal Ing. Agrónoma Mixi Aracely Pozo y las gestiones realizada por el presidente de OTB de la comunidad de Agua Rica Lic. Biologo Eduardo Caballero, llegando a obtener un total de 500 plantines.
2. COMISIÓN DE VIAJE DE EXTENSIÓN
Se conformó una comisión para llevar a cabo el viaje de extensión a la Comunidad de Agua Rica, la cual está conformada por los siguientes integrantes:
Docente responsableDocentes invitados
Dra. Rossio Hinojosa Caballero Dra.Ysabel Goitia Torrez Dra. Blanca E. Saldaña Gil Ing. Henry Quiroga
Estudiantes
124 Estudiantes
3.ACTIVIDADES PREVIAS AL VIAJE
Antes de realizar el viaje de extensión, se llevaron a cabo las siguientes actividades:
Mapeo de las plantaciones: Realizado en coordinación con el presidente de OT.B. Lic. Eduardo Caballero Biólogo de profesión y los pobladores de la comunidad.
Coordinación previa al viaje: Se realiza cartas solicitando Autorización al Municipio de Samaipata y a La Dirección de Medio Ambiente del mismo Municipio, para realizar dicha actividad.
Recolección de plantines: Tajibo de rosado (Tabebuia impetiginosa), olivo negro ( Bucida buceras), Jacaranda (Jacaranda mimosifolia), los cuales fueron donados por el gobierno Municipal de Samaipata, fueron trasladados del vivero Municipal de Samaipata hasta la Comunidad con la ayuda del presidente de OTB del lugar.
4.VIAJE DE EXTENSIÓN: COMUNIDAD AGUA RICA
El 26 de agosto de 2023, se realizó el viaje de extensión a la comunidad de Agua Rica, con la finalidad de reforestar esta comunidad que está ubicada en la cuenca del rio Pirai y cuando llegan las riadas es una de las más afectadas, una vez llegado al lugar se conformaron 12 grupos de 10 estudiantes para realizar las respectivas plantaciones, paralelo a ello se efectúa el recojo de basura encontrada en la cuenca del rio, cada grupo estaba supervisado y dirigido por personal técnico asignado por el Municipio Ing. Agrónoma Lic. Mixi Aracely Pozo, Responsable del vivero Municipal de Samaipata y el Presidente de OTB, Lic. Biólogo, Eduardo Caballero, quienes acompañaron a los estudiantes durante toda la actividad llevando consigo plantines de tajibo rosado, olivo negro y jacaranda.
Al finalizar el recorrido se realizó la entrega de bolsones ecológicos a los pobladores, los cuales fueron realizados por todos los estudiantes, para incentivar el reciclaje.
05. RESULTADOS
Se realizó el trasplante de 500 plantines, entre los cuales corresponden a:
Plantines
Cantidad
Tajibo Rosado
100
Olivo Negro
200
Jacaranda
200
Entrega de bolsones ecológicos a las familias cercanas al lugar de las plantaciones con tela reciclada y elaborados por estudiantes de la materia de salud pública.
También se logró la recolección de la basura encontrada en los alrededores del área de plantación.
Hablar de la Revolución Cubana es, ineludiblemente, reconocer a México como un escenario vital en su gestación y desarrollo. Hoy, cuando el pueblo cubano sigue enfrentando las brutales medidas de asfixia económica y las constantes agresiones por parte del imperialismo estadounidense, mirar hacia atrás nos permite comprender que esta Revolución no nació de la improvisación, sino de una profunda resistencia histórica y del abrazo solidario entre los pueblos latinoamericanos.
Los orígenes de la rebeldía y el juicio a la dignidad
La chispa definitiva se encendió el 26 de julio de 1953 con el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Esta acción armada, dirigida por Fidel Castro contra la dictadura de Fulgencio Batista —régimen fielmente sostenido por los Estados Unidos—, marcó el inicio de una nueva era emancipadora. Aunque la operación fracasó en términos estrictamente militares, sentó las bases políticas e ideológicas del Movimiento 26 de Julio.
Tras ser apresado, el 16 de octubre de 1953, Fidel Castro enfrentó un juicio anómalo en Santiago de Cuba. Confinado por razones de seguridad en una pequeña sala de enfermeras del Hospital Civil, Fidel asumió su propia defensa. Al ser cuestionado sobre quién era el autor intelectual del asalto, su respuesta fue tajante: José Martí, el apóstol de la independencia. Aquel alegato culminó con una frase que trascendería los muros de aquella sala para instalarse en la memoria de los pueblos oprimidos: «La Historia me absolverá».
Fidel y Raúl Castro, así como otros combatientes fueron condenados a 15 años de prisión, pero la inmensa presión popular obligó al dictador pro imperialista Batista a firmar una amnistía general. Tras 21 meses en presidio, el 15 de mayo de 1955, recobraron su libertad. El siguiente paso exigía un terreno fértil para reorganizar la esperanza, y ese lugar fue México.
México y el encuentro de los imprescindibles
Raúl Castro fue el primero en pisar tierra mexicana, el 24 de junio de 1955. Poco después, en julio, llegó Fidel para reestructurar la lucha armada bajo la bandera del Movimiento 26 de Julio.
Para entonces, en México ya se encontraba un joven médico exiliado tras presenciar el golpe de Estado orquestado por Washington contra el presidente guatemalteco Jacobo Árbenz, nos referimos a Ernesto Guevara de la Serna quien había llegado a la Ciudad de México en septiembre de 1954, trabajando como fotógrafo y médico en el Hospital General. Su inmersión en los círculos de la izquierda comunista fue facilitada por Hilda Gadea Acosta, economista y política peruana, militante de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), con quien contrajo matrimonio el 18 de agosto de 1955 en Tepotzotlán, Estado de México.
El destino tejió sus hilos en junio de 1955 en la colonia Tabacalera de la capital mexicana. En el número 49 de la calle José Emparán, Fidel Castro y Ernesto Guevara sostuvieron una histórica y extensa conversación. Esa misma noche, el argentino aceptó unirse a la expedición armada como médico y combatiente. Fue en tierras mexicanas donde, por su insistencia en usar esa expresión típica de su país, Fidel y sus compañeros lo bautizaron para la eternidad, pues allí nació para el mundo el mítico Ernesto «Che» Guevara.
La forja de la expedición con férrea solidaridad y disciplina
Preparar a 82 expedicionarios fue un proceso clandestino, intenso y lleno de sacrificios que duró casi un año. Esta gesta no habría sido posible sin la solidaridad del pueblo mexicano. Antonio del Conde, a quien Fidel bautizó cariñosamente como «El Cuate», fue una pieza clave al facilitar armas y la embarcación que haría historia, nos referimos a el Yate Granma.
El entrenamiento fue integral, puesto que no solo se forjó la resistencia física, sino la táctica guerrillera, la disciplina militar y la entereza mental bajo condiciones de persecución y escasez. Escenarios como el Rancho Santa Rosa en Chalco, Estado de México, sirvieron para prácticas con fuego real bajo la mirada de Fidel y el Che. Asimismo, el luchador mexicano Anastasio «El Kid» Venegas impartió técnicas de defensa personal y albergó a varios revolucionarios en su propio hogar. El Cerro del Chiquihuite, en el norte de la Ciudad de México, fue testigo de las extenuantes marchas para alcanzar la máxima resistencia humana.
Los preparativos finales se discutían a media voz entre tazas de café. El legendario Café Habana, en la esquina de Bucareli y Morelos, fue uno de los puntos de reunión donde Fidel, Raúl, el Che y otros revolucionarios ultimaban los detalles antes de partir hacia Veracruz.
«Si salimos, llegamos…»
En Santiago de la Peña, a orillas del río Tuxpan en Veracruz, Fidel rentó una casa que sirvió como cuartel final. Allí se congregaron líderes de la talla de Juan Almeida Bosque, Camilo Cienfuegos, Ramiro Valdés, Juan Manuel Márquez, el capitán Norberto Collado, el mexicano Alfonso Guillén Zelaya, el dominicano Ramón Mejía del Castillo («Pichirilo») y el italiano Gino Donè Paro.
Antes de zarpar, Fidel selló el compromiso con una máxima implacable: «Si salimos llegamos, si llegamos entramos, si entramos triunfamos».
La madrugada del 25 de noviembre de 1956, desafiando condiciones meteorológicas adversas, el Yate Granma salió sigilosamente del embarcadero del río Tuxpan con 82 almas a bordo. Durante la travesía, en medio de la oscuridad y un mar agitado, el expedicionario Roberto Roque Muñiz cayó al agua. En un acto que demostraba que en la Revolución el humanismo está por encima del cálculo frío, Fidel ordenó detener la marcha. Buscaron durante casi una hora, arriesgando toda la operación, hasta que lograron rescatarlo con vida. Nadie se quedaba atrás.
La victoria de la fe inquebrantable
El 2 de diciembre de 1956, acorralados por el barrizal y el fango, el Granma encalló en Los Cayuelos, cerca de la playa Las Coloradas (Niquero). Poco después del desembarco, sufrieron un duro revés militar que dispersó a los combatientes.
Para el 5 de diciembre, tras el bautismo de fuego, Fidel logró reagruparse con un puñado de hombres y unas pocas armas. Al preguntar por el arsenal disponible, la respuesta fue desalentadora: solo traían cinco fusiles. Con la mirada puesta en el horizonte histórico, Fidel sumó los dos suyos y sentenció: «¡Siete! ¡Ahora sí ganamos la guerra!».
Reflexión final
Esa misma convicción insumisa que llevó a un puñado de hombres de los pantanos de Las Coloradas al triunfo definitivo en 1959, es la que hoy sostiene a Cuba frente a la asfixia de un bloqueo imperialista criminal. Recordar a México como el sendero de esta Revolución es recordar que las grandes transformaciones sociales requieren organización, solidaridad internacionalista y una fe inquebrantable en la justicia popular. Hoy, más que nunca, la historia de hermandad entre México y Cuba nos enseña que el cruel imperialismo estadounidense no es invencible cuando un pueblo decide ser libre.
Julio Gerardo, Activista CONAICOP SECRETARÍA México.
“La soberanía no se negocia y la seguridad de México se decide en México”. Esta frase no es solo una consigna política, sino que además es una definición histórica en un contexto donde la violencia del narcotráfico, la injerencia extranjera y la disputa interna por el poder se entrecruzan peligrosamente.
El 22 de febrero del presente año quedó marcado como un punto histórico en la confrontación contra el crimen organizado, en medio de versiones acerca del abatimiento de un importante líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, grupo que durante años ha sido considerado uno de los más poderosos y violentos del país. Más allá de los hechos específicos, hay un elemento estructural que no puede ignorarse, ya que la mayoría de las armas sofisticadas utilizadas por los cárteles provienen de Estados Unidos.
Armas que cruzan la frontera
Diversos informes han señalado que un alto porcentaje del armamento incautado en México tiene origen estadounidense. Este fenómeno no es casual ni reciente, puesto que, durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, se desarrolló la polémica operación “Rápido y Furioso” (2009-2011), implementada por agencias estadounidenses, que permitió el ingreso ilegal de miles de armas a territorio mexicano con el argumento de rastrearlas hasta los cárteles. Muchas de esas armas terminaron fortaleciendo a las organizaciones criminales.
La llamada “guerra contra el narcotráfico”, declarada en 2006 por Calderón tras una elección con indicios de fraude y profundamente cuestionada, dejó una estela de violencia y decenas de miles de muertos. Lo que se presentó como una cruzada por la seguridad derivó en una espiral de confrontación que dividió al crimen organizado, multiplicó los grupos armados y profundizó la crisis humanitaria.
Años después, la condena en Estados Unidos de Genaro García Luna —exsecretario de Seguridad Pública de ese gobierno— por vínculos con el Cártel de Sinaloa confirmó lo que durante años fue denunciado por amplios sectores sociales como la infiltración del narcotráfico en las más altas esferas del poder. García Luna fue sentenciado en 2024 a 38 años de prisión por una corte estadounidense, en un proceso que expuso la colusión entre estructuras estatales y crimen organizado.
La doble moral del imperialismo de Estados Unidos
Estados Unidos se presenta como aliado en la lucha contra el narcotráfico, pero al mismo tiempo su mercado es el principal destino de las drogas y su industria armamentista provee el arsenal que nutre la violencia en México. Mientras exige resultados y califica situaciones internas, no asume con la misma firmeza su responsabilidad en el tráfico ilegal de armas ni en la demanda interna de estupefacientes.
La designación de Ronald Johnson como embajador —exmilitar con antecedentes en operaciones de seguridad en América Latina— fue interpretada por muchos analistas como una señal de endurecimiento en la política bilateral, particularmente bajo la influencia de Donald Trump, cuya narrativa ha girado reiteradamente en torno a la criminalización de México y la amenaza de intervenciones unilaterales.
La historia latinoamericana demuestra que cuando Washington habla de seguridad hemisférica, muchas veces se traduce en injusta presión política, injerencia o condicionamientos económicos. La soberanía mexicana, por tanto, no es un concepto retórico, sino es una línea roja.
La derecha mexicana y sus contradicciones
En el plano interno, partidos políticos mafiosos como el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) gobernaron durante décadas en contextos donde el narcotráfico creció, se consolidó y penetró instituciones. Distintos exfuncionarios de esos periodos han sido investigados o señalados por vínculos con redes criminales.
Resulta descarado que sectores de esa misma derecha acusen hoy al actual gobierno progresista de ser un narcoestado e incluso vergonzosamente hayan acudido a instancias estadounidenses para solicitar intervención o presión internacional. Estas acciones, más que una preocupación genuina por la seguridad, parecen responder a una estrategia política de deslegitimación y confrontación contra el proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
En momentos de crisis, la difusión de rumores, noticias falsas y la amplificación del miedo se convierten en herramientas de disputa política. La quema de vehículos, bloqueos y otros actos vandálicos son utilizados mediáticamente para proyectar la imagen de un Estado fallido. Sin embargo, el combate al crimen organizado no puede analizarse sin revisar el armazón histórico de complicidades, desatenciones y decisiones que nos trajeron hasta aquí.
Seguridad con soberanía
La administración gubernamental encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha planteado una estrategia que combina programas sociales, fortalecimiento institucional y coordinación con fuerzas armadas, bajo el principio de que la seguridad nacional no puede subordinarse a intereses extranjeros.
El debate de fondo no es solo policial o militar, sino también político y estructural. ¿Puede México combatir eficazmente al narcotráfico mientras persista el flujo de armas desde Estados Unidos? ¿Puede hablarse de cooperación real cuando existe una desigualdad histórica en la relación bilateral? ¿Qué autoridad moral tienen quienes gobernaron en medio de escándalos de corrupción y colusión con el narcotráfico para presentarse ahora como defensores de la legalidad?
La soberanía no implica negar la cooperación internacional, sino establecerla en términos de respeto mutuo. Significa asumir responsabilidades compartidas en que México participa en el combate interno a las organizaciones criminales; Estados Unidos en el control efectivo del tráfico de armas y la reducción de la demanda de drogas.
Hoy más que nunca, el desafío consiste en desenmascarar la doble moral de Estados Unidos y de los neoliberales que entregaron y destruyeron la patria, denunciar las complicidades del pasado y evitar que la lucha contra el narcotráfico sea utilizada como instrumento de desestabilización política.
Porque la seguridad no puede construirse sobre la hipocresía.
Y porque, en última instancia, la soberanía —como la dignidad— no se negocia.
Por estos días, cuando la empatía parece disolverse, la sensibilidad humana se erosiona y la solidaridad social se debilita bajo el peso de un sistema capitalista en crisis, en su fase imperialista más agresiva contra pueblos hermanos, vuelve a sonar una pregunta incómoda: ¿Cristo está al servicio de quién?
En 1975, el cantautor venezolano Alí Primera lanzó una canción provocadora titulada “Cristo al servicio de quién”. En ella denunciaba a una iglesia jerárquica que, según su reflexión crítica, había terminado aliada con los poderosos y distante del pueblo trabajador oprimido. La pregunta no era solo teológica; era profundamente política y moral. ¿Puede el mensaje de Jesús convivir con la opresión? ¿Puede la cruz caminar de la mano de la espada?
La historia de América Latina ofrece episodios dolorosos. La conquista española se realizó “en nombre de Cristo y de la corona”, mientras pueblos originarios eran sometidos, despojados y exterminados. La evangelización muchas veces llegó acompañada de violencia despiadada y destrucción de todo tipo. Sin embargo, reducir la historia de la Iglesia a esa complicidad sería injusto. También hubo algunos religiosos que se colocaron del lado de los oprimidos y pagaron un alto precio por ello.
En México, durante la lucha por la independencia, sacerdotes como Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón y Mariano Matamoros encabezaron ejércitos insurgentes, abolieron la esclavitud y promovieron proyectos constitucionales que buscaban justicia social. El fraile Servando Teresa de Mier defendió la libertad de pensamiento y promovió el reconocimiento de Simón Bolívar como Libertador de América. Aquellos sacerdotes entendieron la fe no como resignación, sino como compromiso histórico.
Pero la emancipación latinoamericana pronto enfrentó nuevas formas de dominación. En 1823, el presidente estadounidense James Monroe proclamó la llamada Doctrina Monroe bajo el lema “América para los americanos”. Con el tiempo, esa consigna justificó intervenciones políticas, golpes de Estado y formas modernas de subordinación. La explotación del hombre por el hombre no desapareció; mutó. Hoy se expresa desigualdades extremas, migraciones forzadas, extractivismo salvaje, explotación, empobrecimiento de la vida.
En ese contexto, tras el Concilio Vaticano II, emergió en 1968 la Teología de la Liberación. Más que una corriente doctrinal, fue una opción ética: la “opción preferencial por los pobres”. Planteó que el Evangelio debía leerse desde la realidad de los explotados y oprimidos, así como dejo en claro que la fe implicaba transformación social. No bastaba con predicar; era necesario actuar.
En Nicaragua, el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal se integró al proceso revolucionario del Frente Sandinista de Liberación Nacional. En El Salvador, Óscar Arnulfo Romero denunció con valentía las violaciones a los derechos humanos hasta ser asesinado mientras oficiaba misa en 1980. En México, el obispo Sergio Méndez Arceo se convirtió en una voz profética contra las dictaduras latinoamericanas; Samuel Ruiz García, conocido como “Tatik”, defendió a los pueblos indígenas y fue mediador con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Más recientemente, José Raúl Vera López ha destacado por su defensa de migrantes y víctimas de abusos de poder.
En Colombia, el sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo sostuvo que “la revolución es una necesidad cristiana” y se incorporó al Ejército de Liberación Nacional, donde murió en combate en 1966. Inspirados en él, sacerdotes como Domingo Laín y Manuel Pérez Martínez asumieron compromisos radicales. En Nicaragua, Gaspar García Laviana cayó combatiendo a la dictadura somocista. En El Salvador, el sacerdote Ernesto Barrera Moto también murió en el contexto de la lucha insurgente.
Se podrá analizar y debatir acerca de los métodos, sin embargo, no puede negarse la coherencia entre fe y compromiso con los oprimidos que marcó a estas figuras. Fueron hombres de Iglesia que optaron por caminar con el pueblo y no sobre él.
El poeta uruguayo Mario Benedetti lo expresó con fuerza en su poema “Padre Nuestro Latinoamericano”, donde interpela a un Dios que no puede ser cómplice de la miseria ni de los misiles. “Yo creo en vos, Cristo obrero…”, escribió, devolviendo al Evangelio su dimensión popular.
Hoy, cuando el individualismo extremo y la lógica del mercado erosionan valores, principios, conciencia, moral, estilo de vida, etc., la pregunta de Alí Primera sigue vigente. ¿Cristo al servicio de quién? ¿De los explotadores y opresores, de las potencias capitalistas e imperialistas y sus intereses geopolíticos? ¿O de los pueblos explotados y oprimidos que luchan por dignidad?
La crisis actual no es solo económica o política, también es una crisis de conciencia y moral. Se pierde la sensibilidad ante el dolor ajeno, se normaliza la desigualdad, se trivializa la violencia, se asume posturas indiferentes y de no importismo. Frente a ello, la tradición de la Teología de la Liberación nos recuerda que la fe auténtica no puede ser indiferente. Que el Evangelio no es un ornamento del poder, sino una interpelación permanente a la injusticia.
Quizá el mayor legado de aquellos sacerdotes comprometidos no sea su militancia concreta, sino su coherencia ética. Entendieron que no hay neutralidad posible ante la explotación, opresión y dominación contra naciones y pueblos como Cuba, Venezuela, Palestina, Líbano, Yemen, Irán, etc. Que callar también es tomar partido. Y que, si Cristo caminó entre pobres, sometidos y marginados, difícilmente podría estar del lado de quienes los someten, oprimen y explotan.
En tiempos de deshumanización, recuperar la empatía y la solidaridad no es solo un acto de conciencia y moral, sino que es un acto profundamente político. Porque, al final, la pregunta no es solo teológica. Es histórica y urgente: ¿de qué lado estamos?