Red de prensa popular latinoamericana

PRONUNCIAMIENTO INTERNACIONAL CONTRA EL GENOCIDA IMPERIALISMO YANQUI Y EL RÉGIMEN TERRORISTA SIONISTA DE ISRAEL RESPALDO A LA REPÚBLICA ISLÁMICA DE IRÁN Y OTROS PUEBLOS

Nosotros, periodistas populares, comunicadores sociales y organizaciones comprometidas con la emancipación, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, reunidos en la Red Popular de Prensa Latinoamericana, la Agencia de Comunicación IPNews y la Revista Atreverse, denunciamos con firmeza la política hegemónica, guerrerista y sistemáticamente violatoria del Derecho Internacional que ha caracterizado al genocida imperialismo de Estados Unidos y al régimen sionista de Israel. Sus políticas de Estado constituyen una amenaza permanente contra la paz mundial, la soberanía de las naciones y los principios fundamentales de la justicia internacional.

Durante más de siete décadas, el imperialismo yanqui ha sostenido una ofensiva de intervenciones militares, injerencia política, coerción económica y violencia sistemática que ha dejado decenas de millones de víctimas. Desde los bombardeos atómicos contra Hiroshima y Nagasaki hasta las guerras devastadoras en Corea y Vietnam, su política exterior ha sembrado muerte, destrucción y sufrimiento.

Hoy denunciamos, además, la aplicación de una política de decapitación del Estado iraní, consistente en el asesinato selectivo de altos mandos militares, científicos y dirigentes estratégicos, así como en operaciones encubiertas destinadas a desarticular la conducción política y militar de la República Islámica de Irán. Esta práctica constituye una forma de terrorismo de Estado y un intento deliberado de quebrar la estructura institucional de una nación soberana.

A lo anterior se suma la intromisión permanente en los asuntos internos iraníes mediante guerra híbrida: financiamiento de grupos desestabilizadores, manipulación mediática, sabotaje económico, operaciones cibernéticas y campañas de desinformación orientadas a socavar la cohesión social y provocar el colapso interno del Estado. Estas acciones no pretenden democratizar, sino destruir la nación desde dentro.

Denunciamos el proyecto expansionista del sionismo expresado en la doctrina del llamado “Gran Israel”, que aspira a consolidar un dominio territorial y “geopolítico” sobre amplias zonas de Palestina histórica y del Medio Oriente, a través de la ocupación, exterminio, colonización y militarización. Este proyecto constituye una amenaza estructural contra la estabilidad regional y la convivencia entre los pueblos.

Las sanciones impuestas sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU constituyen una forma de guerra económica contraria a la Carta de las Naciones Unidas. El bloqueo criminal contra Cuba y las medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela evidencian mecanismos de asfixia económica que profundizan la pobreza, restringen derechos vitales y atentan contra la autodeterminación de los pueblos.

Denunciamos el respaldo político, financiero y militar del imperialismo estadounidense al régimen sionista de Israel en su ofensiva permanente contra Palestina, así como las acciones desestabilizadoras y amenazas contra Irán, Yemen y Líbano. Expresamos nuestra solidaridad firme e inquebrantable con la República Islámica de Irán frente a las injustas sanciones y agresiones que buscan frenar su desarrollo soberano, científico y tecnológico. Defender la soberanía iraní es defender el derecho de todos los pueblos a decidir su propio destino.

Advertimos que la actual estrategia imperialista incluye el cerco “geopolítico”, militar y tecnológico contra China y Rusia, mediante la expansión de alianzas militares, la instalación de bases militares, la guerra comercial, el bloqueo tecnológico y la provocación constante en zonas sensibles. Esta política de cerco imperialista procura impedir la consolidación de un orden bipolar o multipolar y preservar por la fuerza una hegemonía en declive.

Nos encontramos ante un proceso de escalada global que configura condiciones objetivas para una Tercera Guerra Mundial que estaría en marcha, aunque no de manera tradicional. La militarización creciente, la proliferación de conflictos político-militares, la utilización de sanciones como arma estratégica y la permanente amenaza nuclear revelan un escenario de altísimo riesgo para la humanidad.

El uso histórico y la permanente amenaza de armas nucleares consolidan una doctrina de intimidación global que contradice todo principio de humanidad, ya que resulta inadmisible que, mientras se invoca la no proliferación, se tolere y proteja la acumulación de arsenales nucleares por parte del régimen sionista israelí bajo el amparo imperialista.

En el actual reordenamiento del escenario internacional, marcado por la caída del unipolarismo y el declive estructural del imperialismo estadounidense, observamos cómo la pérdida de hegemonía económica relativa se intenta compensar con mayor agresividad militar y coerción política. Sin embargo, los pueblos del mundo avanzan en la construcción de alianzas soberanas basadas en el respeto mutuo, la cooperación equitativa y la autodeterminación.

Denunciamos que los regímenes de Estados Unidos y del sionismo israelí han mostrado reiteradamente un rostro abiertamente infanticida que estremece la conciencia de la humanidad. El bombardeo de escuelas, centros deportivos juveniles, hospitales y viviendas civiles protegidas por el Derecho Internacional Humanitario no constituye “daños colaterales”, sino crímenes que vulneran flagrantemente los principios de distinción, proporcionalidad y humanidad consagrados en el derecho internacional.

Frente a esta realidad, reafirmamos nuestra convicción de que la defensa de Irán, Palestina, Cuba, Venezuela, Yemen, Líbano, etc., frente al cerco imperialista es parte de la lucha universal por la soberanía, la paz con justicia y la autodeterminación de los pueblos.

¡Abajo el imperialismo yanqui y el sionismo israelí!
¡No a la política de decapitación de Estados soberanos!
¡No al proyecto expansionista del “Gran Israel”!
¡No a la escalada hacia una Tercera Guerra Mundial!
¡Fuera las bases militares estadounidenses de nuestros territorios!
¡No más invasiones, bloqueos ni sanciones criminales contra los pueblos!
¡Respeto y apoyo firme a la soberanía de la República Islámica de Irán!
¡Vivan los pueblos del mundo que resisten y luchan por su autodeterminación!

Red de Prensa Popular Latinoamericana
Latinoamérica, 28 de febrero de 2026

VIAJE DE EXTENSIÓN E INTERACCIÓN SOCIAL PARA LA REFORESTACIÓN, LIMPIEZA DE DESECHOS, ENTREGA DE BOLSONES ECOLÓGICOS EN LA COMUNIDAD DE AGUA RICA, PROVINCIA FLORIDA, CAPITAL SAMAIPATA, REALIZADO POR LA FACULTAD DE CIENCIAS FARMACÉUTICAS Y BIOQUÍMICAS, CARRERA DE FARMACIA, ASIGNATURA SALUD PÚBLICA EN AGOSTO 2023

Dra. Rossio Hinojosa Caballero

RESUMEN

Los líderes mundiales vienen gestionando un programa para mejorar el estilo de vida de las personas como también proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques y frenar la pérdida de diversidad biológica al planeta para las futuras generaciones. Hoy en día Bolivia participa en diferentes programas con el propósito de cuidar el medio ambiente.

Por tanto, la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, Carrera de farmacia, a través de la asignatura salud pública, organiza un viaje de extensión con estudiante en fecha 26 de agosto, a la comunidad de Agua Rica, para la Reforestación de la sub cuenca alta del rio Piraí en coordinación con el Municipios de Samaipata, para la Plantaciones de protección, en la que se tiene previsto realizar la reforestación a orillas del rio, (sub cuenca alta) que pasa por la comunidad de Agua Rica

 Palabras claves: Ecosistema, Reforestación, Sostenible.

1.INTRODUCCIÓN

A lo largo de los últimos años muchos países se han unido a la causa para Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todas las edades, después de 2015, los líderes mundiales gestionan ambicioso programa a largo plazo para mejorar la vida de las personas y proteger el planeta para las generaciones futuras.

Proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener y revertir la degradación de la tierra y frenar la pérdida de diversidad biológica.

En la actualidad Bolivia participa activamente en diferentes programas que encierran estos objetivos y está abierta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La cuenca del río Piraí tiene una superficie aproximada de más de 13.736 km², tiene sus nacientes en las primeras estribaciones de la faja sub andina en Samaipata y su desembocadura en la cuenca del río Yapacaní, tiene una longitud aproximada de 420 km; en base a sus características morfológicas esta sub dividida en tres sub cuencas:

Sub cuenca alta desde Samaipata hasta la Angostura, con una pendiente promedio del 1,4% y una superficie de 1.404 km² caracterizada por ser una zona productora de sedimentos

Sub cuenca media está limitada por la Angostura y aguas abajo con la Guardia, con una longitud del curso del río de 47 Km y una pendiente promedio que varía entre 1,2% y 0,3%, una superficie de 918 km² y caracterizada por ser un sector productor y transportador de sedimentos

Sub cuenca baja desde la guardia hasta la desembocadura en el río Yapacaní, con una pendiente promedio que va desde 0,3% a 0,1%, una superficie de 11.414 km², caracterizada por ser un tramo depositario de sedimentos.

CAUSAS DE LOS PROBLEMAS EN LA CUENCA

  • Deforestaciones  
  • Falta de planificación en asentamientos
  • Mala práctica en el uso del suelo
  • Mala planificación en apertura de caminos
  • Explotación de áridos del río
  • Eliminación de cobertura de las nacientes de los cuerpos de agua

EFECTOS DE LOS PROBLEMAS EN LA CUENCA

  • Desbordes en temporada de lluvia
  • Erosión de barrancas
  • Acumulación de sedimentos
  • Aumento de velocidad del agua
  • Aumento de caudales de agua
  • Ensanchamiento de cauce y sedimentación
  • Modificaciones de las condiciones climáticas
  • Contaminación de los cuerpos de aguas.

Agua Rica se encuentra en el sur de la región del Municipio de Samaipata en el km. 110 sobre la carretera Santa Cruz-Samaipata.

Samaipata se encuentra a 119 km por carretera al suroeste de la capital departamental, Santa Cruz de la Sierra. Se encuentra ubicada en las primeras estribaciones andinas, a 1.670 metros de altitud sobre el nivel del mar. El clima es templado húmedo en la parte noreste, frío y seco al sudoeste con una temperatura promedio anual de 20.5 °C.​ La topografía varía entre montañas, colinas y valles.

Los principales ríos que pasan por su territorio son el de Paredones, Barrio Arriba, El Fuerte, El Millar, El Cedral y Floripondio.

Cerca de Samaipata se encuentra el Parque Nacional Amboró, una de las mayores reservas ecológicas y naturales de Bolivia por su flora y fauna únicas en el mundo. Samaipata tiene varias entradas al Amboró: La Yunga, Abra de los Toros, Las Lauras, Comunidad Volcanes (en la comunidad de Bermejo). El Área Protegida Amboró (APA) abarca una superficie de 637.600 hectáreas, divididas en dos categorías: parque nacional con 442.500 hectáreas, y área natural de manejo integrado (ANMI) con 195.100 hectáreas, parte del parque nacional se encuentra el Bosque de los helechos gigantes, que incluye algunos de los helechos más grandes del mundo y cuyas edades oscilan entre los 1.000 y 800 años de vida.

La Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, Carrera de farmacia, a través de la asignatura salud pública, organiza un viaje de extensión con estudiante en fecha 26 de agosto, a la comunidad de Agua Rica, para la Reforestación de la sub cuenca alta del rio Piraí en coordinación con el Municipios de Samaipata, para la Plantaciones de protección, en la que se tiene previsto realizar la reforestación a orillas del rio, (sub cuenca alta) que pasa por la comunidad de Agua Rica, además  para poder palear la falta de vegetación perdida durante todos estos años por diferentes situaciones que sufre esta comunidad de Agua Rica la cual es una de las más afectadas en tiempo de crecida del rio , la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas, a la cabeza de la Dra. Rossio Hinojosa, profesora de la materia salud pública, con la autorización de dirección de carrera de farmacia  y en coordinación con  la Vicedecana Dra. Ysabel Goitia, junto a un equipo de trabajo conformado por colegas docentes Dra. Blanca E. Saldaña G. Ing. Henry Quiroga C y Estudiantes, realiza un viaje de extensión a Agua Rica, cuya finalidad es de contribuir con la reforestación, recojo de  basura, entrega de bolsones ecológicos,  se planifica la plantación de tajibo rosado (Tabebuia impetiginosa) ,olivo negro ( Bucida buceras), Jacaranda (Jacaranda mimosifolia), donados por La Honorable Alcaldía Municipal de Samaipata gracias a la disponibilidad y voluntad del Sr. Alcalde  Eustaquio Casilla Fermin, La Dirección de Desarrollo Económico Productivo y Medio Ambiente Ing. Iver Aguilera Paniagua, la encargada del vivero Municipal Ing. Agrónoma Mixi Aracely Pozo y las gestiones realizada por el presidente de OTB de la comunidad de Agua Rica Lic. Biologo Eduardo Caballero,  llegando a obtener  un total de 500 plantines.

2. COMISIÓN DE VIAJE DE EXTENSIÓN

Se conformó una comisión para llevar a cabo el viaje de extensión a la Comunidad de Agua Rica, la cual está conformada por los siguientes integrantes:

Docente responsableDocentes invitadosDra. Rossio Hinojosa Caballero Dra.Ysabel Goitia Torrez Dra. Blanca E. Saldaña Gil Ing. Henry Quiroga
Estudiantes124 Estudiantes

3.ACTIVIDADES PREVIAS AL VIAJE

Antes de realizar el viaje de extensión, se llevaron a cabo las siguientes actividades:

  • Mapeo de las plantaciones: Realizado en coordinación con el presidente de OT.B. Lic. Eduardo Caballero Biólogo de profesión y los pobladores de la comunidad. 
  • Coordinación previa al viaje: Se realiza cartas solicitando Autorización al Municipio de Samaipata y a La Dirección de Medio Ambiente del mismo Municipio, para realizar dicha actividad.
  • Recolección de plantines: Tajibo de rosado (Tabebuia impetiginosa), olivo negro ( Bucida buceras), Jacaranda (Jacaranda mimosifolia),  los cuales fueron donados por el gobierno Municipal de Samaipata, fueron trasladados del vivero Municipal de Samaipata hasta la Comunidad con la ayuda del presidente de OTB del lugar.

4.VIAJE DE EXTENSIÓN: COMUNIDAD AGUA RICA

El 26 de agosto de 2023, se realizó el viaje de extensión a la comunidad de Agua Rica, con la finalidad de reforestar esta comunidad que está ubicada en la cuenca del rio Pirai y cuando llegan las riadas es una de las más afectadas, una vez llegado al lugar se conformaron 12 grupos de 10 estudiantes para realizar las respectivas plantaciones, paralelo a ello se efectúa el recojo de  basura encontrada en la cuenca del rio, cada grupo estaba supervisado y dirigido por personal técnico asignado por el Municipio  Ing. Agrónoma Lic. Mixi Aracely Pozo, Responsable del vivero Municipal de Samaipata y el Presidente de OTB, Lic. Biólogo, Eduardo Caballero, quienes acompañaron a los estudiantes durante toda la actividad llevando consigo plantines de tajibo rosado, olivo negro y jacaranda.

 

Al finalizar el recorrido se realizó la entrega de bolsones ecológicos a los pobladores, los cuales fueron realizados por todos los estudiantes, para incentivar el reciclaje.

05. RESULTADOS

Se realizó el trasplante de 500 plantines, entre los cuales corresponden a:

PlantinesCantidad
Tajibo Rosado100
Olivo Negro200
Jacaranda200

Entrega de bolsones ecológicos a las familias cercanas al lugar de las plantaciones con tela reciclada y elaborados por estudiantes de la materia de salud pública.

También se logró la recolección de la basura encontrada en los alrededores del área de plantación.

6.BIBLIOGRAFÍA

  1. Antecedentes locales http://www.iceabolivia.org/foros/iija_expocruz/ponencias/situacion_de_la_cuenca_del_rio_pirai.pdf
  2. Antecedentes generales https://odut.duot.upc.edu/sites/default/files/SU%C3%81REZ_TFM%20MDUT%202017.pdf
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Texto_de_la_Licencia_Creative_Commons_Atribuci%C3%B3n-CompartirIgual_4.0_Internacional

LA NUEVA DOCTRINA DE SEGURIDAD DE ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA Y LOS PUEBLOS DEL MUNDO

Por: Richard Gonzales

A partir de 2025, el gobierno de Donald Trump, cabeza del Estado imperialista más genocida del mundo, conduce, bajo el plan de la “Nueva Doctrina de Seguridad de los Estados Unidos”, un proceso de restauración de la fortaleza de este gendarme.

Ello implica la “restauración de las fronteras soberanas”. Esta soberanía debe entenderse como la libertad y la decisión sin límites de esta superpotencia en su zona de dominio. Obviamente, esto implica que las “soberanías” de los países dentro de su dominio no existen más que dentro de los límites que impone el poder imperial.

Para tal proceso, tanto en el frente interno como externo, su lucha contra el globalismo es parte de la redefinición de su doctrina, tras el inmenso fracaso obtenido. Emprende así la eliminación de la “ideología de género” y la “cultura woke”, incluso dentro de las propias fuerzas armadas del imperialismo y en la sociedad yanqui, declarando y retomando la tradición familiar.

Uno de los asesores más influyentes de Trump, Peter Thiel, plantea que “la libertad y la democracia ya no son compatibles”. ¿De qué libertad se está hablando? De la libertad liberal, de la democracia formal, obviamente. Esta posición es compartida por las grandes tecnológicas de la inteligencia artificial y forma parte de la visión de ese nuevo orden mundial, en un proceso de restauración del dominio imperialista norteamericano.

¿Qué implicancias tiene este planteamiento? Según estas posiciones, el “progreso depende de las élites”, por lo que la “democracia liberal es un obstáculo”. Implica que los monopolios innovadores son los que deben dirigirlo todo. Esta visión sugiere y plantea que el futuro no está en el Estado de derecho ni en la democracia liberal, sino en la “dirección eficiente de los monopolios”, que debe construir un mundo menos democrático, con una dirección vertical, lo que muchos intelectuales denominan feudalismo en tiempos de tecnología o tecno-feudalismo.

En este proceso, caotizan la sociedad para luego reordenarla de acuerdo con la visión de ese futuro que diseñan. En esta IV Revolución Industrial, reconstruyen alianzas, redefinen zonas de dominio o recuperan aquellas que venían perdiendo. Paralelamente, el dominio de los recursos estratégicos es clave; por esa razón, “liberalizan” la producción energética, dando prioridad a la producción petrolera para “recuperar” su independencia como imperio. Esto tiene que ver con cómo la superpotencia en contienda, China, penetró en las mismas fauces del imperialismo yanqui. ¿Y dónde queda la teoría del calentamiento global? La han desechado; todo indica que fue una agenda que fracasó.

Los impuestos arancelarios son otra de las medidas, cuyo fin es el retorno de la industria al país de origen, no solo del imperialismo yanqui, sino también de las demás potencias “socias”, que sufren una gran presión para trasladar sus industrias al territorio de este gendarme. A la vez, se usa la energía -como en el caso del petróleo- como arma de guerra para generar dependencia y así presionar dentro de los objetivos y planes de su reindustrialización.

No debemos dejar de señalar que el exterminio civilizatorio del pueblo palestino es parte de ese plan de seguridad y constituye un mensaje claro para los pueblos del mundo sobre lo que se avecina. No se queda allí, sino que apunta a extenderse por todo Medio Oriente y dominarlo para monopolizar el petróleo. De ahí el sueño de la derrota total de Irán, como parte del cerco a China y de la confrontación directa hacia la que se encaminan.

Su supuesto “fin de la guerra en Gaza” es eso: el exterminio de pueblos sin miramientos. Eso es poner a “EE. UU. primero”, para que “siga siendo la nación más grande, poderosa y exitosa de la historia de la humanidad”, “el hogar de la libertad en la tierra”. Claro, el “hogar” del imperialismo más genocida, sin ley ni límites, con la libertad y el límite de su propia “moralidad”.

A nivel de la maquinaria estatal, su objetivo es reducirla aún más en lo inmediato: disminuir su papel asistencial, regulador y administrativo. Mayor monopolio en contra del “libre comercio”, así como la recuperación de una clase media que actúe como base social de su visión del mundo. La base de todo ello es recuperar la industria que sustenta la preeminencia económica y militar.

¿Sueñan con disolver los Estados soberanos dentro del imperio de estos tiempos? Si existió alguna vez “soberanía”, fue solo para las grandes potencias y superpotencias, mas no para los países sometidos. Sus “soberanías” llegaban solo en tanto y en cuanto no chocaran con los intereses de sus amos.

¿Cuál es el gran objetivo de esta nueva seguridad del gendarme? Como ellos lo dicen abiertamente: “la supervivencia y la seguridad continua de EE. UU. como república independiente y soberana, cuyo gobierno garantice los derechos naturales otorgados por Dios a sus ciudadanos”.

Por tanto, actúan como los designados por “Dios” en la Tierra: ese es su mesianismo. Todo lo que se oponga a su designio debe ser reducido y eliminado sin contemplaciones. Combatirán dentro y fuera toda fuerza hostil a su sistema, sean militares, personas, flujos de población “desestabilizadores”, propaganda destructiva o influencias hostiles.

Los pueblos y naciones están advertidos, así como los líderes o las disidencias, dado que “no pueden poner en peligro ni aceptarán adversario alguno que ponga en riesgo el dominio de los EE. UU.”. Por esa razón, reimpulsan la construcción imperial con capacidad para asumir ese papel, con armamento letal y tecnología más avanzada del mundo.

¿Quiere decir esto que incluso las luchas “democráticas” o sus propios líderes deberán actuar en la clandestinidad? Las actuales circunstancias exigen tomar medidas de alto nivel. Si se piensa o se brega por la transformación social al servicio del pueblo, la fascistización de la sociedad está a la orden del día, así como el control biométrico de la población.

Dentro de las contradicciones interimperialistas, pretenden una disuasión nuclear más sólida: armas mucho más letales y destructivas que las bombas atómicas lanzadas sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial. Esas armas existen. ¿Se ha entrado en una carrera armamentística? Todo indica que sí.

Dentro de lo que pretenden, según su propio plan, señalan:

  • “…la base industrial más sólida del mundo (China ya les ganó la partida y es evidente su desindustrialización). El poder depende de un sector industrial fuerte… máxima prioridad”.
  • “…el sector energético más sólido, productivo e innovador del mundo… una de las principales industrias exportadoras de EE. UU., por derecho propio…”.
  • “…el país más avanzado e innovador del mundo en materia científica y tecnológica… dominio económico continuo y superioridad militar…”.
  • “…mantener el ‘poder blando’ que sirva a los verdaderos intereses nacionales de los EE. UU.”.
  • “…nuestro acceso continuo a ubicaciones estratégicas clave”, corolario de Trump a la Doctrina Monroe.
  • “…detener y revertir el daño causado por actores externos… mantener el Indo-Pacífico libre y abierto… libertad de navegación en todas las rutas marítimas, acceso a materiales críticos…”.

En buen cristiano, se trata de la restauración del dominio imperial en circunstancias de declive, pérdida de hegemonía y crisis sistémica general. Están dispuestos a todo para no perder su poder. Rompen todo paradigma y límite del liberalismo; es una restauración “civilizatoria” en todas las zonas de dominio y en nuevas áreas donde existan materias estratégicas, en función de la inteligencia artificial, la computación cuántica y el dominio global.

Tal como lo declaran abierta y francamente, ya comenzó una ofensiva mucho más frontal contra China y Rusia. Parte central de este plan es el dominio del Indo-Pacífico; por esa razón, la llamada “Operación Resolución Absoluta”, orientada a expulsar del continente americano a China, Rusia e Irán. Si bien tuvo un éxito táctico, el mensaje es claro para los pueblos de América Latina y para los países llamados “soberanos”.

Este planteamiento conduce a luchas de liberación nacional con alta organización, no por vías “democráticas” que ya no sirven, según la propia declaratoria del gendarme, sino mediante combates frontales contra sus lacayos en cada país, con fuerzas organizadas y vivas antiimperialistas.

En esta intervención imperialista, en el caso de Venezuela, la gran perdedora es China, que recibe un mensaje claro: el imperialismo yanqui le exige salir de su zona histórica de dominio. Se trata de una potente restauración del poder y de las prioridades de EE. UU. en el hemisferio occidental. Dicha acción pone en juego la estrategia de la Franja y la Ruta, la gobernanza global, el desarrollo, la seguridad y la civilización, planteamientos y planes de China y su proyección internacional.

Esto implica que no cederán en su zona de dominio y disputarán áreas estratégicas con mayor decisión, por encima de un derecho internacional que ya ha muerto, así como de las instituciones creadas tras la Segunda Guerra Mundial.

Es la reconstrucción de la preeminencia de EE. UU. ¿Hasta dónde? Hasta que las demás superpotencias en disputa logren imponer límites con fuerza real, dado que ya no es tiempo de diplomacia, Estado de derecho ni convencionalismos, sino de la ley de la fuerza, del darwinismo, de las sanciones y las invasiones; de la acumulación militar y la confrontación por zonas de dominio: hoy el Indo-Pacífico y Medio Oriente, y mañana África.

Es la agudización de las contradicciones interimperialistas por el dominio del mundo, pero también la reactivación de la contradicción entre naciones oprimidas e imperialismo, así como la de los pueblos del mundo contra el imperialismo.

BOLIVIA: EL DERECHO A LA PROTESTA COMO BASTIÓN CONTRA LA FASCISTIZACIÓN Y EL ENTREGUISMO NEOLIBERAL

Alex A. Chamán Portugal

Enero 17 de 2025.

I. La lucha de clases y el derecho a la rebelión

En la actual situación de crisis estructural del capitalismo, el Estado boliviano, que sirve a la viabilización de políticas de explotación y opresión, se reafirma como el aparato de coerción de la clase social dominante. La actual ofensiva para penalizar el bloqueo de caminos tras el inconstitucional Decreto Supremo 5503, que impuso el «paquetazo neoliberal» de eliminación de subsidios en diciembre de 2025, no se constituye en un hecho aislado ni una búsqueda de «orden público», puesto que es, en esencia, una flagrante guerra entre las clases sociales explotadoras versus las explotadas. En una sociedad capitalista que presenta severas e irreconciliables contradicciones, la protesta es la expresión política de la contradicción entre el capital y el trabajo; por lo que su criminalización representa el intento desesperado de la burguesía y sus lacayos por amordazar a las mayorías populares ante el avance de políticas proimperialistas, antinacionales y antipopulares en el marco de un capitalismo en crisis con su respectivo neoliberalismo devorador.

II. Legitimidad popular sobre legalidad burguesa

En una sociedad que se enarbola la democracia liberal el derecho a la protesta no es una concesión benevolente del Estado, sino un derecho conquistado en las luchas. Su respaldo es doble:

a) Sustento Jurídico-Institucional: La Constitución Política del Estado (CPE) de 2009, en su artículo 21, garantiza la libertad de reunión y expresión. La jurisprudencia internacional, incluyendo el Pacto de San José de Costa Rica, establece que el derecho a la protesta es interdependiente, ya que, sin la capacidad de movilizarse, los derechos a la salud, educación y salario digno quedan desprotegidos. Así, la afectación temporal a la libre circulación no invalida la protesta, pues esta busca, por justicia y naturaleza, generar la ruptura circunstancias necesaria para visibilizar una demanda (derecho, libertad u otro) que el poder pretende ignorar.

b) El Derecho de los Pueblos: En el Estado Plurinacional de Bolivia, el bloqueo es una institución consuetudinaria de soberanía popular e independencia política. Desde la Revolución Nacional de 1952 hasta la Guerra del Gas o Rebelión Popular en 2003, la acción directa ha sido el único mecanismo eficaz de diálogo ante gobiernos reaccionarios. Criminalizar el bloqueo o penalizar cualquier otra histórica forma de protesta popular es pretender borrar la memoria histórica que dio origen a la propia democracia demoliberal boliviana, ignorando el pluralismo jurídico que reconoce las prácticas de resistencia obrera y popular.

III. La Fascistización del Estado

El tránsito hacia el fascismo contemporáneo se manifiesta en la infame criminalización sistemática de la disidencia. Proyectos de ley como el PL-070/2025-2026, que proponen penas de hasta 20 años por bloquear vías, configuran una afrenta a la historia de las luchas populares. Así, la penalización a la protesta que usa el Código Penal se constituye en un arma de guerra.

Este mecanismo opera en tres niveles:

a) Estigmatización: La instrumentalización del aparato mediático oficialista y empresarial construye un «enemigo interno», tildando al movilizado de «terrorista» o «saboteador económico» para justificar la violencia represiva estatal.

b) Persecución judicial (Lawfare): Se utiliza la mafiosa estructura del sistema de justicia para golpear y descabezar a las organizaciones sociales y políticas a través de procesos por sedición e instigación pública a delinquir.

c) Encarcelamiento selectivo: El desprecio al debido proceso concretiza la detención “preventiva” contra líderes y lideresas populares que busca desmovilizar a través del terror del Estado, subordinando la vida humana a la eficiencia de los flujos del mercado. Se prepara la aplicación abyecta del fascista Derecho Penal del Enemigo que violentara el Estado liberal y garantista que precautela relativamente derechos y libertades.

IV. Un gobierno proimperialista, prosionista, vendepatria y antipopular

La actual gestión gubernamental de Rodrigo Paz, junto a cuestionados políticos neoliberales y empresarios, lo ha desenmascarado como un agente del capitalismo y neoliberalismo más perverso. La penalización de la protesta no es más que la pretendida seguridad jurídica requerida por el capital transnacional y de la burguesía nacional para viabilizar la destrucción de la incipiente producción nacional y encaminar el saqueo de recursos naturales.

Estamos ante un gobierno proimperialista, prosionista, vendepatria y antipopular que rompe con parte de la tradición soberana de Bolivia para alinearse con las recetas y condiciones del FMI, BM, BID, etc., y los intereses del genocida imperialismo estadounidense. Asimismo, su carácter prosionista e impopular se evidencia en su alejamiento de la solidaridad internacionalista con los pueblos oprimidos (Palestina, Cuba, Venezuela, etc.), implementando siniestros métodos de manipulación y control poblacional, así como, políticas represivas importadas de Estados como: Israel, Argentina, El Salvador, Paraguay, Chile, Perú, etc. Este sometimiento busca garantizar que las políticas de ajuste neoliberal, como la liberalización de precios agrícolas enmarcadas en sus reglas de juego y la entrega de sectores estratégicos, se ejecuten sin resistencia social.

V. La Función Económica de la Represión

El fin último de prohibir la protesta es blindar el modelo neoliberal entreguista y hambreador. Al eliminar la capacidad de organización, movilización y presión de las masas, el Gobierno allana el camino para la privatización encubierta y la precarización laboral extrema. La represión es, por consiguiente, la herramienta para imponer un modelo de acumulación capitalista por desposesión que beneficia al despreciable imperialismo estadounidense y demás potencias capitalistas, las empresas transnacionales saqueadoras y a las clases sociales explotadoras.

VI. Hacia la unidad popular

La criminalización de la protesta es la confesión de debilidad de un régimen que ya no tiene argumentos para convencer y únicamente le queda la fuerza represiva para intentar vencer al movimiento obrero y popular. La respuesta de las masas populares debe ser la unidad entre la movilización de calle y el desarrollo de una conciencia de clase que identifique al verdadero enemigo: el sistema capitalista, su modelo neoliberal y sus ejecutores.

Defender el derecho a la protesta es defender los derechos fundamentales del pueblo. Frente a la arremetida fascista y la traición entreguista, el pueblo boliviano reafirma que la calle es el espacio supremo de la democracia liberal y escenario de la lucha de clases en que se forjarán sus mejores hijos e hijas.

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL DESDE LA VISIÓN HEGEMÓNICA DE EE.UU.

Por: Richard González

I. El Declive de la Unipolaridad y la Ofensiva de Restauración

La actual coyuntura internacional está marcada por un esfuerzo deliberado de Estados Unidos por restaurar su dominio global frente a la evidencia innegable de una erosión de su hegemonía. El vacío de liderazgo dejado por la crisis del modelo globalista ha permitido que potencias como Rusia y China asuman la iniciativa estratégica, extendiendo su influencia en zonas que históricamente fueron consideradas áreas de dominio exclusivo del «gendarme del mundo».

Bajo la administración de Donald Trump, se ha evidenciado que el poder no es monolítico; las contradicciones internas en el sistema de gobierno estadounidense reflejan la lucha entre una visión globalista fracasada y un nacionalismo pragmático que reconoce la crisis del sistema. Sin embargo, este escenario de crisis no debe llevarnos a subestimar el poder real del imperialismo —el «tigre de hierro»— que hoy lanza una ofensiva de restauración de amplio espectro.

II. El Control de los Recursos Críticos y la Era de la IA

Como bien analiza G.L. Muradov, la estrategia de control global de Washington ha mutado hacia una prioridad absoluta: el dominio de los recursos críticos, especialmente los energéticos. En este siglo, la energía no solo mueve industrias, sino que es el combustible vital para el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) y el procesamiento de datos a escala masiva.

Esta necesidad explica la agresividad diplomática y económica hacia Venezuela, Irán y el interés estratégico sobre Groenlandia. El control de estos nodos energéticos y de materias primas busca garantizar la supremacía tecnológica estadounidense.

III. La Fragmentación de la Multipolaridad y la Geopolítica del Ártico

El plan estadounidense contempla la destrucción de las plataformas que sostienen el orden multipolar. El bloque de los BRICS+, al consolidarse como una alternativa financiera y política, representa una amenaza existencial para la arquitectura del dólar. La estrategia norteamericana parece orientada a desarticular estas alianzas antes de que alcancen un punto de no retorno que desemboque en una guerra total.

En cuanto a Rusia, EE. UU. busca evitar la confrontación directa debido a la paridad atómica actual. Washington juega a ganar tiempo para cerrar la brecha en tecnología militar hipersónica y defensiva. En este tablero, el Ártico emerge como el nuevo teatro de operaciones. El interés por Groenlandia y el alineamiento férreo con Canadá no son caprichos territoriales, sino la necesidad de controlar las nuevas rutas comerciales y los yacimientos que el deshielo está dejando al descubierto.

IV. La Desconexión con China y la Seguridad Hemisférica

El «salto tecnológico» es hoy una cuestión de seguridad nacional. Ante el avance de China en telecomunicaciones, semiconductores y energía verde, EE. UU. ha emprendido una política de desacoplamiento para romper la dependencia de productos de alto contenido tecnológico provenientes del gigante asiático.

Para lograr este repliegue y posterior contraataque, Washington considera vital retomar el control absoluto del continente americano. La Doctrina Monroe se actualiza: el control del hemisferio occidental es la retaguardia necesaria para concentrar todas sus fuerzas en el frente del Indo-Pacífico contra China.

V. Conclusión: La Respuesta de los Pueblos

Ante estas contradicciones interimperialistas, cabe preguntarse: ¿cuál es el papel de las naciones y los pueblos? La sobriedad en el análisis nos obliga a ver más allá de las cúpulas de poder. Mientras las potencias se disputan la hegemonía, las masas en todo el mundo luchan contra la «fascistización» de la sociedad, el militarismo rampante y la erosión de las libertades.

La construcción de un mundo verdaderamente alternativo no vendrá solo del equilibrio de fuerzas entre potencias, sino del desarrollo de la conciencia de los pueblos oprimidos. La lucha por el desarrollo soberano y la democracia real es la única contraparte capaz de frenar las ambiciones de una guerra total y detentar el poder en función de los intereses de la humanidad.

Enero 16 de 2026

PRONUNCIAMIENTO Y SALUTACIÓN A 132 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL PRESIDENTE MAO TSE – TUNG ! VIVA EL MAOÍSMO, MARXISMO DE NUESTRA ÉPOCA!

Red de Prensa Popular Latinoamericana

Hoy, 26 de diciembre de 2025, los pueblos conscientes del mundo, el proletariado internacional y las fuerzas revolucionarias consecuentes conmemoran el 132 aniversario del nacimiento del Presidente Mao Tse-tung, gigante del pensamiento y obra revolucionaria, dirigente comunista de talla universal y forjador de una de las más grandes experiencias de transformación social en la historia de la humanidad.

Recordar al presidente Mao Tse-tung es una reafirmación de que el maoísmo constituye la tercera y superior etapa del marxismo, desarrollada en la época del imperialismo, de la revolución proletaria mundial y de la lucha irreconciliable entre revolución y contrarrevolución. El maoísmo es el marxismo de nuestra época. Es teoría revolucionaria integral; es concepción científica del mundo, doctrina del proletariado, línea ideológica y política, metodología, estrategia y táctica para la toma del poder, y guía segura para la construcción de la nueva sociedad.

Como ideología científica del proletariado, el maoísmo expresa los intereses históricos de la última clase de la historia, la clase más revolucionaria, la única capaz de abolir toda forma de explotación, opresión y dominación de clase. Por ello, es una ideología justa, correcta, científica e invicta, porque se sustenta en las leyes objetivas del desarrollo social y en la práctica transformadora de las masas. El Presidente Mao Tse-tung elevó el marxismo-leninismo a una nueva cumbre al demostrar, en la teoría y en la práctica, el papel decisivo de las masas populares como verdaderos sujetos de la historia, al desarrollar la línea de masas, la guerra popular prolongada, la revolución cultural como continuidad de la lucha de clases bajo el socialismo, y la lucha permanente contra el revisionismo y toda forma de restauración capitalista.

En el decadente modo de producción capitalista, atravesado por la crisis estructural del capitalismo, el recrudecimiento del imperialismo, el neocolonialismo y las guerras de rapiña, el maoísmo se confirma como la ideología transformadora que conduce y conducirá a la humanidad hacia una sociedad superior, una sociedad de armonía, libertad, justicia social y emancipación plena.

La correcta línea ideológica y política maoísta contribuye a la forja de revolucionarios, socialistas y comunistas auténticos. Cumple una tarea estratégica esencial al proletarizar a la pequeña burguesía, clase social oscilante y vacilante por su ubicación en la estructura de clases, dotándola de una férrea posición de clase, de disciplina revolucionaria y de compromiso histórico al servicio de la humanidad y de la revolución proletaria.

Desde la Red de Prensa Popular Latinoamericana, reafirmamos que el maoísmo es una guía viva para la acción, una herramienta indispensable para la lucha ideológica, política y comunicacional contra la hegemonía capitalista, los monopolios mediáticos, el imperialismo y todas las formas de dominación.

Hoy, al rendir homenaje al Presidente Mao Tse-tung en el 132 aniversario de su nacimiento, reafirmamos nuestro compromiso irrestricto con el marxismo-leninismo-maoísmo, con la organización consciente de las masas, con la verdad revolucionaria y con la construcción de un mundo nuevo, sin explotadores ni explotados.

¡VIVA EL PRESIDENTE MAO TSE-TUNG!
¡VIVA EL MAOÍSMO, TERCERA Y SUPERIOR ETAPA DEL MARXISMO!
¡VIVA EL PROLETARIADO INTERNACIONAL!

Red de Prensa Popular Latinoamericana
26 de diciembre

El gasolinazo neoliberal en Bolivia es un feroz ataque frontal al pueblo y la soberanía nacional

Por Alex Chamán Portugal

En el marco de la severa crisis y decadencia capitalista global, el gobierno proimperialista y prosionista de Rodrigo Paz en Bolivia ha desatado una ofensiva neoliberal que revela su carácter proempresarial y antipopular. El anuncio de hoy 17 de diciembre de 2025, mediante el cual se elimina el subsidio a los combustibles, no es más que la punta de lanza de una agenda diseñada para transferir injustamente la pesada carga de la crisis económica del Estado burgués a las espaldas de la clase obrera y los sectores populares. Este «gasolinazo» cuyo término evoca los traumáticos ajustes estructurales de las décadas pasadas, eleva el precio de la gasolina especial de 3,72 Bs a 6,96 Bs por litro (un aumento del 87%), el diésel de 3,74 Bs a 9,80 Bs (un incremento del 162%) y la gasolina premium a 11 Bs, bajo el pretexto de «garantizar el abastecimiento continuo» y combatir la corrupción en YPFB. Esta medida no resuelve la raíz del problema expresada en la dependencia imperialista y la explotación capitalista de los recursos naturales, sino que profundiza la desigualdad económica y social, favoreciendo a las depredadoras empresas transnacionales y al gran capital de la burguesía nacional a expensas del pueblo.

El gobierno de Paz y sus socios, electo en octubre de 2025 tras dos décadas de gobiernos progresistas del MAS, representa el retorno triunfal del nefasto y fracasado neoliberalismo en Bolivia, alineado con los intereses del genocida imperialismo estadounidense y las perversas instituciones financieras internacionales como el FMI y el Banco Mundial. Sus promesas de «seguridad jurídica» para inversiones avasalladoras, repatriación de capitales con cero impuestos, simplificación tributaria y liberación de exportaciones no son más que eufemismos para una política neoliberal favorable al capital extranjero, que prioriza la despiadada acumulación privada sobre la redistribución con justicia social. Al declarar el país en «emergencia económica, financiera y energética», el Gobierno de turno justifica estas reformas como un «salvataje para la patria», culpando a la gestión anterior de «saqueo» y «desfalco». Sin embargo, esta novela oculta la verdadera causa en que la crisis inherente al capitalismo atrasado y dependiente boliviano, exacerbada por la caída en la producción de gas natural y la volatilidad de los precios internacionales de materias primas, que benefician a las potencias imperialistas mientras dejan a naciones oprimidas como Bolivia en la periferia del sistema capitalista mundial.

Una vez más, se golpea la economía popular con el encarecimiento de productos y servicios básicos de primera necesidad. El alza en los combustibles no se limita a los surtidores; puesto que permea toda la cadena productiva y de consumo. El diésel, vital para el transporte pesado, la agricultura y la industria, encarecerá los fletes, consiguientemente, los precios de alimentos como el pan (que ya ha subido un 60% debido a recortes previos en subsidios), la carne (con incrementos del 90% por la liberación de exportaciones) y otros bienes esenciales. Esto no es casualidad, ya que, en un caduco sistema capitalista, los costos de reproducción de la fuerza de trabajo (comida, transporte, vivienda, etc.) se trasladan directamente a la mayoría de las masas trabajadoras, erosionando su poder adquisitivo y perpetuando la pobreza e indigencia. Las migajas ofrecidas por el gobierno, como el incremento del salario mínimo nacional de 2.750 Bs a 3.300 Bs (un 20% que apenas compensa la inflación proyectada) y el alza en la Renta Dignidad a 500 Bs, resultan insuficientes e irrisorios. Peor aún, el bono Juancito Pinto de 300 Bs por estudiante y un programa de protección de 200 Bs cada cuatro meses no mitigan el cruel impacto real, pues una inflación galopante que podría superar el 10% en 2026, según proyecciones basadas en experiencias similares en la región. En esencia, estas «medidas financiadas» son un velo para la redistribución inversa, ya que el 50% de los recursos liberados por la quita de subsidios irá a gobiernos subnacionales, pero sin garantías de que beneficien a los a los explotados y oprimidos, sino a las clases sociales dominantes y las élites locales aliadas con el capital.

Los efectos sociales serán devastadores, profundizando la pauperización absoluta y relativa del pueblo trabajador. El aumento en los costos de transporte y producción impulsará despidos masivos en sectores como la agricultura, el comercio y la industria informal, que representan el 70% de la economía boliviana. Esto elevará el desempleo, el subempleo y la precarización laboral, forzando a decenas de miles a migrar a la informalidad o la mendicidad. Históricamente, ajustes neoliberales como este han correlacionado con picos en la delincuencia, ya que la desesperación económica empuja a los excluidos hacia la supervivencia marginal. En Bolivia, donde la crisis ambiental y la sequía ya agravan la vulnerabilidad rural, este inmisericorde gasolinazo acelerará la proletarización forzada, convirtiendo a más campesinos e indígenas en mano de obra barata para las transnacionales. Esto no es un accidente económico, sino la lógica monstruosa del capital: acumular mediante la desposesión, como lo describió Marx en El Capital, donde la plusvalía se extrae a costa de la miseria creciente.

Pero el neoliberalismo no se limita a lo económico; puesto que prepara el terreno para la represión política y la privatización salvaje. El gobierno de Paz, consciente de la resistencia popular que generará desatará una criminalización de la protesta. Ya en su primer mes, dos manifestantes han sido asesinados por la policía en Colcapirhua – Cochabamba, y persisten escaseces de combustibles pese a las promesas. Esta violencia estatal, típica de regímenes proimperialistas, busca sofocar la lucha de clases mediante persecución política, encarcelamientos y leyes de emergencia que violan la Constitución Política del Estado de 2009, forjada en la lucha antineoliberal de los movimientos sociales. Al igual que en los ochenta y noventa, cuando narco-gobiernos como los de Paz Zamora y Sánchez de Lozada privatizaron YPFB, el agua y los hidrocarburos en beneficio de empresas estadounidenses, el actual régimen allana el camino para una nueva ola de privatizaciones. La transformación de YPFB anunciada por Paz, junto con la facilitación de importaciones de diésel y la promoción de inversiones extractivistas, apunta a desmantelar la soberanía energética y entregar recursos estratégicos al capital transnacional, en desmedro de la nación y el pueblo. Si es necesario, violentarán la CPE, invocando la emergencia para imponer decretos autoritarios, como en los inicios de los 2000, que culminaron en la Guerra del Gas y el derrocamiento del genocida Sánchez de Lozada que presidía la mafiosa y entreguista megacoalición de politiqueros neoliberales.

Este momento exige la unidad del pueblo boliviano contra el capitalismo y su expresión neoliberal. La historia boliviana, de la Revolución de 1952 a la Agenda de Octubre de 2003, demuestra que solo la movilización masiva y la construcción de poder popular pueden revertir estos ataques. No basta con reformas paliativas como las de las últimas casi dos décadas; urge expropiar al gran capital, nacionalizar genuinamente los recursos bajo control obrero y avanzar hacia una sociedad superior. El gobierno de Paz, con su retórica de «verdad» y «responsabilidad», no es más que un instrumento de la burguesía carente de un proyecto integral de desarrollo nacional, aliada al imperialismo. Pero el pueblo, motor de la historia, no se doblegará: ¡la lucha continúa por una Bolivia libre, soberana, anticapitalista y antineoliberal!

18/12/2025

¿UNA DEMOCRACIA PARLAMENTARIA PARA EL CONTROL TOTAL DEL PODER EN EL PERU?

Richard Gonzales

La democracia parlamentaria es una forma de gobierno en la que el poder ejecutivo emana del poder legislativo. En este sistema, el gobierno puede ser destituido por el parlamento mediante un voto de censura o de desconfianza.

Siendo la soberanía popular la que elige a sus representantes mediante elecciones “libres”, esta forma de democracia se caracteriza por una separación de poderes más flexible que la del presidencialismo. En ella, existen un jefe de gobierno y un jefe de Estado; sin embargo, el poder político debería emanar del pueblo. Pero cuando, en una democracia parlamentaria, las corporaciones o grupos de poder fáctico controlan totalmente el poder, el sistema democrático se vacía de contenido. Aunque formalmente conserve su estructura, en la práctica deja de ser real, convirtiéndose en una fachada civil que encubre una dictadura.

En tales circunstancias, los medios de comunicación ejercen una influencia decisiva. Estos se convierten en actores políticos e ideológicos que, mediante campañas de propaganda, legitiman la concentración del poder. El parlamento, entonces, se transforma en una amalgama y maquinaria de lobbying corporativo. En consecuencia, la democracia deviene inexistente: los poderes del Estado se reducen a simples nomenclaturas para el engaño.

Así, el voto pierde su efectividad real y, por ende, la legitimidad del orden político se vuelve nula. Si bien en la Constitución se consagran derechos y libertades, si en la práctica imperan el monopolio y la dictadura del poder económico, la democracia formal carece de sustancia.

Por tanto, no existe equidad, igualdad, libertad ni capacidad de decisión colectiva. El sistema se reduce a los intereses oligárquicos: un gobierno de ricos legitimado por los mismos pobres.

La democracia liberal se ha sustentado en dos principios fundamentales:

  1. El liberalismo económico, que defiende la libertad de mercado, la igualdad de derechos y la iniciativa individual.
  2. La democracia política, que promueve la igualdad de derechos, la soberanía popular y la redistribución del poder.

Sin embargo, estos principios han sido trastocados. El dinero y el capital deciden por encima del voto, que se convierte simplemente en un instrumento de legitimación del poder financiero e industrial. Este proceso conduce al desmantelamiento del Estado social o Estado de bienestar. La capacidad de decisión del ciudadano deja de ser relevante, siendo reemplazada por el dominio de las oligarquías, en un proceso paulatino de concentración del poder.

¿En qué se convierte entonces el voto bajo esas circunstancias? En la legitimación del poder oligárquico: una dictadura abierta del poder financiero e industrial, sostenida por una constante campaña de despolitización y desideologización. La ciudadanía es transformada en mera consumidora, en una cifra estadística. La captura del Estado implica legislar en favor del capital financiero e industrial, lo que supone la pérdida de la soberanía popular.

Ese poder ya no rinde cuentas a nadie, no tiene controles ni obligaciones con nadie; es un poder sin patria y sin equilibrio de poderes. Se sostiene en la violencia abierta, en las bayonetas y la represión. Sobre esta base, las élites corporativas saquean los recursos, acumulan riqueza de manera desenfrenada y fragmentan a la sociedad, generando una desigualdad monumental.

La desintegración social es parte de esa lógica. Por ello, se fomenta el caos mediante todo tipo de vicios, se incrementa el individualismo extremo, la desconfianza mutua y la fractura social. Ya no existen canales de participación ciudadana; el poder legislativo se convierte en un mero gestor de las políticas dictadas por las corporaciones.

Todo esto se acompaña de desinformación, manipulación y del uso de las emociones. Una “ciudadanía entretenida” mediante programas banales o narrativas justificadoras de la desigualdad termina defendiendo su propia subordinación, como ocurre con buena parte de la población.

Esa es la razón por la que los servicios públicos se debilitan o son llevados a un deterioro inducido. Paralelamente, el costo de vida aumenta sin cesar, generando angustia, empobrecimiento, inseguridad emocional y estrés colectivo. De esta manera, la población queda sometida y el dominio absoluto de las corporaciones se legitima una vez más.

Frente a esta realidad, las masas deben activar todo tipo de organización colectiva donde se ejerza una democracia real. Es necesario construir organizaciones paralelas en todos los ámbitos, promover núcleos comunitarios de desarrollo colectivo y no abandonar la lucha por la democracia y los derechos. La movilización es fuente de aprendizaje y ejercicio para luchas más avanzadas y para la formación de contrapoderes en sindicatos, organizaciones sociales y frentes amplios que articulen a las masas sin prejuicios ni sectarismos.

Los sectores pensantes deben impulsar una campaña amplia, profunda y bien sustentada de desenmascaramiento y combate ideológico y político. Solo así podrá promoverse la conciencia organizada del pueblo, capaz de desarrollar en el futuro luchas más elevadas y transformadoras.

El sistema imperante atraviesa una profunda crisis en todos los planos, lo que genera todo tipo de sufrimiento humano. Superar y transformar esta realidad dependerá de la comprensión y de la acción organizada. Para ello, se requiere un ente consciente que aglutine, dirija y oriente los esfuerzos en la construcción de un sistema opuesto y distinto al que hoy agoniza.

28 de octubre de 2025

Programas: Sirviendo a los Pueblos y Trinchera Tres PENSAR DIFERENTE ES DELITO: EL ROSTRO MAFIOSO Y GENOCIDA DEL ESTADO PERUANO

Panelista:
Mag. Manuel Loli
Conductor del Programa “Trinchera 3”
Director de la Agencia de Comunicación IPNews – Estados Unidos

Panelista:
Dr. Alex A. Chamán Portugal
Director de la Revista Atreverse e IPNews Bolivia
Docente en universidades públicas de Bolivia

Viernes 31 de octubre de 2025

Horarios:
⏰ 19:00 México, Nicaragua y USA.
⏰ 20:00 Colombia, Cuba, Ecuador y Perú
⏰ 21:00 Bolivia y Venezuela
⏰ 22:00 Argentina, Chile, Brasil y Paraguay

https://www.facebook.com/profile.php?id=61577695650079

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CAOTIZACIÓN DE LA SOCIEDAD IMPERIALISTA PARA MANTENER EL NÚCLEO Y LA ESTABILIDAD

Richard Gonzales

El momento histórico en el que se vive, dentro de este sistema-mundo civilizatorio, refleja la más profunda crisis general: ideológica, política, económica y cultural. Es una crisis terminal, sin retorno, dado que se pierde el monopolio de la economía, la cultura y la política, hasta ahora jerarquizadas en los centros, las semiperiferias y las periferias.
La hegemonía está rota y supura pestes por todos lados: criminalidad, desconcierto, caos, banalización, inmoralidad y toda forma de perversión humana expuesta a su máxima expresión, sin tapujos.

El sistema se encuentra en su mayor debilidad y, por tanto, ataca todo aquello que amenace su subsistencia: ideas, movimientos, modelos alternativos o liderazgos. Para ello, utiliza incluso mecanismos que van más allá del llamado “derecho penal del enemigo”.

La pérdida del control hegemónico de Occidente, después de quinientos años de dirección, influencia y dominio, no es poca cosa en el proceso histórico que hoy presenciamos.

1. Caotización de la sociedad como herramienta

Ante la debilidad del sistema-mundo, se recurre al uso de la confusión social, la polarización política y la saturación informativa, generando una fatiga colectiva y desorientación moral. Ya no existe un vértice que dirija la historia con carácter de clase, como sucedió en el siglo pasado, cuando la clase obrera tomó las riendas de su destino en Rusia y posteriormente en China, generando una corriente masiva de luchas de liberación mundial y movimientos antisistema.

Hoy, esa posibilidad sigue latente, dadas las condiciones materiales que se agudizan; sin embargo, sus expresiones son dispersas y, en muchos casos, espontáneas.
Ante la debilidad de la capacidad crítica de las masas, el sistema utiliza el caos como instrumento de manipulación. Así, el caos no destruye el orden: lo legitima. Al final, como ya sucede, la población termina pidiendo más control, el ingreso de las fuerzas armadas y la restricción de derechos y libertades en nombre de la “seguridad”, dentro de un caos dosificado y dirigido.

2. Criminalización de la disidencia

El sistema está débil, y esa debilidad se disfraza de “seguridad”. Es un reflejo auténtico del miedo a las masas. Hoy dos proyectos de sistema-mundo se enfrentan a muerte, aunque en el fondo se trate de una contradicción interna del mismo sistema.
A nivel mundial, hay un despertar de las masas —el otro gran actor histórico— que se expresa en voces críticas y movimientos incluso dentro del seno del propio imperio. Son muchas las voces que cuestionan la narrativa dominante, aunque con diferentes tendencias y propuestas políticas, económicas, ecológicas y culturales. El debate y el diagnóstico son múltiples y reflejan un descontento generalizado ante un mundo que se derrumba.


Por ello, la respuesta del sistema es etiquetar toda disidencia como “peligrosa”, “radical” o “desinformada”. Aparecen formas encubiertas de censura y control del pensamiento, con el fin de fabricar consensos mediante el miedo y legitimar la recomposición de un “nuevo orden” elitista y tecno-feudal, que ya se perfila con claridad.

3. Globalización digital y alineamiento ideológico

El acelerado proceso de digitalización y la concentración del poder en las plataformas tecnológicas —previamente legitimado por ese nuevo orden elitista y tecno-feudal— tienen como objetivo el control total de las masas y la neutralización de la disidencia.
Bajo el argumento de la “seguridad interna”, se implementa un control biométrico y de alta vigilancia con fines preventivos. De este modo, a través de algoritmos, se construye una cultura de la vigilancia y un discurso unificado del sistema.
Es el algoritmo, precisamente, el que selecciona lo que ves, lo que te gusta, lo que lees, lo que crees y lo que piensas. Su finalidad es uniformar la “nueva cultura” del tiempo de la inteligencia artificial, para impedir el nacimiento de otro mundo posible para los oprimidos.
Si en el sistema feudal el control absoluto residía en el monarca y en los señores feudales —legitimados por la cruz y un dios divino—, hoy ese control se concentra en las corporaciones, en el control social y en el nuevo “dios” del algoritmo, que decide todo. Como consecuencia, emerge la deshumanización o el poshumanismo: la máquina, la inteligencia artificial, se convierte en el centro, mientras se construye un Homo Deus de la civilización, cuyo diseño ya está en marcha.

¿Qué está en juego?

Está en juego la continuidad de la civilización tal como la conocemos, replanteada bajo el diseño de un nuevo orden en medio de la Cuarta Revolución Industrial.
Las bases del mundo moderno se fundaron sobre una lógica: la acumulación ilimitada. De allí derivan el crecimiento, la innovación constante, el consumo exacerbado, la disputa y el control de los recursos finitos, que han provocado guerras, crisis y una devastadora crisis ecológica.

La crisis económica mundial es estructural: genera desigualdad, endeudamiento global y pérdida de la tasa de ganancia del capital, impulsando el tecno-feudalismo.
En este contexto, la política se reconfigura para adaptarse al nuevo orden, más allá de las teorías de igualdad, democracia o legitimación por el voto, principios de la revolución burguesa que hoy atraviesa su crisis de legitimidad.

El nuevo orden propuesto considera la desigualdad como principio, no como excepción. Ya no se pretende legitimar el poder mediante el voto, sino mediante la determinación directa de las élites sobre todos los aspectos de la vida, mientras el resto de la humanidad obedece.

La caotización social se expresa en múltiples formas: incentivo a la criminalidad, narcotráfico, legalización del consumo de drogas, desintegración familiar, corrupción estatal e inmoralidad. Todo esto busca implementar el nuevo orden tecno-feudal, desgastando la capacidad organizativa colectiva y manteniendo a las masas en el miedo y la incertidumbre, para neutralizar cualquier articulación alternativa.
En las sociedades soberanas, el sistema responde con invasiones o con el hundimiento económico y político.

La criminalización de la disidencia busca impedir que las masas construyan otro mundo posible. Por ello se persigue, encarcela o elimina al disidente mediante castigos ejemplificadores, incluso si se trata de ancianos o jóvenes.

4. Hipertecnificación

El control biométrico total de la población está en plena marcha y se manifiesta en la vigilancia digital cotidiana. Ya no se necesita la coerción física como método de imposición cultural o ideológica; hoy esa función la cumple el “dios” del algoritmo, reforzado por una narrativa global que utiliza el miedo, la inseguridad, la salud o el clima para unificar emociones y justificar medidas de control poblacional bajo el argumento del “bien común”.

Mientras tanto, se fragmentan las identidades culturales, ideológicas y sociales para dividir a la sociedad mediante microconflictos internos, promovidos por operadores políticos del sistema, ONGs o infiltraciones sociales, generando supuestos movimientos de oposición que en realidad sirven para mantener la inestabilidad y así imponer la agenda del sistema.

El futuro que este sistema ofrece a los pueblos es sombrío, incluyendo el objetivo de reducir la población mundial de ocho mil millones a dos o cuatro mil millones de personas por diferentes vías. Ante ello, los pueblos deben luchar con todos sus medios para derribar ese mundo en construcción y forjar otro nuevo, basado en la experiencia histórica de la clase obrera y de los pueblos oprimidos. Se requiere organización, conciencia y dirección revolucionaria para construir un mundo donde la humanidad se humanice nuevamente, asumiendo con claridad los riesgos de destrucción que amenazan la existencia misma del ser humano.

El sistema está dispuesto a eliminar todo obstáculo que impida la supervivencia de sus relaciones productivas, incluso en medio de su crisis general. Su comportamiento será cada vez más peligroso y cruel. Por eso, debemos aguzar la creatividad, la organización y las formas de lucha, aun a costa del sacrificio de una parte de los millones de pobres del mundo.


La humanidad se encuentra ante riesgos y peligros como nunca antes en su historia. Es momento de tomar profunda conciencia.

23/10/2023