Red de prensa popular latinoamericana

El Fútbol entre la Pasión Popular y el decadente Capitalismo: Un Análisis Crítico de la Mercantilización e Instrumentalización Política en la FIFA

Por: Alex A. Chamán Portugal 
Introducción
El fútbol nació en las calles, en los barrios y en los campos en que millones de personas -pertenecientes a los sectores populares- encontraron un espacio de identidad, comunidad, cohesión y esperanza. No obstante, a medida que el deporte más popular del planeta fue mercantilizado hasta convertirla en una lucrativa industria multimillonaria, la pasión colectiva fue absorbida por una mafiosa estructura de intereses económicos, políticos e ideológicos que hoy tiene en la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) a su principal administradora. La institución, que discursivamente asevera promover el juego limpio y la fraternidad, enfrenta desde hace varias décadas muy graves denuncias por corrupción sistémica, falta de transparencia y una aplicación de sus normas que resulta ser políticamente tendenciosa para favorecer a ciertas naciones en desmedro de otras. El presente ensayo argumenta que la FIFA ha mercantilizado el fútbol y lo ha instrumentalizado con fines políticos e ideológicos, socavando su esencia popular para subordinarlo a lógicas depredadoras de dominación capitalista e imperialista.

De las calles al monopolio corporativo transnacional
El declive de la FIFA comenzó a acelerarse durante la presidencia de João Havelange, cuando la organización dejó de administrar solamente competiciones deportivas para convertirse en una poderosa corporación transnacional. Tal como lo han documentado investigadores como Andrew Jennings, John Sugden y Alan Tomlinson, la FIFA asumió que su verdadero producto no era el deporte del fútbol en sí, sino la mercantilización e instrumentalización de una atención global de miles de millones de personas.
Derechos televisivos, patrocinios exclusivos, licencias comerciales, etc., transformaron la Copa del Mundo en uno de los espectáculos más lucrativos del planeta. La mercantilización se evidencia en efectivos mecanismos de explotación que encajan con el monopolio, como el escandaloso control oficial de la reventa de entradas incorporado en el mundial 2026. Con el pretexto de reducir el fraude y optimizar la seguridad, la FIFA robusteció un mercado secundario y un circuito cerrado en que un mismo asiento genera exorbitantes ganancias para la institución. Muchos especialistas sostienen que este modelo consolida una creciente especulación del espectáculo que eleva desproporcionadamente los precios, excluyendo cada vez más a los sectores populares que históricamente le proveyeron vida al deporte.
 El negocio perfecto y la desigualdad económica
El diseño mercantil de la FIFA opera bajo una razón perversa de privatización de ganancias y socialización de pérdidas, ya que, la institución condiciona y exige que los ingresos vinculados al torneo queden exentos de impuestos locales, constituyendo lo que analistas llaman el negocio perfecto.
Mientras la FIFA concentra los colosales ingresos, los países anfitriones asumen inversiones públicas gigantescas en detrimento de políticas públicas. El Mundial de Brasil 2014 es un ejemplo perfecto, puesto que el Estado destinó decenas de miles de millones de dólares a infraestructura mientras amplios sectores populares protestaban por la situación precaria de la salud, la educación, el agua potable y desagüe, la energía eléctrica, el transporte, etc. Muchos de estos recintos, como el Estadio Mané Garrincha, terminaron convertidos en costosos denominados blancos, evidenciando una planificación subordinada a las exigencias del espectáculo futbolístico antes que priorizar las necesidades de los ciudadanos. 
Instrumentalización política, lavado de imagen y Derechos Humanos
El fútbol otorga al poder una herramienta extraordinaria como la naturalidad emocional, disminuyendo las críticas de las masas populares. A lo largo de la historia, regímenes genocidas y mafiosos han utilizado los espectaculares megaeventos para lavar su imagen, desde la Italia fascista de Mussolini en 1934 hasta la Argentina criminal de Jorge Rafael Videla en 1978, en que la algarabía de los estadios sirvió como cortina de humo para ocultar los centros militares de tortura, violación, asesinatos y desaparición.
Esta instrumentalización alcanzó nuevas dimensiones en el mundial de Catar 2022, ya que, informes de Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Organización Internacional del Trabajo documentaron sólidamente cómo la infraestructura del torneo se erigió sobre la atroz explotación de trabajadores migrantes a través del sistema Kafala, atándolos a condiciones de semiesclavitud que resultaron en la muerte de miles de obreros procedentes de los países más empobrecidos. 

Geopolítica, doble moral y sumisión imperialista
La crisis de legitimidad de la FIFA se profundiza al examinar la coherencia de sus injustificables decisiones políticas. Lejos de la neutralidad que suele proclamar, la organización aplica sus estatutos con una evidente doble moral, subordinada a los intereses hegemónicos de determinadas potencias capitalistas e imperialistas. Tras el inicio de la guerra en Ucrania, Rusia fue excluida de las competiciones futbolísticas internacionales organizadas por la FIFA y la UEFA. En contraste, la institución ha permitido la continuidad del régimen terrorista de Israel en los torneos oficiales, pese a las atrocidades cometidas contra el heroico pueblo palestino y a la violación sistemática de resoluciones de la ONU en el contexto de las masacres perpetradas en Gaza y Cisjordania. Una situación similar se observa con el genocida imperialismo estadounidense, que arremete económica, política y militarmente contra pueblos hermanos de Irán, Venezuela, Cuba y otras naciones soberanas, sembrando destrucción, muerte y terror. Esta sumisión ante las presiones geopolíticas quedó expuesta de manera escandalosa durante el Mundial 2026, puesto que la FIFA decidió suspender, aplicando de oficio el Artículo 27 de su Código Disciplinario, la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun, habilitándolo para disputar los octavos de final contra Bélgica. Denuncias serias apuntan a que esta indulgencia sui generis fue producto de la presión directa ejercida por el presidente pedófilo Donald Trump para revertir la expulsión del goleador. Así, la readmisión, camuflada bajo un "período de prueba", demuestra el sometimiento del máximo organismo del fútbol ante el imperialismo decadente y su disposición a alterar las reglas deportivas en favor de las potencias expoliadoras. 
Corrupción Estructural como el Caso FIFA Gate
La magnitud de la corrupción institucional de la FIFA quedó plenamente expuesta con el escándalo conocido como FIFA Gate, descubierto en 2015. Las investigaciones revelaron una extensa red de sobornos, pagos ilícitos, tráfico de influencias y compra de votos que involucró a altos dirigentes del fútbol internacional, poniendo en evidencia prácticas sistemáticas propias de una estructura gansteril. El bochornoso caso demostró que el uso del poder para lograr beneficios particulares había penetrado los niveles de decisión de la organización, deteriorando gravemente su credibilidad y legalidad ante la comunidad internacional.
Lejos de tratarse de hechos aislados atribuibles únicamente a la conducta de algunos dirigentes, el FIFA Gate puso de manifiesto la existencia de severos problemas de carácter estructural en su funcionamiento.
Estos sucesos evidencian que tales prácticas responden a un modus operandi arraigado en una estructura organizativa caracterizada por las acciones turbias, la concentración del poder, la falta de mecanismos eficaces de control y la persistencia de redes de intereses que favorecen la reproducción de la corrupción. Como consecuencia, las irregularidades no solo comprometen la conducción de la FIFA, sino que también profundizan la crisis de legitimidad de una organización que, pese a proclamarse garante de los valores universales del deporte, ha visto cuestionada su autoridad moral por reiterados escándalos de alcance internacional. 
Voces de resistencia
Frente al escenario descrito, diversas figuras del deporte, la cultura y el pensamiento crítico han alzado su voz para denunciar que el fútbol corre el riesgo de dejar de ser un patrimonio cultural y popular de los pueblos, transformándose progresivamente en una poderosa maquinaria de alienación, domesticación ideológica y entretenimiento funcional a los intereses de las clases sociales explotadoras. Bajo la lógica del capitalismo y su fase imperialista, el deporte ha sido crecientemente mercantilizado e instrumentalizado como un mecanismo de acumulación económica, legitimación política y reproducción de relaciones de poder que subordinan la pasión popular a los intereses del capital.

El escritor uruguayo Eduardo Galeano advirtió que, a medida que el fútbol se convirtió en una industria, fue expulsando "la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí", sintetizando con esa reflexión el tránsito de un juego concebido como expresión cultural y comunitaria hacia un espectáculo sometido a las reglas del mercado y del lucro. El destacado futbolista Diego Armando Maradona denunció a la dirigencia del fútbol internacional, a la que calificó insistentemente de corrupta y mafiosa, mucho antes de que los grandes escándalos judiciales sacaran a la luz las redes de corrupción existentes en la FIFA. El futbolista brasilero Romário encabezó una severa crítica al modelo extractivista y al enorme costo social que implicó la organización de la Copa Mundial de 2014 en Brasil, mientras que el exfutbolista, actor y activista francés Eric Cantona denunció las violaciones de derechos humanos en la organización del Mundial de Catar.
En consecuencia, el fútbol ha sido gradualmente expropiado de sus comunidades y de sus aficionados por una mafiosa burocracia corporativa que privilegia el lucro, el poder y los intereses del sistema por encima de los valores históricos del deporte. La disputa por el fútbol trasciende el ámbito estrictamente deportivo y se convierte en una lucha por recuperar su carácter popular, democrático y emancipador frente a las afanosas prácticas de mercantilización e instrumentalización impulsadas por el capitalismo en descomposición. 

Conclusión
Muy a pesar de lo expuesto el fútbol preserva buena parte de su esencia original, pues la emoción que despierta sigue siendo auténtica, y su capacidad para forjar identidad y comunidad aún es vigorosa. No obstante, precisamente por esa capacidad de movilización, el deporte ha sido secuestrado por una mafiosa cúpula corporativa que lo administra como una mercancía al servicio del sistema. Casos como la institucionalización especulativa de las entradas, el costo social de la infraestructura mundialista, la doble moral política en favor de potencias como Israel y Estados Unidos, y la corrupción epidémica de la FIFA, manifiestan la urgencia necesidad de democratizar la institución.
El gran desafío del siglo XXI consiste en recuperar una organización democrática basada en la transparencia, la rendición de cuentas y la igualdad de criterios. Como bien refirió Galeano, el fútbol conserva la memoria y la creatividad de quienes lo hicieron grande. El dilema futuro no definirá solamente la viabilidad de la FIFA como entidad rectora, sino si el mundo será capaz de rescatar al fútbol de las garras de los negociados para devolvérselo a los pueblos.
 Referencias Bibliográficas· 
· Amnistía Internacional. (2021). Comprobación de la realidad 2021: A un año de la Copa del Mundo 2022 - El estado de los derechos de los trabajadores migrantes en Qatar.
· Galeano, E. (1995). El fútbol a sol y sombra. Siglo XXI Editores. (Obra original en español).
· Goldblatt, D. (2006). El balón es redondo: Una historia global del fútbol. Riverhead Books.
· Herman, E. S., & Chomsky, N. (1988). La fabricación del consenso: La economía política de los medios masivos (Publicado en español bajo el título Los guardianes de la libertad). Pantheon Books.
· Human Rights Watch. (2022). Qatar: El costo de la Copa del Mundo de la FIFA para los trabajadores migrantes.
· Jennings, A. (2006). ¡Falta! El mundo secreto de la FIFA: Sobornos, manipulación de votos y escándalos de entradas. HarperCollins.
· Jennings, A. (2014). Omertà: La familia de crimen organizado de la FIFA de Sepp Blatter.
· Sugden, J., & Tomlinson, A. (2003). Malos muchachos: La familia de la FIFA en guerra. Mainstream Publishing.

La alegoría de la caverna de Platón y la interrelación entre filosofía, ontología, epistemología, paradigmas, enfoques metodológicos y la crisis de la educación boliviana

Por: Alex A. Chamán Portugal

Introducción

La filosofía constituye el cimiento intelectual de toda investigación científica. Mucho antes de la consolidación de las ciencias generales y particulares, los filósofos reflexionaron acerca de la naturaleza de la realidad, los límites del conocimiento, así como, los criterios de verdad. Entre estos aportes, la alegoría de la caverna, presentada por Platón en el Libro VII de La República, subraya como una de las metáforas más influyentes para la comprensión del proceso de construcción del conocimiento.

Más allá de constituir un simple relato, esta alegoría sintetiza una honda concepción referente a la realidad, el conocimiento, la educación y la formación humana. El traslado del prisionero de las sombras a la luz simboliza el tránsito de la ignorancia al pensamiento racional. De esta manera, ilustra cómo el sujeto supera el conocimiento sensorial, sustentado en las apariencias, para aproximarse críticamente al conocimiento fundado en la verdad; culminando en una práctica social que integra y dialécticamente fusiona referidas etapas.

Esta representación mantiene plena vigencia en la investigación científica actual, puesto que el investigador, al igual que el prisionero liberado, no acepta las apariencias como explicación suficiente, sino que problematiza la realidad formulando preguntas, construyendo categorías teóricas y contrasta sus interpretaciones a través de procedimientos investigativos rigurosos. La producción científica surge como un proceso constante de estudio crítico y aproximación progresiva al conocimiento.

El presente ensayo se esfuerza por analizar y sintetizar la alegoría de la caverna como fundamento filosófico de la investigación científica, articulando la relación entre filosofía, ontología, epistemología, paradigmas y enfoques metodológicos. Además, incorpora una lectura reflexiva desde el materialismo dialéctico, distinguiendo escrupulosamente las convergencias metodológicas de las marcadas diferencias ontológicas que separan el idealismo platónico de la concepción marxista.

1. La alegoría de la caverna como fundamento filosófico del conocimiento

La alegoría describe a unos prisioneros atados desde su nacimiento que únicamente observan sombras proyectadas sobre el muro de una caverna. Al ignorar otra realidad, identifican referidas sombras con el mundo verdadero. La liberación de uno de los prisioneros inicia un proceso gradual de descubrimiento, ya que primero contempla los objetos que producían las sombras, seguidamente accede al mundo exterior y, por último, comprende que el Sol constituye la fuente de toda iluminación y conocimiento.

Platón usa esta imagen para explicar el tránsito desde la doxa entendida como opinión hacia la episteme que es el conocimiento indiscutible. Así, la doxa representa el conocimiento superficial sostenido en las apariencias, mientras que la episteme manifiesta la comprensión racional de las causas y principios que estructuran la realidad.

Esta distinción destaca una enorme relevancia para la investigación científica, ya que ningún proceso investigativo puede circunscribirse a describir hechos observables; su fin consiste en explicar los fenómenos a través de categorías conceptuales y procedimientos ordenados. Recordemos que investigar involucra, insoslayablemente, cuestionar las interpretaciones inmediatas y construir explicaciones cada vez más rigurosas.

La alegoría también presenta una dimensión educativa y ética, puesto que la liberación representa la formación del pensamiento crítico y creativo, mientras que el retorno del prisionero expresa la responsabilidad social del conocimiento. Así, quien accede a una comprensión más profunda de la realidad adquiere el compromiso de compartirla y contribuir al desarrollo intelectual de la comunidad.

2. La ontología platónica como la realidad y fundamento del conocimiento

La epistemología platónica se apoya en una concepción ontológica dual, ya que Platón distingue entre el mundo sensible, caracterizado por el cambio y la multiplicidad, y el mundo inteligible, compuesto por las ideas eternas e inalterables. La alegoría representa esta dualidad a través del contraste entre el interior de la caverna y el mundo iluminado por el Sol.

Esta concepción conlleva que el conocimiento genuino no puede reducirse a la percepción sensible, pues los sentidos ofrecen información limitada acerca de los fenómenos, en tanto la razón permite comprender las estructuras universales que los fundamentan.

Aunque la rigurosidad científica no acepta la existencia de un mundo de ideas separado de la realidad material, conserva una intuición básica de Platón que es la realidad observable la que suele ocultar estructuras y relaciones profundas que solamente pueden descubrirse mediante el análisis teórico y la investigación metódica. En consecuencia, la ontología continúa siendo el punto de partida de toda investigación, ya que determina qué se entiende por realidad y qué aspectos se consideran susceptibles de conocimiento.

3. La teoría platónica del conocimiento y la línea dividida como cimiento epistemológico

La alegoría de la caverna únicamente adquiere pleno significación cuando se interpreta junto con la teoría de la línea dividida, trabajada en el Libro VI de La República. Ambos pasajes forman una unidad conceptual, en que la línea dividida expone la estructura del conocimiento y la alegoría representa narrativamente el ascenso intelectual del ser humano.

Platón plantea cuatro niveles de conocimiento.

La eikasia atañe a la imaginación o conjetura. El sujeto conoce solamente imágenes, reflejos o sombras y confunde las apariencias con la realidad. Los prisioneros de la caverna simbolizan esta forma básica de conocimiento, equivalente al predominio del prejuicio y del sentido común acrítico.

La pistis representa la creencia basada en la experiencia sensible. El sujeto ya observa los objetos físicos, sin embaro, todavía no comprende las causas universales que los explican. Corresponde al conocimiento empírico que describe los fenómenos sin lograr todavía su fundamento racional.

La dianoia constituye el pensamiento discursivo. La razón organiza la experiencia a través de conceptos, demostraciones y relaciones lógicas. Platón encuentra su mejor ejemplo en las matemáticas, mientras que, en la actualidad, este nivel puede asociarse con la formulación de hipótesis, modelos y teorías científicas.

La noesis representa la inteligencia filosófica. La razón alcanza la comprensión de los primeros principios y de la idea del bien, representada por el Sol. Si bien, la ciencia no comparte esta ontología idealista, mantiene el propósito de construir explicaciones cada vez más integradoras y coherentes de la realidad.

La línea dividida anticipa una idea cardinal de la epistemología en que el conocimiento científico es un proceso gradual de superación de interpretaciones parciales mediante niveles progresivos de racionalidad y fundamentación.

4. La epistemología platónica y la producción del conocimiento científico

Para Platón, conocer encarna transformar la propia conciencia, por lo que el prisionero liberado altera paralelamente el contenido de sus conocimientos y la forma de conocer. La verdad no consiste en almacenar información, sino en reorganizar críticamente las categorías con las cuales se interpreta la realidad.

Esta concepción mantiene una notable actualidad, pues la investigación científica no progresa solamente incorporando nuevos datos; avanza cuando modifica sus marcos teóricos y construye explicaciones más sólidas. Toda teoría permanece abierta a investigación y perfeccionamiento, por lo que el conocimiento científico tiene un carácter dinámico, crítico y provisional.

La diferencia central radica en que Platón considera posible alcanzar verdades universales e inmutables, mientras que la ciencia reconoce el carácter histórico y discutible de todo conocimiento. No obstante, ambas perspectivas coinciden en que el pensamiento crítico constituye la condición forzosa para trascender las apariencias y aproximarse a una comprensión más profunda de la realidad.

5. Filosofía, ontología, epistemología y paradigmas de investigación

Considerando que toda investigación científica se desarrolla en el marco de determinados supuestos filosóficos que orientan la comprensión de la realidad y del conocimiento, la filosofía proporciona los principios generales; la ontología define la naturaleza del objeto investigado; la epistemología establece cómo puede conocerse y el paradigma integra estos fundamentos en modelos coherentes de producción científica.

La alegoría de la caverna ilustra esta articulación, ya que los prisioneros interpretan las sombras como realidad porque operan desde un marco conceptual limitado. La liberación representa un cambio paradigmático que modifica a la par la concepción de la realidad, los criterios de verdad y la forma de conocer.

Los principales paradigmas pueden comprenderse desde esta perspectiva.

El paradigma positivista afirma que existe una realidad objetiva susceptible de conocerse mediante la observación, la medición y la verificación empírica. La alegoría muestra que la objetividad exige también interpretación racional, pues los datos nunca poseen significado por sí mismos.

El paradigma interpretativo concibe que la realidad social está constituida por significados construidos por los sujetos. La caverna simboliza precisamente esos marcos subjetivos que condicionan la interpretación del mundo, por lo que investigar involucra comprender tales significados más que limitarse a describir hechos observables.

El paradigma sociocrítico incorpora una finalidad emancipadora, puesto que el conocimiento no solo busca explicar la realidad, sino contribuir a transformarla. En esta perspectiva, el retorno del prisionero a la caverna expresa la dimensión ética y social del conocimiento, aunque la tradición crítica amplía el análisis incorporando las condiciones históricas, económicas, sociales, políticas e ideológicas que condicionan la producción del saber.

Así, la alegoría de la caverna demuestra que toda investigación científica reposa sobre fundamentos filosóficos que guían la manera de comprender la realidad, producir conocimiento y asumir el compromiso social de la ciencia.

6. Los enfoques metodológicos de investigación desde la perspectiva de la alegoría de la caverna

La elección de un enfoque metodológico no constituye una decisión meramente técnica, sino que expresa determinados supuestos ontológicos y epistemológicos acerca de la realidad y del conocimiento. Así, los enfoques cuantitativo, cualitativo y mixto representan diferentes formas de comprender la relación entre el investigador y el objeto de estudio.

La alegoría de la caverna enseña que conocer implica transformar progresivamente las categorías mediante las cuales interpretamos el mundo. El prisionero liberado no observa simplemente nuevos objetos, sino que modifica su comprensión de la realidad. Esta idea constituye uno de los pilares filosóficos de la investigación científica.

6.1. El enfoque cuantitativo

El enfoque cuantitativo parte del supuesto de que existe una realidad objetiva capaz de ser observada, medida y explicada vía procedimientos ordenados. Su propósito radica en identificar regularidades, establecer relaciones causales y formular explicaciones generalizables.

Desde la alegoría de la caverna, este enfoque representa el esfuerzo por trascender las apariencias inmediatas para descubrir el orden que estructura los fenómenos. Empero, Platón recuerda que la medición por sí sola no garantiza el conocimiento; la observación requiere interpretación racional para comprender el significado de los datos.

6.2. El enfoque cualitativo

El enfoque cualitativo considera que la realidad social está constituida por valoraciones, experiencias y prácticas construidas histórica y socialmente por los sujetos. Más que explicar relaciones causales, procura comprender la forma en que las personas interpretan su mundo.

En la alegoría, las sombras poseen sentido porque los prisioneros las consideran la única realidad posible. Comprender la vida dentro de la caverna reclama interpretar esas creencias y representaciones, no solamente describir los objetos observables. Así, la investigación cualitativa busca comprender la experiencia humana desde su propio contexto.

6.3. El enfoque mixto

El enfoque mixto integra estrategias cuantitativas y cualitativas o viceversa para abordar la complejidad de los fenómenos científicos. Esta integración responde a reconocer que ningún método, por sí solo, puede agotar todas las dimensiones de la realidad.

La alegoría de la caverna muestra precisamente esa complejidad ya que el proceso de liberación comprende transformaciones cognitivas, educativas, éticas y sociales que necesitan múltiples formas de análisis. La complementariedad metodológica permite obtener una comprensión más amplia y rigurosa del objeto o sujeto investigado.

7. La dialéctica en Platón como método de conocimiento

La dialéctica forma el método filosófico a través del cual la razón asciende desde las opiniones particulares hasta el conocimiento de los principios universales. En Platón se trata de un proceso intelectual orientado a descubrir la esencia de la realidad o fenómenos mediante el diálogo crítico y la reflexión racional.

La alegoría de la caverna simboliza este movimiento dialéctico, pues cada etapa del ascenso implica abandonar explicaciones insuficientes y construir niveles superiores de comprensión. El conocimiento progresa a través de la crítica de las certezas anteriores y de la búsqueda constante de fundamentos más sólidos.

Desde la investigación científica, esta concepción conserva plena actualidad porque toda investigación exige cuestionar supuestos, revisar hipótesis o ideas científicas a defender y reconstruir continuamente los marcos conceptuales desde los cuales se interpreta la realidad. La ciencia también avanza mediante una interrelación constante entre teoría, evidencia y crítica racional.

8. Reinterpretación crítica desde el materialismo dialéctico

El análisis comparativo entre Platón y el materialismo dialéctico debe realizarse con rigor histórico para evitar atribuir al filósofo griego categorías desarrolladas muchos siglos después por Carlos Marx y Federico Engels.

Platón sostiene una ontología idealista, al sostener que la realidad suprema está constituida por las ideas, en tanto el mundo sensible representa una expresión imperfecta de ellas. Por su parte, el materialismo dialéctico afirma la primacía de la materia y plantea que la conciencia surge históricamente de las condiciones materiales de existencia.

Muy a pesar de referidas diferencias, existen algunos puntos de convergencia, pues ambas perspectivas consideran que el proceso cognoscitivo implica superar las apariencias inmediatas mediante un proceso crítico de transformación intelectual. Igualmente, reconocen el papel de la contradicción como motor del desarrollo del pensamiento, aunque le atribuyen significados diferentes.

En Platón, la dialéctica conduce al conocimiento del mundo inteligible; en el materialismo dialéctico, las contradicciones pertenecen a la realidad material e impulsan el desarrollo histórico de la naturaleza y de la sociedad. La salida de la caverna deja entonces de interpretarse únicamente como ascenso hacia las Ideas para entenderse también como emancipación frente a las formas de alienación ideológica que dificultan comprender las condiciones materiales de la existencia.

Ambas tradiciones enriquecen la investigación científica desde perspectivas distintas. Platón aporta el rigor conceptual y la reflexión filosófica, mientras el materialismo dialéctico incorpora el análisis filosófico e histórico, las contradicciones sociales y la dimensión transformadora del conocimiento.

9. La alegoría de la caverna y la investigación científica en la realidad educativa boliviana

La alegoría mantiene una valiosa vigencia para interpretar los desafíos de la crisis educativa boliviana. Permanecer en la caverna simboliza prácticas educativas centradas en la memorización y la reproducción de contenidos, en que el estudiante desempeña un papel pasivo frente al conocimiento.

Salir de la caverna significa desarrollar pensamiento crítico y creativo, capacidad investigativa y productora de conocimientos, y compromiso con la comprensión transformación de los problemas nacionales.

Un ejemplo lo constituye la investigación respecto a problemas del rendimiento académico. Una aproximación meramente descriptiva registra indicadores de aprobación o deserción; una investigación más profunda analiza además las condiciones socioeconómicas, culturales, pedagógicas e institucionales que explican referida problemática. De la misma manera, el estudio de la incorporación de tecnologías educativas exige comprender no solo su disponibilidad, sino también su impacto sobre las formas de aprender, enseñar e investigar.

La alegoría invita, por ende, a trascender las manifestaciones visibles de los problemas educativos para identificar las estructuras que los producen y orientar acciones de transformación sustentadas en evidencia científica.

10. Discusión

El análisis realizado permite afirmar que la filosofía, la ontología, la epistemología, los paradigmas y la metodología constituyen dimensiones inseparables de la investigación científica. ¿Por qué? La filosofía proporciona los fundamentos generales; la ontología define la naturaleza de la realidad; la epistemología establece las condiciones del conocimiento; los paradigmas integran estos supuestos y los enfoques metodológicos de investigación los concretan en procedimientos investigativos.

La alegoría de la caverna sintetiza esta articulación a través de la representación del tránsito desde la ignorancia hacia el conocimiento crítico, por lo que investigar significa abandonar explicaciones superficiales para construir interpretaciones rigurosas de la realidad.

La comparación con el materialismo dialéctico amplía esta comprensión, no obstante, ambas tradiciones difieren extremadamente en sus fundamentos ontológicos, coinciden en reconocer que el conocimiento auténtico exige superar las apariencias mediante la reflexión crítica y la transformación intelectual.

Conclusiones

La alegoría de la caverna se constituye en uno de los fundamentos filosóficos más consistentes para comprender la naturaleza del conocimiento científico. Su análisis demuestra que investigar implica un proceso gradual de superación de las apariencias, sustentado en la reflexión crítica, la argumentación racional y la búsqueda constante de explicaciones más profundas.

El ensayo evidencia la estrecha relación entre filosofía, ontología, epistemología, paradigmas y enfoques metodológicos. Estas dimensiones no operan de manera independiente, pues forman un sistema conceptual que orienta la producción científica y determina la forma en que se comprende y transforma la realidad.

La incorporación de la teoría de la línea dividida robustece esta interpretación al mostrar que la alegoría representa el ascenso progresivo del conocimiento desde la imaginación hasta la inteligencia filosófica. Sin embargo, la ciencia difiere del idealismo platónico y conserva el principio de que el conocimiento exige trascender las sensaciones y percepciones inmediatas mediante procedimientos metódicos de investigación.

La comparación con el materialismo dialéctico admite reconocer ciertas coincidencias metodológicas y diferencias ontológicas primordiales. Platón orienta el conocimiento hacia el mundo de las ideas, mientras Marx y Engels lo sitúan en la realidad material e histórica. Esta distinción evita interpretaciones anacrónicas y enriquece el análisis filosófico de la investigación científica.

Finalmente, en el contexto educativo boliviano, la alegoría invita a fortalecer una cultura investigativa basada en el pensamiento crítico-creativo-propositivo, la rigurosidad metodológica y el compromiso social del conocimiento. El investigador, como el prisionero liberado, no busca la verdad únicamente para sí, sino para contribuir a la comprensión y transformación de la realidad en aras de progreso, desarrollo y bienestar general.

Referencias bibliográficas

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Creswell, J. W., & Creswell, J. D. (2018). Diseño de la investigación: Enfoques cualitativos, cuantitativos y de métodos mixtos (5.ª ed.). SAGE.

Engels, F. (1878/1974). Anti-Dühring. Editorial Progreso.

Engels, F. (1886/1979). Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. Editorial Progreso.

Guba, E. G., & Lincoln, Y. S. (1994). Paradigmas en competencia en la investigación cualitativa. En N. K. Denzin y Y. S. Lincoln (Eds.), Manual de investigación cualitativa (pp. 105–117). SAGE.

Kuhn, T. S. (2013). La estructura de las revoluciones científicas. Fondo de Cultura Económica.

Marx, K. (2011). El capital (Vol. I). Fondo de Cultura Económica.

Platón. (2018). La República (C. Eggers Lan, Trad.). Gredos.

Popper, K. R. (2002). La lógica de la investigación científica. Routledge.

Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C., & Baptista Lucio, M. P. (2014). Metodología de la investigación (6.ª ed.). McGraw-Hill Education.

NOTA DE PRENSA

Conmemoran en Ciudad de México el “19 de Junio, Día de los Héroes Caídos en las Luchas del Pueblo”

 Red de Prensa Popular Latinoamericana

Ciudad de México, 20 de junio de 2026.
 En un acto de honda significación histórica, política y memorial, integrantes de la Coordinadora Internacional de Solidaridad y por la Libertad de los Presos Políticos Revolucionarios del Mundo - Base Metropolitana realizaron el sábado 20 de junio una ceremonia conmemorativa en el Panteón de San Nicolás Tolentino para rendir homenaje a los héroes caídos en las luchas del pueblo, reafirmando el compromiso de mantener viva la memoria de quienes entregaron su vida en defensa de los sagrados derechos populares y las causas de transformación económica y social. 

La actividad se desarrolló frente a las tumbas del camarada Santiago -Edmundo Martín del Campo- y de Josué Moreno, ambos asesinados el 10 de junio de 1971 durante la masacre perpetrada por el Estado mexicano y el grupo paramilitar conocido como “Los Halcones”, en lo que la historia registra como el exterminio del Jueves de Corpus o Halconazo.

Durante la ceremonia se recordó que la conmemoración del 19 de junio fue impulsada inicialmente por organizaciones y compañeros peruanos en homenaje a los combatientes y prisioneros del PCP asesinados durante la masacre ocurrida el 19 de junio de 1986 en las cárceles de El Frontón, Lurigancho y El Callao. Se refirió que cerca de 250 presos políticos y prisioneros de guerra fueron asesinados tras resistir heroicamente una descomunal ofensiva militar coordinada por mar, tierra y aire. Los participantes destacaron que, incluso después de haber cesado la resistencia y entregarse, numerosos sobrevivientes fueron ejecutados por las fuerzas estatales.


Santiago: ejemplo de consecuencia revolucionaria
Uno de los momentos centrales del acto fue la lectura de un documento dedicado al camarada Santiago, cuya trayectoria fue evocada como ejemplo de compromiso permanente con las luchas populares. Se recordó que Santiago fue un joven dirigente comunista que sobrevivió a la masacre de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968. Lejos de abandonar la actividad política tras aquellos luctuosos acontecimientos, decidió profundizar su compromiso con la organización estudiantil y popular, participando activamente en la construcción de movimientos democráticos, estudiantiles y magisteriales.

El documento leído destacó su labor organizativa en escuelas, colonias y centros de trabajo, así como su vinculación con las masas populares. Asimismo, se subrayó que Santiago asumió la defensa de las movilizaciones estudiantiles frente a la creciente represión estatal, convirtiéndose en una figura reconocida por su ejemplar consecuencia política y por su resuelta disposición de servir al pueblo.

También se recordó que sobrevivió a la masacre de Tlatelolco y que, tras esa experiencia, continuó participando en los esfuerzos de organización y formación política de la época. Posteriormente, el 10 de junio de 1971, mientras encabezaba la movilización estudiantil que partió del Casco de Santo Tomás, fue asesinado durante el ataque de los Halcones al intentar defender a los manifestantes de la cobarde agresión paramilitar.

Memoria, internacionalismo y solidaridad
Durante la conmemoración también fue leído el documento titulado “19 de Junio, 40 Aniversario del Día de la Heroicidad – Día Internacional de los Héroes Caídos en las Luchas de los Pueblos”, en el que se reivindica la memoria de los bravos combatientes peruanos asesinados en 1986 y se convoca a preservar el recuerdo de quienes han entregado su vida en las luchas populares alrededor del mundo.

Los participantes remarcaron el carácter internacionalista de la fecha y señalaron la importancia de fortalecer la solidaridad internacionalista entre los pueblos que enfrentan diversas formas de represión, persecución política y violencia reaccionaria estatal. Asimismo, se recordó a las víctimas de distintos episodios represivos ocurridos en México, entre ellos las masacres de 1968 y 1971, así como otros casos emblemáticos que continúan siendo motivo de exigencia de verdad y justicia.

 

Mantener viva la memoria histórica
Los organizadores enfatizaron que el objetivo primordial de la actividad fue rescatar y preservar la memoria histórica de quienes lucharon por los derechos del pueblo, reivindicando sus ideales, su posición de clase, su ejemplo de organización y su compromiso con las causas populares.

Al concluir el acto, los asistentes reiteraron que la mejor forma de honrar a los héroes caídos consiste en mantener vigentes las luchas por una sociedad superior a través de la justicia social, la organización popular y la defensa de los derechos democráticos.

La ceremonia finalizó con un llamado a no olvidar a quienes dieron su vida por las causas del pueblo y con la consigna que sintetizó el espíritu de la jornada:
 “Por nuestros héroes caídos, no un minuto de silencio, sino toda una vida de lucha.”

COLOMBIA: SE AVIZORA VICTORIA DEL IZQUIERDISTA IVÁN CEPEDA

Por: Alex A. Chamán Portugal Red de Prensa Popular Latinoamericana

La disputa entre la profundización democrática y la restauración oligárquica

La eventual segunda vuelta presidencial en Colombia no constituye simplemente una competencia electoral entre dos candidatos, sino, que representa, más bien, la confrontación de dos proyectos históricos opuestos que expresan intereses económicos, sociales y políticos diferenciados.

El escenario político colombiano se encamina hacia una definición de gran trascendencia para el futuro de América Latina: la continuidad y profundización del proceso de cambio iniciado por el Pacto Histórico o el retorno a un modelo de restauración conservadora asociado a los sectores mafiosos de poder.

En este contexto, diversos factores económicos, sociales, políticos y culturales permiten plantear la hipótesis de que la candidatura izquierdista encabezada por Iván Cepeda podría arribar a una segunda vuelta con importantes posibilidades de victoria, particularmente si logra consolidar el respaldo de los sectores obreros, campesinos, artesanos, indígenas, juveniles, afrodescendientes y pequeña burguesía que han protagonizado las principales luchas democráticas de las últimas décadas contra los enemigos de la patria y el pueblo.

La estructura de la desigualdad como trasfondo de la disputa electoralLa realidad colombiana continúa marcada por insultantes desigualdades económicas y sociales, ya que, durante décadas, la concentración de la riqueza, de la tierra y del poder político ha configurado un injusto sistema que ha beneficiado a reducidos grupos oligárquicos mientras amplios sectores populares han permanecido excluidos de los beneficios del desarrollo generando mayor explotación, opresión y exclusión.

La historia reciente del país está atravesada por fenómenos como el desplazamiento forzado, la violencia política, el conflicto armado interno, el despojo territorial y la exclusión estructural de millones de ciudadanos propias de una insepulta sociedad capitalista. Estas contradicciones no han desaparecido; puesto que, siguen constituyendo el núcleo de la confrontación política actual.

Así, la elección presidencial trasciende la simple alternancia gubernamental, ya que, lo que está en juego es la definición del rumbo estratégico del Estado colombiano orientadas a profundizar las reformas sociales y democráticas o restaurar perversos mecanismos tradicionales de dominación política y económica.Un electorado más informado y menos indecisoUna de las características esenciales de una eventual segunda vuelta sería la disminución significativa del voto indeciso. A diferencia de la primera ronda, en que múltiples candidaturas dispersan las preferencias electorales, la confrontación final obliga a los ciudadanos -especialmente populares- a evaluar con mayor detenimiento los antecedentes, programas y alianzas de los candidatos.

La experiencia política acumulada durante los últimos años ha contribuido a elevar el nivel de información y participación ciudadana, por lo que las nuevas generaciones han desarrollado mayores capacidades para contrastar discursos, verificar información y analizar reflexivamente los mensajes difundidos por los grandes medios de manipulación y las plataformas digitales, especialmente redes sociales.En este escenario, la candidatura del dirigente izquierdista Iván Cepeda lograría capitalizar el respaldo de amplios sectores populares que identifican avances concretos en materia de inclusión social, reducción de la pobreza, ampliación de derechos ciudadanos y fortalecimiento de políticas públicas orientadas a disminuir las profundas brechas de desigualdad heredadas de décadas de gobiernos conservadores y neoliberales. Para estos sectores, tales administraciones privilegiaron los intereses de las clases dominantes, relegando las demandas históricas de trabajadores, campesinos, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y habitantes de las periferias urbanas. En consecuencia, la propuesta de Cepeda aparecería como una alternativa capaz de profundizar las transformaciones democráticas liberales y sociales, consolidando un modelo de desarrollo más justo, participativo y orientado al bienestar de las grandes mayorías nacionales.

Particular relevancia tendría el apoyo de la juventud urbana y rural, del campesinado, las comunidades indígenas, afrodescendientes, así como de las víctimas del conflicto armado, importantes sectores que han encontrado en el proyecto progresista una representación política más cercana a sus justas demandas históricas.La eventual participación de Aida Quilqué como compañera de fórmula fortalecería significativamente esta articulación social, incorporando el liderazgo de los pueblos indígenas y campesinos históricamente golpeados por la violencia y la exclusión estructural.

Dos proyectos de país frente a frenteLa disputa electoral adquiere una dimensión transcendental al confrontar dos modelos de desarrollo claramente diferenciados. Por un lado, la candidatura de Iván Cepeda representaría la continuidad de una agenda orientada hacia la democratización del Estado, la consolidación de la paz, la ampliación de derechos sociales y la construcción de una economía más inclusiva. Su propuesta estaría vinculada al fortalecimiento de la soberanía nacional, la integración latinoamericana y la defensa de una política exterior no injerencista.Por otro lado, la candidatura conservadora encabezada por el gánster Abelardo de la Espriella expresaría una visión centrada en el fortalecimiento de mecanismos punitivos-represivos, la reducción del papel redistributivo del Estado, la ampliación de privilegios para los grandes grupos económicos y una mayor alineación con los intereses contrarios a la nación y patria.

La segunda vuelta no enfrentaría simplemente a dos liderazgos individuales, sino a dos opciones opuestas acerca del papel del Estado, la democracia, la economía y la inserción internacional de Colombia.La batalla comunicacional y la construcción de la opinión públicaUno de los terrenos decisivos de la contienda sigue siendo la disputa mediática. Los grandes conglomerados de manipulación de la información prosiguen ejerciendo una influencia significativa sobre la formación de la opinión pública y la definición de los marcos interpretativos a partir de los cuales la ciudadanía evalúa la realidad política. No obstante, durante los últimos años se ha fortalecido un ambiente alternativo de información integrado por medios digitales, periodistas alternativos y plataformas internacionales que disputan activamente la manipuladora hegemonía narrativa tradicional.Resulta forzoso diferenciar entre los hechos documentados, las interpretaciones periodísticas y las opiniones políticas. Mientras determinados antecedentes públicos de figuras políticas pueden ser objeto de verificación documental, las conclusiones acerca de sus implicancias forman parte del terreno de la interpretación y del debate político legítimo.

La importancia de esta disputa informativa radica en que buena parte del resultado electoral dependerá de cuál de los bloques logre construir una narrativa más fidedigna y conectada con las preocupaciones cotidianas de la mayoría de la población.

Escenarios posibles para la segunda vuelta El escenario más favorable para las fuerzas progresistas estaría determinado por una amplia movilización de jóvenes, trabajadores, campesinos, mujeres, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y demás sectores históricamente explotados, oprimidos y excluidos históricamente. Una participación masiva y consciente de estos sectores tendría la capacidad de contrarrestar las ventajas organizativas, mediáticas y financieras de las estructuras políticas conservadoras y oligárquicas, consolidando una victoria democrática de gran trascendencia histórica. Este escenario permitiría profundizar las reformas sociales, fortalecer la participación popular y avanzar hacia mayores niveles de justicia social, inclusión y soberanía nacional.

Un segundo escenario contemplaría una contienda extremadamente reñida, marcada por una elevada polarización política e institucional. En este contexto, la diferencia entre ambas candidaturas sería mínima, generando tensiones en el período postelectoral y una intensa disputa por la legitimidad del mandato popular.

La estabilidad política y la gobernabilidad dependerían entonces de la capacidad de la fuerza vencedora para construir amplios consensos democráticos, fortalecer el respaldo ciudadano y enfrentar los intentos de desestabilización provenientes de sectores adversos al resultado electoral.Por último, un tercer escenario supondría una victoria de las fuerzas conservadoras, favorecida por campañas centradas en el miedo al cambio, la inseguridad, la incertidumbre económica y diversas estrategias de manipulación mediática. Un desenlace de esta naturaleza podría traducirse en la reversión de importantes reformas impulsadas durante el gobierno de Gustavo Petro, particularmente en ámbitos relacionados con la justicia social, la inclusión económica, la democratización institucional y la implementación de políticas orientadas a reducir la desigualdad. Esto representaría un significativo retroceso para las aspiraciones de amplios sectores de la sociedad colombiana que demandan mayores oportunidades, desarrollo con equidad, profundización democrática y una mejora sustancial de sus condiciones materiales de vida.Conclusión: las razones que permiten avizorar una victoria progresista

Diversos factores permiten sostener con solidez la hipótesis de una eventual victoria de Iván Cepeda en una segunda vuelta presidencial. Entre ellos destacan el creciente protagonismo político de las nuevas generaciones, la consolidación de una conciencia crítica en amplios sectores populares, la persistencia de demandas históricas de justicia social y la existencia de una ciudadanía cada vez más informada respecto a las consecuencias de los distintos proyectos de país en disputa, particularmente frente a los altos costos sociales contra las mayorías populares del modelo neoliberal promovido por los sectores conservadores.

Asimismo, la experiencia acumulada durante los últimos años ha contribuido a que amplios sectores de la población evalúen la política no solo desde discursos imprecisos, sino también a partir de sus impactos concretos en las condiciones de vida, el acceso a derechos, la inclusión social y las oportunidades de desarrollo. En ese contexto, la candidatura izquierdista capitalizaría el respaldo de quienes aspiran a profundizar los avances democráticas y a consolidar un Estado más comprometido con las necesidades de las grandes mayorías nacionales.

La clave de una victoria progresista residirá en convertir las aspiraciones de paz, igualdad, soberanía, democratización y justicia social en una imparable fuerza política y electoral capaz de superar a las fuerzas reaccionarias que derrochan poder económico y mediático. De materializarse este escenario, Colombia podría ingresar en una nueva etapa histórica caracterizada por una mayor participación popular, el fortalecimiento de los derechos sociales, la profundización de la democracia y una política exterior guiada por la defensa de la soberanía nacional y la integración latinoamericana.

Más allá de los nombres propios y de las coyunturas electorales, la verdadera disputa se desarrolla entre dos visiones contrarias de país: una que busca ampliar la democracia, reducir las desigualdades y fortalecer la participación ciudadana, y otra que procura preservar injustas estructuras de privilegio históricamente concentradas. En esa confrontación, los sectores populares, las juventudes, los trabajadores, los campesinos, los pueblos indígenas y las comunidades afrodescendientes podrían convertirse, una vez más, en los protagonistas decisivos de la historia colombiana.

¡Las grandes mayorías colombianas tienen ante sí una oportunidad histórica: colocarse del lado del cambio, la justicia social y la construcción de una nación más soberana, democrática e inclusiva!

Tan lejos en el mapa, tan cerca en el corazón: lo que México me recordó de Irán

Mohammad Reza Gilani

Hace 124 años, cuando Irán y México firmaron su primer “Tratado de Amistad y Comercio”, probablemente muchos pensaron que se trataba únicamente de un acuerdo diplomático entre dos países lejanos; dos naciones separadas por océanos, idiomas y continentes.

Sin embargo, más de un siglo después, esa relación continúa viva, firme y cercana. Y quizás la razón sea mucho más humana y profunda de lo que suele aparecer en los titulares. Porque algunas amistades entre naciones no sobreviven únicamente por intereses políticos o económicos; sobreviven porque los pueblos se reconocen entre sí.

Desde que llegué a México hace cuatro meses, comprendí algo que jamás había imaginado antes: los mexicanos y los iraníes se parecen mucho más de lo que creen.

Lo descubrí no en reuniones diplomáticas ni en ceremonias oficiales, sino en los hogares, alrededor de una mesa, compartiendo comida, conversaciones largas y afecto sincero. Lo entendí observando algo muy simple pero profundamente humano: la manera en que los mexicanos se despiden.

En México, cuando una reunión termina, nadie se va inmediatamente. La despedida se prolonga. Se conversa unos minutos más en la puerta, luego otros más junto al automóvil, y después aparece una nueva anécdota, una nueva sonrisa, un nuevo abrazo. Nadie quiere irse rápido porque, en realidad, nadie quiere alejarse de las personas que aprecia.

En Irán ocurre exactamente lo mismo.

Para nosotros, la hospitalidad no es una formalidad social; es una expresión del corazón. El invitado no es una carga: es una bendición. La casa se transforma cuando llegan amigos o familiares, y las conversaciones parecen no terminar nunca. A veces, la despedida dura tanto como la visita misma. No porque falte tiempo, sino porque sobra cariño.

Por eso, viviendo en México, muchas veces me he sentido en casa.

He encontrado aquí la misma calidez humana que existe en Irán. El mismo respeto hacia la familia. La misma costumbre de abrir las puertas al visitante. La misma generosidad espontánea. El mismo deseo de compartir incluso cuando se tiene poco. Y también esa manera tan nuestra de convertir cualquier encuentro en un momento inolvidable.

Quizás por eso las relaciones entre Irán y México han logrado mantenerse durante 124 años con respeto y amistad. Porque, aunque nuestros pueblos sepan todavía poco el uno del otro, siempre ha existido una cercanía humana que se percibe casi de inmediato.

A veces pienso que nuestros abuelos ya entendían esto hace más de un siglo. Tal vez quienes firmaron aquel tratado en 1902 comprendieron algo que hoy seguimos descubriendo lentamente: que México e Irán no eran pueblos extraños, sino naciones con almas parecidas.

Dos pueblos orgullosos de su historia, profundamente familiares, amantes de sus tradiciones y capaces de encontrar dignidad incluso en los momentos difíciles.

Vivimos lejos en el mapa, pero cerca en muchas cosas esenciales.

Y quizás el verdadero valor de estos 124 años de relaciones entre Irán y México no esté solamente en los acuerdos diplomáticos ni en los intercambios oficiales, sino en esa sensación humana y sincera de reconocerse en el otro.

Porque hay países que se conocen por fronteras geográficas, mientras que hay pueblos que se reconocen por el corazón.

EL FRAUDE Y LA LUCHA POPULAR

Richard González

El derecho a la participación política del pueblo peruano, una vez más, es negado, a pesar de estar reconocido formalmente en el papel. Lo cierto es que la ultraderecha, para seguir manteniendo el poder político y defender sus intereses y los de los imperialismos a los que sirve, ha elaborado un plan de largo plazo con el fin de no perder la dirección del Estado ni ser interrumpida por proyectos democráticos o de bienestar social, aun cuando estos se mantengan dentro de los marcos liberales.

La ultraderecha reaccionaria y fascistoide prosigue su acumulación capitalista sobre la base de una creciente sobreexplotación de la fuerza de trabajo, empobreciendo a millones de personas, mientras un puñado de privilegiados aumenta de manera imparable su riqueza como resultado de la plusvalía extraída a las masas trabajadoras.

Para continuar manteniendo la dirección del Estado, ha ido centralizando el poder, razón por la cual controla los distintos organismos burocráticos puestos a su servicio. Ello se expresa en el control del Ejecutivo, el Legislativo y el sistema judicial, incluso adecuando y modificando, frente a la exigencia de una nueva Constitución, la misma Constitución neoliberal surgida del fraude y de las bayonetas.

Entonces, ¿bajo qué condiciones podría llevarse adelante una auténtica participación política del pueblo? No existe margen alguno, a no ser que, en esta lucha de clases entre oprimidos y opresores, se configure una correlación de fuerzas favorable al pueblo, a la nación y a la patria. Para ello se requiere elevar las formas de lucha o, mínimamente, desarrollar la capacidad de unidad y acción organizada que permita poner en riesgo la propia producción capitalista. Por ejemplo, una huelga general que paralice la economía nacional podría generar mejores condiciones para la lucha popular. Evidentemente, esta tarea exige un organismo centralizado, aunque sea en los términos de un frente nacional. Mientras tanto, las fuerzas reaccionarias seguirán ejerciendo la conducción y la hegemonía del poder a cualquier costo.

Una de las alternativas es la construcción de un ejercicio efectivo de la soberanía popular, principio liberal según el cual el poder político legítimo reside en el pueblo, le pertenece y se expresa mediante la voluntad general.

Por tanto, resulta necesario que las iniciativas ciudadanas, los gobiernos locales, las organizaciones sociales, sindicales y demás expresiones populares se declaren en asamblea abierta permanente frente al desconocimiento de facto de los derechos y libertades del pueblo, entre ellos la negación efectiva del derecho a la participación política popular.

Dicha asamblea popular, colocándose por encima de las limitaciones impuestas por el Estado y su legalidad vigente, debería autoconvocarse de manera permanente para impulsar una Asamblea Constituyente y una nueva Constitución. Ello implica activar cabildos en toda la nación, poniendo en cuestión los poderes, organismos y mecanismos existentes para abrir una discusión nacional desde una posición de contrapoder. Evidentemente, ello favorecería la iniciativa popular, permitiría salir de la agenda reaccionaria, romper con su plan político y disputar su hegemonía.

Esto implica, como decía Lenin, que «todo el poder a los soviets». La clave radica en la acción colectiva y en una dirección colectiva consensuada por sus líderes, con gran desprendimiento y desinterés personal. Se trata de actuar, unir y orientar, comenzando por poner en práctica estas experiencias en un distrito, una provincia o una región.

En la práctica, significa comenzar a construir un contrapoder, una forma alternativa de Estado dentro del propio Estado. El líder o la organización que tenga la capacidad de impulsar este proyecto asumirá una iniciativa de lucha que, al mismo tiempo, romperá las ataduras existentes y abrirá nuevas posibilidades para la lucha popular.

En lo inmediato, frente a un fraude descarado y preparado con antelación por la ultraderecha, corresponde impulsar el desconocimiento de todo el proceso, no reconocer autoridad ni institución alguna y declararse en rebeldía popular. Se trata de una decisión política orientada a alcanzar el objetivo de una nueva Constitución mediante una Asamblea Constituyente. Asimismo, es necesario continuar la preparación y acumulación de fuerzas para dar el salto hacia una nación verdaderamente democrática.

¿Implica riesgos? Sí. ¿Persecuciones y criminalización? También. Pero, ¿qué transformación profunda se ha producido alguna vez sin riesgos?

Existen condiciones suficientes y fuerzas populares para asumir esta tarea. Las masas están hartas de la burla, del engaño y de la putrefacción del actual estado de cosas. Quieren y demandan cambios, aun cuando estos se expresen dentro de los términos democráticos.

Todo depende de una decisión mancomunada de las organizaciones populares, de sus dirigentes, de su voluntad y de su determinación para llevar adelante y concretar este propósito.

13 de junio de 2026

URGENTE PERÚ: DEL FRAUDE FUJIMONTESINISTA DEL AÑO 2000 AL FRAUDE DEL PACTO MAFIOSO DEL 2026

Por: Alex A. Chamán Portugal

Introducción
La democracia liberal no se reduce al acto mecánico de depositar un voto en una urna. Su legitimidad depende de la existencia de condiciones efectivas de igualdad política, neutralidad institucional, transparencia administrativa, independencia de los organismos electorales y respeto irrestricto a la voluntad popular. Cuando referidos principios son erosionados por prácticas de instrumentalización política, captura institucional, manipulación informativa, financiamientos empresariales, injerencismo imperialista, compra de votos, alteración de actas, la democracia representativa deja de ser una competencia libre para convertirse en un escenario de disputa desigual por el poder.

La historia política peruana ofrece uno de los ejemplos más paradigmáticos de esta problemática en América Latina. El proceso electoral del año 2000, protagonizado por el régimen fujimontesinista, fue considerado por organismos internacionales como un proceso gravemente fraudulento, caracterizado por la excesiva utilización del aparato estatal, el descomunal control de medios masivos de manipulación, la intervención de organismos de inteligencia de las fuerzas armadas y policiales sometidas enteramente al gobierno de turno.

A más de dos décadas de aquellos nefastos acontecimientos, diversos hechos ocurridos durante los procesos electorales de 2011, 2016, 2021 y especialmente durante la segunda vuelta presidencial de 2026 han reactivado profundas preocupaciones respecto a la persistencia de prácticas políticas mafiosas propias de las organizaciones criminales dirigidas por Keiko Fujimori de Fuerza Popular. Aunque las circunstancias históricas son distintas, la acumulación de denuncias, irregularidades, cuestionamientos institucionales y conflictos poselectorales permite configurar una situación de fraude electoral del Pacto Mafioso que desprecia la voluntad popular.

I. El fraude electoral del fujimontesinismo en el año 2000
Para comprender las controversias electorales actuales resulta indispensable examinar el precedente histórico del año 2000. A diferencia de la idea tradicional del fraude electoral, limitada a la alteración física de votos o actas, los organismos internacionales concluyeron que el régimen neoliberal y genocida de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos desarrolló una forma mucho más sofisticada de manipulación democrática mediante la captura integral del caduco aparato estatal, sus poderes y sus instituciones.
La Organización de los Estados Americanos, el Centro Carter y diversas investigaciones posteriores identificaron prácticas de extraordinaria gravedad como las siguientes:
• Manipulación constitucional para habilitar una tercera postulación presidencial.
• Utilización de recursos públicos y programas sociales con fines electorales.
• Compra y control de medios de manipulación informativa a través de pagos clandestinos coordinados por el siniestro Vladimiro Montesinos.
• Intervención del perverso Servicio de Inteligencia Nacional en operaciones de vigilancia, intimidación, encarcelamiento y apoyo político encubierto.
• Falsificación masiva de firmas para inscribir organizaciones políticas afines al gansteril régimen vendepatria.
• Serios cuestionamientos a la independencia de la ONPE y del Jurado Nacional de Elecciones.
• Irregularidades en los sistemas de cómputo electoral.
• Persecución contra opositores y críticos del gobierno.

Lo más importante es que el mega fraude del año 2000 no fue entendido como un evento aislado, sino como una delincuencial estructura de poder destinada a producir ventajas políticas permanentes mediante la instrumentalización de las instituciones democráticas. Precisamente por ello, cualquier controversia electoral posterior vinculada al fujimorismo es inevitablemente interpretada a la luz de ese cuestionado antecedente histórico.

II. Financiamiento empresarial, redes de poder y construcción de ventajas estructurales
Las polémicas asociadas a las campañas de Keiko Fujimori, lideresa del Pacto Mafioso, no surgieron en 2026, ya que, las investigaciones relacionadas con el denominado Caso Cócteles y las acusaciones referentes a aportes no declarados provenientes de Odebrecht instalaron severos cuestionamientos sobre la turbia transparencia financiera de las campañas fujimoristas. Las investigaciones fiscales también identificaron mecanismos de ocultamiento de aportes mediante el denominado “pitufeo”, práctica ilícita consistente en fragmentar grandes contribuciones económicas utilizando personas que posteriormente negaron haber realizado dichos aportes.
A ello se sumaron observaciones formuladas por la ONPE respecto a gastos no reportados, publicidad no declarada y resistencia a transparentar la identidad de determinados financistas.
Estas prácticas propias de organizaciones criminales adquieren relevancia porque alteran las condiciones de competencia electoral y generan asimetrías incompatibles con una contienda equitativa.

III. Maniobras e injerencias previas a la segunda vuelta de 2026
Uno de los aspectos más controvertidos del proceso electoral de 2026 fue la existencia de hechos de clara instrumentalización política de instituciones llamadas a actuar con absoluta neutralidad. Especial atención generó la reunión realizada el 3 de junio de 2026 entre el Bernie Navarro, embajador del genocida imperialismo estadounidense, y las máximas autoridades del Jurado Nacional de Elecciones que está sometido al Pacto Mafioso. Aunque oficialmente el encuentro fue presentado como una actividad diplomática ordinaria de respaldo a la democracia liberal peruana, muchísimos sectores cuestionaron que referida reunión se realizara en vísperas de una elección extraordinariamente disputada.
La reunión entre el representante de la decadente y sanguinaria potencia mundial yanqui con las autoridades electorales peruanas generó cuestionamientos acerca de la apariencia de independencia y neutralidad institucional del proceso electoral.
Paralelamente, las denuncias sobre reuniones clandestinas en Panamá entre integrantes del entorno político de Keiko Fujimori y personas vinculadas al sistema electoral dejaron en evidencia las coordinaciones extrainstitucionales orientadas a influir en el desarrollo de la contienda electoral acrecentando la desconfianza y repudio de la ciudadanía.

IV. El voto en el extranjero y la alteración de las actas mediante la cadena de custodia
Una de las principales denuncias de fraude electoral se concentró en el tratamiento anómalo de las actas provenientes del extranjero, específicamente de Estados Unidos y Argentina. Juntos por el Perú -con justificada razón- solicitó la nulidad de 647 mesas de sufragio instaladas en Estados Unidos, equivalentes al 86 % de las mesas habilitadas en dicho país. La solicitud se sustentó en muy serias denuncias relacionadas con la intervención irregular de la Cancillería, orientación indebida a los electores y flexibilización de procedimientos electorales impidiendo sospechosamente la digitalización de las actas electorales por el envío de las mismas en valijas diplomáticas, siendo fácilmente modificadas en favor de la mafia, puesto que se prescindió groseramente de una cadena de custodia plenamente auditada. La controversia se amplificó debido a sólidas acusaciones dirigidas contra altos funcionarios estatales encargados de coordinar aspectos logísticos del voto en el extranjero.

V. Clonación de resultados, anomalías estadísticas y cuestionamientos al escrutinio
Otro aspecto central del debate fue la denuncia formulada por Juntos por el Perú respecto a la existencia de “indicios graves, concordantes y sistemáticos de fraude electoral”. Se identificaron miles de patrones repetitivos en los resultados electorales, lo que se interpreta como irrefutables evidencias de clonación de resultados o llenado sistemático de actas. A ello se sumaron graves cuestionamientos relacionados con la fabricación de material electoral fraudulento, denuncias de compra e inducción del voto, irregularidades en el procesamiento de actas observadas, etc. Asimismo, diversos sectores denunciaron la existencia de patrones estadísticos atípicos que, en una elección definida por márgenes extremadamente estrechos, se constituyen en alteraciones en el proceso de consolidación de resultados.

VI. El “volteretazo”, la publicación anticipada del JNE y la crisis de confianza institucional
La etapa poselectoral estuvo marcada por sucesos que profundizaron la polarización nacional. Uno de los episodios más repudiados fue la aparición temporal en la plataforma oficial del Jurado Nacional de Elecciones de una supuesta proclamación que presentaba a lideresa del Pacto Mafioso como presidenta electa antes de concluir el conteo oficial. Aunque la publicación fue posteriormente retirada, el hecho generó una profunda afectación de la confianza pública en la prudencia e imparcialidad institucional del organismo electoral que está subordinada a los intereses de las organizaciones criminales.
Paralelamente, sectores críticos denunciaron anticipadamente la existencia de una operación política destinada a revertir progresivamente los resultados mediante la incorporación de votos procedentes del exterior, fenómeno que denominaron “volteretazo”. Lo relevante es que millones de ciudadanos perciben que el proceso electoral viene siendo influenciado -una vez más- por factores ajenos a la voluntad popular expresada en las urnas.

VII. Judicialización electoral y supresión selectiva del sufragio
La utilización masiva de recursos legales, por parte del Pacto Mafioso, constituye otro elemento recurrente en las controversias electorales vinculadas al fujimorismo. En 2021, las impugnaciones se concentraron principalmente en zonas rurales e indígenas donde Pedro Castillo obtuvo resultados ampliamente favorables. Numerosos observadores interpretaron esta cuestionable estrategia como un intento de deslegitimar selectivamente el voto de sectores históricamente explotados, oprimidos, excluidos y marginados.
En 2026 se reprodujeron situaciones similares mediante solicitudes de nulidad que involucraron miles de mesas electorales que corresponden a las masas populares. Particular controversia generó el rechazo de determinadas solicitudes de nulidad debido a la imposibilidad económica de asumir tasas procesales extremadamente elevadas, circunstancia que impidió que algunos cuestionamientos fueran examinados en cuanto a su contenido.

VIII. El papel de las encuestas y la controversia de IPSOS
La crisis de confianza que caracterizó el proceso electoral de 2026 no se limitó a los organismos electorales, aparato legislativo, aparato judicial, fuerzas armadas, fuerzas policiales, defensoría del pueblo y prensa reaccionaria, sino que también alcanzó a las empresas privadas dedicadas a la investigación de opinión pública. Un importante sector de la ciudadanía cuestionó el comportamiento de algunas encuestadoras, especialmente cuando algunas proyecciones y estimaciones difundidas durante el proceso fueron posteriormente modificadas, rectificadas o reinterpretadas, generando indignación respecto a la consistencia y confiabilidad de sus resultados.
En este contexto, las controversias vinculadas a IPSOS adquirieron especial relevancia en el debate público, ya que distintos sectores sostuvieron que determinadas actuaciones y declaraciones de sus principales representantes contribuyeron a la construcción de narrativas mediáticas orientadas a influir en las percepciones ciudadanas sobre el desenlace electoral. Los recelos se intensificaron debido a que, en las cuatro elecciones presidenciales anteriores, los resultados del conteo rápido difundidos por IPSOS coincidieron con quienes finalmente fueron proclamados presidentes de la República. Sin embargo, en esta ocasión, la decisión de su presidente, Alfredo Torres, de matizar o reinterpretar públicamente los resultados preliminares generó cuestionamientos y alimentó una creciente desconfianza entre los mayoritarios sectores de la población, puesto que dichas declaraciones resultaron particularmente polémicas debido a que fueron favorables a la candidatura de la impulsora de las leyes pro crimen Keiko Fujimori, circunstancia que incrementó las sospechas acerca de una posible pérdida de neutralidad por parte de actores con significativa influencia en la formación de la opinión pública. En consecuencia, el debate dejó de centrarse solamente en la precisión técnica de las encuestas para trasladarse al terreno de la transparencia, la credibilidad, la independencia y la responsabilidad política de quienes intervienen en la construcción de expectativas electorales.
Las rectificaciones estadísticas, los cambios metodológicos o las interpretaciones posteriores de los datos constituyen, de manera conjunta y sofisticada, evidencia de fraude electoral, que contribuyen a erosionar la confianza ciudadana en instituciones y actores cuya función resulta vital para garantizar información objetiva, transparente y confiable durante procesos democráticos representativos polarizados. En contextos de extrema disputa electoral, las inconsistencias percibidas entre las proyecciones difundidas y las posteriores sospechosas explicaciones de sus responsables se transforma en un factor adicional de incertidumbre, alimentando cuestionamientos referentes a la transparencia del proceso y debilitando la legitimidad de los resultados ante la opinión pública.

Conclusiones
El análisis integral de los hechos examinados permite identificar una preocupante continuidad histórica entre las prácticas de manipulación institucional denunciadas durante el mafioso régimen fujimontesinista y diversos cuestionamientos surgidos en procesos electorales posteriores vinculados al entorno político de la muy cuestionada Keiko Fujimori.
El colosal fraude del año 2000 demostró que la alteración de la voluntad popular puede producirse valiéndose de mecanismos de captura institucional, control mediático, utilización de recursos estatales, subordinación de organismos públicos, etc.
Las controversias observadas en los procesos de 2011, 2016, 2021 y 2026 muestran patrones recurrentes de opacidad, financiamiento cuestionado, judicialización selectiva, conflictos sobre la neutralidad institucional, controversias acerca de la alteración del voto exterior, utilización intensiva de narrativas políticas y disputas sobre la legitimidad democrática.
Considerados aisladamente, muchos de estos hechos podrían interpretarse como simples irregularidades o discusiones electorales. Analizados en conjunto, sin embargo, configuran un cuadro político de fraude electoral con extraordinaria gravedad institucional que afecta la confianza ciudadana, debilita la legitimidad de los organismos electorales y alimenta la percepción de que la voluntad popular puede ser objeto de presiones, condicionamientos o manipulaciones.
La principal lección histórica del fraude electoral fujimontesinista del año 2000 es que la democracia liberal puede ser erosionada mucho antes del conteo final de votos. Cuando la transparencia, la independencia institucional y la denominada igualdad política son puestas en cuestión de manera ordenada, la soberanía popular deja de estar plenamente garantizada. Por ello, la defensa de la democracia representativa exige no solo proteger la voluntad popular expresada en el sufragio.

¡Sin luchas no hay victorias!
¡Solo el pueblo salva al pueblo!
¡Ningún poder está por encima de la voluntad del pueblo!
¡La historia enseña que los pueblos organizados derrotan a los fraudes y las imposiciones!

LA REANUDACIÓN DE LAS HOSTILIDADES DE EE. UU. E ISRAEL CONTRA IRÁN

Richard Gonzales

Tras la frágil tregua entre EE. UU. e Israel versus Irán, y el retorno a la guerra, cuya excusa fue el derribo de un helicóptero que sobrevolaba la zona del estrecho de Ormuz (que, dicho sea de paso, es una violación de la soberanía persa), esto sirvió como pretexto para el posterior bombardeo de EE. UU. e Israel contra el pueblo iraní.

Lo cierto es que, en esta tensa tregua, las confianzas están erosionadas por reiteradas acciones de engaño y agresividad por parte del sionismo y, con el último ataque, vacían de contenido el alto el fuego.

Más allá de los hechos inmediatos, el asunto de fondo está en que EE. UU. no acepta en esa rivalidad estratégica entre las partes —y mucho menos aún a Irán— como actor y potencia económica y militar de esta zona; menos aún acepta su derecho, como todo país soberano, a poseer su propia bomba atómica como elemento disuasivo, tal y como está la correlación de fuerzas y la unilateralidad del gendarme del mundo.

EE. UU. persiste en predominar estratégicamente en Medio Oriente, como ya lo dijera el propio Trump: “perder Medio Oriente es como perder una tercera guerra mundial”. Allí está el asunto de fondo, porque, como veremos, Medio Oriente —particularmente los Emiratos Árabes Unidos y la propia Arabia Saudí— es un hub de negocios financieros, energéticos, de tecnología, inteligencia artificial (IA), desarrollo y prueba de armamentos, tecnología satelital, etc.

En lo particular, Israel, aparte de ser el portaaviones de este gendarme, significa ciberseguridad, inteligencia artificial, defensa antimisiles, desarrollo militar avanzado, vigilancia electrónica e innovación médica y tecnológica. Muchos sistemas militares estadounidenses se desarrollan o prueban conjuntamente con Israel, así como también muchas de las mayores empresas estadounidenses tienen operaciones, centros de investigación, inversiones o alianzas estratégicas en todo Medio Oriente. Israel se ha convertido en uno de los principales polos tecnológicos del mundo.

Por ejemplo, tenemos a Intel con sus mayores centros de investigación, NVIDIA, Microsoft, Google, Apple, Amazon, Meta, Lockheed Martin, Boeing, RTX, Northrop Grumman, JPMorgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Citigroup, Palo Alto Networks, Cisco Systems, IBM, Oracle Corporation, etc.

Esa es la razón de por qué Trump planteó que perder Medio Oriente es como perder una tercera guerra mundial. Obvio, sería el colapso de EE. UU. y de su economía; a partir de allí se puede comprender la importancia de Israel y de Medio Oriente, el cual, según la consideración yanqui, es un asunto existencial y civilizatorio. A ese nivel llega la confrontación, razón por la cual hasta están dispuestos a usar la bomba atómica contra el pueblo de Irán.

Y desde un punto de vista de perspectiva amplia, desde la visión estratégica, el conflicto refleja la disputa del poder en Eurasia, entre EE. UU. y el bloque China-Rusia. Particularmente para los intereses de la OTAN, los recursos energéticos claves para Europa son vitales, al igual que la cuestión militar, comercial, las rutas y los accesos.

Parte de la contención a China por parte de EE. UU. es como cortarle la energía a esta superpotencia con el sueño de colapsarla económicamente, persistiendo en ese anhelo de hegemonía, de seguir siendo el gendarme del mundo a pesar de su declive irreversible.

Es cierto que el nudo de esta negociación, en medio de esta frágil tregua que acaba de romperse, tiene que ver con la presión de una AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) politizada, que ha venido desenvolviéndose instrumentalizada por los intereses de EE. UU. La última resolución, así como las anteriores, busca presionar a Teherán con afirmaciones infundadas de “incumplimiento” de sus obligaciones en materia nuclear, pretendiendo hasta prohibir el uso de la energía nuclear con fines pacíficos. El fondo del asunto es no permitir a Irán tener una bomba atómica, lo que, de concretarse, cambiaría toda la correlación de fuerzas. No obstante, su resistencia y combate, que debilitó con las armas que tiene esa influencia, lo cierto es que la situación pone en vilo a toda la economía mundial. Ya se habla de una aceleración hacia una recesión global y del aumento de la inflación por los altos costos del petróleo y sus derivados, dado que incrementa el precio del transporte, la electricidad, los fertilizantes y los alimentos. De hecho, dichos costos los seguirá pagando la clase trabajadora, que es quien realmente se lleva la peor parte.

Lo cierto es que el asunto no solo abarca a Medio Oriente. Como lo declarara Pete Hegseth (Departamento de Defensa), vienen por Cuba, por Nicaragua y por el mayor sometimiento de Venezuela; apuntan, como dije en anteriores estudios, a expulsar a China de todo el continente y aislar a Brasil para luego ir por él, dado que es miembro fundador de los BRICS. Es una ofensiva contra los países soberanos, sus líderes y hasta los movimientos sociales; es una ofensiva anticomunista en “su región”. Y parte de toda esa ofensiva es la criminalización de las luchas populares y de los movimientos sociales, así como la represión y el asesinato como parte de la “disuasión” para contener el desborde popular ante las miserables condiciones de vida a las que los ha sometido este sistema en crisis general.

11/06/2026

Gestión Sociotécnica, Distribución y Mantenimiento del Agua en Sistemas de Riego: Caso Comunidad de Thamari, Potosí

Por: M.Sc. Ing. Sandra Callapa Rojas

Resumen

Los sistemas de riego de administración comunitaria, tras su puesta en marcha, frecuentemente exhiben debilidades organizativas y de mantenimiento que detonan conflictos internos y amenazan la infraestructura hídrica. El presente artículo tiene como objetivo principal determinar los factores que inciden en la gestión, distribución y mantenimiento del agua en los accesos de sistemas de riego en la comunidad de Thamari, municipio de Potosí. Mediante un diseño metodológico mixto, se aplicaron encuestas y entrevistas para analizar las normativas consuetudinarias y la situación actual de los usuarios.

Los resultados evidencian una desconexión entre la infraestructura tecnológica y la organización comunal, generando disputas por el acceso al recurso hídrico. Como respuesta, y respetando los saberes locales, se propone el diseño de un modelo de gestión y la elaboración de un manual de operación y mantenimiento. Esta propuesta procura fortalecer las capacidades locales, garantizar la sostenibilidad física del sistema y mitigar la conflictividad, logrando que los usuarios adopten estas herramientas en su estructura organizativa.

Palabras Clave: Gestión comunitaria del agua, estrategias de acceso, sistema de riego, operación y mantenimiento, planificación del riego.

1. Introducción

El abastecimiento de agua constituye una preocupación esencial a nivel mundial, principalmente para el uso poblacional y agrícola. Las Naciones Unidas advierten acerca de una crisis global derivada del insuficiente abastecimiento y la creciente demanda para satisfacer las necesidades humanas y productivas. En este escenario, el agua se sitúa en el epicentro del desarrollo sostenible, siendo vital para la supervivencia, la producción de alimentos y la adaptación al cambio climático. Frente a la globalización y la creciente demanda alimentaria en América, la gestión comunitaria del agua de riego emerge como una alternativa insoslayable frente a los modelos centralizados, especialmente en contextos productivos en que la organización hídrica no está contemplada por reglas formales.

En Bolivia, el acceso al agua es concebido como un derecho humano cardinal y una política de Estado orientada a alcanzar el paradigma del «Vivir Bien». A través de políticas como «Agua para la producción Agropecuaria», se busca consolidar la soberanía alimentaria fortaleciendo la producción bajo riego. Sin embargo, si bien la participación de los beneficiarios es clave en la planificación de los proyectos, lograr que los regantes se empoderen y asuman la responsabilidad técnica y social sigue siendo un desafío institucional. Este reto es particularmente agudo en el departamento de Potosí, el cual ocupa el tercer lugar a nivel nacional en demanda de proyectos de microriego.

En la comunidad de Thamari, el agua opera como un recurso vital y estratégico para el desarrollo territorial, articulando relaciones socioculturales que, de no gestionarse adecuadamente, derivan en conflictos. A pesar de contar con sistemas de riego operativos, la comunidad evidencia profundas debilidades a nivel organizativo. Esta fragilidad ha causado un evidente descuido en el mantenimiento de la infraestructura, poniendo en peligro físico las construcciones y detonando disputas internas. La débil gestión organizativa y la falta de instrumentos rectores, como manuales de operación, amenazan la sostenibilidad a largo plazo.

Ante este escenario, la presente investigación aborda la siguiente interrogante: ¿De qué manera se fortalecerá la organización en la distribución de procesos y mantenimiento del agua para los accesos de sistemas de riego en la comunidad de Thamari?.

El estudio tiene como objeto analizar los procesos de acceso al riego en la comunidad, con el propósito de diseñar un modelo organizativo y un manual operativo. Se espera que esta contribución académica desarrolle capacidades locales, mejore la conducción hídrica y consolide una progresión hacia sistemas de riego plenamente sostenibles y autogestionados.

2. Metodología

2.1. Enfoque y Alcance de la Investigación

La investigación se desarrolla en el marco de un enfoque metodológico mixto, integrando dimensiones cuantitativas y cualitativas para abordar la complejidad del objeto de estudio. Presenta un alcance descriptivo y explicativo, orientado a diagnosticar la situación actual de los accesos al sistema de riego e identificar las causas profundas de las debilidades en la distribución hídrica. Finalmente, el estudio asume un carácter propositivo, culminando en el diseño de estatutos, reglamentos internos y un manual de operación y mantenimiento.

2.2. Población y Diseño Muestral

El trabajo de campo se llevó a cabo en la comunidad de Thamari, perteneciente a la provincia de Tomás Frías en el municipio de Potosí. La población total objeto de estudio está constituida por 332 habitantes, organizados en 83 familias.

Para la selección de los participantes, se aplicó un muestreo no probabilístico de tipo intencional u opinático, estableciendo criterios de inclusión específicos para conformar dos grupos muestrales:

  • Muestra Cuantitativa: Conformada por 50 jefes de familia. El criterio de inclusión principal fue contar con residencia permanente en la comunidad durante el periodo de estudio.
  • Muestra Cualitativa: Constituida por 5 líderes comunitarios. Se seleccionaron perfiles con amplia trayectoria orgánica y sindical dentro de la comunidad, actuando como informantes clave.

2.3. Técnicas e Instrumentos de Recolección de Datos

La recopilación de información primaria se realizó a través de la aplicación de métodos empíricos diferenciados según el enfoque:

  • Encuesta (Fase Cuantitativa): Se aplicó un cuestionario estructurado a las 50 familias de la muestra principal. Este instrumento tuvo como finalidad cuantificar y recabar información estandarizada referente a la percepción y situación actual de la organización, la distribución de procesos y el mantenimiento del agua en los sistemas de riego.
  • Entrevista Abierta (Fase Cualitativa): Se desarrollaron entrevistas a profundidad dirigidas a las autoridades y líderes locales. Esta técnica permitió indagar de manera directa y hermenéutica respecto a las dificultades organizativas cotidianas, las modalidades de distribución del recurso hídrico y las consecuencias derivadas de la falta de un comité de regantes debidamente reglamentado.

3. Resultados y Discusión

3.1. Dimensión Cuantitativa: Percepciones y Brechas en la Gestión Hídrica

Los resultados de las encuestas revelan un fuerte consenso acerca de la necesidad de consolidar la infraestructura hídrica, con una población que está mayoritariamente de acuerdo en contar con sistemas de riego y considera muy importante la transición hacia el riego tecnificado para mejorar la producción.

Sin embargo, la gestión actual presenta fracturas significativas que amenazan la paz social. Un 66% de la población encuestada percibe que casi siempre existen conflictos en torno al derecho de uso del agua. Las causas principales de estas tensiones radican en el irrespeto a los turnos de distribución de un comunario a otro y las aperturas de canales no autorizadas.

Aunado a esto, existe un hondo vacío normativo e institucional. La población encuestada conoce poco o nada acerca de las normas nacionales del sector riego. Asimismo, la mayor parte de los comunarios indica que la asociación no cuenta con un estatuto y reglamento interno de regantes, confundiéndolo frecuentemente con el estatuto general de la comunidad. Ante su declarada inexperiencia en el manejo de sistemas de riego y su consciencia sobre la importancia de mantener canales y represas, la comunidad muestra un alto interés en la adopción de un manual formal de operación y mantenimiento.

3.2. Dimensión Cualitativa: Dinámicas Socioterritoriales y Saberes Locales

Las entrevistas a líderes comunitarios permitieron profundizar en las lógicas organizativas subyacentes. Las principales dificultades operativas señaladas incluyen la falta de infraestructura de captación (represas) y deficiencias en la organización para la distribución del recurso.

  • Distribución y Desigualdad Espacial: Actualmente, la distribución del agua se realiza de manera empírica, usando el riego por surco y asignando turnos mediante listas basadas en la ubicación o llegada del terreno. Esta modalidad genera conflictos materiales evidentes por la «diferencia de llegada de agua», lo que visibiliza desigualdades espaciales donde un sector se beneficia en detrimento de otros.
  • Mantenimiento y Sanciones: El mantenimiento de la infraestructura carece de un enfoque técnico y preventivo continuo. Recae en el juez de agua y los usuarios, realizándose de forma seccional antes de la siembra y después de las lluvias, o de manera individualizada por cada propietario. Ante la falta de accesorios, se recurre a la compra de repuestos utilizando los fondos recaudados por multas; el incumplimiento de las faenas de limpieza se sanciona económicamente (multas o jornales valorados en 100 Bs) y con la suspensión de la distribución del agua.

3.3. Discusión Hermenéutica: Tensiones entre la Infraestructura y la Organización

A pesar de la ausencia de reglamentación formal como asociación de regantes, la comunidad de Thamari despliega notables mecanismos de resiliencia institucional. Las tensiones internas no derivan en un colapso del sistema gracias a que los conflictos se concilian mediante la figura tradicional del «juez de agua», con el respaldo orgánico del sindicato agrario y el corregidor de la comunidad.

No obstante, la contrastación de los datos evidencia una clara tensión: la superestructura organizativa basada exclusivamente en usos y costumbres es insuficiente para sostener la infraestructura física actual. La teoría pertinente indica que la distribución equitativa requiere un equilibrio sustentado en un conjunto de normas, acuerdos y reglas. En Thamari, la falta de un andamiaje documental (manuales y estatutos de regantes) limita la eficiencia del riego y perpetúa los conflictos. Esto demuestra que la apropiación de tecnologías de riego debe ir invariablemente acompañada de un proceso de fortalecimiento y formalización socioterritorial.

4. Propuesta: Modelo de Gestión Sociotécnica e Instrumentos Rectores

Ante las carencias identificadas en la articulación entre infraestructura y tejido social, se propone la implementación de un Modelo de Gestión Sociotécnica. Este modelo no busca reemplazar las estructuras tradicionales de Thamari, sino dotarlas de herramientas formales y técnicas para garantizar la equidad y la sostenibilidad del sistema de riego. El núcleo de la propuesta se divide en dos componentes interdependientes:

4.1. Formalización Organizativa: Estatutos y Reglamentos Internos

Para transitar de un manejo empírico a uno institucionalizado, es imperiosa la adopción de un Estatuto Orgánico y un Reglamento Interno específicos para la asociación de regantes. Este andamiaje jurídico-local cumplirá con la Ley N° 2878 (Ley de Promoción y Apoyo al Sector Riego) y tendrá como objetivos:

  • Delimitación de Derechos y Obligaciones: Establecer con claridad los derechos de acceso al agua y las responsabilidades correspondientes (pago de cuotas, asistencia a faenas, respeto de turnos).
  • Institucionalización de Autoridades: Reconocer y respaldar formalmente la figura del «juez de agua» y del directorio de regantes, definiendo sus competencias y mecanismos de elección transparente.
  • Régimen Sancionatorio: Estandarizar las multas y sanciones (actualmente aplicadas de forma ad hoc) ante infracciones como la sustracción de agua o la inasistencia a labores de mantenimiento.

4.2. Instrumento Operativo: Manual de Operación y Mantenimiento

La infraestructura demanda de protocolos técnicos periódicos para evitar su rápido deterioro. El diseño de este manual debe ser accesible, contextualizado y contemplar:

  • Planificación de la Distribución: Sustituir la distribución espacial empírica («por llegada») por un cronograma de turnos fundamentado en los requerimientos hídricos de los cultivos, las horas de flujo continuo y la capacidad de conducción de los canales.
  • Mantenimiento Preventivo y Correctivo: Establecer un calendario obligatorio de faenas comunales (limpieza de desarenadores, canales y sifones) antes y después de la temporada de lluvias, así como protocolos de acción inmediata ante fisuras o taponamientos.
  • Gestión Financiera: Implementar un fondo de contingencia sustentado en los aportes y multas, destinado exclusivamente a la adquisición de repuestos e insumos para la infraestructura.

5. Conclusiones

La investigación evidencia que la mera inserción de infraestructura tecnológica es insuficiente para garantizar la eficiencia y sostenibilidad del riego en la comunidad de Thamari si esta no se acompaña de un fortalecimiento socioterritorial. En la actualidad, las estrategias de distribución hídrica dependen en exceso de una gestión consuetudinaria que, si bien demuestra resiliencia a través de la conciliación de la autoridad local, se ve rebasada operativamente por la complejidad del sistema físico, derivando en conflictos persistentes por el acceso desigual al agua y un franco deterioro de los canales por falta de mantenimiento preventivo.

El vacío normativo interno es el principal factor de riesgo para la asociación de usuarios. Por tanto, el diseño y futura adopción de un Modelo de Gestión Sociotécnica -materializado en el Estatuto Orgánico, el Reglamento Interno y el Manual de Operación y Mantenimiento- representa el paso decisivo para salvaguardar la infraestructura. La implementación de estos instrumentos permitirá a los regantes de Thamari ejercer sus derechos bajo el amparo de la Ley N° 2878, optimizar el uso del recurso hídrico, mitigar la conflictividad social y, en última instancia, afianzar su soberanía productiva y alimentaria mediante una gestión del agua equitativa, técnica y socialmente sustentable.

Referencias Bibliográficas

  • Céspedes, M. (2000). Gestión campesina del agua y la organización de la producción agrícola en la comunidad de Aramasi (Prov. Tapacarí) del departamento de Cochabamba. Cochabamba, Bolivia: [Editor/Institución no especificada].
  • Guiñazú, M. (2017). Estudio de caso sobre Gestión Comunitaria del agua de riego en parajes lote G y el 15, municipio Contralmirante Cordero, Argentina. Río Negro, Argentina: [Editor/Institución no especificada].
  • Hernández-Sampieri, R., Fernández-Collado, C., & Baptista-Lucio, P. (2014). Metodología de la investigación (6ta ed.). Ciudad de México, México: McGraw-Hill.
  • Ministerio de Medio Ambiente y Agua [MMAyA]. (2013). Guía de acompañamiento – Asistencia técnica en proyecto de riego. La Paz, Bolivia: MMAyA.
  • Ministerio de Medio Ambiente y Agua – Viceministerio de Recursos Hídricos y Riego [MMAyA – VRHR]. (2018). [Documento normativo/técnico sobre riego]. La Paz, Bolivia: MMAyA – VRHR.
  • Programa de Desarrollo Agropecuario Sustentable [PROAGRO]. (2010). Sustentabilidad y autogestión de sistemas de riego. Cochabamba, Bolivia: PROAGRO.